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Leer Baladas Nocturnas (Novela) Capítulo 5 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Los demás Oficiales de Túnica Bordada, al percatarse de hacia dónde apuntaba la mirada de Ye Xingge, pensaron que aquel joven posadero había perdido el juicio por completo. Luo Xuanqing, que acababa de tomar al gato entre sus brazos, también se quedó atónita al oírlo. Volvió la cabeza para observar la escena con detenimiento y, tras cerciorarse de que no había señalado mal al objetivo, susurró con disimulo: "¿Qué estás haciendo? Esta oficial te dijo el tercero por la izquierda; ¿acaso no sabes contar o no reconoces las vestiduras? ¡Ese hombre es un capitán!" Un capitán de túnica bordada comandaba a treinta hombres y su destreza marcial distaba mucho de ser mediocre; formaba parte de la auténtica élite del Pabellón Guantian. ¡Sin embargo, el número de criminales y salteadores a los que Ye Xingge había despachado al otro mundo superaba con creces los treinta! Teniendo a dos titanes colosales como Rojo Pleno y Luo Xuanqing alojadas puerta con puerta y dejándolo atrapado en el medio, ciertamente se sentía asfixiado. Pero ante un simple capitán de guardia, de verdad que no sentía el menor temor. Además, si deseaba ganarse la admiración genuina de Luo Xuanqing para facilitar la obtención del salvoconducto de salida, batirse contra el peor de la fila carecía por completo de sentido. Frente a la lluvia de miradas escépticas y burlonas, Ye Xingge no mostró la menor alteración y se limitó a señalar con cortesía: "Si este distinguido oficial no se atreve a concederme instrucción, tampoco tengo inconveniente en escoger a otro." '¿¡Que no se atreve a concederle instrucción!?' El capitán Zhang Qing ya tenía el rostro encendido de furia tras la serie de bofetadas que él mismo se había propinado; ¡al escuchar semejante provocación, la cara se le puso verde de cólera! Sin aguardar siquiera las órdenes de Ruan Jinyu, arrojó de inmediato su sable y el farol a los brazos de un subordinado: "¡Buen muchacho, tienes agallas! ¡Si esta noche logras aguantar diez asaltos frente a mí, de ahora en adelante cada vez que te vea te llamaré Señor Ye!" Los restantes guardias intercambiaron miradas de asombro y se replegaron con presteza hacia ambos flancos de la calle, despejando en un abrir y cerrar de ojos un círculo de combate de unos tres zhang de diámetro. Wang Shouyin, presa de la angustia al ver al capitán henchido de soberbia y sed de sangre, temió lo peor. Apretando los dientes, avanzó unos pasos y advirtió a Ye Xingge en un susurro cargado de urgencia: "¡Xingge, aún eres joven, no cometas una locura! ¿Entiendes lo que es el tacto social? Como le metas tres puñetazos y lo mates a golpes, ¡ni el mismísimo magistrado Shen podrá tapar semejante lío...!" Ye Xingge alzó ligeramente la mano y lo tranquilizó en voz baja: "Descuida, tío. No harán falta tres puñetazos." "¿¡Cómo!?" Aunque sus palabras fueron casi un susurro, todos los presentes eran hombres avezados en las artes marciales. Zhang Qing, que se arremangaba los brazos, abrió los ojos de par en par con un gesto de absoluta incredulidad: '¿Pero qué demonios dice este insolente?'. Volvió a escudriñar al joven de arriba abajo con creciente perplejidad. Los demás Oficiales de Túnica Bordada reaccionaron de forma similar. Luo Xuanqing había intuido que el muchacho poseía ciertos fundamentos marciales, y por esa razón consintió en que probara suerte; sin embargo, en lo relativo a la verdadera profundidad del cultivo interno, si alguien no desplegaba su energía, resultaba sumamente difícil calibrarla a simple vista. Al escuchar semejante aseveración, la frialdad de Luo Xuanqing dio paso a una mezcla de duda y fascinación. Se recostó con gracia contra la mesa mientras acariciaba al felino, clavando en el joven una mirada minuciosa. La luna de plata pendía en el cielo despejado. Ante el edificio de dos plantas de la posada, los Oficiales de Túnica Bordada flanqueaban la calzada empedrada, y los faroles que sostenían en las manos iluminaban con nitidez el espacio de combate. Ye Xingge arrojó a su tío el trapo que llevaba sobre el hombro, bajó los peldaños de la entrada y se plantó en el centro de la calle: "En el combate las armas no tienen ojos; si en un instante cometo alguna falta de cortesía, ruego al señor Zhang que sepa disculparme." Zhang Qing solía actuar con la prepotencia de quien goza de respaldo oficial, pero no era tonto; sabía que un muchacho capaz de llegar a semejante extremo de audacia forzosamente debía guardar algún as bajo la manga. ¡Mas de ahí a creer que un humilde posadero pueblerino pudiera liquidarlo de tres puñetazos iba un abismo insalvable! Sin perder el tiempo en palabrerías vanas, Zhang Qing flexionó los hombros y codos haciendo sonar sus articulaciones en un chasquido seco. \*¡Pum!