Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 633 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
.
Duncan observó atentamente al elfo anciano frente a él, notando un suceso extraño. Lune, el elfo mayor, parecía estar transformándose; su cuerpo se tornaba semitransparente, como un fantasma a punto de desaparecer.
El elfo anciano notó la mirada de asombro de Duncan. “Tiene buen ojo, capitán”, comentó Lune con un tono elegante y pensativo. Levantó la mano para enfatizar. “Partes de mí se están volviendo translúcidas, casi fantasmales. Una fuerza misteriosa me atrae hacia ella”.
La expresión de Duncan cambió ligeramente. “Nunca pensé que el poder de la Atlántida pudiera afectar a un elfo de alto rango como un Papa”.
Con calma, Lune respondió: “Título o no, sigo siendo un elfo. Hay una fuerza dentro de todos nosotros, sin importar el estatus. El atractivo de la Atlántida es fuerte, llamando a todos los elfos de regreso a nuestro Árbol Madre ancestral”.
Duncan frunció el ceño; su rostro reflejaba confusión. “Aun así, pareces lúcido. Otros elfos que he conocido parecían extasiados”.
Lune sonrió amablemente. No he sucumbido a la llamada.
Duncan parecía desconcertado. ¿Qué quieres decir?
Como Papa, tengo ciertas ventajas” reflexionó Lune. “Por ahora, puedo resistir la atracción de la Atlántida. Luego miró más allá de Duncan, hacia la nave. Capitán, ¿puedo subir a bordo? Creo que tengo conocimiento que podría ayudarnos en nuestra situación actual.
Tras pensarlo un momento, Duncan hizo un gesto invitándolo.” ¿Estás seguro de que tus creencias te permiten abordar una nave de sombra subespacial?
“Las enseñanzas divinas son atemporales” respondió Lune pensativo. “Pero las interpretaciones humanas evolucionan. Hablaré de los detalles con los obispos más tarde. Caminó con confianza junto a la pasarela hacia la cubierta del Desaparecido.
Duncan notó que la comitiva de Lune, incluyendo asistentes y guardias, permanecía en la pasarela, sin seguir a su líder. Sorprendido, preguntó: “¿No se unirán a ustedes a bordo?”.
Decidieron quedarse. “Algunas conversaciones es mejor tenerlas en privado”, respondió Lune, deteniéndose para mirar a Duncan.
Intrigado por la audacia del elfo anciano, Duncan se unió a Lune en la cubierta. Mientras caminaban, expresó su preocupación: “Viniste sin guardias. ¿No te preocupa tu seguridad?”.
Si fueras una amenaza real, ¿me protegerían los guardias a bordo del Desaparecidos?” respondió Lune con conocimiento de causa.
Duncan se rió entre dientes. Honestamente, probablemente estarían más preocupados por ellos mismos.
“Esa es la esencia de la practicidad” afirmó Lune con seguridad. “Es esencial para un erudito. Continuó caminando con Duncan hacia el cuartel del capitán.
Mientras navegaban por los pasillos poco iluminados de la nave, Duncan informó a Lune sobre los inquietantes acontecimientos recientes, incluida la misteriosa desaparición de Wind Harbor y sus efectos en las ciudades-estado vecinas.
Cuando llegaron a la cubierta de popa del barco, Lune se detuvo a contemplar el mar, donde una vez estuvo activo Wind Harbor.
Ahora, solo el mar en calma brillaba en el dorado atardecer, con una tenue figura geométrica flotando en la distancia. Duncan vio densas y casi invisibles hebras flotando sobre el agua. Para Lune, la extensión parecía desoladoramente vacía.
Rompiendo el silencio, Duncan comentó: “Cuando llegué, este vacío fue todo lo que encontré. Confío en que no me culparás de su desaparición”.
Lune respiró hondo, con la voz cargada de reflexión. Al principio, sí, algunas sospechas se dirigieron hacia usted. Si Banster hubiera estado aquí, sus dudas probablemente habrían sido más fuertes. Hizo una pausa, eligiendo sus palabras con cuidado. Comprenda, Capitán, la desaparición de una Ciudad-Estado entera es incomprensible. Y con los Desaparecidos cerca en ese momento, incluso si estuviéramos seguros de que esto se relaciona con el Sueño del Sin Nombre, es difícil evitar el miedo y la especulación.
En silencio, Duncan hizo un gesto hacia los aposentos del capitán, invitando a Lune a entrar.
Al entrar Lune, sintió que la sala estaba cargada de las silenciosas historias y misterios que muchos creían albergar. El ambiente estaba cargado de expectación.
¡Capitán, ha vuelto! La alegre voz de Alice rompió el silencio. Corrió hacia Duncan con entusiasmo, deteniéndose bruscamente al ver a Lune. ¿Quién es este anciano?
Sorprendido por la repentina aparición de Alice y su vibrante energía, Lune dudó un momento. Al recobrar la compostura, la reconoció. “Eres la señorita Alice, ¿verdad?”
Alice ladeó la cabeza, con una chispa de curiosidad en los ojos.” Sí, lo soy. ¿Y tú?
“Sirvo al Dios de la Sabiduría” respondió Lune, y su sonrisa suavizó su actitud. “Por favor, llámame Lune.
