Leer Ámeme señorita Villana! (Novela) Capítulo 8 online gratis en español
—Punto de vista de Yukko, unos dias antes—
Dormir debería ser fácil.
En teoría.
Te acuestas, cierras los ojos... y listo.
Pero no.
No cuando compartes habitación con alguien como Iris.
Me giré sobre la cama por tercera vez, aplastando la almohada contra mi cara.
—Ugh...
Silencio.
Bueno... no exactamente.
—"...ruta... Mina... no esa no... bad ending..."
...
Abrí un ojo.
—¿Eh?
Levanté lentamente la cabeza.
Iris estaba dormida.
Completamente dormida.
Respiración tranquila.
Expresión relajada.
Pero su boca...
—"...evento... príncipe... no importa... Mina es mejor..."
—...
Parpadeé.
—¿Está... hablando dormida?
Me incorporé un poco, apoyándome sobre un codo.
—"...guardar partida... repetir... Mina..."
—...
—...
—¿Guardar qué?
Fruncí el ceño.
Eso no sonaba como algo normal.
Ni siquiera para ella.
—"...no quiero esa ruta... Mina... siempre Mina..."
—...
—Okay.
Me senté completamente en la cama.
—Esto ya es raro.
Y eso que Iris ya es rara de por sí.
Me acerqué un poco más, inclinándome hacia ella.
—Oye...
Nada.
—Oye, Iris...
Sigue dormida.
—"...no es un juego... no... sí lo es... yo vine de..."
Me congelé.
—¿De...?
Silencio.
Iris murmuró algo ininteligible y se giró hacia el otro lado, abrazando la almohada.
Y ya no dijo nada más.
—...
Me quedé quieta.
Mirándola.
—¿Qué fue eso...?
No sonaba como sus típicas tonterías.
No era como cuando dice cosas raras despierta.
Esto...
Era diferente.
—"Guardar partida"... "ruta"... "yo vine de..."
...
Me dejé caer de nuevo en la cama.
—...
Miré el techo.
—No entiendo nada.
Pero una cosa sí sabía.
—Mañana le voy a preguntar.
La mañana llegó demasiado rápido.
—¡IRIS!
—¿Eh? ¿Qué? ¿Mina? ¿Dónde?
—No, yo.
—Ah... Yukko...
Iris se incorporó lentamente, con el cabello hecho un desastre.
—Buenos días...
—No, no, no.
Me crucé de brazos.
—Tenemos que hablar.
—¿Eh?
—Ayer.
—¿Ayer?
—Bueno, hoy en la madrugada.
—¿Dormimos?
—Sí.
—Entonces no pasó nada.
—HABLASTE.
—¿Eh?
—Dormida.
—...
Iris se quedó completamente quieta.
—...
—...
—Ah...
Desvió la mirada.
—Eso pasa a veces.
—¿Sí?
—Sí.
—¿Y siempre dices cosas raras?
—¿Cosas raras?
—MUY raras.
—...
Se rascó la mejilla.
—No recuerdo nada.
—Claro que no.
Me acerqué un poco más.
—Pero yo sí.
—...
—Dijiste cosas como "ruta", "guardar partida" y...
Hice una pausa.
—"...yo vine de..."
Silencio.
Iris se tensó.
Fue sutil.
Pero lo noté.
—...
—Eso no suena normal, ¿sabes?
—Jeje...
Risa nerviosa.
—Seguro fue un sueño raro.
—¿Un sueño?
—Sí, sí.
—¿Y siempre dices "guardar partida" en tus sueños?
—...
—¿Iris?
—...
Se rascó la cabeza.
—Bueno, tal vez sí fue raro.
—Ajá.
—Pero no es importante.
—Para mí sí.
—No debería.
—Lo es.
Silencio.
La miré fijamente.
—¿Qué quisiste decir con "yo vine de..."?
—...
Iris evitó mi mirada.
—Nada.
—Eso no es una respuesta.
—Es suficiente.
—Para ti.
—...
—Para mí no.
Me incliné hacia adelante.
—Dímelo.
—No.
—Dímelo.
—No.
—Dímelo.
—No.
—...
—...
—Por favor.
...
Iris levantó la mirada.
—...
—...
—...
Suspiró.
—Eres muy insistente...
—Sí.
—...
—...
—Está bien.
Me enderecé de inmediato.
—¿En serio?
—Pero no te burles.
—No lo haré.
—Y no te enojes.
—No lo haré.
—Y no me dejes de hablar.
—No lo haré.
—...
—...
—Prometido.
—Prometido.
Silencio.
Iris respiró hondo.
—Esto va a sonar raro.
—Ya estoy preparada.
—No, no lo estás.
—Sí lo estoy.
—No.
—Sí.
—...
—...
—...
—Está bien, habla.
Iris dudó un momento más.
Y luego...
—Yo... no soy de aquí.
—...
Parpadeé.
—¿Eh?
—No en ese sentido.
—¿Entonces?
—Es difícil de explicar...
—Inténtalo.
—...
Iris se llevó una mano al pecho.
—Imagina... que el mundo es como una historia.
—...
—Como un cuento.
—...
—Donde todo ya está... más o menos escrito.
—¿Destino?
—Algo así.
—Okay...
