Leer Baladas Nocturnas (Novela) Capítulo 19 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
\*Hu, hu...\*
El viento nocturno barría los sembradíos, levantando olas doradas de trigo entre los cuatro combatientes.
Vistos desde las alturas, tres de ellos avanzaban lentamente en una formación de dos al frente y uno a la zaga: la Formación de los Tres Talentos.
Ye Xingge, por su parte, avanzaba en solitario con el sable desnudo, trazando una línea recta ligeramente escorada hacia la derecha.
Al reducirse la distancia a escasos siete pasos, el espadachín de mediana edad situado a la derecha inhaló una honda bocanada de aire, afianzó ambos pies contra la tierra y bramó con furia:
"¡Hah!".
El sable de nueve anillos lanzó una estocada frontal directa hacia la línea central, desatando un tintineo metálico estridente a su paso; ¡la brutal potencia del embate semejaba a la de un toro salvaje embistiendo en mitad del campo!
¡Sin embargo, justo en esa fracción de segundo!
\*¡Plaf!\*
Ye Xingge descargó la fuerza de sus piernas en una zancada explosiva, arrojó su cuerpo hacia adelante y cayó de rodillas deslizándose sobre la tierra arada, aplastando hileras de espigas doradas. Eludió la estocada del arma enemiga y, al mismo tiempo, levantó el Sable de Estandarte Negro con un movimiento ascendente para frenar el corte descendente del rival.
\*¡Chirrido!\*
¡La fricción entre ambos filos despidió una lluvia de chispas incandescentes!
El espadachín veterano falló la estocada y, antes de poder descargar toda la inercia de su corte hacia abajo, sintió una ráfaga de aire helado rozándole las costillas; el joven ya se había esfumado de su costado.
"¡Muere!".
Al ver que Ye Xingge atacaba el flanco de su subordinado, Chen Yi'an reaccionó de inmediato: en el preciso instante en que el muchacho cruzaba por el lado opuesto de su lugarteniente, descargó un feroz "Corte Divide la Montaña Hua" que cayó como un rayo sobre su cabeza, rozando casi la espalda de su propio hombre para hendir la silueta en movimiento.
No obstante, Ye Xingge, que continuaba deslizándose de rodillas por el suelo, no movió su sable de posición; emergió tras la espalda del lugarteniente con su hoja ensangrentada de tres chi colocada milimétricamente en diagonal ascendente, reforzando el apoyo con la palma izquierda sobre el lomo del arma.
\*¡Clang!\*
En medio de una ensordecedora detonación metálica, un impacto colosal sacudió la hoja.
Con ambas manos sosteniendo el sable reglamentario con firmeza de acero, el desplazamiento hacia adelante de Ye Xingge se transformó en un derrape lateral, mientras sus rodillas labraban dos profundos surcos en la tierra negra.
\*¡Zas!\*
Apostado a espaldas de los dos primeros, Yang Tuyan adaptaba la esgrima de lanza al sable avanzando con implacable empuje lineal, buscando ensartar el rostro del muchacho del sombrero cónico.
Sin embargo, aquel enigmático adversario parecía haber calculado de antemano las técnicas exactas que emplearía cada uno de ellos.
Al deslizarse de rodillas y salir por el flanco derecho del lugarteniente, una estocada directa de Yang Tuyan solo habría chocado y entorpecido el tajo descendente de Chen Yi'an; por ello, Yang se vio forzado a transformar su ataque en un violento tajo horizontal.
\*¡Swoosh!\*
A pesar de la ferocidad y rapidez de aquel corte rasante, el joven del sombrero apenas modificó su guardia: simplemente inclinó la defensa de su sable unos pocos grados en ángulo oblicuo.
\*¡Clang!\*
Dos sables pesados colisionaron sucesivamente contra el Sable de Estandarte Negro sin apenas un parpadeo de intervalo.
Impulsado lateralmente por la formidable fuerza de los impactos combinados, el cuerpo de Ye Xingge rebotó de rodillas en mitad del derrape y saltó hacia atrás más de un zhang de distancia; al tocar tierra, ya se encontraba en una sólida postura de arco, con el sable en la diestra protegiendo su línea media y el puño izquierdo recogido en la cintura.
