Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 762 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
En cuanto Duncan recuperó el conocimiento, todos se congregaron a su alrededor, ansiosos por escuchar lo que había experimentado. El tenue y misterioso resplandor de una llama verde fantasmal, que parecía casi viva en su suave ondulación, aún era visible, anidada entre los pliegues del sudario que lo rodeaba. Con un ligero parpadeo, Duncan logró sofocar la llama, impidiendo que envolviera por completo el sudario en su fuego etéreo. Se tomó un breve momento para ordenar sus pensamientos, recomponiendo la visión que acababa de presenciar antes de que sus ojos se posaran en la momia.
El marinero se mantuvo a una distancia cautelosa, pero su curiosidad pudo más que él y pareció inclinarse ligeramente hacia adelante; su comportamiento era una mezcla de vacilación e intriga.
Con una mezcla de preocupación y curiosidad en su juvenil rostro, Nina se acercó a Duncan. “Tío Duncan, ¿qué viste?”, preguntó, con la voz teñida de una ferviente necesidad de respuestas, mientras tiraba suavemente de su brazo.
Optando por la transparencia, Duncan respondió sin evasivas: “…Los recuerdos de la capitana Caraline”, con voz suave pero clara. “Me mostraron lo que sucedió después de que el Sea Song se perdiera en el mar y cómo lograron regresar a casa…”.
Al mencionar estos acontecimientos, el interés de Sailor se despertó visiblemente y se acercó al grupo, atraído por la narración que se desarrollaba.
Sin ocultar detalles, Duncan relató todo lo que le había revelado la visión. Al concluir su relato, todas las miradas se dirigieron instintivamente a Sailor, quien ya se había acercado sutilmente a la mesa de centro.
Atrapado en el momento, la Anomalía 077 se absorbió momentáneamente en la historia hasta que Duncan mencionó que la Capitana Caraline le había confiado la ruta al mundo exterior. Esta revelación lo tomó por sorpresa, lo que provocó que su actitud cambiara bruscamente al dar un paso atrás, abriendo los ojos con incredulidad. "¡Oye, no me mires, no sé nada de la ruta, qué ruta...! ¡No tengo ni idea!", protestó, haciendo gestos con las manos para demostrar su ignorancia.
Helena, con evidente escepticismo en su expresión, lo presionó: "¿No lo sabes?". Estaba desconcertada. "La capitana Caraline dijo que te confió esa ruta... ¿No recuerdas nada?"
“¡No lo sé!” Su respuesta fue una mezcla de confusión y un toque de pánico, con los brazos abiertos en un gesto de total desconcierto. “Recuerdo vagamente algo sobre el tronco... Pero, sinceramente, ¡apenas recuerdo mi propio viaje de regreso!
Frem, el orco alto y habitualmente silencioso, lo observó un momento antes de preguntar: "¿Y qué más recuerdas? Tras regresar al Mar Infinito, ¿no tienes recuerdos más vívidos?"
Esto llevó a Sailor a reflexionar profundamente hasta que un instante lo asaltó. “Sí, recuerdo despertar en una caja, con dos individuos vestidos con túnicas azules y negras rociándome polvo de hueso y especias. Y había otro, tan grande como tú, Frem, dispuesto a sellar el ataúd conmigo dentro. Me resistí, y en respuesta, me golpeó con un martillazo. Lo siguiente que supe fue que era 1864”.
La revelación quedó suspendida en el aire, dejando un breve silencio en la habitación, interrumpido por una atmósfera incómoda. Alice, aparentemente imperturbable ante la tensión, se inclinó con genuino interés: “Ah, ¿y entonces qué pasó?”. Su pregunta rompió la breve pausa, sin que su curiosidad se viera disminuida.
Tras el relato de Sailor sobre cómo se despertó con un segundo martillazo en 1901, el ambiente en la sala cambió al intercambiar miradas de complicidad. Helena tosió para romper la tensión, y con un encogimiento de hombros impotente, Duncan manifestó el deseo mutuo de desviar la conversación de estas inquietantes historias de resurrección y martillazos.
