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Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 586 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Al final, Luni también fue convencido por Alice para aceptar la marca de llama otorgada por el capitán. A partir de ese momento, todos los habitantes de la Mansión de la Bruja, a excepción de las marionetas de hierro y madera más simples y menos sensibles, llevaban la marca de la llama fantasmal del capitán como un rito de paso antes de entrar en sus estados de sueño. A medida que se acercaba la hora de la cena, el amplio comedor se iluminó con la combinación de luces eléctricas y lámparas de gas fijadas a las paredes. Los miembros de la Flota Desaparecida se congregaron alrededor de una larga mesa, disfrutando de una comida comunitaria de pescado, pan y vino. Esta comida ritual era su forma de prepararse para la noche que se avecinaba, conocida por su intensidad e imprevisibilidad. La sutil presencia de llamas verdes en sus ojos otorgaba a sus miradas una cualidad sobrenatural, difuminando la línea entre la realidad y la ilusión. Sus conversaciones se impregnaron brevemente de un rastro de la energía mística del capitán, manifestándose como una vibración tenue y zumbante que llenó la habitación. Esta misma luz verde inquietante también teñía las lámparas de gas, proyectando un resplandor espectral sobre las paredes y el suelo, dándoles una apariencia etérea, casi embrujada, como si la habitación estuviera bajo el hechizo de fantasmas. Para alguien ajeno a estas peculiaridades, toparse con esta escena sería abrumador; la atmósfera, cargada de poder y misterio, podría fácilmente perturbar la mente, desafiando la capacidad de uno para mantener la cordura y la autoconciencia. Luni, la autómata, se encargó de encender los candelabros decorativos, añadiendo una luz cálida y parpadeante que bailaba sobre los cubiertos y la vajilla de cerámica, creando un ambiente acogedor y a la vez místico. La conversación en la mesa se desvió hacia el ámbito de lo arcano y lo antiguo. Morris y Lucretia entablaron una profunda discusión sobre la tradición de la sociedad élfica, una conversación cargada de jerga compleja que desconcertaría a los no iniciados. Shirley, siempre pragmática, se concentró en su comida, siempre la primera en saciar su hambre. Vanna, el ancla espiritual del grupo, hizo una pausa para ofrecer una oración antes de comer, demostrando su inquebrantable devoción observando rituales sagrados siempre que podía. Nina, tras probar un poco de su comida, observó en silencio el vino de uva a poca distancia, expresando un deseo. "Quiero probar jugo de uva fermentado", dijo, haciéndole saber su petición a su tío. Duncan la miró con un dejo de diversión en sus cejas levantadas. ¿O quizás quisiste pedir jugo de trigo? El rostro de Nina se iluminó ante la sugerencia, y su mano se extendió hacia la cerveza del otro lado. ¿En serio? Duncan le devolvió el entusiasmo con una mirada estoica. ¿Qué opinas? Al darse cuenta de la broma, Nina dejó escapar un suave "Oh" y, aceptando la realidad, optó por el agua de limón en su lugar, con un dejo de decepción en su actitud. Mientras el reloj mecánico resonaba a lo lejos, con sus manecillas avanzando sin parar, la cena estaba a punto de terminar. Fue entonces cuando Duncan rompió el silencio reinante con una declaración contemplativa: “La verdad es que he estado dándole vueltas a algo”. Vanna, intrigada, levantó la vista de su comida y dejó los cubiertos con cuidado. "¿Qué te pasa por la cabeza?", preguntó, despertada por la curiosidad. Duncan, con tono serio, compartió sus pensamientos. Me he estado preguntando sobre la perspectiva de los Señores del Inframundo hacia sus seguidores. Me aconsejó apoderarme de algunos Aniquiladores para forjar un vínculo con las profundidades abisales. Parece indiferente, pero conserva la cordura y se muestra profundamente preocupado por nuestro mundo. ¿No te parece paradójico? Morris, que había estado escuchando en silencio, se secó la boca antes de responder pensativo: “Me parece perfectamente