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Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 761 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
En cuanto Duncan empezó a hablar, Sailor comprendió de inmediato lo que el capitán pretendía hacer. Esta idea no era nueva; desde que Lawrence lo despertó a bordo del Roble Blanco, su mayor temor se había convertido en una cruda realidad: el terror de ser incendiado por el capitán Duncan. Lamentablemente, este miedo se materializó cuando Sailor fue alcanzado por una bola de fuego colosal, un regalo mortal de un mensajero conocido como "Ai". Habiendo soportado el horror de ser envuelto en fuego fantasma, que parecía capaz de vaporizar su alma en cualquier momento, Sailor estaba comprensiblemente nervioso, expresando su preocupación con un temblor en su voz, "...¿Esto prenderá fuego directamente al sudario?" “ En teoría, no debería”, respondió Duncan con una confianza inquebrantable. “Poseo la capacidad de afinar mis llamas para revelar la 'realidad' oculta bajo la fachada de varios objetos místicos. Esta técnica me ha permitido examinar y descubrir con seguridad los secretos de numerosos artefactos del pasado…” Antes de que Duncan pudiera tranquilizarlo, la conversación dio un giro inesperado cuando Shirley, que había estado escuchando atentamente, intervino con un recordatorio: "Excepto que ese libro de cuero negro que recuperamos de los Aniquiladores se redujo a cenizas después de que simplemente lo miraras..." Para no quedarse atrás, Nina intervino con su propio ejemplo: "Y no olvidemos la máscara dorada de los Suntistas en Pland que también sucumbió a las llamas..." “ La Atlántida también se quemó hace poco…” añadió Lucrecia en voz baja, resaltando el reciente acontecimiento. Ante estos recordatorios, la fachada de confianza de Duncan empezó a desmoronarse y el aire se llenó de una tensión palpable. Sin embargo, Alice, que había estado alimentando palomas distraídamente, percibió la oportunidad de relajar el ambiente e intervino con entusiasmo: "¡Pero mi caja de madera no se quemó!". Tras una breve pausa, continuó con tono serio: "Aunque sí se convirtió en parte de los Desaparecidos después de que el capitán lo 'inspeccionara'..." Intentando mantener la compostura, Duncan logró dirigirse a Alice con una sonrisa forzada, sugiriendo que podría haber omitido ese último detalle antes de volver a Sailor. A pesar de los incómodos intercambios, se esforzó por proyectar un aire de seguridad: “…De todas formas, es extremadamente seguro”. El marinero, observando la tensa dignidad del capitán y las reacciones encontradas de la tripulación y de los dos papas impasibles, se tomó un momento antes de ofrecer de mala gana su confianza: "Creo". Con un alivio palpable, Duncan se acercó a Sailor y le puso una mano reconfortante en el hombro. “No te preocupes, reconozco su valor como posible último vestigio de la Canción del Mar. Lo trataré con sumo cuidado”. Reconociendo la promesa de Duncan, Sailor asintió, aunque todavía algo aturdido por la gravedad de la situación. Duncan se dirigió entonces a una mesa baja, donde colocó solemnemente el sudario; su porte reflejaba la seriedad de la tarea. Helena y Frem sintieron que su atención se centraba inexorablemente en las acciones de Duncan. Tras un momento de vacilación, abrumado por el peso de la responsabilidad que soportaban, Frem se sintió obligado a expresar su preocupación: “Este es el único fragmento de "conocimiento" que ha regresado de los territorios inexplorados. Si hay algún indicio de daño, les imploro que cesen de inmediato”. “Entiendo” respondió Duncan con una solemnidad acorde con la importancia del momento. Con la mirada de sus compañeros fija en él, colocó cuidadosamente la mano sobre el antiguo sudario. “… Déjame hablar un momento al respecto”, susurró en voz baja, un suave murmullo dirigido solo a él. De las yemas de sus dedos, un chorro de llama etérea, más parecido a un líquido que a un fuego, cobró vida y descendió suavemente sobre el sudario. Con la fluidez del agua, este