Leer Baladas Nocturnas (Novela) Capítulo 49 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Ye Xingge corría a grandes zancadas a toda prisa, pero al ver semejante cuadro no se atrevió a precipitarse; simplemente sostuvo el sable con una sola mano y lanzó una estocada frontal de tanteo.
Sin embargo, Zhujinlang, con los ojos inyectados en sangre y paso tambaleante, desplegó una destreza marcial insólitamente feroz. Al ver aproximarse el filo, ¡alzó el brazo y lanzó un tajo ascendente!
¡Clang!
¡Las chispas salieron disparadas en todas direcciones!
El Sable de Estandarte Negro era de excelente manufactura y no se melló, pero con ese único impacto, la fuerza del Qi que contenía el golpe hizo que al brazo de Ye Xingge —que acababa de descargar el Tigre que Salta el Torrente— le resultara imposible mantener el agarre, y la hoja salió volando por los aires.
¡Fuuu!
Los ojos carmesíes de Zhujinlang parecían los de un espectro maligno. Aprovechando la inercia, dio un paso vacilante al frente y lanzó una estocada directa que, sin darle casi tiempo de reacción a Ye Xingge, apuntó a clavarse en su pecho.
¡Tin!
Ye Xingge ya había echado hacia atrás el brazo izquierdo a tiempo para descargarlo hacia abajo, pero la cota de malla no evitó el impacto.
La cota de malla ofrecía una protección deficiente contra estocadas directas; las anillas de acero refinado se partieron al instante y el filo penetró medio cun en su carne. No obstante, gracias al oportuno golpe descendente, la fuerza residual solo trazó un reguero de chispas a lo largo de su pecho.
¡Zas!
La mano derecha de Ye Xingge, que había perdido el sable, ya había extraído el Látigo Purificador de Impurezas, transformándolo en un látigo corto de seis chi para azotar la cabeza de su adversario.
¡Chas!
En medio del estallido resonante, el rostro de Zhujinlang bajo la capucha quedó marcado al instante por un surco sangriento.
Sin embargo, la silueta de Zhujinlang no se detuvo ni un milímetro. Tambaleándose, continuó la persecución con la mirada fija en el oponente ante él, emitiendo incluso un ronco gruñido semejante al de un ánima en pena:
"Jrrr..."
¡Fiu!
La voz y el filo surgieron al unísono. Con un solo paso, la hoja carmesí de tres chi descendió en un tajo implacable hacia el rostro de Ye Xingge.
En realidad, Ye Xingge podría haber huido a la desbandada, pero a sus espaldas acechaba la Secta Guiyuan; en ese instante solo cabía avanzar sin dar un paso atrás. Forzó el brazo izquierdo para bloquear mientras fustigaba con el látigo el brazo derecho que empuñaba el arma.
Zhujinlang descargó el tajo con tremenda furia, sin imaginar que las reservas de aquel muchacho fuesen tan formidables.
El golpe impactó con un sordo estruendo, semejante al choque contra un cuero endurecido de buey.
El Brazalete Ocultador del Cielo no fue perforado, pero conservó la marca del tajo, y la tremenda fuerza se disipó a través de todo el brazo, transmitiéndose al resto del cuerpo.
Ye Xingge soltó un quejido ahogado por la sacudida, pero frente al demonio que tenía delante, no titubeó en lo más mínimo. Su látigo se enroscó en el brazo derecho del adversario, impidiéndole retirar la hoja con rapidez, y acto seguido saltó hacia adelante como un mono que se abalanza desde una rama.
En el aire, atenazó con ambas piernas el brazo derecho de su rival aplastándolo contra su propio pecho; con la mano derecha aferró la muñeca armada y con el brazalete de la mano izquierda trabó la guarda de la daga, tensando la cintura en pleno vuelo.
"¡Haaa!"
La 'llave de brazo voladora' completada en una fracción de segundo estiró por completo el brazo derecho de Zhujinlang.
La inercia de Ye Xingge arrastró hacia atrás al tambaleante Zhujinlang, y ambos se estrellaron pesadamente contra el suelo.
