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Leer Baladas Nocturnas (Novela) Capítulo 67 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
\*Fuuu, fuuu...\* El pausado viento nocturno disipó gradualmente la humareda negra, y una aterradora intención asesina se reveló entre el complejo de edificaciones a medida que la niebla se desvanecía. Duan Lianshan vestía una capa; tanto en el pecho como en la espalda había partes destrozadas, pero sostenía la lanza con ambas manos, tan firme como un pino añoso. Sus ojos observaban fijamente el humo negro que se extinguía, intentando discernir cómo lanzaría su enemigo el asalto frontal. Sin embargo, en cuanto la silueta del sombrero cónico emergió de nuevo, sus pupilas se contrajeron de golpe. Apenas a siete pasos de distancia, el hombre del sombrero cónico, ataviado con la túnica grisácea, mantenía el cuerpo agazapado cual tigre al acecho. Los músculos de sus hombros y espalda se alzaban prominentes, y en su frente y en el dorso de sus manos palpitaban gruesas venas abultadas. Aquellos ojos, rebosantes de un filo desbordante, se habían tornado carmesíes, colmados de venillas inyectadas en sangre, teñidos de una ferocidad letal y sanguinaria; parecía un lobo rojo y sediento de sangre oculto entre la bruma. El sable recto sin anilla que antes empuñaba se había esfumado sin dejar rastro; en su lugar, sostenía un sable de luna creciente. El asta del sable medía seis pies y medio de largo; la hoja, tres pies de longitud y cinco pulgadas de ancho. Las fauces de un dragón apresaban la base de la hoja, y el acero refulgía con un rojo sanguinolento que lucía el grabado de un dragón enroscado devorando la luna, ¡como si estuviera teñido con sangre de dragón! \*¡Bum!\* En el mismísimo instante en que ambas siluetas se encontraron en el campo visual, frente a la torre del campanario estalló un violento estruendo. Ye Xingge cargó hacia adelante empuñando el sable en un arranque impetuoso; su figura fue cual tigre que salta un torrente. Cuando aún mediaban cinco pasos de distancia, pisó con ferocidad la tierra y saltó por los aires, abriendo el combate con un 'Dragón de las Nubes que Cubre la Cima'. Su silueta surcó las alturas cual dragón penetrando las nubes, giró en el aire y, aferrando el sable de luna creciente con ambas manos, descargó un tajo descendente que arrastraba consigo la totalidad de su fuerza corporal: "¡Haah!" ¡El rugido resonó como un trueno desgarrando la larga noche! Aquel tajo tomaba la Fuerza Penetrante del Baji como columna vertebral, respaldado por el poder devastador de quemar sangre para transmutarla en Qi y el ímpetu rotatorio del golpe aéreo. ¡El vendaval cortante que levantó aplastó al instante la maleza reseca frente al Salón de los Reyes Celestiales! Duan Lianshan sabía que el muchacho había activado 'Sangre en los Ocho Meridianos', pero jamás imaginó que la sensación palpable al enfrentarlo resultara tan espeluznante. Al encarar directamente aquel filo, sintió que la fuerza explosiva de Ye Xingge se había duplicado de improviso. Antes de que sus ojos lograsen enfocar con nitidez, el sable de luna creciente de nueve pies ya se desplomaba sobre su cabeza. Con premura, interpuso su lanza en una postura de Sostener el Cielo para bloquear. El resultado: \*¡Clang!\* Bajo el impacto de aquel tajo giratorio en descenso, el asta empalmada de la lanza de Duan Lianshan no se quebró, pero recibió una hendidura de medio dedo de profundidad, ¡y la madera se combó hasta arquearse como un arco tensor! De inmediato, un torrente de energía aplastante como el Monte Tai se transmitió a través del filo escarlata hacia el asta, sus brazos y todo su cuerpo; los ladrillos grises bajo los pies de Duan Lianshan reventaron en fragmentos al instante. \*¡Crack!\* ¡Toda su anatomía fue sacudida por la fuerza bruta, obligándolo a trastabillar hacia atrás violentamente! Tras descargar el tajo, Ye Xingge sostuvo el sable con ambas manos y dio una zancada hacia adelante para estocar, aprovechando la brecha en la inestable postura inferior de Duan Lianshan para penetrar de lleno en su guardia central. El resultado: \*¡Clang!