Leer Camino del Extra (Novela) Capítulo 266 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
"¿Ah, sí? A pesar de estar gravemente herido, aún tuvo la concentración suficiente para matar a mi cuervo desde esa distancia... y con una precisión asombrosa, nada menos."
Una voz profunda resonó desde el interior de la radiante coraza de un hombre ataviado con una armadura dorada completa” de pies a cabeza, sin dejar ver ni un solo centímetro de piel. “Un brillante blasón con un sol radiante relucía en su peto, centelleando bajo la luz de la tarde.
Otros caballeros, ataviados con armaduras casi idénticas a la suya, se acercaron con el ceño fruncido.
“¿Vicecapitán?” preguntó uno de ellos.
"¿Qué quieres decir con heridos? ¿Hay alguna batalla en la capital real? ¿O en otro lugar?"
El vicecapitán del Ejército Real se limitó a tararear.
Dos combatientes extremadamente poderosos luchan cerca de la frontera del reino... en la aldea de Keft. Y parece...
Hizo una pausa. Su voz se hizo más grave.
"El margrave Alaric Breval ha caído en batalla."
"¡!!!"
Los caballeros a su alrededor se quedaron paralizados. Se oyeron murmullos mientras más caballeros con túnicas doradas comenzaban a reunirse, atraídos por el peso de sus palabras.
¡¿Cómo es posible?! ¡El margrave Alaric Breval era uno de nuestros luchadores más fuertes! ¡Un luchador de Grado 1 Avanzado! ¡¿Qué clase de humano podría derrotarlo?!
“¡Un momento, vicecapitán, no me diga que era el Ejército Revolucionario! ¡Keft está justo al lado de la frontera que le asignaron proteger! Si han vuelto a moverse... ¡tomarán nuestras líneas del frente antes de que podamos reaccionar!”
¡Esto es malo, muy malo!
Mientras el pánico se apoderaba de las voces de sus subordinados, el vicecapitán permaneció en silencio durante unos instantes.
Entonces su tono se volvió frío.
"Por lo que he observado... uno de ellos es un muchacho joven. No sé de dónde viene. Pero actualmente está combatiendo con uno de los Nueve Altos Comandantes."
Su voz se hizo más grave, como acero chirriando contra piedra.
"El traidor... Pierre de Corvalin."
Un suspiro colectivo se contuvo en toda la unidad.
"¿Q-te refieres a ese Pierre...? ¿¡El Parche Inmortal?!"
"Esto es serio..."
"El margrave Alaric era uno de los pocos capaces de luchar contra ese monstruo y sobrevivir. Si incluso él caía..."
El vicecapitán dejó escapar un largo y pesado suspiro.
"...Y sin embargo, ese mismo traidor” Pierre” tiembla. Ese muchacho, a pesar de haber perdido un ojo en plena batalla, lo tiene acorralado."
Los caballeros guardaron silencio.
"¿Temblando?", repitió finalmente uno de ellos.
"¿Miedo?"
“…Vicecapitán, ¿acaso la última persona que vio temblar a Pierre no fue el antiguo capitán? ¿El que murió a sus manos?”
“Así es” dijo el vicecapitán con voz grave. Se irguió en toda su estatura.
"Ese perro con doble personalidad está luchando contra alguien lo suficientemente fuerte como para sacar a relucir su verdadera naturaleza. No podemos esperar más. Ya han muerto demasiados. Si no intervenimos ahora, todo ese pueblo se convertirá en un cementerio... y el Ejército Revolucionario lo reclamará como su base."
Con un rápido movimiento de muñeca, un brillante escudo dorado apareció en su mano. Al mismo tiempo, una larga espada se materializó en la otra.
Se volvió hacia uno de los caballeros de la unidad.
"Abre un portal a Keft."
* * *
Los pensamientos de Azriel se aceleraron cuando una horrible constatación lo golpeó.
No estaban solos.
De repente, Pierre se puso de pie. Su rostro se contorsionó” una, dos veces” y luego se transformó por tercera vez en una máscara fría e indiferente.
"¿Quién se atreve a espiarme?", preguntó con voz baja y afilada como el filo de una cuchilla.
Azriel no se inmutó. Ignorando las transformaciones del hombre, alzó la Elegía de Átropos y disparó.
La bala blanca, envuelta en un crepitante rayo rojo, rasgó el aire. Su velocidad era inmensa; incluso Pierre apenas podía seguirla con la mirada.