\*Paso, paso, paso...\*
Tras descargar sus respectivos tajos, Yang Tuyan y Chen Yi'an avanzaron tres zancadas a la carrera; pero al ver que el joven recobraba el equilibrio y plantaba su postura con pasmosa serenidad, frenaron en seco de inmediato para recomponer su guardia y regresar a una tensa confrontación.
\*Hu, hu...\*
El viento nocturno continuaba meciendo las espigas, pero esta vez el rumor del trigal se vio acompañado por un tenue y constante goteo.
\*Chlic, chlic, chlic...\*
Gotas espesas de sangre llovían sobre las espigas doradas como un rocío escarlata.
A espaldas de los dos líderes, el espadachín de mediana edad no llegó a darse la vuelta. Dio dos pasos tambaleantes hacia adelante, bajó la mirada hacia su propio torso con ojos desorbitados y cayó pesadamente de rodillas, dejando caer su sable de nueve anillos, que desapareció entre el follaje.
\*¡Plaf!\*
Instantes después, su cuerpo entero se desplomó hacia adelante en la inmensidad del sembradío, dejando únicamente unas cuantas espigas meciéndose sobre su cadáver silencioso.
\*Susurro, susurro...\*
Sin embargo, ninguno de los presentes prestó la menor atención a aquel sonido.
Con un solo cruce de aceros, Yang Tuyan ya sentía una presión tan asfixiante como una montaña sobre sus hombros.
El cultivo marcial interno de aquel joven encapuchado no resultaba abrumador, pero su 'técnica marcial' alcanzaba cotas de auténtica maestría consumada.
Antes de cruzar las hojas ya había anticipado con exactitud milimétrica las líneas de ataque de los tres hombres, posicionándose a la perfección para absorber tres estocadas con un solo sable y desgarrar la Formación de los Tres Talentos por su eslabón más vulnerable.
En un combate convencional, Yang Tuyan confiaba en su capacidad para lograr semejante hazaña; el dilema radicaba en que era completamente incapaz de reconocer a qué escuela o linaje pertenecía la esgrima de aquel misterioso rival, impidiéndole prever por dónde brotaría su próximo tajo.
Y carecer de predicción ante un experto significaba enfrentarse a un abismo de variables letales.
Como topo veterano del Salón de los Ocho Pilares y director de la agencia de escoltas, la experiencia combativa de Chen Yi'an era notable; tras el primer intercambio comprendió la gravedad del asunto y susurró entre dientes:
"¿Cómo procedemos?".
\*¡Zas!\*
Yang Tuyan alzó su sable, sosteniéndolo en guardia horizontal a su costado mientras encorvaba el torso como un tigre al acecho, desplazándose con pasos cautelosos hacia el flanco:
"Yo voy primero".
Sin necesidad de palabras, Chen Yi'an comenzó a rodear al enemigo por el flanco opuesto.
Una pinza envolvente por delante y por detrás dejaba indefensa la espalda de cualquier guerrero.
Al presenciar la maniobra, Ye Xingge no mostró la menor alteración; mantuvo su guardia frontal y retrocedió con pasos medidos, ensanchando la distancia respecto a ambos para evitar quedar atrapado en medio del cerco.
\*Paso, paso...\*
Al ver que su presa retrocedía, Chen Yi'an aceleró la marcha para cerrar el ángulo por la retaguardia.
Yang Tuyan, a su vez, presionaba hacia adelante por la línea central buscando una oportunidad para clavar una estocada definitiva que impidiera al joven girarse para defender su espalda.
Justo cuando el ángulo entre los dos atacantes se abrió al máximo y resultaba imposible abarcar a ambos en el mismo campo visual, el joven del sombrero cónico pareció comprender que quedar a ciegas equivalía a una sentencia de muerte. Adoptó una resolución agresiva y dio un violento paso al frente, lanzándose a la carga directamente contra Yang Tuyan.
Yang Tuyan clavó la vista en cada articulación de su oponente y bajó el centro de gravedad para recibir la embestida.
Para su sorpresa, nada más dar el primer paso al frente, la mano izquierda de Ye Xingge, que descansaba recogida en su cintura, surgió disparada hacia adelante como el émbolo de un ariete de asedio en un golpe de palma directo y contundente.