\* Chispas abrasadoras brotaron de la Coraza del Rey Kou que vestía Duan Lianshan. La formidable hoja chocó de pleno contra las placas de metal, y la punta del sable apenas logró perforar una marca de combate del tamaño de un grano de cacahuate, dejándola prácticamente ilesa. Sin embargo, las armaduras detienen hojas y lanzas, mas no la fuerza interna. La salvaje energía vibratoria atravesó el peto e impactó en sus órganos internos, sacudiendo las entrañas de Duan Lianshan y haciéndolo retroceder de golpe. Al instante, recogió su lanza y ejecutó un 'Fénix que Asiente con la Cabeza' dirigido a la coronilla de Ye Xingge. \*¡Clang!\* Aquel lanzazo parecía haber sido arrojado con premura, pero, forjado en décadas de temple marcial, su poder seguía siendo devastador. Ye Xingge cruzó el sable para guarecerse. Cuando la punta de lanza de pie y medio se estrelló contra el arma, sintió que sus brazos se estremecían violentamente y dio un traspié hacia atrás. Al punto, giró sobre sus talones, agachó la cabeza y fingió huir a la desbandada arrastrando el sable. \*¡Krrrrk!\* El sable de luna creciente de nueve pies trazó en el acto un surco largo y estrecho sobre las baldosas de piedra frente al Salón de los Reyes Celestiales. No obstante, por desgracia, una vez desatada la técnica de 'Sangre en los Ocho Meridianos', no existía la posibilidad lógica de una retirada derrotada. A pesar de que la actuación de Ye Xingge era impecable, Duan Lianshan reconoció de inmediato la 'Estratagema del Sable Arrastrado'. Pero como el oponente se había retirado de manera tan forzada exponiendo la mitad de la espalda, Duan Lianshan no podía permitirse desperdiciar la oportunidad de ensartarlo. De inmediato se ladeó, afianzó la lanza con ambas manos llevando la derecha al frente y asestó una pesada estocada en dirección a su corazón. El resultado: \*¡Crack!\* La lanza de nueve pies chocó de lleno contra las placas insertadas en la cota flexible, provocando que las láminas metálicas envueltas en la armadura blanda se agrietaran y abollaran violentamente, permitiendo a la punta penetrar la profundidad de la yema de un dedo. Con todo, una armadura valorada en ochenta sartas de monedas no iba a ser perforada de par en par por la estocada de un guerrero de la Tercera Clase. En el mismísimo instante en que la punta de la lanza se vio frenada, Ye Xingge alzó el sable y giró sobre sí mismo, aprovechando la inercia de la rotación corporal para espolear el ímpetu del tajo a su máxima expresión. Aprovechó el intervalo en que la fuerza anterior del enemigo se había agotado y la nueva aún no brotaba, para asestar un tajo demoledor hacia el cuello de Duan Lianshan. Duan Lianshan en verdad no esperaba que Ye Xingge llevara algo distinto a una cota de malla tradicional, mas ya se había prevenido de antemano contra el temible contragolpe del sable en retirada. En ese instante, se limitó a alzar la lanza en bloqueo horizontal mientras su pie derecho se afianzaba sólidamente en el suelo posterior. \*¡Clang!\* El sable de luna creciente descargó un tajo rotatorio de una ferocidad abrumadora. Los pies de Duan Lianshan parecían enraizados como árboles añosos y su cuerpo resistió a duras penas, pero la fuerza transversal del impacto aún lo hizo deslizarse de costado, arrojándolo de un golpe hasta el pie de las escalinatas del Salón de los Reyes Celestiales, abriendo de nuevo la distancia entre ambos. \*¡Whoosh!\* Habiendo acertado el golpe, Ye Xingge no le concedió a Duan Lianshan el menor resquicio para contraatacar; deslizó el sable por detrás de su espalda en un movimiento fluido, afianzó ambas manos en el extremo final del asta y, con los hombros encumbrados, ejecutó una vez más 'La Fuerza que Hendió la Montaña Hua': "¡Haah!" En medio del rugido atronador, la hoja escarlata descendió segando bajo la luz de la luna, ¡semejante a un dragón bermejo desplomándose sobre el mundo terrenal! Si se blandiera un sable de esta guisa en circunstancias normales, aun la más excelsa de las armas preciosas terminaría partiéndose por la vibración; sin embargo, un arma divina era indestructible. Duan Lianshan, que apenas lograba contener el retroceso, pretendía en un principio proyectar su lanza hacia el cielo para ensartarle la garganta, pero Ye Xingge, al aferrar la empuñadura por el mismo extremo posterior, mantenía la distancia exacta para asegurarse la iniciativa, negándole por completo a la lanza de nueve pies el espacio necesario para arremeter. Al ver caer aquel tajo capaz de hender montañas y partir rocas, un destello de puro espanto cruzó la mirada de Duan Lianshan. Alzó de nuevo el arma para sostener la lanza contra el cielo en un bloqueo desesperado, mas el desenlace no traicionó sus temores: \*¡Clang!