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Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 445 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
A medida que el suave resplandor del amanecer iluminaba el cielo, la misteriosa estructura conocida como Visión 001, envuelta en dos círculos rúnicos místicos, comenzó a elevarse lentamente desde el lejano horizonte. A medida que la tenue luz de la mañana se expandía, un vasto barco fantasmal, aparentemente perdido en un océano infinito y plácido, comenzó a brillar con un resplandor radiante. A lo lejos, en el límite entre el mar y el cielo, se vislumbraba tenuemente la ciudad de Frost. Sus cicatrices de eventos pasados y sus innumerables historias de amor y despedida se difuminaban a esta distancia, como una mancha borrosa que parecía desvanecerse bajo el calor del sol. Duncan estaba sentado tranquilamente en la proa, en la parte más delantera del barco, con una caña de pescar junto a él. Observaba el centelleo del sedal bajo la creciente luz del amanecer, levantando ocasionalmente la vista hacia la distante silueta de Frost. A pesar de ser un momento en que la mayor parte de la ciudad estaba en paz, Duncan no sintió la necesidad de dividir su atención entre su avatar urbano. En cambio, disfrutó de la inusual serenidad del barco. A su lado, Ai estaba sentado en una gran tina de madera. En la tapa había un montón de papas fritas, un manjar que Duncan había traído de Frost. Estas papas eran únicas, sazonadas con especias únicas que les daban un aroma delicioso. Ai estaba visiblemente encantado, haciendo pausas entre cada bocado para mirar a su maestro pescador y contemplar el Mar Infinito. Cerca, en una tina de madera más pequeña, estaba sentada Shirley, quien parecía absorta en su escritura. Parecía como si se enfrentara a un oponente desafiante. Dog, mientras tanto, descansaba cómodamente a su lado, con las patas apoyadas en un ejemplar de “Geometría Moderna”. A su alrededor había varias hojas de papel esparcidas, llenas de notas y dibujos. Todo el entorno llenó a Duncan de una sensación de calma, y una sonrisa se dibujó en su rostro. El peso que había sentido en el corazón durante los últimos días pareció aliviarse. Sin embargo, esta paz no fue compartida por todos en cubierta. "¿Por qué Nina disfruta de un sueño profundo bajo cubierta mientras yo estoy aquí arriba al amanecer terminando mis deberes?", se quejó Shirley, con el rostro reflejando su disgusto. "Si hubiera sabido que esto pasaría, mejor me hubiera quedado en la ciudad. Al menos allí podría haber salido a caminar de vez en cuando". “Frost está lejos de ser una ciudad próspera” respondió Duncan con calma. “Dadas las circunstancias, vivir en la ciudad no será fácil por un tiempo. Y deja de quejarte de la tarea. Tú fuiste quien dijo que un perro callejero se comió la tuya. Shirley se sintió un poco ofendida y replicó: "Entonces, ¿por qué Nina no tiene que hacer el suyo?" Duncan la miró: “Es evidente que probablemente ya terminó el suyo. Morris le hará un examen más tarde para evaluar qué tan bien ha estado estudiando sola. Nina no es como tú. No espera a que la presionen”. Sintiéndose acorralada, Shirley dijo dócilmente: "¿Podría ser que yo también haya terminado el mío?" Manteniendo el rostro serio, Duncan preguntó: "¿Cómo se escribe el plural de 'guijarro'?" Shirley, sorprendida, admitió: "Aún no he aprendido eso..." “Eso estaba en tu tarea anterior, ¿y ni siquiera pasaste de la segunda página?” Atrapada en su mentira, el rostro de Shirley lo decía todo. Dejó escapar un suspiro de derrota, bajó la cabeza y reanudó su difícil tarea de dominar la ortografía. Duncan soltó una risita alegre, con una sonrisa dibujada en sus labios al observar la peculiar escena a su lado. El canino