Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 632 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
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Los dos enormes barcos se detuvieron muy cerca uno del otro, lo que permitió que pequeñas embarcaciones pudieran moverse fácilmente entre ellos debido a su proximidad.
Duncan quedó cautivado por el majestuoso Arca, admirando sus complejos diseños, que incluían instalaciones académicas avanzadas y altísimas torres. Al observar la nave, notó la diversidad de su población: guardias y tripulantes ajetreados con determinación, mientras que académicos y estudiantes, vestidos de forma más informal, parecían relajados. Le atrajeron especialmente los elegantes caminantes a vapor, con forma de araña, que recorrían las complejas estructuras del Arca, una muestra de avance tecnológico muy superior al de cualquier Ciudad-Estado.
Duncan sabía que los habitantes del Arca probablemente los estaban observando con la misma atención.
El océano brillaba bajo el sol poniente, con suaves brisas que agitaban el agua y proyectaban un brillo dorado sobre la superficie. Misteriosas vetas verdes brillaban desde la zona de los Desaparecidos hacia el Arca, creando un contraste impactante en el punto de encuentro de los dos colores. Duncan sintió la presencia de una barrera invisible en ese punto.
Después de un prolongado silencio en esa postura distante, Duncan, desconcertado, se giró hacia una figura sombría que estaba a su lado y preguntó: ¿Por qué no han hecho ningún movimiento todavía?
¿Quizás todavía estén evaluando a los Desaparecidos?, sugirió Agatha en voz baja desde la oscuridad. Pensé que ya se habrían comunicado.
Duncan reflexionó: ¿Podrían estar tratando de comunicarse por radio?
¿Tenemos siquiera radio en esta nave?, preguntó Agatha confundida.
“Todavía no” admitió Duncan. “Planeaba instalar uno en Wind Harbor.
Su conversación fue interrumpida por una ráfaga de luces y señales de banderas desde la cubierta superior del Arca, aparentemente enviando un mensaje codificado.
En medio de tecnologías avanzadas, fueron estos métodos tradicionales de comunicación mediante luces y banderas los que unieron a los dos barcos.
Al leer las señales, Duncan exclamó: “¿Quieren que los Desaparecidos se acoplen al Arca? ¿Hablan en serio?”.
Desde su subconsciente, la voz cautelosa de Cabeza de Cabra le advirtió: “Capitán, esto podría ser una trampa. Proceda con precaución”.
Duncan suspiró, mirando hacia el Arca. “Entiendo tu preocupación”, dijo, pasándose una mano por el pelo. “Pero mi objetivo principal era conectar con los que están en el Arca. Su invitación es muy oportuna”.
Mientras hablaba, Duncan dirigió con destreza el Desaparecido más cerca del imponente Arca, con la vista atenta, observando no solo el Arca, sino también los buques de guerra cercanos. Utilizando sus habilidades espirituales únicas, sondeó el mar circundante en busca de posibles amenazas o anomalías.
A pesar de que su instinto le decía que no era una trampa, Duncan se mantuvo cauteloso. Al interactuar con una figura clave de la Cuarta Iglesia, reflexionó sobre las intenciones del Papa de la Verdad, el representante divino del Dios de la Sabiduría, Lahem.
Sospechaba que la tripulación del Arca podría estar igualmente recelosa. Tras haber invitado a los Desaparecidos, probablemente albergaban sus propias preocupaciones sobre la respuesta del impredecible Capitán Fantasma.
Duncan no desconocía la dinámica actual. Desde su reaparición del subespacio, había estado forjando conexiones con diversas ciudades-estado y facciones religiosas. Tomemos como ejemplo a Vanna. Su misión de acompañar la nave fue un esfuerzo deliberado de la Iglesia de la Tormenta para fomentar relaciones amistosas. Sin embargo, para muchos, los Desaparecidos seguían siendo una entidad enigmática, casi sobrenatural.
Como resultado, tanto la nave como la iglesia se evaluaban cuidadosamente. Aunque comenzaban a comunicarse y entenderse, la confianza aún era tenue. La Iglesia Cuádruple buscaba determinar si el capitán fantasma había regresado realmente como humano y si las recientes acciones de los Desaparecidos eran gestos de paz sinceros o tácticas engañosas influenciadas por el caos del subespacio. Por otro lado, Duncan evaluaba la sinceridad del otro bando.
Durante este período, Duncan se mantuvo en contacto con sus asesores más cercanos.
Morris, un aliado de confianza, había estudiado con el Papa de la Verdad en la prestigiosa Academia de la Verdad. Esta mentoría resaltó la posición única de la Academia dentro de la alianza de las Cuatro Iglesias. Los seguidores del Dios de la Sabiduría valoraban la difusión del conocimiento, y su estructura religiosa reflejaba la de las instituciones académicas, con roles similares a los de profesores y estudiantes, incluyendo al propio Papa de la Verdad.
La Academia de la Verdad era famosa por formar eruditos eminentes. Unos pocos tuvieron el privilegio de estudiar directamente con el Papa Lune a bordo del Arca de la academia.
“Creo que no tienes mucho de qué preocuparte” le aseguró Morris. “He hablado extensamente sobre los Desaparecidos con mi mentor. De todos los Papas de la Alianza de las Cuatro Iglesias, su perspectiva sobre los Desaparecidos es notablemente equilibrada, racional e imparcial.