\* Sus ropas ondularon bajo una súbita descarga de energía interna. Hundió el torso descendiendo el centro de gravedad, dejó caer los hombros y codos, y cruzó los brazos por delante del pecho en la guardia clásica de manos cruzadas. En el tren inferior, su pierna derecha se arqueó en una sentadilla firme como una raíz aferrada a la tierra, mientras el pie izquierdo tanteaba el frente ejecutando el paso del mecanismo arcano. "¿Seis Armonías del Sendero Secreto?" Al advertir aquella postura inicial de la escuela Mizong Liuhe, Ye Xingge asintió con leve aprobación. Deslizó los pies hacia afuera adoptando una postura de arco y flecha, y abrió ambos brazos hacia los costados en guardia de cruz, asemejando a quien carga una montaña sobre los hombros; en un parpadeo, su respiración y su cuerpo quedaron tan serenos como la superficie de un estanque sin viento. Dicen que los legos solo miran el espectáculo, mientras que los expertos juzgan la maestría. Al contemplar aquella postura, los guardias imperiales entrecerraron los ojos con evidente inquietud. La figura de Ye Xingge se asentaba con una solidez colosal: sus brazos extendidos parecían sostener cordilleras enteras, canalizando la fuerza por ambas extremidades con un filo asesino contenido. Nada más desplegar la guardia, toda su presencia se asemejó a un arco tensado hasta su límite absoluto, y su mirada destellaba con tanta agudeza que dejaba claro que no era ningún aficionado. Sin embargo, todos se quedaron desconcertados. La postura de Ye Xingge correspondía al célebre movimiento tradicional de 'Erlang Carga la Montaña'. Aunque la ejecución técnica era tan intachable que rozaba la perfección estética, dicho despliegue se empleaba habitualmente para neutralizar embestidas simultáneas por ambos flancos o parar ataques envolventes. Zhang Qing se hallaba plantado justo enfrente en postura defensiva; ¿para qué diablos protegía su retaguardia? ¿Acaso temía que alguien lo atacara a traición por la espalda? Recordando la pésima reputación del comandante Ruan, los guardias situados detrás de Ye Xingge, en aras de disipar cualquier sospecha, dieron un par de pasos hacia la acera para apartarse. Zhang Qing mantenía los brazos cruzados ante el pecho para contrarrestar embestidas frontales o presas al cuello; al contemplar aquella guardia abierta de Erlang Carga la Montaña, se quedó completamente descolocado: "¿Qué clase de estilo es ese?" Ye Xingge conservaba la guardia amplia y abierta, respondiendo con absoluta calma: "Combate libre; comúnmente conocido como 'escuela mixta'. Tiene un poco de todo. Señor Zhang, tenga cuidado." Zhang Qing juzgó que en efecto parecía una mezcla extravagante; no obstante, viendo que la postura del rival era sólida como una roca, descartó que fuera una simple floritura teatral y fijó la vista en los hombros, cintura y piernas del muchacho, intentando adivinar su línea de ataque. Ye Xingge permaneció inmóvil como un peñasco. Tras aguardar unos instantes y ver que Zhang Qing dudaba sin atreverse a dar el primer paso, curvó levemente los dedos de la mano en señal de invitación: "Venga." "¡Mocoso insolente...!" Bajo la atenta mirada de sus subordinados y de su superior, Zhang Qing, pese a sus reservas iniciales, fue incapaz de sofocar la ira que le ardía en el pecho ante semejante descaro. Su pierna derecha estalló en un impulso arrollador. Semejante a un tigre abalanzándose sobre su presa, acortó la distancia en una sola zancada y proyectó el puño derecho como un mazo de asedio directo contra el rostro de Ye Xingge. \*¡Bum!