Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 465 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Desde la perspectiva de Duncan, lo que una vez fue un mar tumultuoso de sombras oscuras dentro del espejo había vuelto a tomar la forma de una exploradora segura de sí misma. Mientras observaba, los movimientos erráticos de las sombras en las profundidades del espejo se calmaron, y hubo un momento de paz y quietud.
Durante un largo rato, Duncan permaneció en silencio, simplemente observando la escena que se desarrollaba.
En el reflejo, una vez que la mujer, Martha, se formó por completo, permaneció inmóvil, recordando la pausa dramática antes del comienzo de una película. Pasaron unos segundos, y entonces la vitalidad volvió a sus rasgos. Se miró, con un atisbo de desconcierto evidente, antes de levantar lentamente la vista. "¿Qué... qué me hiciste?", preguntó.
Duncan, despertando de sus pensamientos, negó con la cabeza suavemente. "No mucho, solo te di la bienvenida".
Tomándose un momento para formar sus palabras, luego planteó una pregunta: “Si decides quedarte como 'Martha' permanentemente, ¿alguna vez le revelarás la verdad a Lawrence?”
Martha dudó un instante. “Podría... estar al tanto”, empezó lentamente. “Le he mencionado sutilmente que mi identidad proviene principalmente de Martha, pero también se ha reconstruido a partir de sus propios recuerdos. Conociendo la profunda intuición de Lawrence y su amplia experiencia en lo místico, y considerando la enorme cantidad de información que he compartido sin querer, podría deducir que si “Martha” puede abarcar un solo recuerdo, sin duda puede contener incontables más. Es decir...”
Se detuvo, con una leve sonrisa en los labios. “En esta ciudad espejo, sí que parecía tener un conocimiento excepcional”.
“¿Y su reacción?” preguntó Duncan.
"Parecía... impasible", respondió Martha negando levemente con la cabeza. "Pero no estoy segura de que siempre siga así".
Duncan la estudió brevemente y luego, inesperadamente, se rió entre dientes.
“Es reconfortante ver que te preocupas por esto” comentó con ligereza. “Dejemos todo esto de lado por ahora, querida. En este inmenso océano plagado de misterios y rarezas, cualquier atisbo de calidez se vuelve aún más valioso. Lawrence lo sabe muy bien.
Mientras el reflejo mostraba a una Martha contemplativa, Duncan, en el mundo real, se tomó un momento antes de agregar: "¿Qué ideas tienes sobre las aguas profundas debajo de Frost?"
Martha respondió pensativa: "¿Las aguas profundas...?". Su rostro se contorsionó mientras rebuscaba en su extensa memoria. "Tengo algunos 'recuerdos' de ello... pero son en su mayoría vagos y ambiguos, entrelazados con el miedo a la inmersión y los extraños delirios provocados por la asfixia helada. Dudo que estos recuerdos sean de alguna utilidad, pero..."
Duncan, curioso, intervino: "¿Todavía?"
Dentro de la reflexión, Martha pareció perderse en sus pensamientos por un momento, luego hizo un amplio gesto.
De repente, su imagen en el espejo comenzó a dispersarse, como si se tratara de una rápida salpicadura de tinta. Las manchas de tinta se expandieron rápidamente, cubriendo toda la superficie del espejo, y figuras indistintas comenzaron a surgir del abismo.
Una vasta e imponente sombra emergió, aparentemente suspendida en una extensión infinita de nada. Esta sombra parecía una isla o quizás una masa irregular al borde de la fragmentación. Alrededor de esta sombra principal había una miríada de fragmentos más pequeños que recordaban a piezas desprendidas de la masa principal. Estos fragmentos parecían orbitar los satélites primarios, similares a sombras, alrededor de un planeta.
Una estructura monumental se alzaba en el corazón de esta "isla" suspendida, similar a un pilar. Este objeto se extendía infinitamente hacia arriba y hacia abajo en la oscuridad, atravesando la sombra y aparentemente extendiéndose hacia las profundidades del vacío.