\* ¡Brotó una violenta lluvia de chispas! Bajo el azote implacable de La Fuerza que Hendió la Montaña Hua, el asta ensamblada, ya agrietada y resentida por el embate anterior, fue incapaz de soportar el peso demoledor del sable de luna creciente y se partió limpiamente por la mitad. Sin perder un ápice de su inercia, la hoja continuó su curso y descargó de lleno contra la máscara y la coraza, rasgando la capa en dos mitades. Sin embargo, para incredulidad de Ye Xingge, tras un golpe tan salvaje como para derribar cumbres y partir mares, la máscara de hierro de su adversario ni siquiera se quebró; tan solo brotó una hilera incandescente de chispas que se deslizó desde el rostro hasta la placa del pecho. \*¡Chirrido lacerante!\* Con todo, el brutal vigor interno que envolvía el filo atravesó las defensas metálicas y descargó su furia directamente contra la carne. Duan Lianshan sintió como si un ariete de asedio le hubiera embestido la cabeza y el pecho al unísono. Aunque no sufrió heridas cortantes, le resultó imposible afianzarse: el impacto lo arrancó del suelo y salió despedido por los aires para estrellarse de espaldas contra las puertas del Salón de los Reyes Celestiales. \*¡Estruendo!\* ¡Los viejos portones se hicieron pedazos! La claridad de la luna y el reflejo del acero se adentraron en el templo, iluminando las estatuas de los Cuatro Reyes Celestiales que blandían sus tesoros sagrados, carcomidas por las huellas que el transcurso de los siglos había dejado en ellas. Pese al paso del tiempo, sus miradas aún destilaban una solemne mezcla de majestad y benevolencia, contemplando la figura envuelta en jirones que yacía derribada a sus pies. \*¡Crujidos de escombros!\* Duan Lianshan rodó por el piso del templo hasta chocar contra la mesa de ofrendas carcomida por el polvo. Antes de detenerse por completo, se reincorporó de un salto; un hilo de sangre brotaba por debajo de la máscara y en sus puños solo quedaban dos muñones del asta rota. \*Paso, paso...\* Con el sable de luna creciente apuntando al suelo en diagonal, Ye Xingge subió las escaleras con paso firme: "La Coraza Mingwang, la lanza de las Seis Armonías... ¿Acaso eres Duan Lianshan, el líder de la Secta Qiushan?" Duan Lianshan permaneció erguido en la nave del santuario sin intentar huir. Sabía de sobra que su oponente contaba con el Talismán del Viento y que estaban en pleno corazón de la capital; escapar era una quimera. Al ver que el muchacho volvía a cerrarle el paso, soltó con frialdad: "¿Perteneces a la Sociedad Shanhe?" Ye Xingge cruzó el umbral: "Después de todo, eres un veterano de renombre en el Jianghu, figuras en la Lista Dorada y tu destreza marcial dista de ser mediocre. Terminar tus días como un perro faldero de la Secta Guiyuan, arrastrando por el fango los cien años de prestigio de la Secta Qiushan... ¿qué pretendías ganar con eso?" Duan Lianshan tenía claro que, de no haberse sometido a la Secta Guiyuan, jamás habría alcanzado un puesto en la Lista Dorada. En aquel punto no le quedaba nada que justificar, así que arrojó con desdén los restos de su lanza partida: "Este anciano solo ha caído por la inferioridad de su arma. Un chiquillo imberbe como tú, que no hace más que alardear de las limosnas de algún experto, no tiene derecho a..." \*¡Zas!\* Antes de que terminara la frase, ¡el imponente sable de nueve pies quedó clavado en el suelo ante la efigie rota del buda! Con las manos vacías, Ye Xingge cargó hacia adelante con pisadas que hicieron temblar las tablas. Su silueta cruzó la estancia en un parpadeo y, en cuanto acortó la distancia a tres pasos, hundió los hombros, dejó caer los codos y descargó el brazo como un látigo simple, fustigando directo hacia el rostro de Duan Lianshan: "¡Ja!" Al principio, los ojos de Duan Lianshan ardían de rabia y despecho, pero al advertir que el joven desechaba el arma para medirse a puño limpio, ¡su expresión mudó de inmediato a un asombro incrédulo! Sin embargo, tras toda una vida dedicada a la senda marcial, el instinto de matar estaba arraigado en la médula de sus huesos. En el mismo instante en que sus pies resbalaban hacia atrás, Duan Lianshan utilizó la columna y la cintura como eje, contrayendo el torso para condensar la fuerza. El Qi se propagó desde la espalda