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Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 634 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
“Estoy construyendo una barrera protectora” explicó Lune. Los símbolos brillantes comenzaron a moverse hacia el centro de la habitación, cada uno pulsando con una luz suave que armonizaba con las energías circundantes. Al formar un patrón, el aire se llenó de una densa energía mágica. Alicia, aún conmocionada por su visión del Árbol del Mundo, miró a Lune con asombro y curiosidad. ¿Nos protegerá esta barrera de la Atlántida? Lune asintió lentamente. Es un antiguo sello élfico. Nos protegerá de cualquier amenaza externa por un breve periodo, tiempo suficiente para planificar nuestros próximos pasos. Su voz denotaba fatiga, lo que indicaba el gran esfuerzo que estaba realizando. Duncan regresó a la ventana, absorto en el Árbol del Mundo en constante expansión que parecía abarcar todo lo que veía. ¿Cómo había sucedido esto? ¿Y por qué ahora?, preguntó en voz alta. Lune siguió la mirada de Duncan. Este es el resultado de acontecimientos que se desencadenaron hace mucho tiempo. La Atlántida nunca fue olvidada del todo. Simplemente permaneció latente, esperando el momento oportuno para despertar a su verdadera identidad. Y parece que ese momento ha llegado. Afuera, el paisaje seguía cambiando. El mar, antes tranquilo y sereno, ahora reflejaba el resplandor inquietante del Árbol del Mundo, proyectando sombras surrealistas sobre su superficie. Al comprender la gravedad de la situación, Alice dijo: “Debemos alertar a toda la alianza. Si Atlantis despierta por completo, las consecuencias podrían ser catastróficas”. Lune asintió: “Tienes razón. Pero primero, debemos garantizar nuestra seguridad. No podemos exponernos a todo su poder sin estar preparados”. Duncan apretó los puños, su determinación era evidente. Ya hemos enfrentado desafíos antes. Afrontaremos este de frente. Puede que la Atlántida esté despertando, pero la unidad nos acompaña. La sala se tensó, todos conscientes de que estaban al borde de un acontecimiento monumental. Estaban en el corazón mismo de un punto de inflexión en la historia. Lune pareció ligeramente sorprendido por la determinación de Duncan, deteniéndose a reflexionar sobre sus palabras. La habitación pareció enfriarse como si la mención de la terrible experiencia hubiera enfriado el aire. “No”, admitió tras una pausa, con la voz cargada de aprensión y curiosidad. “Pero si esta es una forma de comunicarme con el Guardián, entonces estoy listo para afrontar cualquier desafío que se nos presente”. Duncan soltó una risita suave, animándose. Me alegra saberlo. No será un viaje cualquiera, te lo aseguro. El reino de los sueños, especialmente aquellos tan antiguos e intrincados como la Atlántida, puede ser impredecible. Podríamos enfrentarnos a recuerdos distorsionados, miedos y deseos, todos reflejos de la mente de los Guardianes. Siguiendo de cerca la conversación, Alice añadió: “¿Y si Atlantis ve esta intrusión como una amenaza? ¿Podría eso ponerlos a ambos en grave peligro?”. Duncan asintió lentamente, reconociendo su punto. Es un riesgo, pero debemos correrlo. Si Lune logra conectar con el Guardián, quizá podamos evitar el desastre inminente. La clave es atravesar el sueño sin llamar demasiado la atención. La determinación de Lune crecía con cada palabra. He explorado los mundos oníricos de muchos seres antes, pero ninguno tan vasto ni tan antiguo como la Atlántida. La oportunidad de aprender y comunicarse es ilimitada. Creo que esta podría ser la única manera de comprender realmente lo que quiere y, con suerte, encontrar una solución. 𝚏𝗿𝗲𝐞𝚠𝕖𝐛𝗻𝗼𝐯𝕖𝚕 . 𝚌𝗼𝗺 Duncan puso una mano tranquilizadora sobre el hombro de Lune, reconociendo el coraje de los ancianos. Iremos juntos, codo con codo. El Arca y la flota se retirarán a un lugar seguro mientras emprendemos este audaz intento. Si algo sale mal, nos apoyamos mutuamente. Ambos compartieron un momento de silenciosa comprensión, con una firme determinación. Sabían que el camino que les aguardaba era peligroso e incierto, pero había demasiado en juego como para retirarse. El destino de su mundo dependía de su capacidad para navegar por el mundo de los sueños y comunicarse con el Guardián de la Atlántida. La increíble Lucrecia murmuró para sí misma, apenas audible en medio del tumulto circundante. Divisó una enorme figura sombría en medio de la vorágine ardiente, una silueta familiar pero a la vez