“No aprendes, ¿verdad?” dijo Pierre con frialdad.
La bala impactó en el cuerpo de Pierre, explotando en un destello de luz y fuerza.
Pero no le dejó ni un rasguño.
"Soy perfecto", dijo Pierre.
"La perfección no puede ser dañada ni destruida. Así que si soy perfecta... ¿cómo podría alguien como tú siquiera pensar en hacerme daño?"
Azriel apretó los dientes.
No quería huir.
No de ese cabrón.
Y sin embargo… correr era lo más lógico.
Entonces, ¿por qué... por qué fue tan difícil?
Mentía con la misma facilidad con la que respiraba. Usaba trampas, bombas de maná y artimañas. Hizo un pacto de maná con la Diosa de la Muerte. Sacrificaba a otros sin dudarlo.
¿Por qué no pudo huir de ese hombre?
“...Quiero ganar.”
Eso fue todo. A eso se redujo todo.
Azriel siempre quiso ganar.
Quizás por eso él y Freya nunca se llevaron bien. Quizás por eso tenía que superar a todos los que lo rodeaban. Ese deseo obstinado y ardiente de ganar fue la razón por la que acababa de perder el ojo.
Porque la verdad era...
Azriel debería haber huido en el momento en que se dio cuenta de que Pierre era invencible.
'Me he confiado demasiado. Después de derrotar al Rey Astas Negras... engañar al Dios del Tiempo... hablar con Xian Feng...'
Se había acostumbrado demasiado a enfrentarse a monstruos de nivel superior al suyo. En algún momento, empezó a subestimar a los monstruos de su mismo rango.
Exhaló un largo suspiro de decepción.
Luego, bajó la Elegía de Átropos.
Pierre entrecerró los ojos.
"¿Te has dado cuenta finalmente?"
Azriel asintió con expresión solemne en su rostro.
"Sí. Hoy no puedo ganar."
Pierre arqueó una ceja, con aire de suficiencia.
"Sabía que eras sm-"
"Tú tampoco has ganado, Pierre de Corvalin."
Azriel lo interrumpió.
Su único ojo fulguraba con una intensidad violenta.
"No me has vencido. No me has doblegado. Encontraré la forma de matarte. Te lo prometo. Seré el último rostro que veas antes de que tu falsa inmortalidad se haga añicos... a manos mías."
El rostro de Pierre se ensombreció.
"¡Insolente hijo de puta!"
Se detuvo.
Tanto él como Azriel dirigieron la mirada al lugar donde había muerto el cuervo.
Una grieta se abrió en el aire, violeta y arremolinada como una herida en el espacio mismo.
Un portal.
Luego, uno a uno, los caballeros ataviados con armaduras doradas completas fueron desfilando.
Azriel entrecerró los ojos. Pierre también.
'Están con la familia real.'
Azriel estaba seguro de sí mismo. Podía llegar a un acuerdo, convencerlos, persuadirlos, utilizarlos.
Pero…
Él solo los miró con disgusto.
Dobló las rodillas.
El maná fluyó hacia sus piernas. Él lo reforzó con más aura.
Habló por última vez, con voz gélida.
"No te perdonaré que me hayas quitado el ojo. Voy a por ti, Pierre."
“¡Espera, muchacho!” gritó uno de los caballeros dorados, dando un paso al frente con el escudo y la espada en alto.
Pero llegó demasiado tarde.
Azriel se desvaneció en el aire.
Los caballeros dorados se quedaron mirando, atónitos.
Un rayo cegador de luz blanca irrumpió en el horizonte, atravesando el campo con un estruendo ensordecedor, dejando tras de sí solo un rastro abrasador de luz blanca.
Pierre se quedó inmóvil.
Su rostro se contrajo.
Una vez.
Dos veces.
Tres veces.
¡Maldito seas, niño de sangre dorada! ¿¡Vienes a por mí!? ¡No me hagas reír! ¡Yo iré a por ti, ¿me oyes?! ¡Te cazaré yo mismo y te haré pedazos!

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Camino del Extra (Novela) Capítulo 266
Estás leyendo el capítulo 266 de Camino del Extra (Novela), un novela. Tras un trágico accidente que se cobró la vida de sus padres y su hermana pequeña, Leo, con solo 17 años, se vio obligado a asumir todas las responsabilidades él solo. Por algún milagro, sobrevivió los últimos cuatro… Este capítulo tiene publicado el 5 de diciembre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Camino del Extra (Novela) tiene 452 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.