Aunque las palabras tranquilizadoras de Morris pretendían consolarlo, Duncan lidiaba con preocupaciones más profundas. “No es solo la postura de tu mentor lo que me preocupa”, reflexionó Duncan. “Lo que me resulta curioso es el rápido traslado del Arca de la Academia a Puerto del Viento. Cuando Pland estaba sumido en el caos, la Gran Catedral de la Tormenta solo apareció después de que la tormenta amainara. Y durante la crisis de Frost, el Arca de la Iglesia de la Muerte estuvo notablemente ausente”.
Morris explicó, basándose en su conocimiento de la dinámica de la iglesia, que la proximidad de Wind Harbor a la frontera significa que el Arca de la Iglesia patrulla a menudo esta zona, por lo que su rápida respuesta es típica. Wind Harbor podría haber enviado un SOS a la academia días antes. Además, hizo una pausa, el Arca de la Academia está principalmente tripulada por elfos.
Esta última información llamó la atención de Duncan.
A medida que el Arca se acercaba a los Desaparecidos, parecía una Ciudad-Estado compacta y flotante. Parte de su casco se expandió ante la vista de Duncan, revelando una fachada que semejaba una costa natural.
Pronto, aparecieron faros y banderas a lo largo de la costa, acompañados por el profundo sonido de enormes motores y el silbido de las válvulas de vapor. Duncan observó con asombro cómo parte de este barco con forma de catedral se transformaba, extendiendo una enorme estructura hacia el agua: un muelle improvisado específicamente para los Desaparecidos.
Duncan cedió el control del timón, permitiendo que el Desaparecido se orientara solo. El barco fantasma evaluó cuidadosamente el muelle mecánico del Arca de la Academia antes de avanzar lentamente hacia la plataforma de abordaje.
Para él es obvio que los Desaparecidos tenían un deje de escepticismo en su enfoque.
Pero pronto algo más llamó su atención.
Mirando hacia arriba, se concentró en el espacio sobre el Arca de la Academia.
Allí, vio apariciones fantasmales, similares a tentáculos que parecían almas incorpóreas, enormes seres espectrales que emanaban del Arca. ¡Estas figuras fantasmales flotaban en lo alto, sus bordes alineados con tentáculos que se movían constantemente, creando siluetas siempre cambiantes!
La atención de Duncan estaba fija en estas manifestaciones etéreas del Arca de la Academia, que recordaban una escena similar que había presenciado cuando la Gran Catedral de la Tormenta apareció en la Ciudad-Estado de Pland.
Anteriormente, Duncan creía que la figura espectral que vio representaba a la poderosa Diosa de la Tormenta, Gomona, venerada por la Iglesia de la Tormenta, personificando el misterioso e inmenso poder del océano. Sin embargo, al ver un espectro similar alrededor del Arca de la Academia de la Verdad, se sintió inquieto. Se preguntó si esta aparición espectral era común en las naves sagradas de diversas iglesias. ¿Era esta visión etérea una característica compartida por las cuatro legendarias naves del Arca? ¿Qué significaba esta presencia?
Estos pensamientos llenaron rápidamente la mente de Duncan. Pero justo entonces, un movimiento captó su atención por el rabillo del ojo. Empezaron a aparecer figuras en la pasarela que conectaba a los Desaparecidos con el Arca de la Academia.
Duncan dejó de lado sus pensamientos y se concentró en el grupo que se acercaba.
Al frente del grupo se encontraban cuatro caminantes mecanizados a vapor. Escoltaron a un grupo más pequeño por la pasarela y se detuvieron a medio camino entre los Desaparecidos y el Arca. A modo de centinelas vigilantes, se agazaparon a ambos lados del puente, atentos a cualquier amenaza, mientras el grupo al que protegían continuaba hacia los Desaparecidos. Este grupo estaba formado por guardias con los uniformes distintivos de los Protectores del Conocimiento de la Academia, ayudantes vestidos como aprendices y un hombre corpulento y anciano con túnica de erudito al frente.
Duncan reconoció esta figura por las descripciones de Morris.
Este era sin duda el respetado líder de la Academia de la Verdad, el representante mortal del Dios de la Sabiduría, Lahem, y el estimado mentor de Morris, Lune.
Para sorpresa de Duncan, el propio Papa había llegado en persona, acompañado sólo por este pequeño grupo, y ahora se dirigía directamente hacia los Desaparecidos.
Invocando su habilidad única, Duncan se transformó en una estela de fuego abrasador. Este arco brillante recorrió la cubierta y terminó al borde de la pasarela, donde recuperó su forma humana.
El grupo del Arca de la Academia quedó desconcertado por esta entrada en llamas. Instintivamente, se movieron para proteger a Lune. Sin embargo, el venerable elfo levantó la mano, indicándoles que se relajaran, y le dedicó a Duncan una sonrisa tranquilizadora.
Capitán Duncan Abnomar, es un honor conocerlo, dijo el viejo y sabio elfo, asintiendo cálidamente, Esto marca nuestro primer encuentro.
Duncan respondió respetuosamente: El honor es verdaderamente mío, devolviendo el gesto.
Sin embargo, justo cuando Duncan estaba a punto de entablar una conversación más profunda, notó algo inusual en la apariencia del Papa.
¡Sorprendentemente, el cuerpo del Papa parecía ligeramente translúcido!

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Estás leyendo el capítulo 632 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 2 de junio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.