esquelético, cariñosamente llamado Dog, estaba absorto en un borrador. Con un lápiz delicadamente sostenido entre sus huesudas patas, Dog dibujaba meticulosamente líneas guía en el papel. Junto a él, el libro en el que había estado absorto se dejó a un lado por un momento, con las páginas marcadas para leerlas más tarde. Sintiendo el peso de la mirada observadora de Duncan, el espíritu de Dog se estremeció, una onda recorrió su cuerpo esquelético. Sobresaltado por esta repentina sensación, su pata se sacudió, haciendo que el lápiz se desviara de su trayectoria. “¿Capitán C?” balbuceó Dog, con un deje de incertidumbre en la voz. Dividido entre la mirada de Duncan y el miedo instintivo de darse la vuelta, su cráneo oscilaba vacilante. Con un brillo de intriga en los ojos, Duncan extendió la mano y acarició con cariño la huesuda cabeza de Dog. Tras unos segundos de reflexión, Duncan reflexionó en voz alta: “Pareces estar progresando bastante rápido en tus estudios. A este paso, no me sorprendería que pronto pudieras comprender la profundidad de las conferencias de Morris”. Desconcertado, Dog, con el brillo etéreo de sus ojos hundidos fluctuando, respondió: "¿En serio? Me... me parece fascinante todo esto. ¿Hay algún problema en progresar rápidamente en los estudios?" Duncan, tras reflexionar, finalmente respondió con una sonrisa juguetona: “Para nada. Es admirable tener ganas de aprender. Con tu rápido progreso, la disparidad en el rendimiento académico entre tú y Shirley podría no ser tan marcada”. Dog emitió un sonido de asentir, desconcertado. Mientras tanto, Duncan dejó escapar un suave suspiro, con la atención fija en su caña de pescar, que no se había movido ni un centímetro esa mañana. “Dados los recientes acontecimientos tumultuosos y la colosal batalla que siguió, sospecho que los peces locales se han asustado”, suspiró Duncan con un dejo de arrepentimiento. Empezó a guardar metódicamente su equipo de pesca, añadiendo pensativo: “Tal caos suele disuadir incluso a las criaturas de las profundidades marinas de acercarse a estos lugares”. Al captar las palabras de Duncan, la curiosidad de Shirley la venció, lo que la llevó a preguntar: "¿Eso significa que zarparemos pronto? ¿Y cuándo planean rescatar al Sr. Morris y a la Hermana Vanna de la ciudad?" Haciendo una pausa en sus actividades, Duncan sostuvo la mirada de Shirley: "¿Alguna vez insinué que todo en Frost estaba resuelto?" Shirley, sorprendida, replicó: "¿Pero no se han abordado los problemas principales? Además, incluso apoyaste al Sr. Tyrian para un puesto en el ayuntamiento. Supuse que le estabas confiando las responsabilidades restantes". “Aunque espero que Tyrian asuma los desafíos de la ciudad, aún quedan ciertos problemas que ni siquiera la Flota de la Niebla puede afrontar” dijo Duncan, reanudando su tarea. Añadió, con cierta ironía”: Algunas situaciones requieren un toque personal. Hasta que esos asuntos se resuelvan, sería imprudente que los Desaparecidos se alejaran demasiado de aquí. La confusión de Shirley era evidente: "¿Qué tipo de problemas no puede manejar la Flota de la Niebla?" Con una mirada profunda, Duncan respondió: "¿Alguna vez te preguntaste sobre los orígenes del Mirror Frost?" Pensativamente, Shirley ofreció: "¿No fue invocado por aquellos cultistas del abismo espiritual de las profundidades marinas?" "Cerca", reconoció Duncan. "Efectivamente, fue conjurado desde el reino espiritual de las profundidades marinas. Todas las amenazas que hemos eliminado hasta ahora, incluyendo los siniestros terrenos de sacrificio dentro del Espejo Helado, son fundamentalmente 'entidades' invocadas. Y donde hay una invocación, siempre debe haber una fuente". Al darse cuenta, Shirley abrió mucho los ojos, sorprendida e incrédula. “¿Estás sugiriendo… que hay