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Leer Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 417 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Las vetas centrales de la Montaña de Escarcha, las minas más profundas que antaño rebosaban de riqueza mineral, se habían agotado, según se informa, hacía muchas décadas. Sin embargo, el sustento del que tanto dependía esta Ciudad-Estado parecía haber adquirido una forma retorcida. Enclavada muy por debajo, en la desolada mina de metal, se alzaba una puerta secreta, una reliquia dejada por los administradores originales de la ciudad. Inquietantemente, el ayuntamiento actual y el gobernador también podrían estar implicados como contribuyentes y preservadores de este secreto profundamente guardado. Incluso los guardianes más competentes y disciplinados, habitualmente expuestos a fenómenos peligrosos y peculiares, quedaron mudos y atónitos ante esta revelación. En su sorpresa compartida, comprendieron la razón detrás de la confidencialidad de la misión y por qué el guardián solo había revelado los detalles una vez que todos estuvieron a salvo dentro de la mina. Esa información, incluso excluyendo la amenaza potencial que representan las actividades paranormales asociadas a ella, podría, por sí sola, incitar un escándalo social dentro de la Ciudad-Estado, especialmente respecto de la verdad sobre el “agotamiento de las minas”. Aún no podemos determinar si los túneles mineros fueron realmente vaciados de recursos hace décadas, ni tampoco podemos determinar la naturaleza exacta de lo que se extrajo de la mina en las supuestas condiciones de escasez de minerales. Sin embargo, lo que está claro es que si todo esto es producto de algún tipo de "contaminación", y si las irregularidades actuales dentro de la Ciudad-Estado pueden vincularse a esta contaminación, entonces nos encontramos actualmente en el punto más profundo y concentrado de esta contaminación. La mirada de Agatha recorrió a sus subordinados, su voz tan firme y serena como siempre. Sé que todos conocen la situación actual en la superficie, y comprendo que tenían sus dudas. Deben preguntarse por qué nuestro equipo de primera línea fue enviado a investigar una mina aparentemente insignificante en un momento tan crucial. Entiendo su preocupación por nuestros camaradas que luchan contra las monstruosas entidades en la niebla y las escaramuzas en los mares circundantes. Sin embargo, no olvidemos que también nos encontramos en un campo de batalla en este momento. Nuestra investigación sobre esta mina podría brindar asistencia crucial a nuestros camaradas en otros lugares. Podría permitirnos identificar y erradicar la crisis desde su raíz, un enfoque más estratégico en comparación con los incansables e inútiles esfuerzos contra los monstruos que acechan en la densa niebla. “Entonces, ¿alguien tiene alguna pregunta?” Sus ojos recorrieron la habitación, captando la imagen familiar de los rostros serenos y decididos de sus subordinados antes de asentir levemente en señal de aprobación. Bien, pongámonos en marcha. Nuestro destino es el nivel más profundo de la mina. Estén atentos en este entorno oscuro y revisen constantemente el estado de los sistemas de ventilación e iluminación. Cada uno recibió un dispositivo de auto-rescate al descender. Ahora, es hora de ponerse las máscaras y activar la válvula de circulación externa. Seguro que recuerdan las instrucciones de uso, ¿verdad? En caso de emergencia, giren la válvula en el sentido de las agujas del reloj para la circulación interna, activen el pasador del dispositivo de auto-rescate y regresen rápidamente al túnel principal, priorizando la auto-preservación. Inmediatamente después de recibir instrucciones, los guardianes, sacerdotes y monjas entraron en acción. Se colocaron máscaras de respiración sobre el rostro, inspeccionando metódicamente el estado de los tubos de conexión y las válvulas de circulación. Además, colocaron linternas subterráneas especialmente diseñadas en los cierres de sus armaduras pectorales para evitar cualquier obstáculo a sus movimientos. Sin embargo, Agatha no siguió el ejemplo usando una