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Leer Baladas Nocturnas (Novela) Capítulo 14 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Al constatar que Chen Xuance en verdad no había hallado pista alguna, Ye Xingge, en su condición de artífice entre sombras de toda la trama, no podía desvelar la verdad abiertamente. Tras meditarlo un instante, fingió desconcierto: "¿Cómo es posible? Si Zhang Shunyuan actuaba como enlace central, necesariamente debía mantener comunicación con sus contactos superiores e inferiores. ¿De veras no quedó el menor rastro?". Luo Xuanqing enarcó sutilmente las cejas, aunque el desenlace no le causaba extrañeza: "La vigilancia imperial en las prefecturas es implacable; los espías de las diversas facciones jamás dejan cabos sueltos. Por norma estricta, destruyen cualquier misiva inmediatamente después de leerla..." Ye Xingge entreabrió la boca, pensando con amarga ironía: 'Sé de sobra lo profesionales que son los espías del bajo mundo...'. '¡El problema es que anoche fui yo quien plantó la pista a propósito!'. Había contemplado la posibilidad de que los Oficiales de Túnica Bordada fueran incapaces de descifrar la clave criptográfica, pero jamás imaginó que ni siquiera fueran capaces de encontrar el documento. Con aire consternado, insistió: "Esa era nuestra única pista; si se corta aquí, dar con el paradero de Yang Tuyan será como buscar una aguja en el fondo del mar. Subcomandante Chen, ¿registraron absolutamente todos los rincones?". Chen Xuance era el primero en lamentar la pérdida de semejante mérito militar, por lo que suspiró con desánimo: "En la residencia de Zhang Shunyuan inventariamos ciento sesenta y siete volúmenes de libros, noventa y cuatro escrituras y contratos, y seis rollos de caligrafía y pintura. Mis subordinados inspeccionaron cada pieza una por una e interrogaron a los sirvientes del servicio doméstico. Según los criados, faltaba justamente un ejemplar de la \*Gaceta de Guantian\*... ¿Eh? ¿Acaso al hermano Ye se le ocurre algo?". Al notar que el joven posadero, quien escuchaba con atención milimétrica, se erguía de pronto con la mirada fija, Chen Xuance se volvió hacia él con curiosidad. Aunque por fuera mantuvo un semblante sereno, por dentro Ye Xingge estaba descolocado: '¿Qué demonios significa eso de que faltaba un ejemplar de la \*Gaceta de Guantian\*?'. 'Anoche utilicé precisamente un número de la \*Gaceta de Guantian\* para ocultar el mensaje... ¿cómo va a haber desaparecido?'. '¡Un momento...!'. Ye Xingge distaba mucho de ser ingenuo y de inmediato ató cabos: alguien más había ingresado al estudio después de él y se había llevado la pista que preparó con tanto esmero. El tribunal comarcal no sustraería un informe sin desplegar tropas de inmediato, y los agentes del Salón de los Ocho Pilares jamás regresarían a la escena del crimen tras degollar al enlace. Por consiguiente, solo podía tratarse de una tercera facción clandestina... Su código estaba meticulosamente cifrado con un método insólito en esta era; a sus rivales les resultaría imposible romperlo con facilidad y, aun si lo lograban, requerirían horas interminables, por lo que era poco probable que se le hubieran adelantado a Linyang. Sin embargo, ahora que el documento había desaparecido de la escena oficial, ¿cómo demonios justificaría ante la comandante Luo una incursión a Linyang para cazar a Yang Tuyan? La noche anterior ya había recurrido a una vaga justificación afirmando que escuchó rumores sobre la amante de Jiang Baichuan en la posada; ¡hoy no podía salir con la patraña de que Yang Tuyan también tenía una querida escondida en Linyang! Por cierto... ¿quién más tenía una amante en Linyang? Ye Xingge frunció el ceño con pesadumbre. Al percibir que los dos oficiales y el gato