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Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 777 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
El enfrentamiento en alta mar se complicó cuando una formidable flota, envuelta en la gélida niebla, hizo su aparición inesperada, aportando una nueva dinámica a lo que inicialmente era un enfrentamiento entre tres bandos. Sin embargo, en un giro inesperado, esta escalada pareció simplificar la situación. Las fuerzas de Puerto Frío, junto con la Armada de Morfeo, se vieron aliviadas de las amenazas inmediatas del fuego cruzado y la imponente presencia de la flota de la iglesia. Sorenna, con la mirada fija en el rostro metálico que tenía ante sí, exhibía una calma notable. Sus ojos no delataban miedo ni incertidumbre, a pesar de ser plenamente consciente de la destreza del “Almirante de Hierro” al mando de la flota emergente. Comprendía que, si bien estos adversarios espectrales podían aprovechar el factor sorpresa para dominar a dos de las naves insignia, carecían de los medios para dominar a toda la flota. Una batalla caótica, de producirse, prometía resultados nefastos para todas las partes implicadas. Se hizo evidente a través de las acciones de Tyrian Abnomar, al elegir este modo de encuentro, que sus intenciones se inclinaban hacia la negociación. Después de un prolongado silencio, Sorenna finalmente habló con una voz que resonaba con profundidad: “El Puerto Frío requiere luz solar”. En respuesta, la figura metálica, con un sonido metálico en su voz, añadió: “Sí, Puerto Frío busca la luz del sol. Y ahora, Hob, tu antiguo aliado y comandante de la Armada de Morfeo, te comunica la misma necesidad de Morfeo. Pero déjame decirte que la oscuridad se cierne sobre nuestro mundo. Ciudad Jotun, Haper, la isla de Bandor e incluso tierras lejanas como Feyron y Mok sucumben a las sombras. Solo unas pocas ciudades-estado permanecen bañadas por la luz del sol... Todos la necesitan desesperadamente”. A pesar de la tensión evidente en el rostro de Sorenna, su respuesta fue aún más serena que antes: “Capitán Tyrian, ¿merece la pena hablar de esto ahora? Mi preocupación inmediata es la supervivencia de Puerto Frío, a menos que sugiera revelar el “fragmento de sol” que se desplomó en la Escarcha”. Manteniendo la compostura, la cara de acero reveló: “…Ya está en camino a Puerto Frío”. Esta revelación dejó a Sorenna desconcertado, sus respuestas preparadas se disiparon en el aire, dejándolo momentáneamente sin palabras. Un silencio cayó sobre todo el puente. La voz de Tyrian llenó el silencio: "Si regresan ahora, deberían poder presenciar su llegada a las costas del norte de Puerto Frío", mientras los marineros no muertos, envueltos en la niebla helada, retiraban sutilmente su control sobre la tripulación, colocándose a un lado en modo de espera, "Permitan que la Armada de Morfeo escolte el fragmento solar hasta aquí antes de que este enfrentamiento se salga de control". Sorenna hizo una breve pausa antes de preguntar: "¿Y Frost?" “ Frost está bajo una vigilancia más segura de lo que cualquiera de ustedes pueda imaginar. Contamos con nuestras propias garantías. No hay necesidad de preocuparse”, aseguró Tyrian con calma. “La tarea primordial para ustedes y Hob ahora es regresar a sus respectivas ciudades-estado y, con la ayuda de la luz del sol, restablecer rápidamente el orden”. Rompiendo el tenso silencio, Sorenna preguntó abruptamente: "¿Qué quieres?". Su tono transmitía una mezcla de sospecha y comprensión, reconociendo la cruda realidad de que nada es gratis. "No hay almuerzo gratis, lo entiendo perfectamente. Comparte tus intenciones, Gobernador Tyrian". La figura, con un rostro impasible y frío como el acero, miró fijamente a Sorenna y reveló: “Busco forjar un 'mecanismo de alianza' que prospere en la sombra de la noche”, declaró con una mirada penetrante, “orquestado por la Escarcha, que abarque todo el Mar Frío. Exijo el apoyo incondicional tanto del Puerto Frío como del Puerto Morfeo”. Sorenna se tomó un momento para digerir la petición, descifrando rápidamente la estrategia subyacente del “Almirante de Hierro”. Frunció el ceño mientras buscaba instintivamente en el horizonte las tres naves de guerra de la Iglesia de la Muerte, que previamente habían rozado la “luz del sol”. Para