extraña, parecida a una colosal ciudadela o fortaleza, con sus torres y murallas recortadas contra el fondo ardiente. Pero no se trataba de un castillo cualquiera; su arquitectura sugería una civilización avanzada, casi alienígena. La magnitud era abrumadora, extendiéndose hasta donde alcanzaba la vista. Taran El, despertando de su trance al verla, se unió a ella. “Es la Atlántida”, susurró, con la voz temblorosa de asombro y miedo. “La antigua ciudad perdida”. ¿Pero cómo? ¿Por qué ahora? Lucrecia se giró hacia él; sus ojos azules reflejaban el infierno exterior. Esto debe estar relacionado con el Sueño del Sin Nombre. La visión que describiste, la voz que escuchaste, todo está interconectado. La Atlántida no es solo un mito; está despertando y manifestando su poder en nuestra realidad. La gravedad de la situación los agobiaba. Esto era más que una catástrofe; era el resurgimiento de una fuerza ancestral, un evento transformador que experimentaban en tiempo real. Y si la Atlántida realmente estaba regresando, traía consigo recuerdos, dolor y la ira de épocas pasadas. Afuera, la ciudad era un caos. Vehículos a vapor recorrían las calles a toda velocidad, chocando entre sí mientras la gente intentaba huir. Los edificios, ya en llamas, se derrumbaron y el humo se elevó hacia el cielo ardiente. La bulliciosa metrópolis era ahora un escenario de destrucción. Respirando hondo para calmar su creciente pánico, Lucrecia dijo: “Tenemos que llegar a la torre central. Sospecho que podría haber una manera de comunicarnos con Atlantis, o al menos entenderlo, para que lo sepa. No podemos quedarnos aquí viendo cómo arde nuestro mundo”. Taran El, cuya sorpresa dio paso a la determinación, asintió. “Vamos. Podríamos ser la clave para detener esto, o al menos para comprenderlo”. Mientras el suelo temblaba bajo sus pies, Lucrecia sujetó el brazo de Taran Els, sujetándolo mientras este se sentía abrumado por las surrealistas transformaciones que se desarrollaban a su alrededor. Antes vívidos y animados, los detalles de Puerto del Viento ahora parecían fluidos y efímeros, como si estuvieran pintados con acuarelas fundiéndose entre sí. Su entorno empezó a desdibujarse y deformarse, perdiendo toda solidez. Todo lo que los rodeaba” ladrillos, vigas, la brisa, voces” parecía disolverse en brillantes partículas de luz, arremolinándose en la creciente oscuridad. Y así se desenreda el sueño, murmuró Taran El con voz melancólica. ¿Fue alguna vez real la realidad que conocíamos? La mirada de Lucrecia permaneció firme, fija en el árbol en constante expansión que emergía de las profundidades, con sus ramas extendidas como los brazos de un guardián colosal que reclamaba su territorio. “La realidad es lo que percibimos”, respondió pensativa. “Para nosotros, Puerto del Viento era tan sólido como el suelo bajo nuestros pies. Pero ahora, la Atlántida llama, y somos convocados a presenciarlo”. Cerca, en medio del caos, un barco fantasma comenzó a aparecer con mayor claridad. Sus velas fantasmales ondeaban silenciosamente, iluminadas por un resplandor misterioso. Cadenas y algas colgaban de su proa, y su estructura de madera mostraba signos de antigüedad, adornada con percebes y coral. Como guiado por una mano invisible, el barco navegaba sin esfuerzo, directo al corazón del gran árbol. Sintiendo una atracción en su alma mientras observaban cómo se acercaba la nave, Lucretia sintió una profunda conexión con ella, como si fuera una clave para desbloquear los misterios que se avecinaban. Tenemos que subirnos a ese barco, declaró resueltamente. Taran El la miró, visiblemente sorprendido. ¿Crees que contiene las respuestas a lo que está pasando? Lucrecia asintió. Creo que sí. Parece llamarnos, guiarnos al corazón del sueño de la Atlántida. Solo profundizando podremos desentrañar el misterio que representa la Atlántida. Con paso decidido, avanzaron hacia la nave fantasmal, guiados por su resplandor etéreo. A medida que se acercaban, el árbol colosal seguía elevándose, sus ramas se extendían cada vez más y proyectaban vastas sombras que danzaban con la luz del barco. Mientras Wind Harbor continuaba disolviéndose a su alrededor, Lucretia y Taran El se aferraron el uno al otro, unidos en su búsqueda para descubrir los secretos en el corazón del sueño de la Atlántida.
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Estás leyendo el capítulo 634 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 2 de junio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.