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Leer Baladas Nocturnas (Novela) Capítulo 32 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
\*¡Rumbleee!\* El trueno desgarró el firmamento plomizo y gruesas gotas de lluvia comenzaron a golpear con violencia los tejados de la ciudad. En las calzadas apenas quedaban transeúntes, salvo por algunos carruajes y jinetes que cruzaban a toda prisa desafiando el temporal. En cambio, en los mesones y tabernas que bordeaban la calle reinaba el bullicio habitual, e incluso a través de las celosías entreabiertas se alcanzaban a escuchar ecos de sus propias hazañas: "¿Habéis oído lo que pasó hace dos días por el oeste del río? Dicen que surgió un tipo verdaderamente temible que abatió él solo a Yang Tuyan...". "¿Quién era?". "Ni idea... nadie sabe su nombre...". ...... Ataviado con su túnica gris y resguardado bajo un paraguas de papel aceitado, Ye Xingge llegó a la calle del Dragón Verde. Desde la distancia divisó una gran posada de tres plantas que se alzaba señorial sobre la vieja avenida. La calle del Dragón Verde solía llamarse Distrito Qinglong; situada en el extremo sureste de la ciudad exterior, no era una zona especialmente aristocrática, y los transeúntes que la frecuentaban eran en su mayoría mercaderes que viajaban entre el norte y el sur. La posada acumulaba ya varias décadas de historia, pero los muros exteriores y las cumbreras del tejado habían sido renovados con primor; sobre la entrada, el flamante letrero con los caracteres 'Posada Wujian' aún permanecía cubierto con un paño de seda roja. Faltaban pocos días para la inauguración. A través de la cortina de lluvia, Ye Xingge vio el salón principal iluminado por faroles. Una mujer de mediana edad, con una mano en la cadera y un plumero de plumas de pollo en la otra, parecía profundamente enfurecida. Un comerciante entrado en carnes y de tez blanca sostenía firmemente una escalera de mano, mientras que sobre ella, un hombre de porte distinguido y aspecto gallardo terminaba de clavar el panel donde se publicaría la Lista Dorada. En la pared opuesta ya colgaban varios carteles de madera barnizada con ofertas promocionales ideadas por el propio Ye Xingge a lo largo de los años: 'Menú del Héroe', 'Menú de la Doncella Marcial', 'Menú del Prodigio Invencible'... Aquel método comercial de mercadotecnia agresiva había dado buenos frutos al principio en el Condado de Qingxi. Sin embargo, como él liquidaba criminales con más rapidez y frecuencia que quien degüella pollos en el corral, su temible reputación terminó por espantar a la clientela. En cuanto al nombre de 'Posada Wujian', la idea original de Ye Xingge había sido llamarla 'La Posada que Hay', pero su segundo tío lo consideró un vulgarismo sin poesía y lo cambió por 'Wujian': no solo simbolizaba que la familia se mantenía unida sin fisuras ni distancias, sino que aludía a la metáfora budista de que el Jianghu es un purgatorio de sufrimiento sin fin. Bajo el paraguas, Ye Xingge contempló la escena desde la distancia. Al ver a su padre y a su segundo tío soportando el rapapolvo con la cabeza gacha sin atreverse a replicar, comprendió que las noticias de sus andanzas ya habían llegado a oídos de sus progenitores. Había arriesgado el pellejo en los trigales únicamente para camuflar el arma divina; explicar la verdad en casa era imposible, y si cruzaba la puerta en ese momento, le esperaba una reprimenda de media noche. Además, el juramento militar ya estaba sellado ante el Pabellón Guantian; no había margen para demoras. Tras sopesarlo, decidió que era mejor resolver primero la cacería en la capital antes de presentarse ante sus padres. Dio media vuelta y, sosteniendo el paraguas con la mano izquierda mientras acariciaba la tira dorada en su muñeca, susurró mentalmente: 'Yu'er, ¿dónde estás?'