su sorpresa, ya se habían acercado a la flota envuelta en niebla, alineándose con la nave de niebla como si se integraran a la perfección en sus filas. “… Entiendo. Asegura la luz del sol y asume la responsabilidad. Quienes se resistan a asumirla… caerán bajo nuestra jurisdicción.” Sorenna desvió la mirada de la ventana hacia la figura metálica, asintiendo en señal de reconocimiento. “En cuanto a Hob…” “Él consintió tres segundos antes que tú” afirmó Tyrian, con un tono carente de emoción. “ Muy bien, no tengo más preguntas.” Con eso, los no muertos se redujeron a un segundo plano, y la gélida niebla que llenaba el puente comenzó a disiparse, dejando tras de sí cristales de hielo derretidos. Los inmensos témpanos de hielo dispersos por la superficie del mar también comenzaron a disminuir, lo que indicaba que la amenazante presencia de la flota de niebla había desaparecido del punto muerto. Un zumbido rompió el silencio recién encontrado, proveniente del auricular de la estación de comunicaciones, acompañado de una luz parpadeante. El oficial de comunicaciones, mirando vacilante a su comandante, recibió una orden severa de Sorenna: “Conteste. ¿Necesito más instrucciones?” Al levantar el auricular, el oficial hizo una breve pausa antes de mirar hacia arriba: "Es el canal público de Morfeo..." Dando un paso adelante, Sorenna tomó el auricular con aire de expectativa, escuchando atentamente el mensaje del otro lado. “ Sorenna, escucha, a mi regreso…” “ Eres libre de contarle a mi sobrino los acontecimientos de hoy, o quizás me encargue de hacerlo más tarde”. “… Realmente te distingues del resto.” “ Sí, gracias, el sentimiento es mutuo”. “… Gracias, adiós.” Tras colgar, la mirada de Sorenna se desvió más allá de la amplia ventana, contemplando el Mar Infinito, ahora envuelto en el manto de la noche. La flota de niebla se fue desvaneciendo gradualmente en la oscuridad envolvente, integrándose en ella. Mientras los últimos rastros de la pálida y dorada luz del sol se desvanecían de la superficie del mar cercano, Tyrian inhaló profundamente en la proa del barco, y su silencio perduró. Tras una larga pausa, se giró ligeramente y le preguntó a un compañero invisible: "¿Consideras este resultado satisfactorio?" El silencio que había envuelto la escena fue interrumpido por una voz resonante y grave. Emergiendo de la penumbra, una imponente figura ataviada con un largo abrigo negro y el cuerpo envuelto en densas vendas, hizo notar su presencia. “No hay alternativa superior; este es el camino primordial”, declaró, con una mezcla de determinación y sombría comprensión en su voz. “El lujo de la luz solar es finito, y la antigua estrategia de cada Ciudad-Estado luchando por sobrevivir en aislamiento se ha vuelto insostenible. Una alianza unificada es imperativa para maximizar las posibilidades de supervivencia de la población. Racionar la luz solar, reunir flotas de defensa combinadas, gestionar los recursos a gran escala y orquestar una defensa colectiva contra los innumerables peligros que acechan en la oscuridad requieren la formación de una unión cohesionada. Idealmente, esta monumental tarea habría recaído en la iglesia, pero su influencia también ha menguado”. La mirada de Tyrian se desvió hacia los tres buques de guerra de la iglesia, cuyas siluetas se difuminaban en el abrazo de la noche. Tras una pausa de reflexión, continuó: “Transportar un fragmento de sol desde Frost hasta Puerto Frío requiere los remolcadores más potentes y veloces durante seis días, una duración que refleja el tiempo promedio de tránsito de los fragmentos de sol entre las ciudades-estado esparcidas por el Mar Frío...”. En caso de que una Ciudad-Estado se vea repentinamente asediada por una catástrofe sin luz solar, la demora en la ayuda puede exacerbar la crisis hasta un punto incontrolable. De ahí la necesidad de varias flotas formidables, patrullando constantemente la noche, listas para acudir en auxilio de cualquier Ciudad-Estado en cualquier momento. Estas flotas, junto con la de la iglesia, deberían salvaguardar la totalidad del Mar Frío... pero solo el Mar Frío. “ Dedicar nuestros esfuerzos al Mar Frío es suficiente. Otras regiones deben idear sus propias estrategias”, intervino Duncan, negando con la cabeza, desestimando preocupaciones más generales. Luego indagó: “Sin embargo, en medio de estos preparativos, ¿no albergan reservas sobre mi orden de enviar el fragmento solar de Escarcha a Puerto Frío?” La respuesta de Tyrian fue inmediata, sacudiendo la cabeza en señal de negación. Enfrentando a Duncan directamente, explicó: “Conservar la mayor parte de la luz solar me impide establecer una 'Unión del Mar Frío' que se perciba como equitativa y confiable. Mi posesión del fragmento de sol en Frost socava cualquier pretensión de imparcialidad en su distribución”, articuló con calma, y sus labios se curvaron en una sonrisa. “Además... la verdadera protección para Frost reside ahora en tu llama, ¿no es así?”. La respuesta de Duncan fue un asentimiento silencioso pero afirmativo. Sin embargo, la curiosidad de Tyrian pudo más que él y lo impulsó a preguntar más: "¿Cómo está todo 'allá'?" “ Navegamos por una fisura en el tiempo, de duración incierta”, respondió Duncan con indiferencia, bajando la mirada hacia su propia forma. Para su asombro, a pesar de prepararse para separarse de sus “encarnaciones” al cruzar la marca de las seis millas, parecía que… estos avatares de su ser permanecían intactos y operativos. Duncan se encontraba en una posición única, conversando simultáneamente con Tyrian y percibiendo los acontecimientos que se desarrollaban en Pland, mientras su consciencia primaria se embarcaba en un viaje sobrenatural a bordo del Desaparecidos, adentrándose en los confines del mundo. Esta doble experiencia fue prácticamente sobrenatural. Al notar que la atención de Tyrian se dirigía hacia él, Duncan mencionó casualmente: "En este viaje, elegí no llevarte conmigo, sino que opté por la compañía de tu hermana", sus párpados se levantaron ligeramente mientras lanzaba una breve mirada hacia Tyrian, "¿Guardas algún resentimiento por esa decisión?" Tyrian quedó momentáneamente desprevenido ante la pregunta, pero enseguida recuperó la compostura; su mirada, marcada por la presencia de un ojo singular, volvió a su habitual estado de calma y severidad: “No, entiendo mis obligaciones. Tu decisión fue justificada”. Duncan detectó la ligera tensión en el tono de Tyrian, pero decidió no hacer comentarios, simplemente permitiendo que una sutil sonrisa parpadeara en las esquinas de sus ojos, oculta debajo de las vendas. Juntos, dirigieron sus miradas hacia el horizonte. El tiempo pareció detenerse hasta que Tyrian se sobresaltó cuando la voz de Duncan rompió el silencio: "Esfuérzate por asegurar la supervivencia de la mayor cantidad posible de personas, durante el mayor tiempo posible". Tyrian miró hacia Duncan con asombro. Sin mirar a su hijo, Duncan continuó, con una voz que reflejaba una cualidad reflexiva, como si impartiera una lección o quizás se recordara a sí mismo: “Tú, Lucy, y todos a bordo del Desaparecidos, cada individuo en las ciudades-estado, cada uno tiene su propio papel que desempeñar. La misión principal que une estos esfuerzos es la supervivencia: salvaguardar todo en este mundo al máximo de nuestras capacidades: la vida, los recuerdos y la civilización. Esforzarnos por preservar, por perdurar”. Su mirada permaneció fija en la distancia, en lo que yacía más allá de la noche, mientras continuaba hablando: “Aunque el amanecer deje de romper, incluso si la noche lo envuelve todo, incluso si el tejido mismo de la realidad comienza a desmoronarse y la esperanza parece un recuerdo lejano, recuerda esto... persiste, aunque solo sea un momento más. Esa es tu tarea. Déjame el resto a mí. Encontraré la manera”, concluyó Duncan, con un tono resuelto pero teñido de una profunda determinación. Tyrian, visiblemente conmovido y algo abrumado por las palabras de su padre, se encontró sin palabras y se hundió en un profundo silencio. Duncan no ofreció más palabras, simplemente se quedó mirando el abismo de la noche, contemplando el viaje que le esperaba. En su percepción alternativa, el monótono fondo gris comenzó a cambiar sutilmente, revelando tenues destellos de luz y sombras. Parecía que su travesía por la grieta temporal estaba llegando a su fin.
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Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 777

Estás leyendo el capítulo 777 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 2 de junio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.