Leer Ascendencia de una ratón de biblioteca (Novela) Capítulo 39 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Después de que el bambú crepitara en el hogar, aferrándome al único tallo que quedaba, me vi envuelto en una bruma febril, retorciéndome de nuevo en el calor.
La rabia que sentí al ver quemar mis creaciones.
La frustración de que nadie entendiera en absoluto mi enfado.
La desesperación ante la realidad de que, por mucho que lo intentara, ningún libro jamás permanecería en mis manos.
Más allá de todo eso, se extendía un letargo que me hacía querer dejarlo todo.
No tenía motivación para hacer nada.
Me faltó voluntad para resistir.
Mi madre quemó la tablilla de madera, y la tablilla de bambú que Lutz había traído para reemplazarla también se quemó, pero yo ya ni siquiera sentía ira.
Ojalá este cuerpo perteneciera a un adulto sano, fuerte y resistente.
Si fuera adulta, podría prescindir por completo del papiro, las tablillas de arcilla y las tablillas de madera y fabricar papel washi.
Si tan solo hubiera tenido la salud y la fuerza para trabajar como Tulli o Lutz, podría haberlo intentado.
Pero de niño, siendo enfermizo y débil, ni siquiera podía cortar la madera necesaria para hacer papel.
Tal vez si esperara a ser mayor, este problema se solucionaría.
Pero aquello pareció un tiempo insoportablemente largo.
Y aun si llegara a ser adulto, ¿crecería con normalidad? ¿Ganaría fuerza y resistencia? ¿Crecería mi cuerpo?
No había esperanza.
Si todo fuera inútil, tal vez debería simplemente ceder a la fiebre que arde en mi interior.
¿Tiene algún sentido vivir en condiciones tan incómodas e insalubres, soportando penurias en un lugar donde, por mucho que lo intente, no puedo conseguir un libro?
Quizás sería mejor simplemente desaparecer.
Solo pensarlo me hacía sentir una fiebre que me consumía por dentro. El calor se extendía, tentándome a dejar de pensar y permitir que me engullera por completo.
Solo tenía un arrepentimiento: no me había disculpado con Lutz.
Él se había esforzado tanto por encontrar un material que no se quemara, pero yo nunca me disculpé por las tablillas de bambú arruinadas.
La voz de Lutz resonó en mi mente cuando dijo que iría a buscar bambú.
“¡Esto es para que me presenten a Otto! Ya pagué por adelantado, así que Myne, ¡tienes que mejorar sí o sí! ¿Entendido?”
Esa promesa seguía en pie.
Después de toda la ayuda que me prestó y la promesa que hicimos, ¿estaba bien simplemente ignorarlo y refugiarme en esta fiebre?
Desde luego, Lutz había pagado por adelantado.
Aunque hubiera sido fácil sucumbir a la fiebre y desaparecer, desde que acepté las tablillas de bambú, tuve que recuperarme y presentarle a Otto.
Repitiéndome a mí mismo “Es por Lutz”, reprimí la fiebre. Aunque me consumiera, era mejor cumplir primero mi promesa a Lutz.
Ordenar es importante. La última vez fue demasiado repentino; no tuve tiempo para eso.
¡Ay, sí! Cuando morí en el terremoto, no tuve tiempo de arreglar las cosas... ¡Ah! ¿Qué pasó con todo ese cúmulo de mi oscuro pasado? ¡Tengo tanta curiosidad! ¡No es momento de morir!
De repente, los recuerdos de mi oscuro pasado de mi vida anterior inundaron mi mente, y cuando salté gritando “¡No puedo morir así!”, la fiebre que sentía había disminuido considerablemente.
Aparté esos oscuros recuerdos del pasado a un rincón de mi mente y juré no pensar en ellos, dos días después,
Finalmente me permitieron salir por la puerta acompañado de mi padre, y me encontré cara a cara con Otto en la sala de guardia nocturna.
“Otto, lo siento. Te pedí que vinieras, pero luego me dio fiebre…”
Mientras estuve postrada en cama con fiebre, pasaron las vacaciones prometidas y no pude presentarle a Otto a Lutz.
“El jefe de escuadrón me comentó que tu fiebre no bajó durante cinco días. ¿Ya estás bien?”
“Sí, gracias a usted.”
Incluso cuando sonreía, Otto fruncía el ceño y estudiaba mi rostro atentamente.
¿De verdad estás bien? No tienes buen aspecto.
Mi tez pálida no se debía a la fiebre.
Fue por el problema con el papel con el que estaba teniendo dificultades.
“Ah, son algunas preocupaciones sin resolver… ¿Puedo preguntarte qué harías tú, Otto?”
¿Eh? ¿Quieres que escuche tus preocupaciones?
Los ojos de Otto se abrieron de par en par, mirándome fijamente.
Como mercader ambulante, Otto seguramente tuvo experiencias que ni siquiera puedo imaginar. Quizás me daría una respuesta que no se me habría ocurrido.

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Ascendencia de una ratón de biblioteca (Novela) Capítulo 39
Estás leyendo el capítulo 39 de Ascendencia de una ratón de biblioteca (Novela), un novela. Urano, una ratón de biblioteca que finalmente había encontrado trabajo como bibliotecaria en una universidad, murió trágicamente poco después de graduarse. Renacía como hija de un soldado en un mundo donde la tasa de… Este capítulo tiene publicado el 27 de noviembre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Ascendencia de una ratón de biblioteca (Novela) tiene 615 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.