negro lo observaban con expectación, disimuló su agitación diciendo al vuelo: "¿La \*Gaceta de Guantian\*? He oído decir que algunos forajidos del Jianghu la emplean para transmitir mensajes cifrados... La clave del paradero sin duda estaba oculta en esas páginas." Chen Xuance parpadeó, pensando que aquello era una obviedad evidente, pero por consideración al arrojo demostrado por el muchacho, se abstuvo de ironizar y asintió: "Exacto. Si ese ejemplar desapareció, es porque contenía un mensaje vital; pero al haber sido sustraído, el rastro se ha desvanecido en el aire y no hay manera de proseguir la pesquisa." Luo Xuanqing contempló el semblante cabizbajo de ambos y dejó escapar un leve suspiro: "En fin, olvídalo. A fin de cuentas, esa cacería no forma parte de nuestra comisión principal; nuestra prioridad es capturar a Rojo Pleno. Que ese asunto le rompa la cabeza a Ruan Jinyu. Xingge, ven aquí y termina de desayunar." Ye Xingge ya no tenía el menor apetito; tras semejante vuelco de los acontecimientos, todo el esfuerzo y las estratagemas de la noche anterior parecían haberse ido al garete. Sin embargo, al no disponer de una justificación tangible, no podía inventar enemigos de la nada. No le quedó más remedio que regresar a la mesa para continuar atendiendo a la hermosa comandante y a su rollizo felino mientras su mente maquinaba a contrarreloj una vía de escape... Entre tanto. En la capital imperial de Gran Yan, en las entrañas de una majestuosa mansión señorial. En una cámara subterránea secreta, alrededor de una mesa alargada de palisandro, se amontonaban volúmenes de criptografía clásica, tratados del \*Libro de las Mutaciones\*, esquemas de los Ocho Trigramas y mapas celestes de astronomía y geografía. Varios hombres se apretujaban en torno al tablero, exprimiéndose los sesos para desentrañar el informe secreto sustraído en Dahe. Ataviada con ropajes de seda refinada, la dama An Yurou ocupaba el asiento principal. Frente a ella descansaba un grueso cuaderno con los múltiples resultados arrojados por los diversos métodos de descifrado ensayados durante la noche. Sin excepción alguna, todos los renglones eran un amasijo ininteligible de caracteres inconexos carentes del menor sentido. Tras una madrugada entera de infructuosos intentos, los espías estaban al borde del colapso mental, maldiciendo por lo bajo: "¿A qué maldito genio retorcido se le ocurrió semejante método de cifrado? Un simple esbirro de bajo rango en una casa de empeños... ¿qué necesidad tenía de complicarlo tanto? ¡Ni que se tratara de secretos del Estado Mayor Imperial!". "Empiezo a sospechar que esto es una cortina de humo; tal vez ni siquiera tenga solución y solo pretenda desorientar las deducciones del tribunal..." "¿Y si el Gran Canciller Li es en verdad un topo...?" An Yurou jamás había topado con una misiva clandestina tan desconcertante. Había agotado todas las técnicas criptográficas conocidas a lo largo de las eras: sumergieron el papel en agua pura, lo trataron con vapores ácidos y hasta calentaron los bordes con fuego lento, todo sin el menor fruto. La única pista tangible descansaba frente a sus narices; si no lograban descifrarla y el tribunal imperial capturaba a Yang Tuyan antes que ellos, recuperar la daga \*Tigre que Salta el Torrente\* se volvería una quimera. En un callejón sin salida, An Yurou no tuvo más alternativa que recurrir a la fuerza bruta: "Anoten diez caracteres antes y diez caracteres después de cada una de las palabras 'Li', 'Yun' y 'Tu'. Tomen un carácter de cada frase, combínenlos entre sí buscando aquellos que formen frases con sentido y verifiquen el resultado por deducción inversa..." Los agentes se miraron entre sí, abrumados por la magnitud de la tarea. Aquel método equivalía a una búsqueda