máscara. Siendo la guardiana de Bartok, su constitución corporal era muy distinta a la de un humano promedio, sobre todo en lo que respecta a la respiración. Los gases tóxicos y los ambientes sofocantes típicos no la afectarían significativamente. Mientras sus subordinados se preparaban para comenzar su viaje, un suave silbido invadió sigilosamente los sentidos auditivos de Agatha. Al principio, Agatha supuso que el silbido se originaba en el sonido que hacían sus subordinados al inhalar y exhalar a través de sus máscaras. Sin embargo, pronto se dio cuenta de que la fuente del ruido estaba algo distante, más allá del grupo de miembros de su equipo, enraizada en las zonas sombrías, sin la iluminación. "¡Estén alerta!" La reacción de Agatha fue instantánea, advirtiendo en voz alta a su tripulación. En los siguientes segundos, varios guardianes captaron el silbido” al parecer una válvula descargando aire” que emanaba de las oscuras profundidades, y múltiples rayos de luz se dirigieron simultáneamente en esa dirección. Dentro de la nebulosa mezcla de luz y niebla, Agatha vislumbró una silueta que gradualmente tomaba forma desde el rincón oscuro: un individuo vestido con un denso abrigo negro, con una máscara de gas y aparentemente portando armas de fuego. Esta figura yacía en medio de una variedad de objetos al azar, respirando con dificultad y con un silbido que evidentemente provenía de su máscara de gas. ¿Por qué habría alguien aquí de repente? Los guardianes habían inspeccionado a fondo todo el punto de embarque antes de esto, ¡y habría sido muy improbable que pasaran por alto una presencia tan llamativa! Las preguntas comenzaron a arremolinarse en la mente de Agatha, pero no la disuadieron de actuar de inmediato. Avanzó rápidamente hacia la figura aparentemente moribunda, seguida de cerca por su equipo de guardianes. “…Este es un soldado de la Ciudad-Estado”, uno de los guardianes reconoció rápidamente el equipo del individuo caído, “Una parte de la guardia personal del gobernador”. Agatha examinó rápidamente al soldado y notó una coraza metálica sobre su grueso abrigo negro. El conducto de energía que conectaba su coraza con el protector de brazo ya estaba fracturado. Una máscara de respiración militar avanzada le ocultaba casi por completo el rostro. Solo por su complexión pudo deducir que era masculino, y la herida mortal estaba cerca del pecho; sus órganos internos estaban gravemente dañados. Uno de sus brazos ya estaba destrozado, mientras que el otro se aferraba con fuerza a un rifle. Quizás la repentina luz que lo rodeaba desencadenó alguna reacción fisiológica. Tras acercarse Agatha, el soldado enmascarado hizo un ligero movimiento, como si intentara levantar la cabeza. Los guardianes que la rodeaban se quedaron atónitos, buscando instintivamente sus armas. Sin embargo, Agatha les hizo una señal con un gesto tranquilo, dio un paso al frente y se agachó ligeramente hasta el hombre caído. “Identifícate”, ordenó. “Guardia del Gobernador… Martin… Blythe… Sargento…” fue la tensa respuesta. “Sargento Blythe, ¿qué le trae por aquí? “Gobernador… Winston…” El soldado, que ahora se identificó como el Sargento Blythe, habló con voz ronca. Las palabras pronunciadas bajo su máscara de respiración eran cada vez más dificultosas. Mencionó el nombre del gobernador e intentó con esfuerzo levantar el brazo, aparentemente señalando hacia un área. “El Sr. Winston… entró en una cámara secreta… necesitamos… refuerzos…” Su voz se fue apagando, su brazo cayó repentinamente como si le faltara energía y un último y débil silbido resonó debajo de su máscara. Su vida se extinguió, e inmediatamente después de su fallecimiento, Agatha notó un lodo negro contaminado que se filtraba lentamente desde su herida y el área debajo de su máscara: su cuerpo comenzó un rápido proceso de descomposición, casi pareciendo como si se estuviera derritiendo, produciendo un ruido extraño y blando. “¡Un doble!” Los guardianes cercanos reaccionaron al instante, retirándose rápidamente. Simultáneamente, el valiente sacerdote que los acompañaba avanzó, rociando una mezcla de polvos premezclados sobre el cuerpo en desintegración