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Leer Baladas Nocturnas (Novela) Capítulo 68 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
\*Cof...\* Duan Lianshan apretó los dientes y se apoyó contra el suelo para erguirse. Privado ya de palabras, se limitó a recomponer con dificultad su guardia de combate. Ye Xingge, en cambio, no se apresuró a embestir. Solo tras avanzar tres pasos deliberados, su figura estalló de súbito en un salto feroz, disparando un rodillazo volador directo hacia el pecho y el vientre de su adversario. Duan Lianshan cruzó de inmediato los antebrazos ante el torso, mas aquella rodilla arrastraba el peso y la potencia concentrada de todo el cuerpo de Ye Xingge. Con el pecho ya destrozado, sus defensas cedieron por completo ante semejante envite. Su cuerpo salió despedido por los aires y se estrelló de espaldas frente al Gran Salón del Héroe. \*¡Pum!\* Apenas los pies de Ye Xingge tocaron tierra tras el impacto, hundió la postura y dejó caer ambos puños en un martilleo implacable de arriba abajo, ¡arremetiendo como el mismísimo Conquistador al redoblar los tambores de guerra! \*¡Bang!\* Duan Lianshan aún no lograba ponerse en pie. Ante aquel "cañón terrestre" del boxeo de las Seis Armonías, alzó un único brazo para frenar la acometida, pero el brutal mazo de puños lo estampó de vuelta contra el pavimento. En medio de un seco crujido vomitó una bocanada de sangre carmesí, pugnando aún por rodar y zafarse. Sin embargo, Ye Xingge ya se había abalanzado sobre él. Le hincó la rodilla sobre el esternón y, transformando el puño diestro en un ariete de demolición, descargó una andanada salvaje en pleno rostro: \*¡Pum!\* \*¡Pum!\* \*¡Pum!\* ¡Cada impacto retumbaba como un trueno sordo en la caverna del pecho! Al primer golpe, la nuca de Duan Lianshan rebotó contra los adoquines de piedra. Al segundo golpe, la losa bajo su cabeza se fracturó en mil pedazos. ¡Al tercer golpe, el cráneo quedó sepultado más de una pulgada en la tierra hendida! Bajo semejante tormenta de fuerza bruta, las manos que intentaba levantar perdieron todo vigor y se desplomaron inertes a ambos costados del cuerpo, dejando solo unos dedos que se crispaban en espasmos involuntarios. Bajo la máscara de hierro la sangre brotaba como un manantial desbocado, reduciendo su respiración a un estertor agónico: "Aj... \*arrg\*..." Tras aquellos tres golpes, el antiguo monasterio, abandonado a su suerte desde hacía un siglo, recuperó de golpe la silenciosa calma de antaño. Ye Xingge había castigado la placa de metal con los nudillos desnudos hasta desgarrarse la piel de la mano; aun así, prefería desollarse un poco antes que hacer añicos la máscara que deseaba conservar intacta. Al notar que a Duan Lianshan le quedaban apenas unos soplos de vida, Ye Xingge detuvo su ofensiva. Hurgó en el pliegue de su manga para extraer la placa de transmisión, le retiró la protección de hierro al moribundo y contempló aquel rostro macerado en sangre: "El que acaba de huir era He Lin; no va a salir con vida. En consideración al gran favor que ambos me hicieron en el Vado Wangchuan, les concederé a los dos un final rápido". "Aj... \*arrg\*..." Duan Lianshan tenía la boca y las fosas nasales inundadas de sangre; con la mirada desvaída e incapaz de fijar un punto, ya no le quedaban fuerzas para hilar palabra alguna. En ese instante, unos pasos parsimoniosos resonaron tras el Salón de los Reyes Celestiales. \*Tap, tap...\* Con el rabillo del ojo, Duan Lianshan alcanzó a divisar la esbelta figura de una mujer vestida con una túnica de un rojo encendido, que avanzaba cargando sobre el hombro una hoja creciente de nueve pies: "Las armas divinas juzgan la intención del corazón: en tanto seas tú quien reclame su vida, este sable lo tomará en cuenta, de modo que la próxima vez no necesitas contenerte. No obstante, sea durante el intercambio de golpes o tras el desenlace, debes propinarle al menos un tajo para que la hoja beba sangre; de lo contrario, no recibirás recompensa alguna". \*Fuuush...\* Dicho esto, arrojó el pesado sable por el aire. 