Leer Baladas Nocturnas (Novela) Capítulo 6 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Ye Xingge permaneció en su lugar despidiendo con la mirada la retirada de Ruan Jinyu y su séquito.
El condestable Wang, que también forzaba una sonrisa de compromiso a su lado, esperó a que la comitiva doblara la esquina para volverse con aire de reprimenda:
"¿Acaso te has vuelto loco, muchacho? Si querías lucirte, al menos debiste fingir unos diez o doce asaltos de cortesía; noquearlo de un solo golpe... ¿dónde queda el honor y la dignidad del oficial?"
Sin embargo, antes de que pudiera terminar de desahogarse, una voz etérea resonó desde el interior del salón:
"Condestable Wang, ¿acaso ya ha concluido su investigación del caso?"
"¿Eh? ¡Su señoría Luo!"
Wang Shouyin se puso firme como una vara al instante y juntó las manos en una reverencia atropellada:
"Todavía no. Este humilde servidor se marcha de inmediato a cumplir con su deber; ruego a la comandante Luo que descanse plácidamente."
Dicho esto, se dio media vuelta y salió disparado a paso ligero, sin dejar de guiñarle el ojo a Ye Xingge con un mensaje mudo elocuente: '¡Abrázate con fuerza a los muslos de su señoría Luo; de lo contrario, prepárate para que te ajusten las cuentas...!'.
Tras despedir al veterano alguacil, Ye Xingge se volvió hacia la dama apostada en el salón, fingiendo una mueca de comedida aflicción:
"Señoría Luo... ¿acaso me excedí en la fuerza? ¿No me acarreará esto represalias en el futuro...?"
"¿Excederte? En absoluto; ¡estuvo en su punto justo, ideal para despejarle las telarañas del cerebro!"
Luo Xuanqing esperó a que todos se hubieran marchado para ponerse en pie con una sonrisa radiante. Rodeó a Ye Xingge inspeccionándolo de arriba abajo:
"Descuida. A quien sirve con lealtad a esta oficial, mientras no cometa la insolencia de asesinar, prender fuego o incurrir en traición contra el soberano, nadie en toda la Prefectura de Yongzhou se atreverá a tocarle un solo pelo."
"Menos mal. Este humilde servidor agradece de corazón el amparo de su señoría."
"Je."
Luo Xuanqing recorrió con la mirada su complexión y levantó una mano esbelta para palpar con descaro la firmeza de su bíceps:
"El amparo ajeno solo sirve de escudo temporal; si de verdad deseas labrarte un lugar en el mundo, debes depender de tu propia valía. Tus fundamentos físicos son incuestionablemente sólidos, pero las técnicas que has aprendido pecan de superficiales; tus artes marciales descansan casi por entero en tu talento corporal innato, y no eres capaz de canalizar ni el setenta por ciento de tu energía interna acumulada. De ahora en adelante tendrás que pulirte con rigor."
Mientras pronunciaba aquellas palabras, la punta de su zapatilla de seda bordada giró con una sutileza imperceptible.
\*¡Crack!\*
¡Una esquina de las baldosas de piedra del salón se fracturó limpiamente!
Acto seguido, un fragmento de guijarro del tamaño de un cacahuete salió disparado surcando el aire; el silbido del proyectil hendiendo la noche emuló el estampido de una saeta de asedio.
\*¡Fiuuu!\*
Ye Xingge ni siquiera vio el proyectil salir. Al escuchar el estruendo se dio la vuelta sobresaltado, descubriendo que la piedra había atravesado la calzada de lado a lado, perforando de parte a parte la columna de madera de la tienda de enfrente y abriendo un boquete perfecto en el madero de la puerta.
'¿¡Qué demonios...?!'
Ye Xingge, que momentos antes se sentía henchido de orgullo tras haber noqueado al capitán, se topó de bruces con la verdadera distancia que los separaba, exclamando con estupor:
"¿Acaso su señoría Luo no tenía los meridianos sellados por Rojo Pleno? ¿Cómo es posible que...?"
Luo Xuanqing exhibió entre las cejas el porte majestuoso de una gran maestra:
"Los guerreros de Tercera Clase miran a los de Segunda Clase como quien contempla el reflejo de la luna en el fondo de un pozo; los de Segunda Clase miran a los de Primera Clase como una hormiga alza los ojos hacia el cielo infinito. Esta oficial ocupa el decimoquinto peldaño de la Segunda Clase; aun si apenas conservo media décima parte de mi energía interna, mi nivel sigue estando en la cúspide de la Tercera Clase. ¿Pensabas que por estar herida podías mangonearme a tu antojo?"