\*¡Bum!\*
La manga de su sayal crujió con una detonación seca y, desde su palma abierta, estalló una densa nube de oscuridad que nubló la noche.
Una poderosa ráfaga de viento expulsó la tierra negra que Ye Xingge había recogido disimuladamente del suelo durante su derrape de rodillas, arrojándola como una lluvia torrencial directo a los ojos de Yang Tuyan.
'¡¿Qué demonios?!'.
Yang Tuyan, que avanzaba para empalarlo, vio una cortina de tierra y grava abalanzarse sobre su rostro; perplejo por semejante treta callejera, echó el cuerpo hacia atrás sin vacilar y levantó la mano izquierda para cubrirse los ojos.
\*¡Plaf!\*
En ese preciso instante, un sordo pisotón sacudió el suelo a escasa distancia.
Apenas soltó la palma de tierra, la pierna izquierda adelantada de Ye Xingge se liberó como un resorte de acero tensado al límite, impulsando un giro de trescientos sesenta grados que proyectó su sable hacia atrás con un barrido circular.
\*¡Fuuu!\*
La hoja solitaria cortó el aire nocturno, desatando un silbido espectral bajo la luz lunar.
Chen Yi'an, que buscaba emboscar la espalda del joven aprovechando su supuesta arremetida frontal, ya se encontraba a quemarropa con su arma levantada con ambas manos.
Al encontrarse de pronto con aquel tajo giratorio que volvía como un relámpago sobre él, sintió que el corazón se le salía del pecho; levantó su sable verticalmente en un bloqueo de urgencia.
\*¡Clang!\*
Debido a la postura de torsión, el golpe giratorio no portaba una fuerza descomunal y Chen Yi'an logró contener el impacto con firmeza.
Sin embargo, tras forzar a Chen Yi'an a levantar la defensa, Ye Xingge flexionó ligeramente las rodillas, presionó con su hoja sobre el sable enemigo y recogió su puño izquierdo, amagando un golpe directo contra el mar de qi en el bajo vientre de su adversario.
Frente a aquel puñetazo que buscaba el hueco descubierto, Chen Yi'an no dudó: encogió el abdomen, giró el torso hacia un lado y empujó con su sable para sacudirse al enemigo de encima.
¡Pero justo en el milisegundo en que giró el cuerpo y expuso el costado izquierdo de su cuello desprotegido ante los ojos de Ye Xingge!
\*¡Bum!\*
Las piernas flexionadas del joven se estiraron con una potencia descomunal; todo su cuerpo se catapultó en el aire superando limpiamente el hombro izquierdo de Chen Yi'an, mientras el Sable de Estandarte Negro que descansaba sobre la hoja enemiga se desplazaba en un tajo horizontal limpio y quirúrgico hacia la garganta desguarnecida.
\*¡Rasgar!\*
Bajo el resplandor de la luna, una densa cortina de sangre salió proyectada por los aires, salpicando las espigas doradas de un carmesí humeante.
Tras rebasar el hombro del gigante, Ye Xingge rodó sobre el trigo amortiguando la caída, se incorporó de un salto elástico y se colocó en guardia con el sable sostenido a dos manos protegiendo su línea central, volviendo la mirada hacia su retaguardia.
\*Paso, paso, paso...\*
Impulsado por la inercia de su propio embate, el cuerpo de Chen Yi'an trastabilló varios pasos hacia adelante mientras un chorro de sangre a presión manaba de su cuello seccionado.
Más adelante, Yang Tuyan acababa de sacudirse el polvo del rostro; al alzar la vista y presenciar la escena, sus pupilas se dilataron en un espanto absoluto.
"Ugh... ah...".
Chen Yi'an frenó sus pasos en medio del trigal. Abrió la boca sin emitir sonido alguno y se llevó una mano crispada a la garganta con la mirada nublada por la incredulidad, intentando darse la vuelta para mirar una última vez a su verdugo.
Sin embargo, antes de completar medio giro, se desplomó de rodillas apoyándose en su sable, mientras torrentes de sangre fluían imparables entre sus dedos.
\*¡Plaf!\*
Apenas un instante después, con la arteria carótida cercenada de lado a lado, el cuerpo sin vida de Chen Yi'an cayó pesadamente y desapareció entre los surcos de trigo.