¡Pum!
Ye Xingge controlaba el arma con ambas manos; el filo carmesí estaba prácticamente pegado a su rostro, pero bloqueado por el brazalete, no podía avanzar ni un ápice. En ese instante, arqueó la cintura concentrando la fuerza de todo su cuerpo:
"¡Haaargh!"
Zhujinlang ya arrastraba heridas gravísimas y pretendía resistir la potencia de un cuerpo entero con un único brazo; la extremidad se arqueó en sentido inverso hasta parecer un arco tensado.
Con un rugido de Ye Xingge, el hueso se fracturó limpiamente, resonando con un chasquido seco.
¡Crac!
Zhujinlang intentó zafarse con las últimas fuerzas que le quedaban de vida, pero al ver que la llave estaba cerrada a cal y canto y no tenía escapatoria, soltó la mano con la que se cubría el pecho. La carne destrozada de su torso quedó expuesta de inmediato bajo la luz de la luna, y la sangre brotó como una catarata hacia el cielo.
Con la mano izquierda liberada, extrajo una lima de poco más de un chi y la clavó hacia la rodilla de Ye Xingge que presionaba sobre su pecho.
La Lima Funde-Oro no era un arma de filo y carecía de punta, pero en aquella circunstancia no se diferenciaba en nada de un arma letal: de impactar de lleno contra la rótula, su pierna derecha quedaría inutilizada en el acto.
No obstante, con los músculos abultados y una expresión feroz en el rostro, Ye Xingge ya había replegado la pierna para esquivar el golpe nada más partir el brazo derecho, y acto seguido descargó una patada directa en la herida abierta de su pecho.
¡Bum!
La sangre salpicó en todas direcciones, acompañada del sonido sordo de huesos al quebrarse.
El pecho de Zhujinlang estaba desgarrado y sus pulmones anegados en sangre no le permitían respirar; haber asestado esos tajos se debía enteramente a un último hálito de fuerza.
Con esa patada hundiéndose en su cavidad torácica, destrozándole las vísceras, Zhujinlang perdió toda fuerza al instante. La lima se le resbaló de los dedos y sus ojos desorbitados se tornaron vacíos y apagados.
Sin embargo, la Daga Roba-Destinos aferrada en su mano derecha fue lo último que sus dedos soltaron, a pesar de que el brazo había sido fracturado sin contemplaciones.
¡Fuuu!
Ye Xingge había mantenido la guarda trabada con su brazalete todo el tiempo; en el instante en que el otro aflojó el puño, desenvainó la daga con un giro de muñeca y, con el ímpetu de un trueno fulminante, la descargó contra la cabeza junto a su pierna.
¡Chof!
La hoja ensangrentada descendió, y media cabeza rodó por la ladera.
Sin embargo, el tono escarlata del arma no se desvaneció; al contrario, continuó despidiendo un aura semejante a la de un lobo rojo sediento de sangre.
A continuación, Ye Xingge sintió una oleada de energía arrolladora emerger de la hoja ensangrentada, filtrándose con rapidez por las cuatro extremidades y los cien huesos de su cuerpo.
Incluso pudo percibir con nitidez cómo sus músculos y tendones experimentaban un hormigueo, y cómo sus meridianos y su mar de Qi se ensanchaban por obra de una fuerza invisible.
La cualidad de la Daga Roba-Destinos, 'Devorar Diez Mil Fuerzas', consistía en otorgar un retorno de cultivo marcial tras abatir a un oponente, en función de la disparidad entre uno mismo y el enemigo.
Ye Xingge conocía las generalidades, pero en verdad no esperaba que arrebatarle el arma a su dueño original y matarlo con ella también pudiera activar la propiedad pasiva de un arma divina.
En ese momento, la mejora física era sumamente patente, pero debido al gran salto, resultaba imposible discernir a cuántos años de arduo entrenamiento equivalía, y tampoco disponía de tiempo para detenerse a analizarlo.
Tras descargar aquel golpe letal, Ye Xingge no vaciló ni un instante. Se levantó empuñando la daga y miró hacia la parte alta de la isla.