—Y hay personas que... ven esas historias.
—¿Como adivinos?
—Más o menos.
—...
—Y yo...
Hizo una pausa.
—Yo vengo de un lugar donde... esas historias se ven como entretenimiento.
—...
Parpadeé varias veces.
—No entendí nada.
—Lo sabía.
—Explícalo mejor.
—Es que no hay palabras aquí para decirlo.
—Inténtalo igual.
—...
—...
—Es como si... alguien pudiera vivir muchas versiones de la misma historia.
—¿Muchas?
—Sí.
—¿Cómo?
—Tomando decisiones distintas.
—...
—...
—¿Como repetir el mismo día?
—¡Sí! ¡Algo así!
—Ah.
Asentí lentamente.
—Eso tiene un poco más de sentido.
—Y en una de esas historias...
Me miró.
—Aparecen tú, Mina... todos.
—...
—Y yo... conocía esa historia.
—...
—Antes de estar aquí.
Silencio.
—...
—...
—...
—¿Entonces...?
Incliné la cabeza.
—¿Sabes lo que va a pasar?
—No exactamente.
—¿Pero más o menos?
—Más o menos.
—...
—...
—Eso es muy conveniente.
—Lo sé.
—Y muy sospechoso.
—También.
—...
—...
—Pero no parece que estés mintiendo.
—No lo estoy.
—...
Suspiré.
—Bueno.
—¿Eh?
—No entiendo del todo.
—Lo sé.
—Pero...
Me encogí de hombros.
—No me importa tanto.
—...
Iris parpadeó.
—¿Eh?
—O sea, sí es raro.
—Mucho.
—Y complicado.
—Bastante.
—Pero...
Sonreí.
—Tú sigues siendo tú.
—...
—La chica rara que grita por Mina.
—¡Oye!
—La que no se calla nunca.
—¡OYE!
—La que me cae bien.
—...
Se quedó en silencio.
—Y eso es lo que importa.
—...
—No de dónde vienes.
—...
—Sino quién eres ahora.
—...
Iris sonrió.
—Yukko...
—¿Qué?
—Eres genial.
—Lo sé.
—...
—...
—Oye.
—¿Qué?
—En esa... historia.
—Ajá.
—¿Hay algo sobre Mina?
...
Silencio.
Los ojos de Iris brillaron.
—¡SÍ!
—¡HEY!
Le puse una mano en la boca.
—¡MMH!
—Tranquila.
—¡MMH!
—Antes de que empieces a hablar sin parar...
—...
—...
—Respira.
Iris asintió.
Solté su boca.
—Gracias.
—De nada.
—Y sí, hay MUCHAS cosas sobre la señorita Mina—
—No.
—¿Eh?
—No me digas.
—¿Por qué?
Me crucé de brazos.
—Porque...
La miré fijamente.
—Si algo bueno aguarda en el futuro para esa señorita Mina...
—...
—Entonces yo seré quien juzgue si vale la pena o no para ti.
—...
—No voy a dejar que mi mejor amiga caiga en manos de alguien horrible.
—...
—Aunque sea bonita.
—...
—Y elegante.
—...
—Y todo eso que dices.
—...
—Pero si es mala contigo...
Fruncí el ceño.
—No me va a gustar.
Silencio.
Iris me miró.
Y luego...
Sonrió.
—Está bien.
—Bien.
—Entonces...
Se levantó de la cama de un salto.
—¡Tendré que hacer que la señorita Mina sea digna de tu aprobación!
—Eso suena como un problema.
—¡Será increíble!
—Eso suena como un desastre.
—¡Vamos!
—¿A dónde?
—¡A clase!
—...
—...
—...
Miré por la ventana.
—...
—...
—...
—Estamos tarde.
—¿EH?
—MUY tarde.
—¡NOOOO!
Iris empezó a correr por la habitación, intentando arreglarse.
—¡Mi uniforme!
—¡Mi cabello!
—¡MIS COSAS!
—¡CÁLMATE!
—¡NO PUEDO!
—¡RESPIRA!
—¡NO QUIERO MORIR EN MI PRIMER MES!
—¡NO TE VAN A MATAR!
—¡MINA SÍ!
—...Bueno, eso sí es posible.
—¡YUKKO!
—¡YA VOY!
Salimos corriendo de la habitación.
—¡RÁPIDO!
—¡CORRE!
—¡NO QUIERO QUE NOS REGUÑEN!
—¡YO TAMPOCO!
Y mientras corríamos por los pasillos...
No podía evitar pensar—
—"...yo vine de..."
—...
Miré a Iris.
—...
—Qué chica tan rara...
Sonreí.
—Pero es mi amiga.
Y eso era suficiente.

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Ámeme señorita Villana! (Novela)
Capítulo 9
Ámeme señorita Villana! (Novela) Capítulo 8
Estás leyendo el capítulo 8 de Ámeme señorita Villana! (Novela), un novela. La historia gira en torno a Sora Saito, una estudiante universitaria que posee una gran pasión en los juegos de tipo otome, las novelas y el manga, sin embargo un día súbitamente tras pasar una cantidad peligrosamente… Este capítulo tiene publicado el 19 de octubre de 2026. Ámeme señorita Villana! (Novela) tiene 20 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.