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Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 554 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Nina sintió un breve momento de confusión antes de comprender rápidamente la gravedad de la situación. Al reflexionar sobre todo lo que acababa de suceder, especialmente sus propias acciones y la aparición del extraño objeto que parecía una especie de metal viviente, pensó que los Guardianes de la Verdad tenían todas las razones para estar cautelosos. A lo largo de su viaje en la nave, Vanna había hablado a menudo de su papel como inquisidora, detallando las estrictas normas y procedimientos que seguían los guardianes. Su tío Duncan siempre había argumentado que estas rigurosas normas eran las que permitían a las ciudades-estado sobrevivir en esta peligrosa Era del Mar Profundo. Gracias a estas normas, la mayoría de los ciudadanos comunes podían llevar vidas relativamente tranquilas y estables a pesar de los peligros inherentes que los rodeaban. Con ese contexto en mente, Nina asintió. Al hacerlo, tiró discretamente del brazo de Shirley, que estaba de pie junto a ella, indicándole que se callara y se abstuviera de decir algo precipitado o imprudente. De frente a la Guardiana de la Verdad, Nina expresó sus preocupaciones: “De acuerdo, lo entiendo. Pero deberíamos regresar pronto; nuestras familias se pondrán nerviosas si nos ausentamos demasiado tiempo”. “Solo verificamos si ha sido afectado mentalmente o influenciado subconscientemente de alguna manera” respondió el Guardián de la Verdad, visiblemente aliviado al explicar. “Es un paso esencial tanto para la investigación como para la protección. Si no encontramos indicios de contaminación, será liberado en breve. Hizo una pausa antes de añadir: “Una vez que nos acompañen a la academia, deberán proporcionar información básica para nuestros registros. Nos aseguraremos de que alguien contacte a sus familias para informarles, así que no tienen que preocuparse por eso”. “En ese caso, sigamos adelante” dijo Nina con una sonrisa, volviéndose hacia Shirley para pedirle su opinión. “¿Tiene alguna reserva? ¿Qué podría salir mal?” preguntó Shirley en voz baja. “De hecho, estoy un poco emocionada. Nina percibió un toque de picardía en la voz de Shirley, una especie de expectación llena de emoción ante el drama o la tensión que se avecinaban. Aunque presentía lo que Shirley podría estar anticipando, decidió no darle vueltas. En cambio, volvió a centrarse en la extraña y casi inactiva entidad que tenían delante. “¿Tienes idea de qué es este objeto?”, preguntó con curiosidad. “Es una entidad de algún tipo que se ha infiltrado en nuestra realidad.” No puedo revelar más por el momento” respondió el Guardián de la Verdad, manteniendo una actitud estrictamente profesional. “Si se considera oportuno divulgar más información después de nuestra evaluación, la academia hará un anuncio oficial. Veo que Nina alargó la voz mientras se preparaba para partir con los Guardianes de la Verdad. Sin embargo, antes de darse la vuelta, echó otra mirada fija al misterioso objeto. Finalmente dejó de moverse, sus últimos temblores y espasmos llegaron a su fin. Lenta pero seguramente, su superficie gris metálica comenzó a transformarse, adquiriendo una textura que se asemejaba inquietantemente a la piedra. A Nina le fascinó esta transformación, pero supo que era hora de partir. Con una mezcla de curiosidad y temor, siguió a los Guardianes de la Verdad, dejando atrás a la extraña entidad. Dentro de los lujosos confines de la mansión en el número 99 de Cuervon Street, una gran estructura que se distinguía por sus imponentes pináculos y jardines exquisitamente cuidados, Duncan y Lucretia estaban profundamente absortos en una conversación informal pero significativa. Se centraban específicamente en los recientes acontecimientos ocurridos en las frías regiones del norte. Mientras tanto, no muy lejos de ellos, Morris estaba completamente absorto en el estudio de Luni, una muñeca de cuerda meticulosamente elaborada. Parecía completamente cautivado por las complejidades de sus mecanismos internos. Vanna estaba notablemente ausente de la sala de estar; estaba en su sala de oración designada, ya que ese era el momento habitual que reservaba para sus prácticas devocionales diurnas. Lucretia había preparado cuidadosamente este espacio sagrado para Vanna, quien era una devota seguidora de la religión de la Tormenta. Cuando dejé el norte, se había restablecido algo de orden en Frost, pero la limpieza ambiental, especialmente la contaminación causada por esos elementales, requerirá un esfuerzo considerable. Duncan informó a Lucretia sobre la crisis que se está desarrollando en los paisajes helados. He oído que el equipo de Tyrian probablemente trabajará turnos extendidos al menos hasta