Desde las profundidades del espejo, resonó la voz de Martha: “Al examinar la infinidad de recuerdos relacionados con las profundidades marinas, lo que emerge es un miedo colectivo: el terror compartido de innumerables almas que fueron consumidas por las profundidades. Todas convergen en esta imagen. Es difícil de descifrar. La escena parece representar una vasta entidad flotante en las profundidades del océano, atravesada por un inmenso “pilar”. Sin un marco de referencia, es difícil calibrar la escala de la entidad o del pilar”.
Duncan se quedó paralizado, absorbiendo la escena que se mostraba en el espejo, sumido en una profunda contemplación.
Su mente estaba inundada de información dispersa sobre el Proyecto Abismo. Historias de submarinos perdidos, pioneros trastornados de las profundidades marinas, relatos aterradores sobre las fosas oceánicas más profundas, el vasto vacío descubierto en las minas de metal y el apéndice de la deidad primordial que parecía desgarrar la esencia misma de la realidad, hundiéndose en la Escarcha.
Se hizo evidente que algo tangible acechaba en las profundidades del mar.
La imagen en el espejo comenzó a desvanecerse, reemplazada por la silueta de Martha. “Eso es todo lo que sé. A pesar de la inmensidad de mis recuerdos, solo unos pocos se refieren a las profundidades marinas y aún menos desde una perspectiva clara. Si tú…”
Duncan, con tono amable, la interrumpió: “Está bien, querida. Lo exploraré por mí mismo”.
…
En la cubierta del barco, Alicia y el "Marinero", con aspecto de momia, estaban absortos en el descubrimiento de un segundo insecto, jugueteando con él. Pero esta actividad claramente no captó su atención como el caos que causaron antes en la cocina.
Inquieta, Alice soltó la ramita que sostenía y, con un puchero, miró la cubierta desconocida. "¿Por qué no ha vuelto el capitán?"
La sola mención del "capitán" hizo que el "marinero" se estremeciera. Se tomó un momento, aparentemente armándose de valor, antes de preguntar: "¿No tienes... miedo de estar cerca de él?"
“¿Por qué debería estarlo?” respondió Alicia, mirando perpleja al marinero momificado. “Me gusta la compañía del capitán. No tengo por qué temerle.
El rostro de la momia se contorsionó de terror. "¡Eso es el subespacio! ¿Entiendes siquiera lo que significa?", exclamó, visiblemente perturbado. "Con solo mirarlo siento que se me escapa la cordura. Y aun así, pasas todo el día a su lado. Si alguien debería ser etiquetado como 077, ese deberías ser tú. Eres mucho más extraño que yo."
Alice inclinó la cabeza ligeramente desconcertada y su atención se desvió de la momia a Lawrence, quien estaba absorto en una conversación con su primer oficial, Gus, a poca distancia.
Con un aura de emoción, Gus extendió la palma de la mano, mostrando una pequeña y serena llama que danzaba sobre ella. El punto donde la llama tocó su piel reveló una capa translúcida, dándole a la carne una apariencia casi fantasmal. Fuera de esta zona, su piel parecía completamente normal. "Toda la tripulación tiene esta habilidad ahora", comentó Gus, mientras el brillo de la llama se reflejaba en sus ojos. "¿Alguna idea de por qué?"
Lawrence, sumido en sus pensamientos, encendió una llama en la punta de sus dedos con un chasquido. La contempló, la suave luz titilando en sus ojos. "No puedo asegurarlo", admitió, apagando la llama con un gesto rápido. "Todo comenzó tras la llegada del capitán Duncan. ¿Podría haber alguna conexión?"
“Podría ser”, respondió Gus, con el rostro aliviado. “Antes, estas llamas surgían de forma impredecible, aparentemente provocadas por factores desconocidos. Era desconcertante. Varios tripulantes incluso expresaron su preocupación por nuestra próxima visita a puerto. No todos los lugares son tan acogedores como Frost y Pland…”
Pensativo, la mirada de Lawrence se desvió hacia el vasto mar que se extendía más allá. “El futuro...”, susurró, con la fuerza del liderazgo evidente en su voz. La energía de la llama etérea latía en su interior, símbolo del cambio que él y su tripulación estaban experimentando. “Debemos decidir nuestro camino”.