La llanura dorada quedó despejada de todo obstáculo; sobre el vasto mar de espigas mecidas por el viento solo permanecían dos hojas afiladas enfrentándose en un duelo a muerte.
\*Hu, hu...\*
El sombrero cónico de Ye Xingge continuaba firme sobre su cabeza; los faldones de su sayal ondeaban con suavidad bajo la brisa nocturna. Aunque su pecho y mangas mostraban salpicaduras de sangre, ni una sola gota pertenecía a su cuerpo. Con la mirada gélida y serena, clavó sus ojos en el último adversario que quedaba en pie.
En la mirada de Yang Tuyan, en cambio, solo bullía un desconcierto aterrador.
Durante el primer intercambio, aquel joven había predicho las trayectorias de los tres hombres y respondido con solvencia; en aquel momento, Yang Tuyan aún conservaba la confianza de que, conociendo los fundamentos del rival, él también habría sido capaz de lograrlo.
Sin embargo, a la luz de este segundo asalto, comprendió que aquel demonio del sombrero ¡había concebido de antemano cómo desmantelar la Formación de los Tres Talentos, cómo quebrar la pinza envolvente de dos hombres y, en última instancia, cómo liquidarlo a él!
Ante semejante monstruo táctico, la concentración de Yang Tuyan alcanzó el punto más agudo de toda su existencia; con voz ronca, exigió:
"¿Quién demonios eres?".
Ye Xingge no pronunció palabra alguna; quedando un solo oponente en el campo, cualquier charla resultaba superflua. Simplemente avanzó con paso firme y mesurado.
\*Paso, paso...\*
Yang Tuyan comprendió que aquel adversario no era un combatiente ordinario.
Aunque su energía interna no era excelsa, su único punto débil parecía ser precisamente su nivel de cultivo; en todo lo demás, si alguien le asegurara que se trataba de un viejo demonio de la Segunda Clase que había perdido sus poderes, lo creería sin dudar. Inquirió una vez más:
"No hay odio en tus ojos; no guardas una enemistad de sangre contra mí. ¿Por qué me persigues con tanta saña?".
\*Paso, paso, paso...\*
La llanura dorada no devolvió respuesta alguna; solo el avance incesante de una intención asesina silenciosa.
Ante aquella aproximación muda y asfixiante, Yang Tuyan sintió la angustia de una bestia salvaje acorralada por un curtido cazador.
Ninguno pertenecía a la misma especie: por mucho que la presa aullara o rugiera, ¿acaso obtendría la menor piedad de su cazador?
Para aquel hombre, darle caza tal vez solo respondía a la necesidad básica de saciar su propio apetito.
Dos de sus compañeros habían perecido en cuestión de segundos y el desenlace parecía sentenciado.
¡Sin embargo, incluso el cazador más avezado corría el riesgo de que el halcón le arrancara los ojos de un picotazo!
Yang Tuyan había viajado a la capital imperial dispuesto a cobrarse una venganza histórica, atreviéndose a poner precio a la cabeza de la inexpugnable túnica de dragón que gobernaba en Yongjing; ¡jamás habría concebido semejante plan sin guardar un as bajo la manga!
Al ver que el joven no respondía, Yang Tuyan no insistió. Levantó su sable con la punta baja cubriendo su línea central, protegió su pecho con la mano izquierda ligeramente alzada y avanzó con pasos cortos esquivando los cuerpos inertes que los separaban.
\*Crujido, crujido...\*
Al ver aquella actitud, Ye Xingge frunció el ceño imperceptiblemente.
Habiendo pasado de una ventaja de tres contra uno a encontrarse en absoluta soledad, en un duelo individual Yang Tuyan estaba matemáticamente condenado a morir.
Bajo tales condiciones, el hecho de que mantuviera una compostura pétrea y continuara avanzando indicaba sin lugar a dudas que aún guardaba una carta de triunfo oculta.
Ye Xingge ignoraba qué recurso desesperado pretendía emplear su enemigo para darle la vuelta a la partida; sus sentidos se pusieron en máxima alerta mientras examinaba cada tensión muscular en busca de anomalías.