lógico. Dada la naturaleza racional de los Señores del Inframundo, su consejo parece aún más acertado”. Duncan parecía intrigado por esta perspectiva. ¿Ah? Morris continuó: “Antes de tu exitoso acercamiento a esa antigua deidad, no existía una comunicación real entre el Señor del Inframundo y nuestro reino. En esencia, los llamados Aniquiladores se basaban en una fe unilateral, obteniendo poder a través de esta creencia no correspondida”. Hizo una pausa para enfatizar antes de añadir: “Imagina, por favor, que eres el Señor del Inframundo. De repente, aparece un grupo de mortales que dicen ser tus descendientes. Invaden tus dominios, roban tus frutos, arrancan tus árboles, intentan engañar a tus seguidores y, finalmente, intentan entrar por la fuerza en tu hogar”. Al visualizar este escenario, Duncan sintió que crecía la frustración. “Entiendo lo que quieres decir”, admitió con un tono de comprensión en su voz. “Tiene sentido”. En ese momento, el reloj mecánico del rincón empezó a sonar con fuerza, un sonido que atravesó el aire e interrumpió la conversación. Las campanadas resonaron por toda la gran mansión, marcando con claridad el paso del tiempo. Duncan escuchó cada campanada, contando en silencio para sí mismo, y luego notó: Son las nueve en punto. La habitación quedó en silencio, sin respuesta a su observación. Al mirar a su alrededor, notó varias sillas vacías a ambos lados de la mesa. Era como si, desde el principio, hubieran estado solos en su conversación. Mientras Duncan observaba el comedor, ahora inquietantemente vacío, una sensación de confusión lo invadió. A pesar de haber presenciado la transformación en persona, el mecanismo de la desaparición de los ocupantes de la habitación seguía siendo un misterio para él. Era como si la realidad misma se hubiera invertido en un abrir y cerrar de ojos, como si una carta se diera la vuelta para revelar su reverso, dejando a Duncan en la mesa de juego metafórica mientras Nina y Morris parecían haber pasado a otro mundo con el giro. “La influencia del Sueño de los Sin Nombre se ha manifestado una vez más” comentó Duncan, levantándose de su silla con resignación. “Incluso el muñeco de conejo ha desaparecido de nuestra vista. Mientras hablaba, una voz con un tinte de ansiedad rompió el silencio: “Viejo Maestro, sigo aquí”. Al volverse hacia la fuente de la voz, Duncan y Alice notaron que Luni estaba parada a poca distancia, en el mismo lugar que había ocupado durante la cena, ahora aparentemente varada en el reino de la vigilia. La sorpresa de Alice fue evidente. ¡Luni! ¿Cómo terminaste quedándote aquí con nosotros? “No lo sé” respondió Luni, con sus brazos mecánicos extendidos en un encogimiento de hombros, la mirada fija en el lado desierto de la mesa y la voz llena de preocupación. “¿Está bien la señora? Han cruzado al otro lado del sueño, le aseguró Duncan, mientras analizaba a Luni con la mirada pensativa. ¿Por qué Luni se quedó en el mundo tangible junto a él y Alice, especialmente en estado consciente, cuando el Sueño del Sin Nombre se apoderó de ellos? Duncan reflexionó sobre las circunstancias, preguntándose si la distinción de ser una marioneta podría influir en esta anomalía. Mientras reflexionaba sobre estos pensamientos, una pregunta surgió en su mente, dirigida a Luni. Luni, ¿sueñas? La pregunta, cargada de curiosidad, buscaba desentrañar el misterio de su situación actual. “No lo sé” respondió Luni, visiblemente desconcertada por su propia respuesta. “A veces, cuando la señora está reparando mis mecánicos, experimento destellos de lo que parecen ser eventos pasados. Pero la señora me aclara que no son sueños, solo recuerdos que se filtran en mi conciencia. Entonces, ¿quizás no sueño? No estoy segura de cómo se sienten los sueños humanos. Duncan, intrigado por esta perspectiva sobre las experiencias de Lunis, planteó otra pregunta: ¿Y qué hay de Rabbi? ¿Ese conejo llamado Rabbi realmente sueña? La respuesta de Lunis arrojó luz sobre una historia extraordinaria. Sí, Rabbi sueña, y sus sueños son muy potentes. Hace muchos años, la señora sufrió pesadillas