. La voz de la hermosa líder de Shanhe resonó de inmediato junto a su oído: 'Cenando. Ruan Jinyu tiene a sus espías vigilando en las sombras y no me conviene mostrarme en público; cuando salgamos de la urbe nos reuniremos. Respecto al Leopardo de Agua Ji: antes de esto encargué a la gente de Shanhe seguir el rastro de Zhujinlang, y encontramos varias pistas valiosas...'. Ye Xingge escuchó con atención bajo la lluvia y no tardó en comprender el panorama: Zhujinlang era en origen un consumado ladrón de guante blanco; cuando expoliaba artefactos legendarios, acudía a reducirlos con el 'Tigre de Fuego Wei' de la Secta Guiyuan, con quien mantenía estrechos lazos hasta el día de hoy. El Leopardo de Agua Ji era el subordinado directo de Weihuo Hu y el encargado de las operaciones en la Prefectura de Yongzhou. Según las pesquisas de Shanhe, tenía previsto entrar a la capital en estos días para reunir a sus informantes, pero el cierre militar del río Yong de hace un par de jornadas le impidió cruzar. Por esa razón, había entrado a la metrópoli prácticamente al mismo tiempo que Ye Xingge; en esos momentos se encontraba oculto en el teatro de ópera del Distrito Guiyi. Sin embargo, el obstáculo del examen no radicaba en abatir al objetivo, sino en justificar legalmente el proceso de investigación: descubrimiento, rastreo y captura, sin levantar sospechas de complicidad. Ye Xingge acarició el cuero negro de su brazalete: 'La Secta Guiyuan vive obsesionada con saquear armas afamadas. En las armerías de renombre y las casas de subastas seguro tienen ojos y oídos... Si camino en dirección al Distrito Guiyi y busco alguna tienda para preguntar el precio de tasación del brazalete, ¿crees que morderán el anzuelo?'. Hong Yu meditó la jugada: 'La codicia sanguinaria de la Secta Guiyuan es legendaria en el Jianghu. Mientras te vean en solitario, portando semejante tesoro y exhibiéndolo por descuido, morderán el anzuelo sin falta. Si tardan en picar, métete por algún callejón oscuro y solitario; esa gentuza no resiste semejante tentación...'. Ye Xingge conocía de sobra la calaña de esos criminales. Hoy en día, los practicantes del Jianghu que viajaban con un arma de renombre la ocultaban bajo capas de vendas por puro terror a las emboscadas de esa jauría. Continuó indagando: '¿Y qué hay de los otros dos objetivos?'. Hong Yu respondió: 'Nuestra red interna ya hizo el trabajo preliminar; las pistas de los tres están encadenadas eslabón por eslabón. En cuanto neutralices al Leopardo de Agua Ji obtendrás la pista para dar con el Tigre de Fuego Wei, y a través de él llegaremos de forma natural hasta Zhujinlang para arrebatarle la Daga Roba-Destinos'. 'Otra vez con planes encadenados eslabón por eslabón...'. Ye Xingge parpadeó con cierta desconfianza. Siempre que la hermosa dama juraba que todo estaba atado y bien atado, las cosas solían complicarse de forma insospechada. Aun así, habiendo empeñado su palabra ante Guantian, no le quedaba más remedio que avanzar. Enfiló sus pasos hacia el Distrito Guiyi y aprovechó para preguntar: '¿La Sociedad Shanhe sabía de antemano que me someterían a este examen?'. 'Los ojos de Shanhe están en todas partes; conocemos al dedillo cómo funcionan las cosas en Guantian'. 'Entiendo... Por cierto, ¿dónde estás cenando?'. 'En el Banquete de las Diez Mil Naciones del Pabellón Wanxiang. Son ciento ocho platos exquisitos y hay hermosas bailarinas hu danzando entre los velos...'. '¡Vaya! ¿En serio?'. El Pabellón Wanxiang era el establecimiento gastronómico imperial por excelencia de la capital: contaba con más de trescientas salas privadas, permanecía abierto toda la noche y al anochecer más de un centenar de refinadas cortesanas aguardaban en los pasillos... Ye Xingge había oído hablar de aquel templo del lujo desde su infancia, pero jamás había pisado sus salones. Sabiendo que una comilona allí costaba varias decenas de cadenas de monedas de bronce, exclamó con sorpresa: '¡Menudo festín te estás dando! No pretenderás que vaya yo luego a pagar la cuenta, ¿verdad?'