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Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 631 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
De las profundidades del océano emergió una multitud de hilos que parecían un caótico manojo de cabello enredado. Ascendieron con gracia hacia el cielo, con una danza etérea al multiplicarse rápidamente, creando un espectáculo hipnótico y a la vez desconcertante. Alice, con los ojos abiertos de sorpresa y asombro, contempló la impresionante vista. De repente, una enigmática luz verde la envolvió. La mirada de Duncan, que reflejaba el mismo resplandor místico, reflejó la de ella, permitiéndoles a ambos ver estas hebras únicas. Rompiendo el silencio con una voz llena de asombro e incertidumbre, Alice reflexionó: ¿Serán estas las almas de los habitantes de Wind Harbor? Sus cuerpos no son visibles, pero ¿podrían estos hilos ser restos de su esencia? Duncan, con aspecto preocupado, estaba sumido en sus pensamientos mientras observaba los innumerables hilos delicados que danzaban en la brisa. Era difícil contarlos todos de un vistazo, pero la cantidad parecía excesiva para la población de Wind Harbor, lo que sugería que almas de todo el mundo se habían reunido allí. Los hilos, densos y humeantes, se mecían suavemente con el viento, como una niebla que cubría el cielo de Wind Harbor. La escena poseía una belleza inquietante, como si surgiera de un sueño vívido. Recuperando la compostura, Alice se concentró en los hilos que sobresalían del agua, con una reacción como la de un gato fascinado por el hilo. Recordando las repetidas advertencias del capitán, retiró la mano instintivamente; su deseo era evidente, pero contenido. Duncan notó su conflicto interno. Capitán, ¿puedo tocar uno, solo un poco?, preguntó Alice con ojos esperanzados, demostrando el mínimo contacto que pretendía. Duncan, cauteloso pero confiado, asintió sutilmente en señal de aprobación. Con permiso, Alice extendió la mano y rozó suavemente el hilo más cercano. Ella jadeó y rápidamente retiró la mano. ¿Qué sentiste?, preguntó Duncan preocupado. -Se sintió extraño, susurró Alice distante. ¿Extraño? ¿Cómo?, insistió Duncan. Este hilo es único, explicó Alice, esforzándose por describir su experiencia. Al tocarlo, sentí una presencia inmensa al otro lado, esquiva y en constante cambio. Señaló la masa de hilos que se arremolinaba. Sea lo que sea, está oculto en esta nube. Duncan entrecerró los ojos, intentando discernir la misteriosa presencia que Alice mencionó. Aunque no podía verla, sospechaba que era parte de la Atlántida, una entidad cognitiva que emergía de la psique de los espíritus colectivos. Con cautela, Duncan tocó un hilo. Sintió un vacío, algo previsible dada su capacidad para ver estos hilos provenientes de su conexión con Alice. Mentalmente gritó a Cabeza de Cabra: ¿Sientes que algo anda mal? Tras una breve pausa, Cabeza de Cabra respondió con inquietud: “No lo sé, capitán. Lo siento, yo...” Duncan lo interrumpió suavemente: "Está bien. Esto no es tu culpa". Con determinación, Duncan caminó hasta el borde de la cubierta del barco. Extendió la mano sobre la barandilla, y una llama fantasmal con un brillo verde apareció en su palma. Bajó la llama hacia el océano, observándola caer suavemente y extenderse por la superficie, moviéndose hacia un conjunto de hilos invisibles. Sin embargo, pronto se hizo evidente que el esfuerzo fue en vano. La llama espectral atravesó cada hilo sin ningún efecto, como si estos existieran en una dimensión inmune a la interacción física. Un rastro de irritación se reflejó en el rostro de Duncan cuando comentó: Esto está resultando ser más difícil de lo que pensaba. Entonces, el momento sereno fue interrumpido por un sonido de cuerno lejano y melodioso que captó su atención. Duncan se giró rápidamente hacia la fuente del sonido. Una forma gigantesca se elevaba del mar, recortada contra el cielo. A medida que se acercaba, se hizo evidente que esta entidad era enorme, casi tan grande como un cuarto de una Ciudad-Estado. La enorme estructura parecía surgir de la esencia del océano y el cielo, moviéndose lentamente pero con determinación. A medida que la vista de Duncan se acostumbraba, la gigantesca estructura se hizo más nítida. Tenía periferias altas como acantilados que resistían el paso del tiempo. La base estaba rodeada de impecables muros blancos, y sobre estos terrenos elevados se alzaban varios edificios: torres de reloj, altas agujas e impresionantes estructuras con muros blancos y techos azules. Estos edificios le recordaban a Duncan a la prestigiosa