La contemplación de Lawrence fue interrumpida por una voz firme y resonante: "¿Nos estamos divirtiendo?"
Tanto Lawrence como Gus reaccionaron instintivamente y las llamas se encendieron a su alrededor por la sorpresa.
En un instante, Lawrence contuvo la llama y giró para encarar la voz. Allí estaba el capitán Duncan, observándolos con expresión críptica.
Su primera visión al emerger fue de las anomalías 077 y 099, agachadas tranquilamente en cubierta, jugando con insectos. Después, observó al capitán y al primer oficial del Roble Blanco, sus nuevos subordinados, absortos en sus recién descubiertas habilidades para controlar las llamas. Para quienes conocen la historia de los mares, esta era la infame Flota Desaparecida. Para quienes no lo saben, podría parecer que Duncan se había embarcado en un viaje con un grupo de niños traviesos. No pudo evitar preguntarse qué clase de tripulación había reunido sin darse cuenta.
“¡Capitán Duncan!” Gus reaccionó de inmediato, apagando rápidamente lo que quedaba de su llama y alisándose la ropa. “Empezó:” Solo estábamos... explorando este fenómeno de las llamas para asegurarnos de que el incidente de Frost no se repita...
“Con el 'incidente Frost', ¿se refiere a cuando el capitán Lawrence lideró una escuadra de marines y terminó detenido por las autoridades locales?” intervino Duncan, frotándose las sienes. “¿Y exigió a mi emisario que los liberara?” Agitó la mano con desdén. “Mientras se diviertan...
Mientras Duncan hablaba, Alice se acercó corriendo con la falda ondeando. Su voz, rebosante de emoción, resonó en el ambiente. "¡Capitán! ¡Ha regresado! ¿Ha completado sus tareas?". Se acercó a él y comenzó a sacudirle el brazo con energía.
Duncan respondió, intentando liberarse de su agarre animado: “Sí, Alice, ya terminé. Ten cuidado, podrías arrancarme el brazo con tanta fuerza”. Sujetó con cuidado a la muñeca animada. Mirando a Lawrence, asintió, transmitiendo un mensaje silencioso: “Todo está bien con Martha. Ahora es oficialmente miembro de la Flota Desaparecida”.
Lawrence dudó, como si buscara en la mirada de Duncan implicaciones más profundas. "Te diste cuenta de que no es solo una..."
Duncan lo interrumpió con un suave brillo de complicidad en los ojos. “Si decides no insistir en su verdadera naturaleza, ella tampoco lo hará. En cuanto a mí, da igual. El Mar Infinito es inmenso y está lleno de misterios. La Flota Desaparecida siempre ha estado acostumbrada a lo extraño e inexplicable. La adición de un barco fantasma no cambia la situación”.
Lawrence pareció forcejear con las palabras de Duncan. Abrió la boca como para articular sus pensamientos, pero al final no dijo nada. En cambio, respiró hondo y le dedicó una profunda reverencia de gratitud.
Duncan sonrió, colocando una mano tranquilizadora sobre el hombro de Lawrence. “Es un placer tenerte en la flota”, dijo con cariño. Cambiando ligeramente de tema, añadió: “Hace un rato te oí reflexionar sobre el futuro. ¿Qué tienes en mente?”.
Lawrence pareció sorprendido; su rostro revelaba un mar de emociones. “El futuro es… incierto”, confesó. “Con todo lo ocurrido, ¿crees que aún podremos atracar en puertos normales como antes?”
Duncan percibió la agitación interior que se reflejaba en las palabras de Lawrence. Suspiró profundamente, mientras sus pensamientos vagaban hacia el intrincado destino del Roble Blanco y su tripulación. En efecto, el futuro era un enigma.

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Ascuas de aguas profundas (Novela)
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Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 465
Estás leyendo el capítulo 465 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 2 de junio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.