Hong Yu, que no había dejado de vigilar la situación, ya bajaba a toda velocidad, arrojando una a una las dos únicas esferas de Flores Esparcidas por las Hadas que le quedaban hacia la ladera opuesta:
"¡Recoge las cosas!"
Ye Xingge de inmediato se llevó la daga a la boca, sujetándola entre los dientes, y registró a toda prisa el cadáver ensangrentado de Zhujinlang: ¡Metal, Madera, Agua, Fuego y Tierra!
Tras guardarse los objetos en el regazo, se puso de pie, se echó la capa sobre los hombros y canalizó su Qi para probarla.
Sin embargo, era evidente que aquella prenda entraba en conflicto con el brazalete; no produjo efecto alguno.
"¡Mierda!"
Ye Xingge no sabía si se había estropeado ni se atrevía a quitarse a la ligera el Brazalete Ocultador del Cielo, de modo que empuñó la daga y corrió de inmediato hacia la gran belleza:
"¡Toma!"
Hong Yu se deslizó por la ladera a máxima velocidad y, al llegar ante él, tomó la capa y se cubrió con ella.
Al instante, la capa se desvaneció en una ilusión etérea, ocultando su figura.
Al presenciarlo, los ojos de Ye Xingge brillaron de un júbilo desenfrenado. Olvidándose por completo de sus heridas, propinó varias palmadas consecutivas a las generosas nalgas de Yu'er, provocando un voluptuoso vaivén:
"¡Vamos, vamos, vamos! ¡Rápido, rápido! ¡Corre, corre, corre...!"
Hong Yu también desbordaba emoción en la mirada y en ese momento ni reparó en el gesto; sosteniendo la capa con ambas manos, echó a correr a toda prisa junto a Ye Xingge en dirección a la orilla del lago.
\*Tap, tap, tap...\*
En ese mismo instante, Duan Lianshan y los suyos ya habían alcanzado la cima de la colina armados con sables y lanzas.
Al otear el terreno, vieron un cadáver tendido abajo y un trozo de tela ensangrentada flotando a ras de suelo que, tras cruzar la hierba a toda prisa, se arrojaba de cabeza al agua.
¡Antes de zambullirse, a Ye Xingge ni siquiera se le olvidó lanzar hacia la montaña un tubo de bengala iluminadora a sus espaldas!
¡Plaf!
¡Fiuuu!
Al tiempo que las aguas salpicaban, una estrella fugaz y cegadora se elevó sobre la isla, ¡transformando la noche montañosa en pleno día en un instante!
Duan Lianshan alzó una mano para protegerse de la intensa luz y, al ver la escena, montó en cólera:
"¡Rápido, tras ellos! ¡No pueden nadar muy lejos!"
He Lin, al darse cuenta de que aquellos dos realmente les habían birlado la recompensa, desvalijando el cadáver por completo antes de huir sin dejarles ni un solo harapo, se enfureció hasta el límite. Blandiendo su espada, echó a volar sobre las copas de los árboles en persecución hacia la orilla.
Sin embargo, la esencia del engaño perfecto radica en hacer que la víctima crea ciegamente al principio, solo para quedarse al final sin un solo centavo, en la más absoluta ruina y arriesgando hasta el propio pellejo.
Antes de que lograran descender la ladera, desde lo más hondo del oleaje resonó de pronto un bramido:
"¡Malditos insolentes! ¡¿Cómo osáis causar estragos en los dominios de mi Isla Wulong...?!"
La voz fue como la de un dragón azul que quiebra los mares; a pesar de encontrarse a más de diez li de distancia, ¡retumbó como un trueno surgido del noveno cielo!
"¡Sssss...!"
\*Fsshhhh...\*
La cólera de Duan Lianshan se disipó al instante, reemplazada por un jadeo de pavor, y frenó en seco derrapando sobre el terreno.
Al alzar la vista, pudo divisar a lo lejos una densa concentración de antorchas congregándose en la orilla del lago.