universidad de Wind Harbor, en lugar de evocar la espiritualidad de un lugar sagrado, sugiriendo un estilo arquitectónico similar. Rodeando esta titánica estructura se alzaban siluetas de barcos, buques insignia de la arquitectura naval moderna. Sin embargo, su grandeza parecía insignificante comparada con la inmensa arca, haciéndolos parecer casi insignificantes. De repente, una densa niebla comenzó a elevarse desde lo alto de esta fortaleza móvil, parecida al vapor que emanaba de los edificios de su superficie. Poco después, otro toque de cuerno resonó en el mar, esta vez con un tono de bienvenida. En ese momento, Duncan comprendió lo que veía. Ante él se encontraba el legendario Arca de la Academia de la Verdad, acompañado de su impresionante flota. Duncan sabía que cada una de las Cuatro Iglesias Divinas poseía un arca de igual tamaño. Esta se parecía mucho al Arca de la Tormenta que había visto antes en Pland, identificable por sus características arquitectónicas. De repente, la voz de Cabeza de Cabra, llena de sorpresa y preocupación, resonó en la mente de Duncan. ¡Capitán! ¡Esa es el Arca de la Iglesia! “Me he dado cuenta” respondió Duncan con calma, sereno. “¿De qué te preocupas? ¡Es el Arca de la Iglesia!” repitió Cabeza de Cabra, todavía impactado por la calma de Duncan. “No es un barco cualquiera; tiene la protección divina de una deidad. Duncan respondió con indiferencia: “¿Por qué debería molestarme? No estoy en desacuerdo con las Cuatro Divinas Iglesias”. La voz de Cabeza de Cabra tembló de emoción. ¡Pero Wind Harbor ha desaparecido! ¡Una ciudad entera, simplemente desaparecida! Duncan se rió suavemente y respondió: Eso no fue obra mía. Se hizo un silencio prolongado mientras Cabeza de Cabra intentaba asimilar la calma de Duncan. Duncan percibió la confusión de su primer oficial, pero decidió no abordarla y caminó hacia el timón para tomar el control. De repente, el enorme barco fantasma cobró vida y energía. Velas fantasmales surgieron de la nada, llenándose de viento y ondeando como por arte de magia. A pesar de su inmenso tamaño, el barco cambió de rumbo con destreza, dirigiéndose hacia la distante estructura de Arka, tan grande que parecía una pequeña Ciudad-Estado flotando en el vasto océano. Duncan se mantuvo firme y no mostró ningún signo de duda. Cabeza de Cabra, por otro lado, estaba claramente sorprendido por la acción decisiva de Duncan. ¿Capitán? “Vamos a encontrarlos” declaró Duncan con seguridad, mientras dirigía el barco con destreza. “No aparecieron en el horizonte por casualidad.” Creo que la señal de socorro de Wind Harbor atrajo a la Academia del Arca de la Verdad a nuestra ubicación.” Hizo una pausa pensativa antes de añadir”: Sé que estás preocupado. A lo largo de los años, nuestro barco ha chocado con las Cuatro Iglesias Divinas. Pero debemos adaptar nuestra perspectiva. Hemos establecido relaciones diplomáticas con muchas ciudades-estado y grupos religiosos. En mi experiencia, tomar esta iniciativa siempre trae beneficios. ¿Recuerdan lo que dijo Lucrecia? Las Cuatro Divinas Iglesias han enviado directivas apoyando las misiones de nuestras flotas a diversas ciudades y lugares sagrados. Su apoyo confirma su reconocimiento de nuestro compromiso con la protección del mundo. Cabeza de Cabra, inicialmente sorprendido por el razonamiento de Duncan, expresó su preocupación: “Aun así, acercarnos directamente al Arca de la Academia de la Verdad es algo que nunca hemos hecho. Con el reciente caos en Wind Harbor y los motivos poco claros de esa enorme flota, ¿no es arriesgado acercarse demasiado? ¿Y si malinterpretan nuestras acciones?” Sin inmutarse, Duncan le dedicó una sonrisa tranquilizadora y sacudió suavemente la cabeza. Parecía irradiar una luz celestial, casi etérea. Mientras la nave atravesaba la densa niebla de hilos entrelazados, avanzaba con paso firme hacia el imponente arca de la academia. Abajo, el océano reflejaba una imagen fantasmal de su embarcación. A medida que avanzaban, este reflejo espectral brillaba con un resplandor verde fosforescente, similar al agua fluyendo, proyectando una luz misteriosa sobre el mar. Si no hay malentendido, no lo hay. Si parece surgir un malentendido, entonces nunca lo fue realmente. En esencia, no habrá malentendidos, concluyó Duncan, añadiendo un toque filosófico a su explicación.
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Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 631

Estás leyendo el capítulo 631 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 2 de junio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.