baja como una marea embravecida, ascendiendo capa sobre capa hasta inundar ambos brazos. De inmediato lanzó las dos palmas a la vez, como las fauces de un dragón dorado al cerrarse: protegió su propia cabeza al tiempo que proyectaba un estallido frontal directo a la mandíbula de Ye Xingge. Aquel era el golpe letal de las Seis Armonías del Sendero Secreto, una técnica de violencia demoledora; de impactar en la quijada, causaría una fractura fulminante y el desmayo inmediato, lanzando al rival por los aires desde la sala budista hasta el patio exterior. No obstante, mientras Duan Lianshan ejecutaba aquella maniobra simultánea de defensa y contraataque, vio con estupor que aquel muchacho aparentemente imprudente desvanecía de golpe toda la fuerza de su brazo derecho a mitad del trayecto. A la vez, la zancada en postura de arco no perdió el impulso: la mano izquierda de Ye Xingge ejecutó un Danyi Ding que apartó de cuajo las dos palmas enemigas. De inmediato hundió el pecho, redondeó la espalda y bajó el centro de gravedad; clavando el pie trasero para perforar por la línea central, ¡embistió con todo el cuerpo directo al pecho del anciano! "¡Ja—!" ¡El grito retumbó como un trueno subterráneo! Como consumado maestro que era, a Duan Lianshan le bastó un vistazo para reconocer el ataque letal de las Seis Armonías del Sendero Secreto: el Gran Choque de las Seis Armonías. Clavar el paso para penetrar la guardia por el centro, ¡envolver el cuerpo en una colisión con la pesadez de una montaña! ¡Lo que no lograba asimilar era cómo aquel muchacho podía fundir movimientos dispersos de distintas tradiciones marciales y ejecutarlos con semejante naturalidad! Al ver asomar el Danyi Ding, Duan Lianshan se había preparado para contrarrestar todo el repertorio del Baji; mas al encontrarse de frente con la técnica definitiva de su propia escuela, la contienda se convirtió en la estampa viva del maestro desbordado por un vendaval imprevisto. Con los brazos trabados arriba, apenas tuvo tiempo de alzar la rodilla en un bloqueo apresurado, ¡pero ya era tarde! \*¡Bum!\* Ye Xingge descargó el impulso del pie trasero; la fuerza se encadenó a través de la cintura, la espalda y el hombro en una sola línea, transformando su cuerpo en un bloque macizo de hierro que colisionó brutalmente contra la placa metálica del pecho enemigo. El centro de gravedad de Duan Lianshan se quebró en el acto. Sus pies se despegaron del suelo y una onda de choque salvaje atravesó la coraza para desgarrarle los órganos internos; los ojos tras la máscara se le anegaron de inmediato en sangre. Antes de que pudiera soltar un quejido, su cuerpo salió despedido como un saco inerte: pulverizó la mesa de ofrendas y se estrelló de lleno contra el abultado vientre de barro del Buda Maitreya. \*¡Cataplum!\* La estatua de arcilla se hizo añicos. El cuerpo perforó el hueco interior de la escultura, salió expulsado por la espalda, destrozó un biombo de celosía tallada y reventó las puertas traseras, hasta rodar por la explanada situada frente al Gran Salón del Héroe Supremo. \*¡Plaf!\* \*Cascotes y polvo lloviendo...\* La armadura de placas era incapaz de neutralizar el traumatismo contuso del vigor interno. Afectado por el violento contragolpe del Qi, Duan Lianshan vomitó una bocanada de sangre espesa en cuanto tocó el suelo: "¡Cof...!" \*Paso, paso...\* Ye Xingge sorteó los restos de la estatua destrozada y cruzó las ruinas de las puertas traseras con los puños vacíos: "¿Tienes algo más que decir? Dicen que los puños le temen a la juventud vigorosa; ¿acaso vas a pedirme ahora que desactive la Sangre en los Ocho Meridianos?" \----- • Novela: Baladas Nocturnas / 夜夜行歌 (Yè Yè Xíng Gē) • Autor: Guan Guan Gongzi (关关公子) • Traductor: Inmensurable ⚔️ ¡Tu reacción y comentario impulsan el próximo capítulo! ¿Qué te pareció esta escena? ¡Déjanos tu opinión! 💬🔥
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Estás leyendo el capítulo 67 de Baladas Nocturnas (Novela), un novela. Transmigré al imperio del Gran Yan y nací entre la gente común de las calles. Siendo un humilde plebeyo y blandiendo una espada de tres pies, barrí todo el _jianghu_. Hoy en día he alcanzado la más alta posición en la… Este capítulo tiene publicado el 17 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. Baladas Nocturnas (Novela) tiene 75 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.