el próximo trimestre. Tras medio siglo como piratas en esas implacables aguas del norte, parece que por fin ha llegado la factura, reflexionó Lucrecia con un tono melancólico. Por cierto, ¿te has aventurado alguna vez en los mares aún más fríos del norte de Frost? “No” confesó Duncan, negando con la cabeza. “Solo he oído leyendas sobre las infinitas llanuras de hielo que se extienden hacia límites misteriosos y brumosos. Aunque me resulta intrigante, mis prioridades actuales se centran más en la evolución de la situación en Wind Harbor. “Ah, los mitos dicen que más allá de las gélidas extensiones del norte se encuentran reliquias cubiertas de hielo de la Edad Oscura y restos de antiguas ciudades-estado”, explicó Lucrecia. “Muchos han intentado adentrarse en esas gélidas profundidades, solo para ser absorbidos por los repentinos y mortales descensos de temperatura. Personalmente, considero que los mares del sur, comparativamente más cálidos, son un escenario más adecuado para desafiar la frontera”. Si surge la oportunidad, sin duda me interesaría ver esa misteriosa frontera con mis propios ojos. Pero no te preocupes; soy muy consciente de los peligros de la niebla” la tranquilizó Duncan”. Sólo asegúrate de no sumergirte de cabeza en esa niebla siniestra, advirtió Lucrecia. Esta reunión del dúo padre-hija, que había estado separado durante un período prolongado, los vio conversar esporádicamente sobre una variedad de temas: las últimas noticias, los desconcertantes fenómenos que ocurrieron en el aparentemente Mar Sin Límites, la peligrosa frontera brumosa y otras zonas peligrosas muy alejadas de lo que podría considerarse civilización. Su diálogo no siempre era fluido. Lucrecia nunca había sido especialmente hábil para mantener conversaciones ligeras, pero, casi milagrosamente, lograron mantener la conversación durante un buen rato. De repente, el semblante de Duncan cambió. Parecía haber oído algo, algo que se delataba por el ligero ceño fruncido que le marcaba la frente. Tras un momento de escucha atenta, desvió la mirada fijamente hacia una dirección específica más allá de la ventana. Lucrecia se dio cuenta al instante del repentino cambio de enfoque de su padre. "¿Qué pasa?", preguntó. Nina me llama, reveló Duncan con expresión preocupada. ¿Cómo llego a la universidad desde aquí? ¿Los terrenos de la universidad? Lucrecia se quedó desconcertada por un momento. ¿Por qué demonios tendrías que ir allí? Tengo que recoger a alguien, respondió crípticamente. Lucrecia sólo pudo responder con una mirada perpleja. Cuando le preguntaron por su nombre, Nina, dudó un momento y decidió no revelar su apellido actual, tal vez por precaución o por deseo de discreción. El tutor, sentado frente a una mesa de madera pulida, parecía completamente despreocupado mientras anotaba metódicamente los detalles en un formulario de aspecto oficial. ¿Edad?, preguntó, sin apartar la vista del papeleo. Diecisiete, respondió Nina. ¿Y tu ocupación? Todavía estoy en la escuela secundaria, le informó. ¿Reside usted en Wind Harbor? “No, soy de Pland. Solo estoy en Wind Harbor temporalmente, visitando a unos familiares” aclaró Nina. Con meticulosa atención, el guardián registró toda esta información básica en el formulario. Tras anotar las respuestas de Nina, la miró y la tranquilizó con voz tranquilizadora: “No hay de qué preocuparse, señorita. Todo esto es un procedimiento normal. No ha cometido ningún delito; simplemente se ha visto envuelta en un evento sobrenatural. El propósito de este registro es garantizar su propia seguridad, así que no hay nada que temer”. “No tengo miedo” respondió Nina con tono cortés, lanzando una mirada tímida al guardián. “Solo asegúrate de no ser tú quien se asuste después. El guardián pareció desconcertado por el comentario de Nina y le restó importancia con un gesto de la mano. Suponiendo que su comentario probablemente se debía a la tensión nerviosa, decidió no darle demasiada importancia. “Ah, si tu acompañante fuera tan educada y elocuente como tú”, dijo con nostalgia. Ante esto, Nina se quedó paralizada por un instante, aguzando el oído instintivamente para discernir cualquier sonido proveniente de la habitación de al lado. Como sospechaba, oyó frases cargadas de groserías, muy características de su amiga Shirley. Pero el lenguaje no estaba lleno de improperios descarados. En cambio, la vulgaridad parecía estar entretejida en la conversación; lo que la propia Shirley llamaría "mejoradores de oraciones". Una sonrisa de alivio se dibujó en el rostro de Nina. “En realidad, se está portando de maravilla”, explicó con torpeza. “Bueno, nos hemos encontrado con todo tipo de personas en nuestro trabajo, especialmente con aquellas que han interactuado con elementos sobrenaturales” dijo el guardián, desestimando la situación con un gesto. “Los ataques de inestabilidad emocional o incluso el comportamiento violento son habituales; estamos bien acostumbrados a ello. Simplemente me sorprendió; parecía una jovencita muy educada. Nina rió para sus adentros, recordando cómo se comportaba Shirley cuando estaban con su tío Duncan. Desde cierta perspectiva, la primera impresión que los guardianes tenían de Shirley no era del todo errónea. Tras una breve pausa, la curiosidad se apoderó de Nina. “¿Cuándo podemos volver a casa?”