. '¡Hmph! Una vez fuera de Qingxi, esta señorita es la señora absoluta de la Sociedad Shanhe; ¿acaso crees que tengo que pagar por comer? Es una pena que no puedas venir, muchacho...'. '......'. Ye Xingge intuyó que la dama aún guardaba rencor por las penurias que le hizo pasar en la posada; con tono jovial, replicó: 'Un hombre hecho y derecho no vive a expensas de una mujer. En cuanto termine con este encargo oficial, te invitaré yo mismo a un banquete en ese palacio. ¡El vino correrá por mi cuenta!'. '¡Hmph!...'. \----- Entretanto, en el interior de la Posada Wujian. Afuera, la lluvia caía con fuerza constante. En el salón recién remodelado se distribuían veintiséis mesas de madera pulida, y en el piso superior se divisaban amplios reservados privados. La patrona Liu Ping'er, blandiendo su plumero de plumas de pollo con una mano apoyada en la cintura, no cesaba de regañar a su esposo acusándolo de descuidar la crianza del muchacho, aunque tras su enfado se traslucía una honda angustia maternal. Ye Yuanshan sujetaba la escalera de mano con expresión resignada en su rostro orondo y bonachón. El segundo hermano, Ye Gucheng, permanecía encaramado sobre los peldaños clavando los paneles de madera en la pared con pasmosa serenidad, articulando cada frase con su profunda y melodiosa voz de bajo: "El destino sube y baja como la marea; el Jianghu no obedece a la voluntad del hombre; las cosas de este mundo son mudables y vanas...". "¡Habla como una persona normal!". "Ejem... Cuñada, el Jianghu es impredecible y cada quien tiene su propio sendero. Xingge ya ha alcanzado la mayoría de edad y es natural que tenga sus propias ambiciones; como mayores, no podemos tenerlo atado a los fogones de una posada para siempre". "¡Xingge siempre fue un muchacho prudente y sensato! ¿Cómo se le ocurre meterse de repente en el nido de verdugos de Guantian? Y lo que es peor: ¡ir en solitario a cazar bandidos sanguinarios sin temer a la muerte! Seguro que esa Jueza de las Flores le ha echado algún embrujo...". "¡Chist, chist! Cuñada, baja la voz... Con un poco de suerte esa magistrada podría terminar siendo tu nuera; mide tus palabras...". ...... Ante los reproches de su esposa, Ye Yuanshan no sabía qué responder; la noticia de que su hijo se había enrolado como agente de choque en Guantian también le quitaba el sueño. Los nombres 'Yuanshan' y 'Gucheng' hacían alusión directa a la ciudad de Jinzhou, la capital de Shu Occidental: 'las montañas lejanas que custodian la ciudad solitaria'. El abuelo de Ye Xingge, Ye Ding, había nacido en tierras de Shu y más tarde se estableció en Yongzhou, donde formó una familia. Darles aquellos nombres a sus vástagos había sido su manera íntima de mitigar la nostalgia por la patria perdida. Durante la infancia de Ye Yuanshan y su hermano, la familia gozó de cierta holgura económica. No obstante, al cumplir los diez años, la tiranía del depravado Emperador Ai desató el caos sobre el continente: la guerra civil estalló por doquier, su padre fue reclutado por el ejército imperial y jamás regresó, y su madre partió en su búsqueda para no volver nunca más. Quedando huérfanos de la noche a la mañana y sin parientes a los que acudir, los dos hermanos sobrevivieron a duras penas realizando trabajos extenuantes como peones y cargadores. Aquella vida de privaciones se prolongó durante dos o tres amargos años, hasta que un día lluvioso los muchachos tropezaron por casualidad con un fardo abandonado en un callejón. Dentro del fardo había un antiguo manual manuscrito de artes marciales titulado \*Las Doce Posturas del Pilar\*, varios frascos de medicina para la templanza ósea y una suma considerable de plata. Ye Yuanshan apenas contaba con poco más de diez años en aquel entonces; no tenía idea de quién había extraviado semejante tesoro, pero teniendo una vida miserable que no valía nada, no