"¿Tanto así?"
En el pasado, Ye Xingge jamás se había cruzado con semejantes titanes de la Lista Dorada; al presenciarlo, la admiración que sintió fue genuina.
¡Aunque ya podías haber elegido otro blanco en lugar de destrozarme la baldosa del suelo!
Y encima le has dejado un agujero a la puerta de la señorita que vende tofu...
Pese a lamentar en silencio el desperfecto del suelo, Ye Xingge reconoció la abrumadora superioridad de la Jueza de las Flores y juntó las manos con respeto:
"Las habilidades de su señoría son formidables; este modesto servidor ha abierto los ojos."
"Entrena duro a partir de ahora. Con tus dotes, inscribir tu nombre en la Tercera Clase te tomará como máximo tres años; y si la fortuna te sonríe con alguna oportunidad milagrosa, no es descartable que en el futuro llegues a caminar a mi lado."
Luo Xuanqing regresó con paso indolente hacia la mesa; con ambas manos acarició los pliegues sedosos de su vestido verde esmeralda y acomodó la voluptuosa curva de sus caderas sobre el banco de madera:
"Sin embargo, estancado en este rincón provinciano te resultará harto difícil progresar. ¿Tendrías interés en servir en el Tribunal de Enjuiciamiento Penal en el futuro?"
Aquella invitación sumió a Ye Xingge en un mar de dudas íntimas.
Durante más de una docena de años se había partido el lomo entrenando con un solo propósito en mente: hacer realidad el augurio de aquel adivino y ceñirse algún día la túnica amarilla imperial...
E incluso si aquello no prosperaba, aspiraba a gozar del poder y la libertad de los grandes monstruos marciales como Yunyu Lou, imponiendo su ley en una comarca entera.
En cuanto a ingresar en la administración pública... el insensato emperador de la Dinastía Zhou huyó al sur perdiendo la mitad de su territorio; la Gran Dinastía Yan se forjó mediante la usurpación de una camarilla militar; y Shu Occidental agonizaba enclaustrada tras sus cordilleras.
Ponerse al servicio de cualquiera de ellos equivalía a arrojarse a las sombras para servir a un tirano; infinitamente mejor era abrirse paso en solitario, empuñando una espada de tres pies para reclamar el imperio desde la condición de plebeyo.
De ese modo no solo fundaría una dinastía con una legitimidad intachable, sino que además podría acoger en su palacio imperial a las reinas y emperatrices viudas de las tres dinastías para velar por su bienestar...
No obstante, semejantes fantasías no podían ventilarse ante Luo Xuanqing. Ye Xingge respondió con comedida diplomacia:
"Siendo hijo único y estando mis padres aún con vida, es un asunto que forzosamente debo consultar con mi familia. Sin embargo, si surge la ocasión propicia, este servidor estará encantado de aportar su modesto esfuerzo a las órdenes de su señoría. A propósito... ¿vino su excelencia esta noche para capturar a Rojo Pleno y a Yang Tuyan?"
Luo Xuanqing lo miró con picardía en los ojos, divertida ante una pregunta cuya respuesta era obvia, e indicó con un gesto que tomara asiento:
"¿O acaso creías que una comandante imperial vendría hasta aquí en busca de este joven posadero?"
'¿...?'
'¡Vaya descaro...!'
Ye Xingge casi se queda desarmado ante la insinuante mirada de aquellos ojos de zorro; en ese instante comprendió a la perfección por qué la exuberante dama de arriba la tildaba de 'zorra presumida'.
¡Si algún día llegaba a ceñirse la corona imperial, a esta mujer le correspondería por lo menos el rango de consorte noble...!
Sentándose a su lado, Ye Xingge le sirvió una copa de licor:
"Su señoría bromea; solo preguntaba por curiosidad. Que Rojo Pleno, ocupando el decimonoveno puesto bajo el cielo, no haya sido localizada entra dentro de lo previsible; pero Yang Tuyan no debería ser tan formidable, ¿y aún no ha caído?"
Luo Xuanqing alzó la copa y bebió un sorbo:
"Yang Tuyan debe de contar con el respaldo de una facción de gran peso; hasta la fecha no hay una sola pista de su paradero. La repentina intromisión de Ruan Jinyu obedece con toda probabilidad a su temor de fracasar y no tener con qué rendir cuentas en la corte."