'Rojo Pleno...' Al descubrir que la mismísima líder de la Sociedad Shanhe, la octava de la Segunda Clase, le servía como Guardiana del Sendero guardándole las espaldas, Duan Lianshan desvió sus ojos moribundos hacia Ye Xingge, ahogado en la más absoluta estupefacción sobre el verdadero origen de aquel joven. En lo que respecta a aptitud innata, aquel muchacho se hallaba indiscutiblemente en el escalón supremo; pero por formidable que fuera el talento, no pasaba de ser un imberbe en ciernes. Que un Maestro de Sala actuara como su custodio ya habría constituido un honor exorbitante. Mas que la jerarca de una sociedad acudiera en persona, y que al primer encuentro le confiara un arma divina, era un privilegio que desbordaba con creces el simple mérito marcial. Ni siquiera un Príncipe Heredero o un nieto imperial viajando en solitario recibirían tales atenciones... Lamentablemente para él, jamás llegaría a desentrañar el enigma. Ye Xingge atrapó la hoja creciente al vuelo con una sola mano, se puso en pie, giró la muñeca apuntando la punta hacia el suelo y hundió el filo en la garganta de su enemigo. \*¡Pfff!\* ¡La cabeza se desprendió rodando por el polvo mientras la hoja se bañaba en carmesí! Ye Xingge empuñó el arma con ambas manos; una marejada de fuerza torrencial fluyó desde el acero templado directo hacia sus cuatro extremidades y los cien vasos del cuerpo. Su presencia creció de forma invisible peldaño tras peldaño, levantando los bordes de sus ropajes de color blanco ceniciento... \*\*\* Entretanto, en el Pabellón Guantian. En el estudio situado en la cúspide de la torre, el Vicecanciller de Guantian Wu Yi vestía una solemne túnica oficial escarlata mientras observaba una partida inconclusa sobre el tablero de ajedrez. El Comandante Supremo de Guantian Zhang Zhiqing ocupaba el asiento principal, sosteniendo una piedra blanca entre las yemas de sus dedos. Sus ojos reflejaban el denso entramado del tablero, serenos e indescifrables, ajenos a cualquier atisbo de emoción. Frente a él, el Gran Erudito Yan Tong se atusaba la barba mientras examinaba la disposición de las piezas, con un velo de honda preocupación instalado en el entrecejo: "¡Aquel cuyas fuerzas son escasas y no teme a los poderosos, carece de decoro y afrenta a los grandes vecinos, y que es codicioso, obstinado y torpe en sus alianzas, ciertamente perecerá! Como su mayor, es tu deber instruir mejor a las generaciones jóvenes". Wu Yi, que contemplaba la partida en silencio, captó al vuelo las intenciones ocultas tras las palabras del viejo maestro Yan. Hacía apenas un rato, ese bribón desvergonzado de Ye Xingge había decapitado en plena calle y a quemarropa a un huésped distinguido del clan Cao, ofendiendo sin ambages a una facción de inmenso poder. Cao Xiong era el suegro imperial del soberano de Yan, un noble encumbrado en la cúspide de la jerarquía. En un inicio, al ver que Ye Xingge había recuperado la Daga Roba-Destinos, y pese a considerar imposible que alcanzara la Primera Clase en apenas medio año, la asfixiante presión de Wu Chenglie no le dejaba alternativa: pretendía volcar cuantiosos recursos para jugárselo todo en esa apuesta. Sin embargo, tras semejante descalabro, Cao Xiong descartaría por completo la idea. Al fin y al cabo, si aquel insolente se atrevía hoy a ajusticiar a su propio huésped protegido, mañana se atrevería a degollarlo a él, ¡y pasado mañana al mismísimo Emperador Yan! Ayudar a encumbrar semejante peligro a la Primera Clase, ¿no equivalía acaso a buscarse la propia soga? Si el clan Cao rehusaba prestar un respaldo absoluto, el resto de los altos dignatarios cortesanos tampoco movería un solo dedo. Y si pretendían formarlo bajo el régimen convencional de "diez años para alcanzar la Primera Clase", la corte imperial apenas le destinaría subsidios menores, dejando que el Pabellón Guantian cargara en solitario con la crianza de aquel cachorro. Por inmensa que fuera la fortuna acumulada por el Comandante Supremo de Guantian, jamás podría equipararse al tesoro de un imperio entero, menos aún cuando sobre sus hombros ya pesaba el descomunal gasto que demandaba el Erudito Espectro Mei Wuchang. Si de verdad se formara a dos expertos de la Primera Clase al mismo tiempo, me temo que el Pabellón Guantian tendría que recurrir a una política de «reducción de costes y optimización de gastos» hasta llegar a