Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 691 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
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Ted Lir decidió sentarse junto a la Anomalía 077, atraído por la intrigante figura.
"¿Quieres un poco?", ofreció la Anomalía 077, ofreciéndole una botella tentadoramente. "Tengo más guardado", insinuó con un gesto hacia un rincón escondido. "Esto no es algo que se pueda encontrar en Wind Harbor. Es bastante exclusivo, casi secreto. Pruébalo; podría calentarte, sobre todo después del frío del subespacio. El alcohol suele tener ese efecto".
Ted Lir echó un vistazo rápido a un cadáver momificado cercano antes de responder con desdén: “Dado tu conocimiento de los 'Santos', deberías saber que el alcohol no me afecta realmente”. Luego apartó la mirada, absorto en sus pensamientos. “Sin embargo, hay algo más que sí me intriga”.
La anomalía 077 se encogió de hombros con indiferencia. "Adelante, pregunta, aunque no te prometo responderte".
Ted Lir se tomó un momento para formular cuidadosamente su pregunta. "Como una 'anomalía' con mente consciente, ¿cuál es tu perspectiva del mundo?", preguntó, haciendo una breve pausa para reconocer la brusquedad de su pregunta. "He conocido a mucha gente y leído diversos textos que ofrecen profundas reflexiones sobre la existencia. Entiendo cómo los mortales ven sus vidas. Pero al observarte a ti, una anomalía racional, siento curiosidad por tu visión del mundo".
La Anomalía 077 rió entre dientes, divertida por la profundidad de la pregunta. "Eso es bastante filosófico, propio de un Guardián de la Verdad como tú", comentó con una sonrisa burlona. "¿Pero por qué no le preguntas eso a la señorita Alice?"
Después de un breve silencio, Ted Lir respondió: "Creo que ella no tiene ninguna visión del mundo en particular".
La anomalía 077 rió con ganas, captando la implicación. “Así que ya conoces a la señorita Alice”, dijo, tomando un buen trago de cerveza y derramando un poco en la cubierta. Luego afirmó sin rodeos: “Para mí, el mundo bien podría estar condenado”.
Ted Lir frunció el ceño profundamente ante esta sombría declaración.
Al notar la expresión de Ted, la Anomalía 077 se giró hacia él y luego miró al cielo pensativo. “Considere esto, Sr. Guardián de la Verdad. El sol se ha extinguido no solo una, sino dos veces. Los desastres asolan las ciudades-estado, y herejes y exiliados se alzan y regresan. Desde mi perspectiva, este mundo está plagado de grietas, sombras, vacíos y sonidos de decadencia. Ustedes, nobles y firmes” y no es sarcasmo”, se dedican a reparar este mundo fracturado. Pero desde una perspectiva académica, ¿puede realmente repararse?”
Ted Lir permaneció en silencio, absorto en sus pensamientos. No esperaba una respuesta tan profunda e inquietante a su pregunta tan casual. No parecía un pensamiento fugaz, sino una creencia bien meditada, lo que indicaba que esta “anomalía” había estado observando y reflexionando sobre el estado del mundo durante mucho tiempo, llegando a una conclusión a la vez bien razonada y alarmantemente seria.
La anomalía 077 no pareció verse afectada por la reacción de Ted, mostrándose indiferente ante ella.
“Este mundo, Sr. Guardián de la Verdad, se dirige hacia la ruina. Como marinero, soy particularmente sensible a la catástrofe inminente”, comenzó Sailor con sombría certeza. “Compare el mundo de hoy con el de hace unos siglos. Es como una casa antigua y ruinosa, llena de agujeros. A medida que estas grietas se expanden, el viento gélido lo devastará todo. Sus intentos de reparación son inútiles. Es como aplicar pintura fresca a paredes desmoronadas o tapar agujeros con papel de periódico. Estas soluciones superficiales solo crean una ilusión de seguridad. Escuche atentamente, Sr. Guardián de la Verdad, y preste atención…”
Inclinándose hacia delante, Sailor hizo un gesto dramático hacia su oído y su rostro se torció en una sonrisa burlona.
¿Oyes eso? Ese sonido inquietante y penetrante... Es el viento del subespacio, filtrándose por esas grietas, emitiendo frecuencias inaudibles para los humanos. Siempre las he podido oír... Y ahora, tú también puedes.