. El guardián, que vestía las túnicas ceremoniales que normalmente usaban los clérigos de la Academia de la Verdad, inclinó la cabeza para mirar un quemador de incienso y una vela que parpadeaban silenciosamente en una mesa auxiliar. Podrás irte una vez que el incienso se haya consumido por completo y la llama de la vela se haya extinguido naturalmente. Si ninguno de los catalizadores de la habitación reacciona durante ese tiempo, puedes irte. Ah, ya veo” asintió Nina, prefiriendo guardar silencio unos instantes antes de plantear otro punto preocupante. “¿Cuál es el estado de esa entidad que se manifestó en el mercado? ¿Ha sido contenida o capturada? “Lo siento, pero no puedo compartir esa información contigo” dijo el guardián, negando con la cabeza. Su tono cambió a uno de cautela al añadir”: También te recomiendo que intentes no darle vueltas al suceso ni revivirlo en tu mente. Ciertas anomalías que irrumpen en nuestra dimensión pueden tener una especie de influencia parasitaria en la conciencia de quienes las presencian. Aunque no hemos encontrado ninguna evidencia de tal contaminación ni en ti ni en tu compañero, revivir el recuerdo con frecuencia y mostrar una curiosidad excesiva aún podría suponer riesgos. Entendido, Nina asintió, reclinándose en su silla como si ahora estuviera contenta de esperar a que el incienso terminara de arder y que su inspección concluyera. El joven guardián frente a ella dejó escapar un silencioso suspiro de alivio. Mientras apilaba y organizaba cuidadosamente los papeles sobre la mesa, cambió de posición discretamente, lo que le permitió retirar la mano de un compartimento oculto bajo la mesa. En su mano tenía un objeto que parecía un reloj de bolsillo antiguo. Oculto tras la superficie de la mesa, presionó un pequeño botón en el lateral del objeto. En lugar de una esfera de reloj con manecillas y números al abrirlo, lo que reveló fue una superficie pulsante de metal líquido, casi como si fuera un ser vivo. Inclinando cuidadosamente la superficie de metal líquido del dispositivo hacia Nina, lo observó atentamente, buscando cualquier signo de anormalidad reflejado en su fachada brillante. Nina podía parecer perfectamente serena, elocuente y educada, pero eso no aliviaba automáticamente las preocupaciones del clérigo experimentado. A menudo, las personas que habían sufrido algún tipo de intrusión mental podían parecer perfectamente normales durante breves periodos. La falta de un examen exhaustivo podía provocar una propagación inadvertida del contaminante en cuestión. Según informes de campo, Nina y su acompañante se habían acercado voluntariamente a los Guardianes de la Verdad que patrullaban la zona momentos antes de que la misteriosa entidad se materializara. Además, sus acciones durante el incidente habían sido ilógicas, incluso desconcertantes. Tales anomalías exigían, sin duda, una investigación exhaustiva. Sin embargo, el metal líquido no mostró ningún signo de anormalidades. Desconcertado, el guardián acercó el dispositivo a sus ojos, entrecerrándolos para examinar las diminutas pulsaciones en la superficie del líquido. De repente, creyó ver un breve destello, luego un patrón de luz dorada con llamas convergentes. Era un poder, misterioso pero tremendo, sabiduría ancestral mezclada con saberes olvidados, el esplendor infinito de la luz y el calor, la esencia misma de la existencia. Una cacofonía estalló en su mente, una tormenta de ideas que se estrellaba contra los muros de su entendimiento. Una sed insaciable de conocimiento se apoderó de él como si su alma se sintiera inexplicablemente atraída por la fuerza gravitacional de algún cuerpo celeste. Sus ojos se abrieron de par en par, su pulso se aceleró, y estaba a punto de enfrentarse a algo monumental. En ese momento, una mano obstruyó abruptamente su línea de visión hacia el metal líquido. “Deja de mirarme si algo no te parece bien” dijo una voz baja y autoritaria con un matiz de desaprobación. “¿Qué les pasa, guardianes de la Academia de la Verdad? ¿Por qué esta curiosidad temeraria incluso cuando sospechan que algo anda mal?
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Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 554

Estás leyendo el capítulo 554 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 2 de junio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.