\* El puñetazo viajó con la velocidad de un relámpago, sin conceder el menor margen de reacción. Al presenciar semejante arremetida, los espectadores dieron por perdido al joven posadero. Sin embargo, el condestable Wang, apostado en el umbral conteniendo el aliento, apretó los puños angustiado... ¡pero porque sabía que el capitán estaba sentenciado! Habiendo recurrido a Ye Xingge en incontables ocasiones para neutralizar forajidos, conocía a fondo su potencial. Aquel muchacho entrenaba desde su más tierna infancia, y sus padres habían invertido verdaderas fortunas en fortalecer sus huesos y tendones; ¡su cuerpo acumulaba más de una docena de años de entrenamiento marcial al límite! Por si fuera poco, su repertorio técnico era un compendio descomunal: no solo dominaba los estilos tradicionales, sino que ejecutaba disciplinas extrañas y letales como el golpeo demoledor de codos, los barridos fulminantes y las presas asfixiantes. Sus codos cortaban como cuchillos y sus patadas quebraban maderos como barras de hierro; en las redadas del juzgado, le bastaba una sola acometida para despachar a los fugitivos al otro mundo, ganándose el apodo clandestino de 'El Puño Divino que no Requiere Segundo Golpe'. Que este capitán de túnica bordada se lanzara de frente con un ataque tan predecible no difería en nada de arrojarse de cabeza a la tumba. Y el desenlace no tardó en corroborarlo. En el instante en que el puño de Zhang Qing se proyectó al frente, la mirada de Ye Xingge ni siquiera parpadeó. Avanzó el peso hacia adelante en un paso de arco, y con el brazo izquierdo ejecutó un bloqueo ascendente de codo para cubrir su cabeza y hundir la guardia rival. Simultáneamente, su brazo derecho se distendió desde el hombro con un latigazo impulsado por la rotación de su cintura, descargando un golpe descendente de palma directo a la mandíbula: "¡Hah!" Zhang Qing había previsto cierta réplica, ¡pero la velocidad y precisión del muchacho rebasaron cualquier cálculo humano! Su puñetazo quedó neutralizado en seco por el bloqueo de codo; y antes de que pudiera replegarse, el brazo derecho de Ye Xingge impactó contra su mejilla como una fusta de acero. La combinación fue un prodigio de fluidez asesina: Zhang Qing fue incapaz de frenar el contragolpe. Apenas intentó interponer su brazo izquierdo para amortiguar el impacto en su pecho, la bofetada descendente le estalló de lleno en el rostro. \*¡Crack!\* Un crujido seco y ensordecedor desgarró el aire. El gorro de gasa del capitán saltó hecho trizas, sus cabellos se dispersaron al viento y los músculos de su rostro se deformaron grotescamente bajo el impacto, salpicando hilos de saliva en una onda expansiva. Sus ojos, anegados en un terror repentino, se inyectaron en sangre y perdieron el foco al instante. \*¡Bum!\* En esa misma fracción de segundo, el codo izquierdo de Ye Xingge penetró con saña en su pecho. Bajo el sordo eco de huesos crujiendo y carne comprimida, Zhang Qing sintió como si un ariete de asedio le hubiera golpeado el esternón; ¡una onda expansiva devastadora atravesó su caja torácica amenazando con triturarle los pulmones! Su corpulenta figura despegó del suelo y salió despedida hacia atrás por los aires. En pleno vuelo, una bocanada de sangre brotó a borbotones de su boca y nariz: "¡Pfft...!" Ambos golpes habían salido disparados de forma coordinada en un único avance demoledor. A los ojos de los espectadores, Ye Xingge solo pareció dar un paso al frente descargando una bofetada y hundiendo el codo. ¡Y el fornido capitán salió proyectado más de cinco metros por los aires, estrellándose contra la formación de guardias, pulverizando dos faroles y derribando a un compañero que no logró apartarse a tiempo! \*¡Crash!\* \*¡Plaf!\* Entre la polvareda y el estrépito de sables y faroles rodando por el suelo empedrado, Zhang Qing cayó inerte como un saco de arena; no volvió a moverse ni emitió el menor quejido desde el instante en que despegó del suelo. La veintena de Oficiales de Túnica Bordada contemplaron el espectáculo con un escalofrío helándoles la médula. El bisoño novato que antes se desvivía por lucirse se quedó petrificado, con la mirada limpia de toda soberbia. Ye Xingge permanecía plantado ante el umbral de la posada. Tras asestar el golpe ni siquiera se molestó en perseguir a su oponente; recogió su postura con total sosiego, dirigió la vista hacia el capitán desparramado en el suelo y juntó las manos en una reverencia impecable: "Bien jugado." La calle quedó sumida en un silencio sepulcral. Zhang Qing yacía de lado con la boca ensangrentada y los ojos en blanco, incapaz de articular réplica alguna. Los demás guardias tragaban saliva sin atreverse a musitar una palabra, presos del desconcierto y el temor. En el interior del salón, Luo Xuanqing enarcó sutilmente las cejas; una chispa de asombro cruzó por sus ojos y volvió a examinar la atlética figura de Ye Xingge con renovada curiosidad. Aunque había supuesto que el chico guardaba cierta destreza, el resultado