Y la anomalía no tardó en manifestarse.
Cuando la distancia entre ambos se redujo a unos ocho metros, la bota derecha de Yang Tuyan se hundió con violencia en el suelo húmedo.
\*¡Zas!\*
Al instante siguiente, una densa andanada de tierra, lodo y rastrojos salió disparada por los aires, proyectándose como metralla sobre el trigal.
El alcance efectivo de un sable largo no superaba los dos metros; desatar un ataque a ocho metros de distancia resultaba absurdamente prematuro.
Intuyendo el peligro, Ye Xingge dio un salto atrás para eludir la cortina de fango; sin embargo, no cometió el error instintivo de levantarse las manos para cubrirse los ojos: antes de que el lodo lo alcanzara, su mirada permaneció clavada con fijeza en la silueta de su rival.
Y en ese mismo instante, tras levantar la tierra con el pie derecho, Yang Tuyan ya había descargado una zancada descomunal con la izquierda; acortó dos metros con un cruce de piernas vertiginoso, volteó la mano izquierda que protegía su pecho revelando un frío destello metálico en su palma y, como una serpiente venenosa escupiendo ponzoña, desató su golpe:
\*¡Swoosh!\*
Una profunda zanja rasgó instantáneamente el sembradío dorado, mientras las espigas y las hojas secas salían despedidas por los aires como un torbellino horizontal nacido de la nada.
\*¡Rumble!\*
A pesar de que Ye Xingge vigilaba atentamente cada articulación de su adversario, jamás anticipó que aquel ataque carecería por completo de fase preparatoria.
Empuñando una pequeña hoja que apenas medía unas pocas pulgadas, Yang Tuyan quebró la cortina de tierra voladora y cubrió casi cinco metros de distancia en un pestañeo imperceptible, como si se hubiera teletransportado a través del espacio.
Ye Xingge ya se encontraba retrocediendo a toda velocidad y su mirada no se había apartado de su oponente ni un milisegundo; sin embargo, cuando logró enfocarlo con claridad, la silueta enemiga ya se encontraba a escaso medio metro de distancia, cayendo sobre su regazo con la daga invertida clavándose hacia su pecho como un aguijón letal tras una pisada sísmica.
\*¡Fuuu!\*
Semejante arremetida prodigiosa, comparable a una traslación instantánea, constituía la propiedad trascendente de un arma legendaria; ningún artista marcial ordinario poseía los reflejos biológicos para neutralizarla.
Si Ye Xingge hubiera cerrado los ojos para eludir la tierra, habría muerto ensartado en el acto; y a pesar de haber anticipado que Yang Tuyan guardaba una carta secreta, lo único que pudo hacer con sus reflejos al límite fue presionar con desesperación su palma izquierda sobre el antebrazo agresor, sin margen físico para replegar el filo de su propio sable en la diestra.
La violencia de aquella estocada fue tan descomunal que contener aquel brazo armado se sintió como frenar con una mano el proyectil disparado por una ballesta de ocho bueyes; apenas logró desviar la trayectoria unos pocos centímetros cuando la hoja perforó su sayal gris, rasgando la carne de sus costillas.
\*¡Plaf!\*
En ese mismo instante crítico, el sable largo en la mano derecha de Ye Xingge volvió con un barrido horizontal implacable directo a la garganta de Yang Tuyan.
\*¡Swoosh!\*
Al haber atacado con la daga en la mano izquierda, el sable en la diestra de Yang Tuyan era incapaz de resguardar el flanco izquierdo de su cuello. Se vio obligado a rodar por el suelo hacia un lateral eludiendo la decapitación por una fracción de milímetro, al tiempo que tiraba de su daga buscando destripar el torso del joven en la retirada.
Ye Xingge giró el cuerpo sobre su eje para esquivar la trayectoria del filo; en una fracción de segundo, ambos cuerpos se cruzaron a quemarropa y se distanciaron de inmediato varios pasos, dejando una estela de sangre suspendida en el aire entre los dos.
\*¡Fshhh!\*
\*Paso, paso...\*
Tras rodar por el suelo aplastando varios metros de trigal, Yang Tuyan se incorporó de un salto elástico con una técnica depurada; se colocó en guardia con el sable defendiendo su pecho, respirando como un fuelle desgastado, con las venas de su cuello hinchadas como raíces y los músculos de sus extremidades temblando visiblemente por el sobreesfuerzo.
