arrow_back

Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 662 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
. Duncan permanecía de pie junto a la barandilla del barco, con la mirada fija en el horizonte, donde el océano se difuminaba en el cielo. Parecía sumido en sus pensamientos, posiblemente reflexionando sobre las incertidumbres o los desafíos que le aguardaban. Detrás de él, Lucrecia permanecía en silencio. Comprendía la necesidad de la contemplación en ese momento, reconociendo la importancia de su comunicación silenciosa sobre los importantes asuntos en cuestión. “Cuéntame sobre las tierras fronterizas” dijo finalmente Duncan, con voz tranquila pero con un sentido de urgencia. Lucrecia, normalmente segura y directa, dudó. “Tú…” “No recuerdo eventos pasados” interrumpió Duncan con suavidad, en tono apagado. “Necesito tu conocimiento de las tierras fronterizas. Eres un experto en esa zona, pues has enfrentado sus desafíos durante años e incluso has desafiado la infame niebla que la envuelve. Si vamos a enfrentarnos a esa niebla de nuevo, debo confiar en tu conocimiento y experiencia. Lucretia sostuvo la mirada de Duncan, con una expresión llena de incertidumbre y reflexión. Parecía evaluarlo, quizá temiendo que este aliado crucial pudiera desaparecer tan inesperadamente como había aparecido. Su padre también había hablado de las fronteras, pero nunca habían profundizado en el tema. Lucretia siempre había evitado estas conversaciones, pero hoy se sentía diferente, como si se acercara una conclusión inevitable. Tras una breve pausa, Lucrecia comenzó a explicar: “He entrado en la niebla, pero solo me he aventurado hasta sus límites. Es lo más lejos que me he atrevido a llegar, más allá del cual incluso las Cuatro Divinas Iglesias suspenden su vigilancia”. El interés de Duncan se intensificó. "¿Qué hay más allá de esas regiones?" Lucrecia se tomó un momento para ordenar sus pensamientos. “Dentro de la niebla, reina una calma anormal, incluso más que en cualquier otro lugar del Mar Infinito. El agua se vuelve como un espejo pulido, reflejando a la perfección las banderas de nuestros barcos. Incluso las ondas de nuestros barcos se disipan rápidamente, dejando la superficie lisa, casi gelatinosa, aunque es solo agua de mar normal que no obstaculiza la navegación”. Pero esa tranquilidad es engañosa. Dispersas por todas partes hay corrientes erráticas e impredecibles. Surgen repentinamente y son casi invisibles, lo que las hace extremadamente peligrosas. Se mueven silenciosa pero rápidamente, creando un efecto de "línea de corte". Los barcos tomados por sorpresa pueden desviarse de su rumbo o, peor aún, zozobrar. Y estos son solo los aspectos menos amenazantes de la niebla. Cuando las condiciones empeoran, ocurren sucesos realmente extraños. A veces, objetos surrealistas emergen de la niebla: enormes cubos flotantes en la superficie del mar o estructuras afiladas, similares a montañas, que se alzan del agua como cuchillas gigantes. Navegar entre estas estructuras es un desafío, a menudo agravado por severas anomalías climáticas. A veces se trata de una violenta tormenta, otras de una enorme corriente anular. En ocasiones, partes del mar parecen desaparecer, dejando tras de sí un temible abismo sin fondo... Lucrecia hizo una pausa, su mente divagando hacia recuerdos que incluso ella, la intrépida "Bruja del Mar", encontraba perturbadores. Recuperó la compostura antes de continuar. En medio de estos fenómenos impredecibles y peligrosos, a veces hacemos descubrimientos inusuales. Estos incluyen materiales y objetos extraños que aparecen con las corrientes o durante las tormentas. Estos objetos son tangibles; podemos manipularlos, recolectarlos y sacarlos de la niebla. Algunos han sido increíblemente útiles, como una grasa que arde indefinidamente y cristales que purifican la mente de influencias negativas. La Asociación de Exploradores y la Academia de la Verdad están muy interesadas en estos objetos y ofrecen importantes recompensas por la oportunidad de estudiarlos desde los confines de nuestro mundo conocido. Pero la naturaleza y la apariencia de estos artefactos varían mucho, lo que dificulta predecir qué podríamos encontrar a continuación... En casos aún más raros, en medio del caos y el peligro, nos topamos con algo verdaderamente sobrenatural… Lucrecia se detuvo de repente, su voz vaciló, su tono ahora inseguro. Duncan, con aspecto preocupado, la instó: “Lucy, ¿qué te pasó?” Lucrecia, con un dejo de incertidumbre, respondió: “Solo una vez, y todavía no estoy del todo segura de si fue real o solo una alucinación por la fatiga extrema. Vi una enorme columna oscura que se elevaba directamente del océano, rodeada de grandes anillos igualmente oscuros y difusos. Fue lo más cerca que he estado de algo dentro de la niebla. El mar estaba inusualmente tranquilo a su alrededor, con solo olas suaves. Logré llegar a la base de la columna y me acerqué lo suficiente como para tocarla... Fue entonces cuando oí una voz”. Se tocó la sien. “La voz resonó en mi cabeza, hablando un idioma que no reconocía, pero que de alguna manera entendía. Repetía la misma frase: “Motor warp activado… Estamos escapando del peligro, motor warp activado… Estamos escapando del peligro…”. Ella levantó la vista, notó un cambio en la expresión de Duncan y preguntó: "¿Entiendes lo que eso significa?" Al oír "motor warp", la mente de Duncan se llenó de reconocimiento. Inmediatamente pensó en la "Nueva Esperanza", una nave espacial de la era anterior a la Era del Mar Profundo que se había estrellado. ¿Podría ser que Lucrecia hubiera encontrado sus restos? ¿Habría caído en la misteriosa región conocida como el Velo Eterno? “¿Puedes localizarlo de nuevo? ¿Lo has visto desde entonces?” preguntó con urgencia. Al percibir la intensa curiosidad de Duncan, Lucretia respondió con un dejo de arrepentimiento: “Me temo que no. La naturaleza de la niebla fronteriza es esquiva y efímera. Allí, las cosas parecen ilusiones tangibles, desapareciendo sin dejar rastro una vez que se acaba su tiempo. Nunca he tenido la misma visión dos veces en esa niebla”. Duncan sintió una oleada de decepción, pero la disimuló bien: “…Aparte de esa frase, ¿descubriste algo más digno de mención?” Lucrecia habló con cautela, sus palabras teñidas de incertidumbre: “También sentí una extraña... 