mientras lanzaba una pálida bola de fuego sobre el cadáver. Con una explosión resonante, una llama pálida se encendió, envolviendo rápidamente al doppelgänger en sus garras. Tras una combustión rápida e intensa, solo quedó un montículo de lodo negro, seco e inmóvil, y el calor persistente en el aire circundante. Agatha observó esta secuencia de acontecimientos con serenidad. Desde el momento en que la figura se materializó, supuso que podría ser un doble surgido de la densa niebla. Ahora, su mirada se dirigió pensativa hacia la dirección que el “Sargento Blythe” le había indicado justo antes de morir. “Entonces es por aquí, ¿eh…” murmuró en voz baja. “Guardiana, eso podría haber sido simplemente la artimaña de un doble” el sacerdote junto a ella se sintió obligado a advertirle tras oírla murmurar. “Bien podría ser una trampa del adversario. “Sin embargo, parecía no darse cuenta de que era un doble”, Agatha negó con la cabeza levemente. “¿Recuerdas la información que reunimos antes? Estos dobles parecen clasificarse en tres categorías. Un tipo es inconsciente y ataca a todo ser vivo indiscriminadamente. Otro parece estar bajo control externo y siembra el caos sistemáticamente en la ciudad. Y el tercer tipo parece preservar los recuerdos y emociones del original, sin siquiera ser consciente de su fraude…” El sacerdote parecía aturdido, su tono vaciló: "Estás sugiriendo..." La expresión de Agatha se tornó contemplativa por un momento, pero su fugaz indecisión pasó desapercibida para quienes la rodeaban. Tras reflexionar un momento, habló con su habitual calma: “Este doble fue duplicado hace poco. Puede que tenga recuerdos de unas horas o incluso menos. Por otro lado, cuando iniciamos nuestro descenso a la mina, las noticias del Ayuntamiento siempre las transmitía la secretaria. El gobernador Winston parece haber desaparecido”. El sacerdote rápidamente captó la inferencia de Agatha. “Así que, aunque el 'doble' es una invención, sus recuerdos son auténticos”, articuló rápidamente. “El gobernador Winston podría haberse aventurado aquí con un contingente de soldados no hace mucho, y un sargento llamado Martin Blythe podría haber muerto en estos túneles mineros. ¡Esta densa niebla podría haber reproducido al sargento recientemente fallecido y su recuerdo!” “Ese podría ser el caso.” Agatha respondió con un suave asentimiento y luego dirigió su mirada hacia el túnel minero, tenuemente iluminado por la luz difusa. Los misterios que se desvelaban en las profundidades de la mina eran desconocidos para todos, pero era evidente que el gobernador Winston poseía información que otros desconocían. Ahora, cuando toda la ciudad se encontraba envuelta en este fenómeno en una etapa crítica, él había liderado un escuadrón de soldados hacia la mina. La pista más importante, sin duda, se encontraba en esta dirección. “Gracias por la explicación.” Agatha volvió la mirada hacia el montón de lodo seco, que ya no se parecía en nada a una forma humana, y lo reconoció con solemnidad. Luego hizo una seña a sus subordinados:” ¡Síganme! ¡Vamos a encontrar al gobernador! … Simultáneamente, en la vasta extensión del océano cubierta por un cielo caóticamente oscuro, un espectral barco de dos mástiles se deslizaba sobre las olas como una ráfaga rápida, maniobrando hábilmente entre innumerables sombras tangibles e ilusorias de barcos. Lawrence se encontraba en la proa del Roble Blanco, mirando hacia el mar ondulante debajo de él. Entre aquellas agitadas olas ya se podía vislumbrar la silueta reflejada de la lejana Ciudad-Estado.
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Ascuas de aguas profundas (Novela) Capítulo 417

Estás leyendo el capítulo 417 de Ascuas de aguas profundas (Novela), un novela. Ese día, la niebla lo bloqueaba todo. Aquel día se convirtió en el capitán de un barco fantasma. Aquel día, atravesó la espesa niebla y se enfrentó a un mundo completamente subvertido y fragmentado: el viejo orden se… Este capítulo tiene publicado el 2 de junio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Ascuas de aguas profundas (Novela) tiene 850 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.