una entidad más profunda y acechante bajo el mar?”, balbuceó. Duncan asintió con gravedad. “En efecto. Según mi análisis”, comenzó con tono pausado, “todo lo que hemos encontrado en la superficie, ya sean las réplicas engañosas o el propio Espejo de Escarcha, simplemente representa la manifestación de un poder más profundo. Es como una vasta planta que se extiende hacia la luz del sol. En el cataclísmico conflicto de Escarcha, simplemente cercenamos la extensa y desenfrenada copa de esta planta metafórica. Sin embargo, sus raíces, profundas y arraigadas, persisten”. Su mirada se volvió penetrante. “Recuerden, en la antigüedad, la Reina de la Escarcha envió múltiples sumergibles a las profundidades marinas, sumergiéndose en el abismo, solo para rozar la esencia de esa enigmática entidad en nuestra realidad. Esta fuerza se manifiesta físicamente en nuestros océanos, tan palpablemente como lo hizo en el reino reflejado”. La reacción de Shirley fue inmediata y apasionada. "¡Un momento! ¿Significa esto que tendremos que sumergirnos en las profundidades del océano para enfrentarnos a esta bestia? De lo contrario, ¿no es inevitable que conjure otro reflejo de nuestra ciudad?" Duncan rió entre dientes, sacudiendo la cabeza para tranquilizarla: “No es tan inminente. Sí, aunque la entidad permanece, sin duda se ha debilitado. Las manifestaciones superficiales eran esencialmente zarcillos de su poder, y he incinerado a la mayoría. Lo que queda, ahora desprovisto del sustento ritualista de los cultistas, probablemente esté latente. Incluso si lo dejamos estar, podrían pasar décadas, quizás medio siglo, antes de que resurja como una amenaza”. Mientras Duncan hablaba, hizo una pausa repentina y extendió una mano hacia el vacío. “¿No estás de acuerdo, Agatha? Surgiendo de la nada, una llama espectral y verdosa se encendió en las yemas de los dedos de Duncan, transformándose rápidamente en un vórtice de energía ardiente. Envuelta en esta llamarada, apareció una imagen: una sacerdotisa ciega, vestida de negro y con una máscara que le cubría los ojos, permanecía en una postura que recordaba a la oración, con las manos entrelazadas. Tanto Shirley como Dog quedaron fascinados por la escena que se desarrollaba. Agatha levantó la cabeza, su voz un susurro hipnótico y fantasmal: “En efecto. Quienes lo saben compartirían nuestras aprensiones sobre el Plan del Abismo. Solo hemos desmantelado su manifestación superficial, pero carecemos del poder para aniquilar por completo la fuerza subyacente que se esconde en el abismo”. "No podemos esperar décadas a que ocurra otra calamidad como la de Frost", añadió Duncan con firmeza. "Cada conflicto de este tipo causa bajas innecesarias. Mi intervención no puede ser la respuesta recurrente". Pensativa, Agatha comentó: “Es posible que Frost carezca de los medios para fabricar esos sumergibles de aguas profundas una vez más. Más allá de las naves, el equipo, los datos, la mano de obra cualificada y los recursos vitales necesarios están fuera del alcance de un Frost que aún se está recuperando”. Duncan intervino con tono decidido: “Entonces, movilicémonos cuanto antes. Que tu consejo diseñe una estrategia. En el peor de los casos, construyan un sarcófago de hierro, preparado para detonar en el abismo, que albergue un cadáver. Con esta nave, puedo investigar las profundidades oceánicas. Aunque una encarnación tan temporal tiene un poder limitado, una vez que se cree un conducto estable, debería ser capaz de enviar mis llamas al fondo del océano”.
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Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 445

Estás leyendo el capítulo 445 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 2 de junio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.