Ye Xingge aprovechó la brecha para deslizar su propuesta:
"A menudo presto auxilio al juzgado y conozco los cuatro condados de Hexi como la palma de mi mano. Cazar a Rojo Pleno supera con creces mi valor, pero tratándose de Yang Tuyan albergo cierta confianza. ¿Qué le parecería si salgo a colaborar en la búsqueda? Si por ventura doy con él antes que el comandante Ruan y pongo la captura a nombre de su señoría, entonces..."
Ver morder el polvo a Ruan Jinyu le provocaría a Luo Xuanqing un regocijo indescriptible; no obstante, sacudió la cabeza con una sonrisa burlona:
"Ruan Jinyu domina el aparato de espionaje y cuenta con innumerables sabuesos bajo su mando; si ni siquiera él ha dado con el fugitivo, ¿cómo pretende encontrarlo un muchacho inexperto? Además, si te marchas tú, ¿quién se quedará a atender a esta oficial?"
"Ja, ja..."
Ye Xingge necesitaba a toda costa salir del pueblo, pero sabía que no convenía mostrarse impaciente. Alzó su copa en un brindis:
"¡Razón no le falta a su señoría! Atender a su excelencia es lo prioritario; más adelante veremos qué depara el destino. En este mesón disponemos de servicios muy variados, algunos de los cuales requieren un suplemento; ¿tendría su señoría curiosidad por presenciar alguno?"
"¿Miau?"
El rollizo gato negro apostado sobre la mesa meneó la cola, aguzando las orejas como si olfateara un espectáculo prometedor.
Luo Xuanqing también arqueó las cejas con intriga, recorriendo la apostura del joven:
"¿Ah, sí? ¿Qué clase de servicios?"
A lo largo de los años, Ye Xingge había ideado infinidad de ingenios para atraer clientela a la posada; mas en esta ocasión no pretendía seducirla con encantos mundanos, sino deslumbrarla con sus conocimientos.
Se levantó hacia el mostrador y regresó con un vaso de cerámica y un trozo de cartón rígido del tamaño de la palma de una mano.
Se sentó frente a ella, llenó el vaso de agua hasta el borde, colocó el cartón cubriendo la boca del recipiente, presionó con la palma y lo invirtió con presteza:
"¿Adivina su excelencia si al retirar mi mano el agua se derramará?"
Luo Xuanqing lo contempló con sumo interés:
"¿No se derramará?"
Ye Xingge apartó la palma; el cartón permaneció perfectamente adherido a la boca invertida del vaso, sin que cayera una sola gota:
"¿Qué le parece? ¿Sorprendente, verdad?"
"Je."
Luo Xuanqing se inclinó hacia el vaso para examinarlo de cerca, enarcando una ceja:
"Ciertamente tiene su gracia. ¿Puedo probar yo?"
Ye Xingge le acercó el vaso con una sonrisa satisfecha:
"Este artificio se denomina 'experimento del vaso invertido'. Su señoría debe presionar primero y luego girar con rapidez... ¡espera, espera!"
Ye Xingge se disponía a explicarle el fundamento científico y aderezar la escena con cumplidos ingeniosos; jamás imaginó que la bella dama fuera tan torpe en la ejecución manual: sujetó el vaso, lo invirtió sin firmeza y, al retirar los dedos, arrastró consigo el cartón.
Temiendo empapar a la encumbrada jueza y arruinar toda la complicidad que tanto le había costado forjar, Ye Xingge estiró la manga a toda prisa para hacer de escudo.
Mas al interponer el brazo, descubrió con asombro que el cartón yacía en la mesa... pero del vaso completamente boca abajo no caía ni una sola gota de agua.
"¿¡Cómo!?"
Ye Xingge se quedó de piedra. Inclinó la cabeza para escudriñar el interior del vaso invertido.
El agua continuaba suspendida en el fondo de la vasija, confinada por una fuerza invisible que le impedía desbordarse, formando apenas unas sutiles ondas en su superficie translúcida...
'¡No me jodas...!'
Ye Xingge contempló a la mujer con los ojos desorbitados:
"¿Qué clase de principio físico es este?"
Luo Xuanqing agitó el vaso con soltura mientras sus ojos de zorro destellaban con una coquetería arrolladora:
"Este arte se denomina 'Conducción Divina del Qi'. ¿Asombrado?"