Duncan, sintiendo la necesidad de aclararlo, añadió: “Es el mentor de Morris”. Sabía que esto le resultaría más lógico a Alice.
Los ojos de Alice se abrieron de par en par, reconociendo y respetando la situación. ¡Ah, así que eres la renombrada profesora del Sr. Morris! Sin duda tienes una presencia distinguida. Se dirigió con energía hacia la pequeña tetera del rincón. ¡Prepararé una deliciosa mezcla, un momento!
Mientras Alice se ocupaba, Lune la observaba con una mezcla de admiración y curiosidad. La conocía por documentos clasificados, que la describían como algo impredecible y difícil de manejar. Su mirada recorrió la habitación, apreciando la variada decoración del camarote del capitán. Sin embargo, una sensación de inquietud creció en su interior, y se le erizaron los pelos de la nuca. Confiando en su instinto, apartó la mirada y se encontró contemplando una talla de madera negra azabache de una cabeza de cabra sobre la mesa de navegación. Los profundos ojos de obsidiana de la talla parecían emitir una mirada escalofriante.
El tiempo pareció congelarse cuando la mirada de Lunes quedó fijada en la misteriosa talla.
De repente, Cabeza de Cabra empezó a moverse sutilmente. Con una voz cargada de sarcasmo, dijo: “¿Te he llamado la atención? ¿Tan sorprendente es ver una obra maestra?”.
La voz de la cabra sacó a Lune de su trance. Jadeando, apartó rápidamente la mirada de la talla. Mirando con ansiedad a Duncan, su voz tembló: “¡Nos vio!”.
Duncan preguntó rápidamente: ¿Atlántida?
Con los ojos muy abiertos, Lune confirmó: “¡Sí, Atlántida!”. Es difícil de describir, pero sentí como si la mismísima Atlántida me estuviera escudriñando el alma, aquí mismo, en esta habitación. Las emociones que transmitía eran una mezcla tumultuosa de confusión, miedo e incluso ira, tan intensa y contradictoria.
De repente, Lune agitó las manos como para despejar una niebla invisible de su visión. Duncan notó que, en ese momento, la forma de Lune parecía aún más translúcida. Sin embargo, el elfo anciano se recompuso rápidamente, y su mirada se asentó con un brillo resuelto. “La conexión se ha cortado temporalmente, pero no se sabe cuándo podría regresar. Capitán, no tenemos mucho tiempo. Por favor, escuche lo que tengo que decir”.
Con una determinación que rozaba lo sobrehumano, Lune pareció romper el vínculo mental con la Atlántida, anclado en el presente. Se sentó junto a la mesa de navegación, con urgencia en la voz al comenzar a hablar.
El llamado de la Atlántida es implacable y afecta a elfos de todo el mundo. Esta fuerza nos arrastra hasta la esencia misma. Durante mi breve conexión, conocí algunos de sus pensamientos más profundos.
La voz de Lune temblaba de urgencia al describir: “En sus recuerdos, vi las aterradoras consecuencias de un evento devastador apocalíptico que destruyó todo a su paso”. Su rostro se contorsionó de angustia y apretó las manos con fuerza. No es solo una reliquia del pasado; es una pesadilla vívida y continua, profundamente arraigada en su conciencia. Este desastre desencadenó su espiral de caos. Las emociones enterradas de miedo, ira e intensa desolación resurgen al despertar. Sin embargo, eso es solo una parte de la historia.
Hizo una pausa, respirando erráticamente mientras luchaba con las emociones y los recuerdos que lo inundaban. Respirando hondo para recomponerse, Lune continuó: “Más allá de su furia general, sentí una emoción específica y turbulenta dirigida a nuestra gente, los elfos. Es un torbellino de sentimientos: una fuerte atracción que impulsa a los elfos a buscar el Árbol del Mundo, mezclada con una profunda repulsión, como si contemplara este refugio con pavor. Parece que nos contempla a la luz de...”
Lune luchó contra las sensaciones abrumadoras, con la voz quebrada mientras buscaba las palabras adecuadas. Finalmente, exhaló profundamente y dijo en voz baja: “Parece que nos ve como una abominación híbrida”.
Luego su mirada se desvió y se centró en la ventana que enmarcaba la vista de donde una vez estuvo Wind Harbor.
En un día cualquiera, el puerto y los zarcillos fantasmales sobre el agua serían invisibles para él.
Sin embargo, quedó cautivado por él, con la mirada fija en él. Era como si los recuerdos arraigados en la conciencia colectiva de los elfos lo arrastraran al lugar donde una vez estuvo el Árbol del Mundo, resonando profundamente en su interior.
Con una mezcla de asombro y aprensión, Lune susurró: En medio de su confusión, hay otra presencia. Al otro lado de esta catástrofe, otro ser, también atrapado en su locura, se acerca, aunque débilmente, tratando de comunicarse.
De repente, un ruido metálico interrumpió sus pensamientos.
Alicia, que había estado ocupada con la tetera, de repente se puso de pie y abrió mucho los ojos, alarmada, mientras miraba por la ventana.
¡Capitán!” exclamó, con la voz llena de pánico. “¡Se están moviendo las cuerdas del alma!

Continúa leyendo
Ascuas de aguas profundas (Novela)
Capítulo 634
Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 633
Estás leyendo el capítulo 633 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 2 de junio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.