exhaustiva por fuerza bruta: tres grupos de veintiún caracteres de los cuales debían extraer combinaciones de tres cifras. ¡Las combinaciones posibles superaban las nueve mil doscientas alternativas! Con el personal disponible podían procesarlas, pero luego debían contrastar cada una en el terreno y rogar a los cielos que el artífice del mensaje hubiera escondido la información en esas tres frases y con un margen de diez caracteres... De lo contrario, todo sería un colosal desperdicio de energía. "El plan de la señora es viable, pero el margen de azar es inmenso..." "No nos queda otra opción; somos suficientes hombres, ¡es imposible que no demos con la combinación correcta!". Sin más demora, los espías afilaron sus pinceles, distribuyeron pliegos de papel y comenzaron a realizar combinaciones a ciegas... De vuelta a la Posada Wujian. Los exquisitos platillos preparados por Ye Xingge habían quedado limpios gracias al apetito conjunto de la dama y su mascota. El rollizo felino negro, visiblemente empachado, paseaba con andar perezoso por la estancia para facilitar la digestión. Con unas cuantas copas de licor en el cuerpo, las mejillas de Luo Xuanqing lucían un encantador rubor carmesí. Al notar el silencio del joven que continuaba comiendo cabizbajo a su lado, comentó con tono divertido: "¿En qué piensas con tanta seriedad? Hace un momento eras todo elocuencia y don de gentes; ¿bastó con que se perdiera una pista para que te convirtieras en una calabaza muda?". Ye Xingge no necesitó fingir su pesadumbre; sacudió la cabeza y suspiró: "Costó sangre conseguir esa pista; que se haya esfumado de este modo resulta frustrante." "Así son las pesquisas criminales. Si las huellas fueran eternas, no quedarían forajidos prófugos bajo el cielo." Apreciando la entrega y seriedad del muchacho, Luo Xuanqing extendió su nívea mano, le sirvió otra copa de licor y le palmeó el hombro con maternal condescendencia: "Vamos, anímate. No te martirices; si no se le puede atrapar, paciencia. Ya has demostrado con creces tu valía." Ye Xingge pestañeó, pensando que la hermosa comandante imperial poseía un encanto irresistible cuando se lo proponía. Sin embargo, si se resignaba y aceptaba el fracaso, en cuestión de días terminaría atrapado entre el asedio conjunto de la ley imperial y los asesinos del bajo mundo. "Permítame darle un par de vueltas más; tal vez exista otra vía para deducirlo." Luo Xuanqing apoyó la barbilla en su mano, pensativa: "Ese tal Yang Tuyan ni siquiera figura en la Tercera Clase de la Lista Dorada; aun si no hubiera delatado su presencia, infiltrarse en la ciudadela palaciega es una misión suicida. Si en verdad deseas servir al imperio, concéntrate en capturar a Rojo Pleno; esa insolente forajida de la Segunda Clase es puro desacato... ¡hasta tuvo la desfachatez de llamarme zorra casquivana!". Al evocar aquel agravio, el ceño de Luo Xuanqing ardió de indignación. Ye Xingge sabía que la Jueza de las Flores y Rojo Pleno, al compartir jerarquías, estatus y una belleza soberana similar, se guardaban un rencor mutuo implacable. Iba a intervenir con alguna frase conciliadora, pero una chispa de lucidez encendió su mente: "Hermana Luo, ¿afirmas que para Yang Tuyan es imposible tener éxito en un magnicidio dentro del palacio?". Luo Xuanqing asintió con convicción: "Completamente imposible. El Emperador practica artes marciales de alto nivel y porta armaduras defensivas impenetrables; incluso si se paseara a solas sin guardia, a un experto ordinario de Tercera Clase le costaría horrores herirlo, ¿qué posibilidades tendría Yang Tuyan? Aun si empuña un arma famosa especializada en asesinatos, las probabilidades de éxito son insignificantes." Ye Xingge asintió con calculada lentitud: "Siendo así, el asunto cobra un sentido