fuego fantasmal impregnó instantáneamente la tela, filtrándose en cada pliegue y arruga mientras exploraba los secretos ocultos en su interior. Duncan, con los ojos ligeramente cerrados, se concentró intensamente en guiar las llamas que serpenteaban a través del sudario. Estaba profundamente sintonizado con los fragmentos de información que se transmitían a través del fuego, buscando conectar con una realidad fracturada, remota y aparentemente perdida en el tiempo. Aunque le era familiar, este proceso requería un nivel de concentración y precisión que había perfeccionado en muchas de esas tareas. En el ámbito de su percepción se desplegó un vacío tumultuoso que inicialmente no reveló nada más que la caótica ausencia de forma o estructura. Sin embargo, de repente, como si una era perdida hubiera sido arrancada de los anales de la historia y arrojada al presente, una tenue iluminación atravesó el vacío dentro de este tumulto. Sintiendo una atracción hacia esa luz, Duncan avanzó mentalmente, y antes de que pudiera conectarse completamente con ella, una voz suave e indistinta lo alcanzó: “ Soy Caraline, la capitana del Sea Song, y este es el mensaje que he logrado enviar de nuestro viaje…” “ Nos encontramos con 'Ella', aproximadamente cincuenta años después de que cruzamos el límite crítico de seis millas…” Ante esta revelación, los ojos metafóricos de Duncan se abrieron de par en par en su estado visionario. La luz en medio del caos comenzó a tomar forma, formando la silueta de una mujer ataviada con el atuendo naval de la Iglesia de la Tormenta. Su estatura era imponente, pero sus rasgos permanecían ocultos. Parecía estar sola, hablando con el éter, sin percatarse de la presencia o la observación de Duncan. Más allá de la frontera, el tiempo no es lineal. Me tomó años de estar a la deriva comprender que el límite crítico de seis millas es más que una demarcación física; define los límites del orden de nuestro mundo ... Entre la niebla, ajeno al flujo habitual del tiempo, presencié una serie de visiones surrealistas. En la niebla más densa, el mismísimo borde de nuestro mundo pareció desmoronarse y desmoronarse... “… Allí vagaban los espectros de los exploradores perdidos en la frontera, desprovistos de sustancia y de conciencia de sí mismos. Atrapados en una corriente temporal tumultuosa e inconexa, se movían sin propósito, como la niebla, fusionándose y dispersándose. La Canción del Mar se topó con algunos de estos fantasmas, y a través de estas interacciones, me di cuenta de que estábamos empezando a reflejar su destino…” Mi tripulación empezó a perder su identidad, transformándose en algo irreconocible tras casi cincuenta años a la deriva. Me di cuenta de esto mucho más tarde, y para entonces, yo apenas estaba en mejores condiciones que ellos... “… Durante todo este tiempo, el primer oficial se mantuvo firme en su puesto… Su resistencia supera mi comprensión…” Entonces , como por un milagro, nos encontramos de nuevo en medio del llamado de las olas, atraídos por un mar que se materializaba repentinamente. Este mar "arrastró" a la Canción del Mar hacia una isla. Recuperé la consciencia, asombrado de que una extensión física tan vasta pudiera existir más allá de las fronteras conocidas. Fue entonces cuando comprendí que estas "islas" eran en realidad el lugar sagrado de descanso de nuestra deidad. “ Allí estaba ella, la soberana de las tormentas, la esencia de las profundidades marinas, la diosa Gomona…” “ Las revelaciones que comparto pueden asombrar o inquietar a muchos, pero son la verdad de mis experiencias”. El reino de lo divino no se sitúa en un plano dimensional superior, ni se encuentra en los cimientos de nuestro universo. El concepto de un reino divino como un lugar distinto es una falacia; los dioses siempre han estado entre nosotros... rodeando el mundo, más allá de las brumas en los confines de nuestra realidad. Ellos, y sus descendientes, forman parte de la barrera exterior. En ese momento, el fantasma de Caraline hizo una pausa, interrumpida por un vacío en su memoria. Duncan, atraído