despidos masivos, e incluso a las raciones de guardia les faltarían un par de muslos de pollo. No obstante, aun a sabiendas de que semejante proceder por parte de Ye Xingge ofendía a demasiada gente, la réplica de Zhang Zhiqing como Comandante Supremo de Guantian se mantuvo inflexible: "Lo que ha hecho Ye Xingge es intachable. Si pretende ascender a la Primera Clase, no le queda más remedio que segar la vida de todo aquel que merezca morir. Si le prohibimos abatir a los criminales, ¿acaso esperamos que degüelle a los inocentes?" El Gran Erudito Yan Tong colocó una piedra en el tablero de go: "Lo correcto y lo espurio, ¿quién no es capaz de distinguirlo? Pero la corte imperial no es una academia: ¿cuántos ministros rectos y funcionarios limpios crees que quedan? Los mejores recursos están en manos de esa gente; si te enemistas con todos ellos hasta el último hombre, ¿acaso vas a correr tú con los gastos para sostenerlo?" Al ver que su gran dragón estaba a punto de ser masacrado en el tablero una vez más, Zhang Zhiqing se puso en pie. Con una mano a la espalda frente al ventanal, exhaló un leve suspiro: "Yo no puedo permitirme costearlo. Venerable Yan, ¿cuánto puede aportar usted?" El Gran Erudito Yan contempló aquel final de partida que estaba a punto de coronar en gloria absoluta, y los rabillos de sus ojos se crisparon con violencia mientras maldecía para sus adentros: '¡Maldito viejo zorro de mierda...!' No obstante, priorizando la situación general, el Gran Erudito Yan también se levantó con las manos a la espalda para contemplar junto a él la capital imperial: "Este viejo no tiene dinero, pero sí una buena idea." Wu Yi dio un paso al frente e indagó: "Maestro Yan, ¿qué brillante estratagema tiene en mente?" Acariciándose la barba, el Gran Erudito Yan advirtió con tono solemne: "Llegados a este punto, el agua derramada no se puede recoger. Si queremos que Cao Xiong y los suyos, aun rechinando los dientes de rabia, saquen hasta la madera de sus ataúdes para reverenciarlo y costearle el sustento cual si fuera un antepasado, no queda más remedio que hacerles «comprender» que Ye Xingge tiene la posibilidad real de entrar en la Primera Clase en medio año." Wu Yi comprendía perfectamente la lógica. Mientras demostrara ser capaz de entrar en la Primera Clase en apenas medio año, no solo Ye Xingge podía matar a los protegidos de la familia Cao: ¡hasta podría acostarse con la nuera de Cao Xiong! Por el bien de la causa mayor, el mismísimo Cao Xiong tendría que exhortar a su propio hijo a meter la cabeza en el caparazón y aguantar la afrenta. Y una vez transcurrido el medio año, tras despachar a Wu Chenglie con Ye Xingge ya consolidado en la Primera Clase, la furia de su hijo ya se habría enfriado... Sin embargo, ya lo habían debatido esa misma jornada en la sala de deliberaciones: alcanzar la Primera Clase en medio año no era más que un desvarío insensato. Wu Yi frunció el ceño y preguntó: "¿Cómo haremos para que el mundo exterior lo perciba?" El Gran Erudito Yan miró a aquel par de zoquetes con cabeza de alcornoque: "La Lista Dorada solo está al alcance de los ojos del hermano Zhang. Quien él proclame que ostenta tal posición bajo el cielo, esa será su posición indiscutible. Si decimos que mañana Ye Xingge ya habrá inscrito su nombre en la Lista Dorada, y que en los días sucesivos escalará más de una docena de puestos en cada jornada..." Al oír semejante planteamiento, a Wu Yi le brillaron los ojos por un instante; la estratagema no sonaba nada mal, pero no tardó en arrugar el entrecejo: "Que el señor Zhang lo sitúe por encima de Lü Chuan no supone ningún problema sobre el papel, pero en el camino marcial, la clasificación se puede decretar, ¡mas el temple del cultivo no admite engaños! En cuanto cruce golpes con cualquiera, el peso exacto de sus habilidades quedará al descubierto. Si la verdad trasciende, no solo perderemos el patrocinio, sino que se derrumbará la credibilidad del Pabellón Guantian..." En realidad, las inscripciones de la Lista Dorada siempre habían estado sujetas a ajustes discrecionales. Por ejemplo, cuando Yunyu Lou fue despojada de su poder y devuelta al estado mortal hace unos años, se vio obligada a escalar el escalafón desde el