muy distinto. El Salón de los Ocho Pilares es una organización colosal; sabiendo de antemano que las probabilidades de éxito son nulas, ¿por qué demonios prestarían su apoyo logístico? ¿Acaso solo pretenden pegarle un susto a Su Majestad?". Luo Xuanqing abrió los ojos con curiosidad: "Tienes razón... ¿Qué es lo que insinúas?". Ye Xingge arrastró su banquillo y se aproximó a la mesa, guiándola paso a paso: "El Salón de los Ocho Pilares jamás da una puntada sin hilo. Si movilizaron recursos sabiendo que el asesinato fracasará, es porque su objetivo real no es la muerte del soberano, ¡sino el acto mismo del atentado!". "Ellos son rebeldes sediciosos. Hermana Luo, ¿de qué manera puede aprovecharse un intento de regicidio para causar el mayor estrago posible?". Luo Xuanqing reflexionó con rapidez: "Inculpar a un alto dignatario de la corte imperial. Cuanto mayor sea la investidura del inculpado, más sangrienta será la purga y mayor el caos político que los rebeldes podrán explotar." Ye Xingge asintió con gravedad, adoptando el aire de un consumado detective: "En una investigación, la regla de oro es formular hipótesis audaces y verificar con prudencia extrema. Hagamos una suposición preliminar: si apuntamos a lo más alto de la jerarquía, ¿a quién desearía destruir el Salón de los Ocho Pilares?". "¿A lo más alto?", respondió Luo Xuanqing sin vacilar: "¡Al Gran Canciller Li Yuntu!". '¡Cielos sagrados!', pensó Ye Xingge, quedándose de una pieza. Luo Xuanqing argumentó con total seriedad: "El Gran Canciller Li es la cabeza visible de los cien funcionarios y sostiene sobre sus espaldas el gobierno de todas las prefecturas de Gran Yan. Si el Emperador desconfía de él y ordena su ejecución por traición, no solo el Salón de los Ocho Pilares celebrará con tambores y platillos, ¡hasta los imperios de Zhou Posterior y Shu Occidental declararán días de fiesta nacional!". Ye Xingge tragó saliva, pensando con pánico interno: '¡Maldita sea, su excelencia apuntó demasiado alto!'. '¡A Li Yuntu lo inventé yo en la nota cifrada, no los rebeldes de los Ocho Pilares...!'. Para reconducir la deducción hacia el objetivo real antes de que se descarrilara por completo, Ye Xingge bajó el tono de voz y matizó con cautela: "Personalidades de ese calibre, como el Gran Canciller Li, el Gran General Cao o el Duque Wang, saben perfectamente que son blancos de conspiraciones; están rodeados de guardias de élite y sus medidas de seguridad son impenetrables. Para los rebeldes, implicarlos con éxito raya en lo imposible. Cambiemos de enfoque." "Para que la calumnia funcione, primero debe ser viable. No sabemos a quién pretenden inculpar, pero ayer, al llegar a la Prefectura de Yongzhou, Yang Tuyan no cruzó el río directamente hacia la capital, sino que desembarcó en la ribera occidental de Hexi y estableció su contacto en el Pueblo Dahe. ¿No le parece una contradicción geográfica?". Luo Xuanqing apoyó la mejilla en su mano y meditó unos instantes: "En efecto, es una anomalía sospechosa." "Bien", prosiguió Ye Xingge con paciencia milimétrica. "Supongamos que su escala en Hexi respondía a una tarea concreta. ¿Acaso no es muy probable que esa gestión esté ligada directamente al intento de atentado y a la incriminación de un noble?". "Es lo más lógico." "Entonces, ¿qué figura relevante en los Cuatro Condados de Hexi posee vínculos directos con la cúpula del imperio, de modo que al estallar el complot sea arrastrado al cadalso y desate un terremoto político favorable a los rebeldes?". El abanico de sospechosos se reducía drásticamente, aunque al tratarse de la Prefectura de Yongzhou, la lista de aristócratas no era pequeña. Luo Xuanqing repasó mentalmente: "En los Cuatro Condados de Hexi abundan las familias ilustres; con motivo del cumpleaños del