Un ruido sutil, casi imperceptible, comenzó a resonar a su alrededor, vibrando directamente en sus mentes. Era tenue, pero inconfundiblemente real.
Los ojos de Ted Lir se abrieron levemente y su mirada se intensificó mientras miraba fijamente a Sailor.
“Tranquilo, Sr. Guardián de la Verdad. Así es el subespacio. Una vez que te toca, se convierte en parte de ti para siempre” comentó Sailor con naturalidad, imperturbable ante la intensa mirada de Ted. Se removió, reclinándose contra un montón de cuerdas con aire relajado. “Lograste escapar de ese reino, lo cual es extraordinario. No ahondaré en el “milagro” que te salvó, pero es evidente que el subespacio te ha marcado… Tienes suerte, de verdad. Muchos han perdido la cabeza con solo vislumbrar el subespacio. Comparado con ellos, tú eres afortunado.
“…¿Esto también está dentro del conocimiento de un marinero?”
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“Absolutamente”, asintió la figura momificada como si fuera lo más obvio, sin importarle si sus afirmaciones parecían creíbles.
Ted Lir permaneció en silencio, asimilando esta nueva información.
Mientras tanto, Sailor, indiferente a la reacción de Ted, se recostó en una posición más cómoda, medio tumbado sobre las cuerdas, y reflexionó mientras agitaba su botella de cerveza. “Anímate, el mundo es como es. Lo aceptes o no, cada día pasa igual. Disfruta de una copa mientras puedas. No puedo permitirme el lujo de dormir; si lo hiciera, podría dormir hasta el fin del mundo. Pero esto también está bien. Veré el fin del mundo con los ojos bien abiertos...”.
Con estas palabras, se giró ligeramente y le dirigió a Ted Lir una sonrisa pícara y cómplice.
En cuanto a usted, Sr. Guardián de la Verdad, tiene deberes que cumplir. Es hora de que regrese a su puesto y continúe sus esfuerzos por salvar este mundo en decadencia. Aunque parezca inútil, quizás el mundo siga avanzando de esta forma absurda. Quizás, solo quizás, un camino surja del vacío al final... Cuando eso suceda, todos sus esfuerzos finalmente encontrarán su sentido.
Mientras Ted Lir procesaba esta caótica cascada de pensamientos, un repentino mareo lo invadió. Su percepción cambió, distorsionando su sentido de la realidad. Pero antes de que pudiera analizar más a fondo esta perturbación, un crujido agudo proveniente de la cubierta devolvió su atención a su entorno.
Al girarse hacia el ruido, vio un espectáculo espeluznante: un conjunto de tenues llamas verdes se formó con un destello, intensificándose hasta convertirse en un vórtice ardiente. De este portal resplandeciente, un pájaro esquelético gigante, envuelto en llamas, se elevaba en un espectáculo sobrecogedor.
Sorprendido, Ted estaba a punto de hablar cuando se le nubló la vista. En un instante, se sintió irresistiblemente atraído hacia la puerta de fuego por la criatura aviar en llamas.
Con un fuerte estruendo, el portal de fuego desapareció, dejando la cubierta extrañamente silenciosa, como si todo el evento surrealista no hubiera sido más que una ilusión fugaz.
Mientras tanto, Sailor, apoyado despreocupadamente contra las cuerdas con su botella, parecía absorto en sus pensamientos. De repente, una sombra retorciéndose se materializó en el aire cercano.
La sombra rápidamente tomó forma y color, transformándose en un anciano con una túnica blanca y andrajosa. Su rostro, profundamente arrugado, presagiaba una larga vida. Bajo la fría y etérea luz de la Creación del Mundo, su sombra se extendía amenazadoramente hacia la Anomalía 077.
Tras un tenso silencio, el anciano, de figura delgada y ligeramente encorvada, giró la cabeza hacia donde había desaparecido Ted Lir, susurrando: “…Inválido…”
En el momento siguiente, su figura se disipó tan rápido como había aparecido, desvaneciéndose en el viento como un fantasma perdido en el tiempo, sin dejar rastro.
Sobresaltado por la repentina desaparición, Sailor levantó la vista con una expresión que mezclaba confusión y curiosidad. Instintivamente, se llevó la botella a los labios para beber, y luego frunció el ceño, perplejo. "¿Por qué esta agua sabe tan sosa...?"