principio. No obstante, al tratarse de un viejo demonio de la Primera Clase que recorría de nuevo 'el sendero andado', conservaba intacta toda su antigua osamenta, por lo que su ritmo de ascenso desafiaba el orden natural; con el fin de evitar que cundiera el pánico en el Gran Yan, el Comandante Supremo optó por fijar su posición en el séptimo puesto de la Primera Clase, y las gentes del Jianghu no alzaron queja alguna al respecto. Asimismo, cuando los viejos maestros retirados del Jianghu que ya se habían lavado las manos en la palangana dorada sacaban sus aceros para limpiarlos y evocar los días pretéritos, obraban conforme a la naturaleza humana; obligarlos a reintegrarse formalmente al mundo marcial a través del censo habría resultado impropio. Por esa razón, el Pabellón Guantian solo realizaba el recuento cada medio mes: únicamente quienes se mantenían en activo durante ese intervalo figuraban en la Lista Dorada. Sin embargo, la inclusión de Conejo Protector en la lista no había sido obra del Comandante Supremo, sino una vil lisonja de Ruan Jinyu, quien había sobornado a los libreros de la capital para deslizar su nombre a hurtadillas durante la impresión. Al fin y al cabo, la Lista Dorada servía para preservar la estabilidad. Si se plagaba de farsantes y perdía su autoridad moral, los practicantes marciales que desearan fijar sus jerarquías y labrarse fama bajo el firmamento tendrían que dedicarse a sembrar el caos por doquier. El Gran Erudito Yan sabía de sobra que no se podía jugar con la Lista Dorada a la ligera, pero insistió con tono reflexivo y paciente: "La Lista Dorada solo mide el nivel del vigor interno; no cuantifica la maestría marcial, el armamento ni otros factores. Aunque el cultivo de Ye Xingge sea un treinta por ciento inferior, con la Daga Roba-Destinos en mano es capaz de forzar un empate, de modo que los forasteros no podrán discernir la realidad exacta. Solo tenemos que asentar primero a este muchacho en la Lista Dorada y luego, por cada criminal que decapite, auparlo más de una docena de peldaños. Al vislumbrar la posibilidad tangible de que alcance la Primera Clase en medio año, las grandes familias nobles vaciarán sus arcas para respaldarlo. Y cuanto mayor sea la inversión de la corte, más rápido escalará el muchacho; cuanto más rápido ascienda y más arrollador sea su ímpetu, mayor será la inversión de la corte. Y así sucesivamente, en un círculo perfecto..." Wu Yi sopesó la propuesta un instante y juzgó que aquella estratagema de 'engatusar subsidios con las manos vacías' era sencillamente magistral. Dirigió la mirada a Zhang Zhiqing: "Señor Zhang, lo planteado por el maestro Yan tiene sentido de sobra. ¿Qué le parece si voy de inmediato a inscribir su nombre en la Lista Dorada...?" No había terminado de pronunciar las palabras cuando advirtió que el Comandante Supremo, de pie junto a la ventana recibiendo el viento nocturno, arrugó el entrecejo... ¡y alzó una mano! ¿? Al presenciar el gesto, Wu Yi creyó que el señor Zhang, siendo un dechado de rectitud que desdeñaba toda corruptela, no toleraría semejante farsa, por lo que cerró la boca al instante. El Gran Erudito Yan, con el ceño severamente fruncido, se disponía a amonestar una vez más a aquel testarudo madero. Sin embargo, al fijar la vista en él, ambos descubrieron que Zhang Zhiqing mantenía los ojos cerrados. Incluso erguía el rostro hacia el insondable mar de estrellas del firmamento, como si estuviera percibiendo algo... \----- • Novela: Baladas Nocturnas / 夜夜行歌 (Yè Yè Xíng Gē) • Autor: Guan Guan Gongzi (关关公子) • Traductor: Inmensurable ⚔️ ¡Tu reacción y comentario impulsan el próximo capítulo! ¿Qué te pareció esta escena? ¡Déjanos tu opinión! 💬🔥
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Estás leyendo el capítulo 68 de Baladas Nocturnas (Novela), un novela. Transmigré al imperio del Gran Yan y nací entre la gente común de las calles. Siendo un humilde plebeyo y blandiendo una espada de tres pies, barrí todo el _jianghu_. Hoy en día he alcanzado la más alta posición en la… Este capítulo tiene publicado el 17 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. Baladas Nocturnas (Novela) tiene 75 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.