Emperador a finales de mes, decenas de nobles tienen autorización para ingresar al palacio a rendir pleitesía. Entre aquellos cuya implicación causaría un desastre... veamos: el sobrino del Canciller Li, el sobrino carnal del Duque Wang, los parientes maternos del Ministro de Guerra y el Duque Cao..." Al escuchar el nombre del Duque Cao, Ye Xingge sintió que un peso colosal se desprendía de su pecho. Con paso firme, continuó acorralando la respuesta: "Apliquemos el método de descarte: el sobrino del Canciller Li es un simple maestro de escuela comarcal que jamás tendría acceso al séquito imperial; si el Ministro de Guerra fuera acusado de traición, a lo sumo exterminarían a su clan sin alterar los cimientos del imperio. En cuanto al Duque Cao y al sobrino del Duque Wang... hermana Luo, ¿quién de los dos encaja mejor como chivo expiatorio?". Luo Xuanqing acomodó al rollizo felino sobre su regazo, acariciándole el cráneo con parsimonia: "El sobrino del Duque Wang ejerce como Comandante de la Guarnición de Muyang; aunque los rebeldes intentaran infiltrar a Yang Tuyan en sus filas, sin una orden imperial sellada jamás podría abandonar su acantonamiento. En cambio, el Duque Cao..." \*¡Pum, pum, pum!\* Justo cuando las palabras clave estaban a punto de brotar de los labios carmesíes de la dama, unos pasos apresurados resonaron con estrépito en el corredor exterior. Ye Xingge, que se hallaba al borde del clímax deductivo, sintió que se le erizaban los cabellos de pura frustración. ¡Haber sido interrumpido en el instante más crucial era para volverse loco! Con los ojos inyectados en molestia contenida, clavó la mirada en la puerta. Desde el rellano llegó la voz jadeante y angustiada de Chen Xuance: "¡¿Comandante Luo?!". Ye Xingge contuvo el aliento, se puso en pie y abrió el batiente: "Subcomandante Chen, ¿qué sucede? ¿Encontraron alguna pista?". Tras el umbral, el rostro curtido de Chen Xuance rebosaba una mezcla de vergüenza y culpabilidad tan intensa que apenas se atrevía a mirar a Ye Xingge a los ojos. Luo Xuanqing frunció el ceño con severidad: "¿Qué ocurre? ¿Acaso se confirmó la fuga definitiva de Rojo Pleno?". "No... no es eso", tartamudeó Chen Xuance apretando los puños con tal fuerza que los nudillos palidecieron, como si deseara degollarse allí mismo para expiar sus culpas. Apretando los dientes, soltó de golpe: "Hace un momento... ¡el Comandante Ruan se presentó en la Casa de Empeños Shunyuan y encontró la pista sobre Yang Tuyan!". "¡¿Qué?!". El grito de Ye Xingge resonó en toda la estancia. El estupor lo sacudió de pies a cabeza mientras contemplaba a Chen Xuance con los ojos desorbitados, pensando con rabia mayúscula: '¡¿Qué carajos significa eso de que Ruan Jinyu encontró la pista?!'. '¡¿De dónde demonios la sacó?!'. 'En lo que dura un maldito desayuno me has pegado dos sustos de muerte... ¿acaso te estás burlando de mí a propósito?'. \----- • Novela: Baladas Nocturnas / 夜夜行歌 (Yè Yè Xíng Gē) • Autor: Guan Guan Gongzi (关关公子) • Traductor: Inmensurable 🗡️ ¡Compañero(a) del Jianghu, deja tu reacción y comentario para apoyar el viaje marcial de los próximos capítulos! ¡Tu apoyo es el filo de nuestra espada y el aliento de esta historia! ¡Que tus pasos en el mundo marcial sean gloriosos! ⚔️
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Estás leyendo el capítulo 14 de Baladas Nocturnas (Novela), un novela. Transmigré al imperio del Gran Yan y nací entre la gente común de las calles. Siendo un humilde plebeyo y blandiendo una espada de tres pies, barrí todo el _jianghu_. Hoy en día he alcanzado la más alta posición en la… Este capítulo tiene publicado el 15 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. Baladas Nocturnas (Novela) tiene 75 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.