por su relato, intentó interactuar con el rostro de la capitana, cuestionando la naturaleza de sus revelaciones. “¿ Los dioses rodean el mundo y son parte integral de la barrera exterior?”, preguntó abruptamente. “¿Qué hay más allá de esta barrera? ¿Qué existe más allá? ¿Pudiste verlo?” El fantasma de Caraline no respondió, atrapado en los confines de su mensaje grabado. Tras un breve silencio, reanudó su relato, aún repitiendo las palabras de la capitana Caraline: “… Muchos de nosotros nos quedamos allí.” “ La diosa de las tormentas duerme en el corazón de esas islas primigenias… estas 'islas' son en verdad los cadáveres de los Leviatanes, dispuestos alrededor del mar, acunándola en medio… la más grande de estas alberga un templo, una estructura que recuerda a un obelisco escalonado, elaborado a partir de una amalgama de piedras verde oscuro y negro intenso, adornado con enigmáticas y enrevesadas marcas que insinúan algún tipo de escritura, aunque no reconozco ninguna…” La entidad en el centro del templo es indescriptible, y difiere enormemente de cualquier idea preconcebida que tenía de la diosa. En el instante en que contemplé su forma, sentí como si mi consciencia se destrozara y se reconstituyera incontables veces. Sin embargo, fue una voz suave la que nos restauró, una voz que nos integró en “Su” ser, protegiéndonos de la disolución en las entidades sin forma de la niebla… “ Luego nos expresó su pesar”. Confesó su incapacidad para mantener el control. Reveló que había fallecido, pero que luchaba contra la inminencia de la muerte. Ahora necesitaba nuestra ayuda . , los viajeros pueden aspirar a alcanzarlos... “ Era esencial que alguien hiciera el viaje de regreso para traer esta información”. Mientras la forma espectral de Caraline hablaba, su cabeza se inclinaba suavemente y su voz tenía un tono de solemnidad. “ El agotamiento se había apoderado de la mayor parte de mi tripulación; optaron por un descanso final en el divino anclaje del Señor… No guardo ningún resentimiento hacia su elección, pues es un aspecto intrínseco de la 'humanidad' buscar consuelo. Al final, solo mi primer oficial y yo emprendimos el viaje de regreso a nuestras costas. El Canto del Mar había sido conquistado por las islas, pero la diosa creó su apariencia a partir de la niebla antes de ser completamente sumergido. Mi primer oficial y yo abordamos esta nave espectral, guiados por la dirección que ella nos indicó, navegando de regreso a casa... “ Ahora se acerca el final de nuestro viaje”. “ Siento el desvanecimiento gradual de mi propia existencia, así como la de la Canción del Mar… no somos más que fantasmas conjurados por la diosa en medio de la niebla, y el mundo tangible no permite que tales fantasmas persistan… esta sensación de desvanecimiento significa que nos acercamos a casa”. Sin embargo, mi primer oficial y yo no somos iguales. Él no es una ilusión surgida de la niebla; ha permanecido vigilante durante todo nuestro viaje, desde nuestra partida hasta este momento, manifestándose tangiblemente en este reino, cumpliendo lealmente con sus deberes. “ Por lo tanto, la responsabilidad de la ruta recae sobre él… él lleva el conocimiento para navegar de regreso a nuestro mundo, e igualmente, para regresar a esas islas… sin importar el paso del tiempo.” “ Soy Caraline, capitana del Sea Song, y lego la totalidad del Sea Song a mi devoto primer oficial, siendo esta la última entrada que registro como capitán”. “ Diosa, por favor sé testigo…” En medio del caos envolvente y la densa niebla, la luminosa figura de Caraline quedó en silencio una vez más. Luego, cuando la niebla se disipó, Duncan se encontró volviendo en sí: estaba nuevamente en la sala de estar, rodeado por la realidad familiar pero ahora aparentemente distante de su propio mundo.
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Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 761

Estás leyendo el capítulo 761 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 2 de junio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.