Ye Xingge, tras errar el tajo degollador, dio una serie de veloces zancadas hacia atrás ensanchando la distancia a más de diez metros. Al comprobar que el enemigo no continuaba la ofensiva, bajó la vista hacia su pecho.
El costado izquierdo de su sayal gris se hallaba empapado de sangre, exhibiendo un tajo limpio sobre las costillas.
Sin embargo, gracias a su alerta permanente y a su oportuna reacción defensiva, la herida era meramente superficial y no había perforado los órganos internos ni quebrado los huesos.
Aun así, aquel embate que desafiaba toda lógica marcial resultaba prácticamente imposible de bloquear a corta distancia; cómo resolver el combate a partir de ese momento se convertía en un dilema de vida o muerte.
Desde la posada, Hong Yu, que seguía el choque a través del colgante de jade, percibió la violenta anomalía energética y sintió que el corazón se le subía a la boca:
"¡Es el Tigre que Salta el Torrente! Su técnica divina es la 'Muerte instantánea a tres pasos', pero exprime la vitalidad y los músculos con tanta brutalidad que le resulta imposible encadenar dos estocadas consecutivas. ¿Cómo estás? ¿Te hirió de gravedad?".
'El Tigre que Salta el Torrente...'.
Ye Xingge frunció el ceño con extrañeza.
El Tigre que Salta el Torrente formaba parte de las Diez Grandes Armas del Pabellón Hengjiang; originalmente pertenecía al nieto de Chu Hannu, el octavo maestro absoluto de la Primera Clase de la Lista Dorada.
No obstante, a principios de año aquel nieto fue asesinado en el Muelle de Mercancías Clandestinas a manos de Zhujinlang, el temible amo de la 'Daga Roba-Destinos'.
El Pabellón Hengjiang había promulgado una orden de captura a través de las Tres Dinastías, pero hasta la fecha no habían logrado dar con el asesino y el paradero de aquella daga famosa continuaba siendo un misterio.
Yang Tuyan claramente no era el dueño de la Daga Roba-Destinos; ¿cómo demonios había llegado semejante reliquia a sus manos?
'Con semejante artefacto de asesinato en su poder, con razón se atrevía a planear el magnicidio del Emperador...'.
Aunque Ye Xingge no lograba desentrañar el entramado que unía a Yang Tuyan con el Pabellón Hengjiang, la encrucijada actual era crítica.
Con una reliquia asesina de semejante calibre en su poder, si Ye Xingge volvía a acercarse en combate cuerpo a cuerpo y su oponente recuperaba el aliento para desatar un segundo destello instantáneo, su destino sería la muerte inevitable.
Sin embargo, si decidía huir, Yang Tuyan escaparía en la noche; y sin arrebatarle el brazalete ocultador del cielo, en cuestión de días el Pabellón Guantian y múltiples monstruos del Jianghu caerían sobre su posada para cazarlo...
'Tengo que liquidar a este desgraciado manteniendo una distancia segura...'.
Tras reflexionar durante un segundo fugaz, Ye Xingge recorrió con la mirada la inmensidad de la llanura dorada; al confirmar que la noche continuaba desierta y que no había un solo testigo en millas a la redonda, pasó el Sable de Estandarte Negro a su mano izquierda e introdujo con calma su mano derecha en el interior de su túnica...
\*Susurro, crujido...\*
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• Novela: Baladas Nocturnas / 夜夜行歌 (Yè Yè Xíng Gē)
• Autor: Guan Guan Gongzi (关关公子)
• Traductor: Inmensurable
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Baladas Nocturnas (Novela) Capítulo 19
Estás leyendo el capítulo 19 de Baladas Nocturnas (Novela), un novela. Transmigré al imperio del Gran Yan y nací entre la gente común de las calles. Siendo un humilde plebeyo y blandiendo una espada de tres pies, barrí todo el _jianghu_. Hoy en día he alcanzado la más alta posición en la… Este capítulo tiene publicado el 15 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. Baladas Nocturnas (Novela) tiene 75 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.