Desde las profundidades de las aguas, una silueta hendía el aire envuelta en olas colosales.
Detrás de ella, varias personas se desplazaban pisando las aguas con ligereza, trazando múltiples estelas blancas bajo la luna y acortando la distancia a una velocidad aterradora.
"¡Maldito malnacido...!"
¡Solo en ese momento comprendió He Lin el verdadero propósito de la 'bengala iluminadora' que les habían obsequiado!
Al ver que iban a servir de señuelos desechables para atraer a los tres mil guerreros de la Isla Wulong lejos de Ye Xingge, He Lin bramó con el rostro pálido como la ceniza:
"¡Ye Xingge huyó buceando con la Daga Roba-Destinos...!"
Duan Lianshan le espetó con furia:
"¡¿De qué demonios sirve que grites?! Ni siquiera pueden oírte, y si te oyen, ¡no saldremos vivos de aquí! ¡Retirada rápida!"
Dicho esto, blandió su lanza, dio media vuelta y huyó despavorido hacia el sector sur de la isla.
Por otra parte.
Jiang Jinjiang hendía las olas caminando sobre las aguas, seguido por los maestros de sala que acudían en su apoyo.
Al principio, solo habían divisado unos destellos en la Isla Qingluo; hallándose tan lejos y en plena oscuridad nocturna, les resultaba imposible discernir los detalles.
Sin embargo, a mitad de camino, de pronto vieron que alguien encendía una llamarada, y media Isla Qingluo se iluminó como si fuera de día, alumbrando incluso la vasta superficie del lago.
Jiang Jinjiang, desde luego, no estaba ciego: distinguió al instante a cuatro o cinco individuos armados con sables y lanzas corriendo a toda prisa por la isla.
Sin saber si eran aliados o enemigos, y al hallarse él mismo expuesto bajo aquella luz cegadora, soltó un bramido para forzarlos a identificarse.
Y el resultado fue que aquellos tipos huyeron despavoridos como ratas con la cabeza agachada.
¡Entonces ya no había nada que dudar!
Con una furia abrasadora en la mirada, Jiang Jinjiang ordenó a sus subordinados a ambos lados:
"¡Tras ellos! Seguro que huyen hacia el sur. Tienen a lo sumo la fuerza de la Tercera Clase, ¡no llegarán lejos! ¡Avisad a todas las sectas que se encuentren más adelante para que les corten el paso!"
Los maestros de sala que se desplazaban sobre las aguas extrajeron de inmediato tres tubos de señales y lanzaron al cielo fuegos artificiales en distintas direcciones y ángulos.
Desde las islas situadas a varios li de distancia surgieron respuestas idénticas, ¡las cuales se propagaron hacia las profundidades de los setecientos li del Lago Dongyuan!
Y en ese instante, Duan Lianshan y sus hombres, que aún no habían alcanzado a descender la ladera sur, ¡se pusieron pálidos al descifrar el significado de aquellas señales!
Sabiendo que les aguardaba un destino fatal si eran acorralados, no les quedó más remedio que sacar a toda prisa sus placas de mando para contactar a sus superiores y rogar que los rescataran...
{
\-----
• Novela: Baladas Nocturnas / 夜夜行歌 (Yè Yè Xíng Gē)
• Autor: Guan Guan Gongzi (关关公子)
• Traductor: Inmensurable
⚔️ ¡Tu reacción y comentario impulsan el próximo capítulo! ¿Qué te pareció esta escena? ¡Déjanos tu opinión! 💬🔥

Continúa leyendo
Baladas Nocturnas (Novela)
Capítulo 50
Baladas Nocturnas (Novela) Capítulo 49
Estás leyendo el capítulo 49 de Baladas Nocturnas (Novela), un novela. Transmigré al imperio del Gran Yan y nací entre la gente común de las calles. Siendo un humilde plebeyo y blandiendo una espada de tres pies, barrí todo el _jianghu_. Hoy en día he alcanzado la más alta posición en la… Este capítulo tiene publicado el 16 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. Baladas Nocturnas (Novela) tiene 75 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.