Sin dejarse intimidar por la atmósfera incómoda, la curiosidad de Alice seguía despierta. Se acercó a Sailor con una voz llena de genuina intriga: "Oye, ¿cómo supiste que era 1864? ¿No te quedaste inconsciente al despertar?"
Sailor explicó que más tarde le preguntó al capitán Lawrence, quien le informó que los registros históricos solo mencionan un incidente en el que casi perdió el control por completo. Añadió: “Además, me desperté varias veces, pero esos recuerdos son borrosos...”.
Alice, muy interesada, le preguntó por la calidad de su sueño, a lo que él respondió: “No está mal, el canto nunca fue demasiado fuerte. Aunque ahora, desde que el capitán me dio una cama, paso la mitad del tiempo fuera de la caja...”.
Su intercambio, que derivó en una charla extrañamente informal sobre dónde dormir, fue interrumpido abruptamente por Duncan, quien se sintió obligado a volver al asunto urgente. Carraspeando, intervino: “Ejem, ahora no es el momento”.
Con la atención de la sala centrada nuevamente en él, Sailor dejó de bromear.
Duncan se dirigió entonces directamente a la Anomalía 077, reconociendo los recuerdos olvidados de Sailor sobre la “ruta”, pero también sugiriendo que lo que la Capitana Caraline anotó en su bitácora tenía el mismo peso. “La “ruta” podría no ser algo que se suponía que debías recordar simplemente. Las palabras de la Capitana Caraline, “te confió la ruta”, sugieren que podría haber transmitido esta información de forma más tangible, anticipando que llegaría el día en que la simple memoria no fuera suficiente”.
La teoría de Duncan sugería que, así como el diario de la capitana Caraline había trascendido fronteras de forma tangible, ella podría haber empleado un método similar para asegurar que la “ruta” permaneciera con Sailor intacta ante cualquier alteración de la memoria o la autoconciencia. “Esta “ ruta” podría seguir existiendo contigo, en una forma que aún no comprendemos”, concluyó, insinuando un misterio profundamente entrelazado con el propio ser de Sailor y posiblemente oculto dentro del enigmático velo o en otra forma completamente distinta, esperando ser descubierto.
Mientras Sailor asimilaba la hipótesis de Duncan, un atisbo de aceptación cruzó su rostro, atenuado por el escepticismo. "¿Podría la capitana Caraline realmente haber implementado tal método? Siempre asumí que la transformación de su tronco fue un accidente imprevisto... Después de todo, era solo humana..."
Helena intervino con una perspectiva que le dio a la conversación un significado más profundo: “Pero una vez estuvo ante nuestro Señor”, su voz rompió el silencio con un dejo de reverencia. “Cualquier ser humano que haya contemplado el rostro de un dios... ya no puede considerarse común”.
Esta afirmación dejó a Sailor sin palabras, contemplando el peso de las palabras de Helena.
Aprovechando el momento para delinear los siguientes pasos, Duncan fijó su mirada en la Anomalía 077 con renovada intensidad. “Necesitaremos tiempo para determinar cómo podríamos descubrir la información que supuestamente reside en tu interior”, dijo con tono serio. “ Por ahora, te quedarás con nosotros. Y cuando llegue el momento, prepárate para unirte a los Desaparecidos en nuestro viaje”.
La perspectiva de un compromiso prolongado pareció pillar a Sailor desprevenido; su sorpresa inicial fue palpable. "¿Ah? Supuse que mi función era simplemente transmitir lo que sabía..."
La mirada silenciosa de Duncan provocó un rápido cambio en el comportamiento de Sailor, quien endureció su expresión con determinación. "Por supuesto, como bien sabes, mi lealtad a la Flota Desaparecida es inquebrantable. Abordar esa legendaria nave siempre ha sido el sueño de mi vida..."
Una sonrisa suave de Duncan alivió la tensión, reflejada en las sonrisas alentadoras de los demás. En un gesto de camaradería, Shirley palmeó suavemente el delgado brazo de Sailor, ofreciéndole palabras tranquilizadoras: “No te preocupes, el capitán es muy amable. Y la vida a bordo no es para nada aburrida. Cada día es una aventura…”.
Luego no mencionó su propio papel en contribuir a las “aventuras” del barco.