'sensación' al tocarlo. Se sentía 'vacío', como si no tuviera temperatura ni solidez. Es difícil de explicar, pero era como si mis dedos no pudieran determinar qué tocaban, o incluso si tocaban algo. Fue como si mi sentido del tacto desapareciera en ese instante, o tal vez esa cosa... solo existía parcialmente en nuestra dimensión, lo que hacía imposible percibir por completo sus aspectos ausentes...”. Su vacilación aumentó mientras luchaba por articular sus complejos sentimientos y teorías. Finalmente, con un gesto resignado, extendió las manos: "¿Entiendes lo que quiero decir?" Duncan, sin embargo, parecía sumido en sus pensamientos. La descripción de Lucrecia de estos extraños y casi insondables sucesos le recordó vívidamente su propio “cambio cognitivo” o “epifanía” sobre la naturaleza del mundo, desencadenado por las revelaciones de la Gran Aniquilación. Recordó vívidamente la “realidad” que había percibido en ese momento crucial. El conocimiento fragmentado de la Era de las Profundidades Marinas, fragmentos del viejo mundo que colisionan, se fusionan, se distorsionan en formas desconocidas o se convierten en parte de la "sopa de información" que subyace a su realidad. ¿Qué pasa con aquellos elementos que resistieron la fusión o se preservaron debido a sus “propiedades únicas”, aquellos que sobrevivieron a la destrucción o corrupción por parte de otras entidades? Tales fenómenos fueron ciertamente reales. En las colisiones a escala cósmica, donde convergen todos los eventos concebibles e inconcebibles, todo es posible. En este caos, los restos “afortunados” o quizá “desafortunados” que sobreviven contra las probabilidades más bajas deben tener sus propios caminos... Duncan teorizó que la mayoría de estos restos probablemente existían en el subespacio, un vacío oscuro y caótico donde aún persistían en esta era moderna vestigios del viejo mundo, como paisajes desgarrados, figuras pálidas y gigantescas, y sombras flotantes indistintas que no eran del todo entidades. Probablemente estos eran los fragmentos que no pudieron destruirse por completo. Pero ahora, parecía que algunos de estos restos habían escapado del subespacio. Las "entidades" que Lucrecia, la "Bruja del Mar", encontró en la niebla fronteriza... eran tales fenómenos. Lucretia sintió una creciente inquietud al observar el cambio en la expresión de Duncan, señal de una comprensión y una lógica cada vez más profundas que se gestaban en él, algo que escapaba a su comprensión. Esto le provocó un presentimiento, que le recordó la primera vez que vio el “cielo estrellado”, aunque esta vez no había estrellas materializándose tras la figura de su padre. “Las 'entidades' que encontraste en la niebla fronteriza me intrigan profundamente” dijo Duncan abruptamente, sacando a Lucretia de sus pensamientos. “¿Y qué hay de más adentro? Mencionaste que solo podías aventurarte hasta la capa exterior de la niebla. ¿Qué hay más allá? “En el momento en que entras en el Velo Eterno, cualquier conexión con el mundo familiar y civilizado se convierte en un recuerdo lejano”, respondió Lucrecia con urgencia, recuperando por completo la atención. “Todos los métodos tradicionales de navegación de los que dependemos fallan al instante al entrar en el Velo. Incluso desde el observatorio, el cielo estrellado, habitualmente despejado y profundo, se convierte en una sombra vaga e indistinta. Dentro de la primera capa de niebla, las señales de radio aún pueden penetrar hasta cierto punto, y podemos usar faros temporales o cuencas de fuego rituales instaladas al borde de la niebla como balizas para guiar a las naves de regreso. Pero una vez que se supera el límite de seis millas, toda conexión con el mundo exterior se corta por completo”. Hubo una época en que me aventuré demasiado más allá de este límite crítico, y casi me perdí para siempre en esa niebla espesa y envolvente. Intentar desandar el camino es inútil; el tejido mismo del espacio y el tiempo parece deformarse alrededor de tu nave una vez que cruzas esa frontera. Si das un paso adelante y luego uno atrás, no te encuentras donde empezaste, sino en un lugar completamente diferente... Duncan escuchó atentamente, con el ceño fruncido por la preocupación. "Entonces, ¿cómo lograste encontrar el camino de regreso?" Lucrecia hizo una pausa, con una expresión un tanto extraña mientras sopesaba sus palabras. Luego, admitiendo en voz baja, dijo: “Vi la sombra del Desaparecido”.
Ascuas de aguas profundas (Novela)

Continúa leyendo

Ascuas de aguas profundas (Novela)

Capítulo 663

Siguiente Capítulo ›

Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 662

Estás leyendo el capítulo 662 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 2 de junio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.