le dio muchas vueltas: se llevó el paquete y con aquella plata abrieron una modesta casa de comidas. Los dos hermanos salieron adelante y prosperaron; con el paso del tiempo, el antiguo dueño de la posada de Qingxi se fijó en la formalidad de Yuanshan y le entregó la mano de su hija, dando inicio a su matrimonio. En cuanto a las artes marciales, Ye Yuanshan carecía de talento físico y jamás alcanzó un dominio notable, dedicando su existencia al comercio honrado. Sin embargo, el segundo tío, Ye Gucheng, poseía un talento innato extraordinario: llevaba treinta años practicando en secreto las fórmulas de aquel manual, hasta el punto de que ni su propio hermano era capaz de calibrar la magnitud de su poder. Pero aquellas habilidades jamás debían ver la luz. Con los años, los hermanos descubrieron con horror que \*Las Doce Posturas del Pilar\* constituían el arte marcial supremo y secreto de la \*\*Secta Longhua\*\* de Shu Occidental. ¡Y la Secta Longhua no era otra que la facción armada fundada por Long Zaiye, el coloso clasificado en el noveno puesto absoluto de la Primera Clase de la Lista Dorada, quien tras alzarse en armas se había proclamado soberano de Shu Occidental! Si la corte de Gran Yan descubría que los dos hermanos practicaban las técnicas marciales de la Secta Longhua, serían ejecutados de inmediato bajo la acusación de ser espías infiltrados de Shu. Hasta la fecha, Ye Yuanshan desconocía a qué fugitivo pertenecía el fardo que encontraron en su niñez; en más de treinta años, nadie había acudido a reclamarlo. Para proteger a la familia en medio de una era convulsa, Ye Yuanshan prohibió terminantemente a su hermano mostrar un solo ápice de su fuerza, reservando las artes marciales como un recurso de salvación extrema ante una catástrofe ineludible. En lo que respectaba a su hijo Ye Xingge, por un lado lo apoyó de corazón para que entrenara el cuerpo y capturara forajidos locales a fin de templar su coraje y saber defenderse en un mundo cruel. Por otro lado, le prohibió alejarse de la comarca para evitar que quedara atrapado en las sangrientas redes del Jianghu y la corte imperial. Pero ahora que el muchacho había sido descubierto por la temible Jueza de las Flores, permanecer oculto en el anonimato del vulgo ya no era una opción. Y a juzgar por sus acciones de los últimos dos días, el muchacho se estaba jugando el pellejo con auténtica devoción, decidido a labrarse un porvenir al servicio de Gran Yan. Ver a su hijo triunfar llenaba de orgullo el corazón de un padre. Sin embargo, el miedo constante a que aquel legado marcial de origen clandestino terminara arruinando el destino del muchacho no dejaba de atenazarlo. Tras calmarse las quejas de su esposa y retirarse esta a descansar, Ye Yuanshan arrastró a su hermano hacia un rincón apartado del salón y murmuró en voz baja: "El historial de Xingge está inmaculado, y el dominio absoluto de Gran Yan sobre el continente es ya un hecho consumado; que consiga un nombramiento oficial en la corte es algo formidable. Pero este arte que cargamos sobre los hombros será un peligro constante en el futuro... ¿Tienes alguna manera de disimularlo?". Ye Gucheng, luciendo una perilla bien recortada y una túnica nívea con porte de consumado espadachín, cruzó los brazos sobre el pecho y reflexionó: "Soluciones siempre hay. Cuando Xingge se consolide en el Pabellón Guantian, le pediremos que consiga una copia oficial de las \*Doce Posturas del Pilar\* con el pretexto de estudiarla, y cualquier sospecha quedará desvanecida". "......". Ye Yuanshan apoyó las manos a la espalda; la idea no sonaba descabellada, pero frunció el ceño con inquietud: "Aprenderlo a última hora no explicará varias décadas de cultivo interno acumulado... Dime la verdad: ¿qué nivel marcial tienes exactamente en estos momentos?". Ye Gucheng guardó silencio un instante; luego se volvió con lentitud, clavando la mirada a través de las celosías hacia la lluvia exterior y elevando los ojos hacia el norte, donde se alzaban las torres de la Ciudad Prohibida y los palacios imperiales: "Largo tiempo he morado sobre las nubes que coronan la cumbre prohibida; la hondura de mi sendero marcial desafía toda medida...". \*¡Plaf!