El momento, aunque alegre, no pasó desapercibido para Helena, cuya mirada reflejaba una mezcla de emociones. El recuerdo de aquellos guerreros que habían buscado su bendición antes de la partida de la Canción del Mar, cuya fe vibrante contrastaba ahora con el presente, la agobiaba profundamente.
“Es hora de partir” declaró finalmente Helena, con la voz teñida de un dejo de melancolía, reconociendo la duración de su visita y los deberes que les esperaban a ella y a Frem en la iglesia.
Al notar que el reloj mecánico marcaba la hora tardía, Duncan reconoció la necesidad de partir sin la despedida habitual y citó sus propios preparativos como su prioridad.
Mientras Helena y Frem se disponían a salir, Helena se detuvo y se volvió hacia Duncan con una vacilación momentánea. Luego le dio información crucial: “El punto de reunión fronterizo de la Iglesia de la Tormenta se encuentra en la frontera sureste, cerca de las aguas donde se encontraron por última vez con la 'Marea'“.
La respuesta de Duncan fue sutil pero firme: “Entendido. Me pondré en contacto contigo antes de embarcar”.
Este intercambio, plagado de entendimientos y compromisos tácitos, subrayó la gravedad de su causa compartida y el camino incierto que les aguarda.
Tras la partida de los dos papas, la noche se tragó el sonido de sus coches, que se perdía en la distancia. Antes bulliciosa de conversaciones y especulaciones, la sala se sumió en un breve silencio. Fue Shirley quien rompió el silencio, incapaz de reprimir un amplio bostezo, anunciando el desgaste de la noche: "¡Aa ...
Siguiendo el ejemplo de Shirley, Vanna y Morris también se excusaron y salieron de la habitación en busca de descanso.
Asumiendo su rol de anfitriona, Lucrecia se concentró en hacer que el "nuevo miembro" de su inusual hogar se sintiera cómodo. Observó a la momia con una mirada práctica, preguntándole sobre sus preferencias de alojamiento: "Hay muchas habitaciones vacías aquí. ¿Tiene alguna preferencia para la habitación? ¿Plano o ventilación?"
La momia, desconcertada por la consideración, descartó rápidamente la necesidad de arreglos especiales. "No es necesario, no es necesario", dijo, agitando las manos en un gesto de desdén, con la voz teñida de nerviosismo, "Solo encuéntrame un lugar donde quedarme, de todos modos no duermo..."
Su atención se desvió hacia la barandilla de la escalera cercana, con una idea brillando en sus ojos. "Oye, esta barandilla es bonita. Solo dame una cuerda y puedo colgarme aquí, de cara al sol, perfecto para tomar el sol por la mañana... Ah, aunque no ha hecho mucho sol últimamente..."
Duncan, intrigado pero escéptico, arqueó una ceja. "¿Estás seguro? Para que lo sepas, Nina es la que se despierta más temprano, y esa chica puede estar bastante aturdida por la mañana. Si baja las escaleras aturdida y levanta la vista para verte colgado de la barandilla, no será solo un simple susto: verás el sol de verdad".
Lucrecia, al oír este plan, se puso nerviosa de inmediato e insistió: "¡Debes quedarte en una habitación!". Su tono era firme, casi maternal en su preocupación: "No asustes a Nina, entonces no me quedará casa".
Nina, que había estado escuchando en silencio detrás de Duncan, intervino con una voz pequeña y mansa: "En realidad, ahora lo tengo bastante bajo control..."
Al observar la interacción entre el Capitán Duncan, la Señorita Bruja y el “fragmento de sol” expresando sus quejas en un tono suavemente agraviado, Sailor sintió una atmósfera muy alejada de lo que había anticipado.
Intrigado y tal vez un poco divertido por la dinámica doméstica en juego, no pudo evitar que una sonrisa se dibujara en su rostro, una sonrisa que, a pesar de su intención de ser tranquilizadora, tenía una cualidad inquietante.
“ Está bien, seguiré tu acuerdo”. Su aceptación, aunque a regañadientes, significaba su voluntad de aceptar las peculiaridades de su nuevo entorno.

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Ascuas de aguas profundas (Novela)
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Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 762
Estás leyendo el capítulo 762 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 2 de junio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.