Fue en ese momento cuando realmente se dio cuenta de la botella que sostenía.
“¡Maldita sea!” exclamó, dándose cuenta de que algo andaba mal; su distracción anterior fue reemplazada por un repentino enojo.
…
Flotando silenciosamente sobre el océano se alzaba una misteriosa esfera de piedra grisácea, surcada por hendiduras similares a cráteres. Bajo este enigmático orbe, una pequeña plataforma de investigación se encontraba anclada en su punto medio, bañada por una luz solar pálida y dorada, casi etérea. En esta plataforma, un grupo de eruditos elfos, ataviados con sus distintivas túnicas de investigación, permanecían de pie con una mezcla de aprensión y nerviosismo. Su atención se centraba en una figura al frente de la plataforma.
Alicia, rebosante de curiosidad infantil, era el centro de atención. Permanecía allí, con la cabeza inclinada hacia arriba y ligeramente inclinada hacia adelante, mientras examinaba detenidamente la enorme y peculiar esfera de piedra.
Duncan, con un gesto protector, empujó la cabeza de Alice hacia atrás: "Deja de jugar, ten cuidado o podrías caer al mar".
"Oh..." Alice echó rápidamente la cabeza hacia atrás, sujetándola con ambas manos, aunque sus ojos permanecieron abiertos y fijos en la misteriosa "esfera de piedra" que tenía delante. Tras un largo rato de escrutinio, expresó su confusión: "No entiendo nada..."
Duncan, con el ceño fruncido por la preocupación, le preguntó a Alice: “Después de acercarte a la esfera de piedra, ¿captaste alguna información extra? ¿Qué hay de la luz solar que la rodea? ¿Notaste algo inusual después de entrar en esta zona brillante?”
Alice entrecerró los ojos, observando el resplandor dorado que la rodeaba y que cubría el mar como una cortina de cristales. La luz brillaba en sus hermosos ojos morados, creando ondas como las del agua.
Después de un momento de reflexión, se volvió hacia Duncan y le dijo: “…No hay información”.
Duncan, visiblemente decepcionado, repitió: "¿Ninguna información?"
Alice tarareó en señal de afirmación, reiterando seriamente su observación. Asintió, confirmando: “Sí, solo que 'sin información'“.
Duncan suspiró, sus esperanzas se desvanecieron. "Está bien, parece..."
Sin embargo, se detuvo de repente al sentir que algo no andaba bien.
“¿Estás diciendo que realmente viste las palabras 'sin información' o que no viste nada en absoluto?”
Alice respondió con seguridad: "Lo vi. Decía 'sin información' en todas partes..."
Duncan se dio cuenta de que comunicarse con esta muñeca de mentalidad literal requería un enfoque más matizado: ¿quién podría haber imaginado que tomaría las cosas tan literalmente?
Justo cuando Duncan estaba a punto de investigar más, un repentino crujido los interrumpió.
Estallaron tenues llamas verdes, seguidas por la aparición repentina de un portal giratorio de fuego.
“Ai trae a alguien de vuelta” le informó Duncan a Alice, volviendo la cabeza hacia la puerta recién abierta. Su expresión cambió rápidamente a alarma. “Espera, algo anda mal con la puerta...
Antes de que pudiera terminar, el portal en llamas se abrió de golpe y una figura familiar salió rodando: Ted Lir, quien cayó más allá del borde de la plataforma y se precipitó directamente al mar; su sorpresa fue evidente en su breve exclamación.
El ave gigante, esquelética y en llamas, emergió de la puerta, describiendo elegantes círculos en el aire. Tras aterrizar en la plataforma, miró hacia el mar y cantó triunfalmente: "¿Sorprendido, eh? ¡Puedo volar!".
Duncan observó la escena en un silencio atónito. Mientras tanto, Alice, con cautelosa curiosidad, se acercó al borde de la plataforma, mirando hacia abajo. Entonces, temerosa, se palmeó el pecho y comentó: “De verdad que puedes caerte al mar...”.
Duncan se giró lentamente hacia Ai, su mirada se detuvo en ella por un momento antes de dirigirse al lugar donde Ted Lir había desaparecido en el mar.
No pudo evitar preguntarse: ¿Cómo había logrado ese desafortunado “Guardián de la Verdad” provocar a este pájaro?

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Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 691
Estás leyendo el capítulo 691 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 2 de junio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.