tan severas que interrumpieron su investigación. Para combatirlas, se aventuró valientemente en sus propios sueños para enfrentarse a las sombras invasoras. Salió victoriosa, capturando una de estas sombras, una temible entidad del reino de los espíritus, nacida del miedo mismo. Tras derrotarla repetidamente, encerró la sombra en una muñeca de tela. Esa muñeca es Rabbi. Al escuchar a Lunis relatar estos sucesos sobrenaturales, Duncan no pudo evitar una mezcla de diversión y asombro. Parece que Lucrecia ha experimentado muchas maravillas a lo largo de los años. Creo que empiezo a comprenderlo. Alicia, desconcertada, intervino con un ¿Eh? Duncan compartió su descubrimiento. Parece que el Sueño del Sin Nombre afecta selectivamente a los seres capaces de soñar. Ustedes, al ser marionetas, no sueñan en el sentido convencional; o mejor dicho, sus experiencias durante el sueño no se corresponden con lo que los humanos suelen definir como sueños. Añadió cuidadosamente esta aclaración, recordando los relatos previos de Alicia sobre sus propios estados oníricos, que, aunque recordaban a los sueños, eran marcadamente diferentes de las experiencias humanas. Estos sueños de marionetas, o trances, evidentemente no califican para la visión conocida como el Sueño del Sin Nombre. Alice, procesando la explicación de Duncan, pareció tener un momento de claridad. Sus ojos se abrieron de par en par al pensarlo. “Entonces, capitán, ¿por qué se queda usted también aquí con nosotros? ¿Tú tampoco sueñas?” Duncan empezó a responder reflexivamente: Yo, por supuesto. Pero luego dudó y su expresión se volvió contemplativa. ¿Realmente sueño en este mundo? La pregunta persistía, desafiando su comprensión de los sueños como la entrelazamiento de la realidad y la memoria, la esencia misma de lo que significa soñar en el sentido humano. Como si activara una función mental largamente descuidada, Duncan de repente se percató de una parte de su subconsciente que antes había pasado por alto. Por primera vez, se enfrentó a una pregunta que no había considerado antes. Su mente se aceleró, repasando cada instante de sueño en este mundo, ahondando en la naturaleza de sus sueños. Se dio cuenta de que, efectivamente, había soñado. Había navegado por subespacios oníricos, presenciado premoniciones apocalípticas, observado la extinción del sol y visto vacíos y entidades luminosas descender del cielo en sus sueños. Sin embargo, más allá de estas visiones sobrenaturales, le costaba recordar cualquier sueño mundano. Su forma física en este reino rara vez requería descanso, y el acto de acostarse se había convertido más en un ritual para preservar su conexión con la humanidad que en una necesidad. Sí, había tenido sueños, aunque con poca frecuencia. Sin embargo Duncan se llevó la mano a la frente bruscamente, en un gesto de intensa contemplación. No, los sueños deberían abarcar más que estas experiencias. ¿Dónde quedaron los sueños comunes? ¿Las reflexiones cotidianas que se manifestaban al dormir? ¿Lo bello, lo mundano, lo divertido, lo nostálgico, todos esos sueños esencialmente humanos? Intentó evocar algún recuerdo de tales sueños, pero descubrió que todas sus visiones nocturnas eran portales a otras dimensiones o visiones proféticas más allá del tejido ordinario del tiempo y el espacio. Más allá de esto, sus noches carecían de contenido. Y no fue sólo en este mundo. Sus pensamientos se remontan a tiempos más remotos. Pensó en Zhou Ming, en los días anteriores a la niebla, antes del aislamiento de su apartamento de soltero, en una época que ahora parecía otra vida completamente distinta, una época en la que todo era todavía normal, antes de que el mundo sucumbiera a una niebla envolvente. Confundido, Zhou MingDuncan reflexionó. ¿Había alguna vez soñado realmente como una persona común y corriente?
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Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 586

Estás leyendo el capítulo 586 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 2 de junio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.