\* Ye Yuanshan le soltó un manotazo directo en la coronilla: "¿Puedes hablar como una persona cuerda?". Ye Gucheng se encogió de hombros con resignación: "Hermano, empecé a cultivar a los siete u ocho años y ya paso de los cuarenta. Con lo pesado que te pones todos los santos días exigiéndome discreción, ¡hasta cuando me peleo con los perros del barrio tengo que contenerme para no llamar la atención! ¿Cómo voy a saber qué nivel tengo? Si quieres, voy mañana mismo al Pabellón Guantian y le pido al Pequeño Zhang que nos batamos en duelo para salir de dudas...". "......". Ye Yuanshan parpadeó sorprendido; pensándolo bien, su hermano tenía toda la razón del mundo: "Ejem... En ese caso, será mejor que sigas ocultándote como hasta ahora. Si algún día estalla una desgracia mayúscula, al menos nos quedará una esperanza secreta... Solo espero que cuando llegue la hora de la verdad no me salgas con que ni siquiera has alcanzado la Tercera Clase de la Lista Dorada". Ye Gucheng sintió que su existencia había sido bastante frustrante, pero habiendo sido criado por su hermano mayor y conociendo la ferocidad del mundo, no guardaba resentimiento alguno; se limitó a apartar con elegancia un mechón de cabello de su sien: "Preocuparse por sucesos lejanos es perder el tiempo, hermano; lo que de verdad debería quitarte el sueño ahora mismo es el negocio de la posada". Ye Yuanshan paseó la vista por el impecable y amplio salón: "¿Qué le pasa al negocio?". Ye Gucheng soltó un largo suspiro cargado de fatalismo: "En apenas tres años en Qingxi, Xingge mató a tantos criminales que la clientela huyó despavorida y el viejo mesón quedó desierto. Al mudarnos a la capital, ni siquiera nos atrevimos a traerlo con nosotros. Ahora el muchacho no solo ha venido por su cuenta, sino que ha ingresado en Guantian... Si en adelante le da por matar a un forajido cada tres días...". "......". Ye Yuanshan contuvo el aliento; en su mente ya se dibujaba con nitidez la imagen de los comensales huyendo despavoridos al escuchar el mero nombre de su hijo. Sin embargo, que el muchacho cultivara la fuerza era el camino correcto, y eliminar criminales para limpiar la tierra era un acto digno y honorable; aun si tuviera que cerrar diez posadas, jamás se lo reprocharía. Tras vacilar unos segundos, Ye Yuanshan murmuró para darse ánimos: "Al fin y al cabo, Xingge no mata a los clientes... Además, la capital está repleta de dragones ocultos y tigres al acecho; labrarse aquí la misma fama siniestra que tenía en el condado será más difícil que alcanzar el cielo. Confío en que el negocio aguante al menos medio año...". "Yo calculo tres meses a lo sumo". "¡Aún no hemos abierto las puertas, di algo de buen agüero!". "Ay...". ...... \----- • Novela: Baladas Nocturnas / 夜夜行歌 (Yè Yè Xíng Gē) • Autor: Guan Guan Gongzi (关关公子) • Traductor: Inmensurable 🗡️ ¡Compañero(a) del Jianghu, deja tu reacción y comentario para apoyar el viaje marcial de los próximos capítulos! ¡Tu apoyo es el filo de nuestra espada y el aliento de esta historia! ¡Que tus pasos en el mundo marcial sean gloriosos! ⚔️
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Estás leyendo el capítulo 32 de Baladas Nocturnas (Novela), un novela. Transmigré al imperio del Gran Yan y nací entre la gente común de las calles. Siendo un humilde plebeyo y blandiendo una espada de tres pies, barrí todo el _jianghu_. Hoy en día he alcanzado la más alta posición en la… Este capítulo tiene publicado el 15 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. Baladas Nocturnas (Novela) tiene 75 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.