superaba con creces sus expectativas; semejante contundencia técnica solo era equiparable a la de los discípulos directos de las grandes sectas marciales de élite. Teniendo en cuenta sus modestos orígenes, por mucho talento y dedicación que tuviera, en teoría no debería haber alcanzado semejante nivel de dominio marcial... Junto a la entrada, el condestable Wang, que había cerrado los ojos temiendo presenciar una carnicería, abrió los párpados al escuchar el estrépito; al constatar la escena, se palmeó el muslo con desesperación y se abalanzó hacia Ye Xingge blandiendo el trapo de cocina: "¡Maldito mocoso! ¿¡Por qué no mides la fuerza de tus manos!? ¿¡Dónde quedó el tacto social del que hablamos?!" Ye Xingge, que buscaba impresionar a Luo Xuanqing pero ciertamente se había contenido para no matarlo, puso cara de inocencia: "Si de verdad me he contenido; ni siquiera apunté al corazón ni le sacudí la sien. De haber sido un forajido de los caminos, a estas alturas ni siquiera tendrían tiempo de reanimarlo..." Wang Shouyin sabía que decía la verdad, pero el pánico lo consumía: "¿Acaso no sabes lo que es el combate de cortesía? ¡Pelear trescientos asaltos fingidos para que el rival pierda con dignidad y se quede satisfecho, eso es diplomacia! Muchacho insensato, eres... ¡Ay, señor Zhang, por todos los cielos, no se me vaya a morir! ¡Es solo un crío imprudente que no sabe controlar su fuerza...!" Entre los aspavientos del condestable, que casi se arrodillaba suplicando que el oficial no expirara en el acto, los guardias imperiales salieron por fin de su estupor y se abalanzaron a socorrer a su líder: "¡Capitán!" "¡Maldición, ha perdido el conocimiento...!" "¡Rápido, traed una Píldora Protectora de Meridianos...!" El exterior de la posada se convirtió en un hervidero de caos. En contraste, la frialdad en el rostro de Luo Xuanqing se desvaneció por completo; sus labios dibujaron una sonrisa cómplice y divertida que desarmó su porte severo, fingiendo de inmediato un leve enojo maternal: "¡Insolente~! El capitán Zhang es el lugarteniente de mayor confianza del comandante Ruan; ¿cómo te atreves a ser tan desconsiderado? ¿Acaso no piensas pedirle disculpas al comandante Ruan de inmediato?" Por más que sus palabras pretendían ser una reprimenda, aquel 'insolente~' sonó con tanta picardía y dulzura que parecía más bien un '¡eres incorregible, bribón!'. Desde el piso superior, a Hong Yu se le erizó la piel y murmuró entre dientes con desdén: "Zorra presumida..." Ye Xingge, conteniendo la risa, se volvió hacia el palanquín de Ruan Jinyu y juntó las manos en una reverencia solemne: "En el intercambio marcial las armas no tienen ojos; si la fuerza de mis golpes ha pecado de excesiva, ruego al ilustre comandante Ruan que sepa dispensarme su benevolencia." Ruan Jinyu no dejó traslucir sus verdaderos pensamientos; mas hallándose frente a Luo Xuanqing, forzó una sonrisa gélida y sentenció con su voz chillona: "Notable. Poseer semejante destreza a una edad tan temprana augura que bajo el mando de la comandante Luo llegarás a ser un guerrero temible. Visto lo visto, este comandante no insistirá en preocupaciones vanas. Ya que la ilustre Luo convalecerá estos días en tu mesón, asegúrate de atenderla como corresponde y no permitas la menor falta." "El señor Ruan me honra con sus elogios; este humilde servidor se desvivirá por atenderla con el mayor esmero." Ruan Jinyu no articuló réplica. Con un frío movimiento de la mano, los cuatro porteadores alzaron la litera y la comitiva se batió en retirada cabizbaja, perdiéndose en las sombras de la noche... \----- • Novela: Baladas Nocturnas / 夜夜行歌 (Yè Yè Xíng Gē) • Autor: Guan Guan Gongzi (关关公子) • Traductor: Inmensurable 🗡️ ¡Compañero(a) del Jianghu, deja tu reacción y comentario para apoyar el viaje marcial de los próximos capítulos! ¡Tu apoyo es el filo de nuestra espada y el aliento de esta historia! ¡Que tus pasos en el mundo marcial sean gloriosos! ⚔️
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Estás leyendo el capítulo 5 de Baladas Nocturnas (Novela), un novela. Transmigré al imperio del Gran Yan y nací entre la gente común de las calles. Siendo un humilde plebeyo y blandiendo una espada de tres pies, barrí todo el _jianghu_. Hoy en día he alcanzado la más alta posición en la… Este capítulo tiene publicado el 15 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. Baladas Nocturnas (Novela) tiene 75 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.