"Eh..."
Ye Xingge sabía que los maestros cumbre de este mundo manejaban proezas casi sobrenaturales, pero presenciarlo en persona a escasos palmos lo dejó anonadado:
'¡Qué barbaridad...!'
'¿Este es el verdadero poder de los grandes maestros de Segunda Clase?'
'Si semejante control absoluto sobre los fluidos se aplicara en otras circunstancias más íntimas, esa capacidad de succión no dejaría con vida a ningún hombre en tres segundos...'
"Pfft..."
Luo Xuanqing no pudo contener la risa ante la estampa boquiabierta de Ye Xingge. Como sus meridianos sellados le impedían sostener la técnica por largo tiempo, dio la vuelta al vaso, lo depositó sobre la mesa y se burló con picardía:
"¿Con semejantes trucos de prestidigitador pretendías engatusar a las doncellas? Si tienes más ardides guardados, sácalos para que esta oficial se deleite."
Ye Xingge conocía muchas curiosidades de su vida anterior; mas frente a una dama que rozaba la frontera de lo trascendente, no le quedó más remedio que sonreír con resignación:
"Me temo que mis modestas gracias no pasan de ser juegos de feria callejera; he hecho el ridículo ante su señoría. Beberé tres copas como penitencia en agradecimiento por abrirme los ojos."
"Je."
Entre brindis y confidencias, la velada transcurrió apaciblemente.
Luo Xuanqing bebió con agrado, mas teniendo obligaciones oficiales por delante no prolongó el banquete. Tomó al gato en brazos y se puso en pie:
"Basta por hoy. Ve a descansar tú también."
"Entendido. Que su señoría descanse."
Con el rostro ligeramente encendido por el licor, Ye Xingge despidió la elegante y sinuosa silueta de la dama hasta que se desvaneció en el piso superior. Lejos de irse a dormir, recogió con presteza las copas y se retiró al patio trasero.
Aguardó pacientemente durante media hora hasta calcular que la distinguida huésped dormía profundamente; luego se aproximó a la base del muro trasero de la posada, fingiendo ordenar ristras de pimientos secos y canastos de mimbre.
\*Cras, cras...\*
Simultáneamente, tras la ventana del segundo piso.
Hong Yu descansaba ya entre los velos del lecho cubierta por una manta fina. Al percibir los ruidos en el patio, abrió los ojos en silencio, extrajo de su cintura el colgante de jade rojo carmesí, se lo acercó al oído y transmitió su pensamiento mediante telepatía:
"¿Me escuchas?"
Bajo la ventana, Ye Xingge sacudía un canasto cuando una voz femenina resonó de súbito en el interior de su propia cabeza. Dio un respingo involuntario, miró a su alrededor con cautela y alzó los ojos hacia el ventanal, pensando para sus adentros:
'¿Eh?'
'¿Acaso esto es la legendaria técnica de la transmisión de voz secreta?'
'¿No se supone que habías perdido todo tu cultivo marcial?'
'¡Si me hubieras mostrado este despliegue desde el principio, jamás te habría tomado por una timadora!'
'¿Pero cómo demonios le respondo yo ahora?'
Ye Xingge poseía una base marcial respetable, pero semejantes habilidades arcanas de proyección mental escapaban por completo a su conocimiento.
Antes de que pudiera resolver el dilema, la voz de Hong Yu volvió a resonar en su mente con apremio:
"Sal primero del mesón; te lo explicaré afuera en un momento."
Ye Xingge albergaba dudas, mas no vaciló. Acomodó los canastos, adoptó el semblante despreocupado de quien sale a hacer una ronda rutinaria de vigilancia y cruzó con sigilo el portón trasero de la posada...
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• Novela: Baladas Nocturnas / 夜夜行歌 (Yè Yè Xíng Gē)
• Autor: Guan Guan Gongzi (关关公子)
• Traductor: Inmensurable
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Estás leyendo el capítulo 6 de Baladas Nocturnas (Novela), un novela. Transmigré al imperio del Gran Yan y nací entre la gente común de las calles. Siendo un humilde plebeyo y blandiendo una espada de tres pies, barrí todo el _jianghu_. Hoy en día he alcanzado la más alta posición en la… Este capítulo tiene publicado el 15 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. Baladas Nocturnas (Novela) tiene 75 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.