Leer UN ETERNO FINAL (Novela) Capítulo 325 online gratis en español
La familia Motzu dio varios pasos hacia atrás de su Rey cuando el Antepasado Moj se mostró.
Provocaba un miedo irracional en la sangre cada vez que lo veían.
Después de todo, había provocado un genocidio que casi acaba con todas las regiones circundantes.
Si el Rey Motzu no hubiera salido de su confinamiento, entonces toda la Familia Motzu hubiera sido aniquilada.
“¡SILENCIO!”
La voz del Rey Motzu se escuchó por toda la región.
Provocando que el Antepasado Moj les bajara a sus humos, el Antepasado Moj solo expreso una risa pequeña.
“¡LOS COMANDANTES SUPREMOS GUIARAN Y PROTEGERAN LOS ALREDEDORES DEL ANTEPASADO MOJ!”
Los dos seres por debajo del Rey Motzu.
Ambos hermanos medio paso hacia el reino Rey.
Se inclinaron ante sus palabras.
“¡Obedecemos sus órdenes!” – Dijeron al unisonó.
Luego el Rey Motzu regreso a mirar a Adrián.
“¡GENERAL SUPREMO!”
Adrian se inclinó ante su llamado.
“¡DEJAEL MANDO DE LA ESPADA A MI NIETA Y DIRIGE AL ANTEPASADO MOJ! ¡DICTARAS Y MANEJARAS A TODAS LAS TROPAS DE LA DECIMA GRACIA DESDE SU CABEZA!”
“¿Eh?”
Adrián estuvo sorprendido de este cambio.
Según tenía entendido, aunque era el General Supremo, solo comandaría y ayudaría en esta guerra como soporte bélico.
Nunca se imaginó como soporte estratégico.
Pero, no podía rechazar las órdenes del Rey.
“¡Acepto las órdenes del Rey!”
Mei Motzu también se vio un poco complicada en tal asunto.
Después de todo tenía un trato con Adrián, ahora su abuelo le estaba dando todo el poder de la Espada de la Antigua Destrucción.
Clasificada dentro del Rango Antiguo, como una espada de las más poderosas.
Adrián dejo su puesto a Mei, y luego bajo hacia la cabeza de cabello blanco del Antepasado Moj, aunque bajo lentamente.
“¡VAMOS NO MUERDO! ¡ADEMAS YA TE CONOCI EN LA PRUEBA! ¡MI DISCIPULO SEIJI TE DEBE UN FAVOR!”
“¡Espero que el Señor me perdone!” – Dijo Adrián mientras se inclinaba.
Sabía lo que significaba estar sentado en la cima.
El Antepasado Moj era un Tesoro Celestial, y que alguien estuviera en su cabeza lo justificaba, ya no era una persona, un ser humano, ahora solo era un objeto que debía ser usado por otros.
Por lo cual Adrián no hablo de forma arrogante, se inclinó y se colocó en la cabeza del Antepasado Moj.
Era incluso más grande que cinco montañas apiladas.
Adrián había visto muchas criaturas gigantescas en los cuentos de Dialo.
Pero estar cerca, sí que era otra sensación.
Luego de hacer todos los preparativos.
El Rey Motzu.
Alzo su brazo.
Nadie podía verlo.
Pero con solo moverla hacia el espacio frente suyo.
El espacio empezó a ser cortado fibra a fibra.
Abriendo un portal, tan inmenso como la misma región.
Cuando se giró para mirar a todas sus tropas.
Finalmente, el Rey Motzu se puso de pie.
Al ponerse de pie, las ondas bailaban cada vez que pisaba el espacio.
Cuando el Rey se levantó, también lo hicieron las banderas.
Cientos de banderas gigantescas se levantaron en los cinco puntos cardinales.
Eran las banderas con el dibujo de la Secta de la Décima Gracia.
No eran banderas normales, cada bandera estaba llena de un millón de Almas Errantes, Almas de cultivadores prófugos, y Almas de bestias asesinadas por el mismo Rey, eran otra carta de batalla muy poderosa que se desplegaba para que la moral de todos se elevara.
Las banderas se ondearon, los carros de guerra empezaron se llenaron de energía, y las decenas de espadas, junto con los miles de cruceros en el ambiente.
Cambiaron todo el panorama, estaban listos para la guerra.
El Rey Motzu embozo una sonrisa, mientras sus ojos verdes como las esmeraldas brillaban como una luz eterna.
“¡PARTIREMOS DE INMEDIATO!”
“¡NO LUCHEN POR LA DECIMA GRACIA!”
“¡NO LUCHEN POR ESTA TIERRA!”
“¡LUCHEN POR SOBREVIVIR!”
“¡DESDE AHORA EN ADELANTE, SI QUIEREN SEGUIR VIVIENDO! ¡DEBERAN LUCHAR PARA NO SER EXTERMINADOS!”
“¡ESTE ES EL CAMINO DE UN CULTIVADOR!”
“¡LA MATANZA ABSOLUTA!”
Ante sus palabras.
Todos vitoreaban.
Las banderas se ondearon con fuerza.
“¡DOY INICIO A LA GUERRA DE EXTERMINIO!”
Cuando dijo esas palabras.
El Rey avanzo primero por el portal, seguido de todos.
De su familia, de la espada Antigua, de los miles de cruceros, de los cientos de carros de guerra, de las banderas, de los mundos en el cielo.
Y sobre todo por el Antepasado Moj.
“¡ESTO COMIENZA A SER EMOCIONANTE! ¡OYE CHICO DIVINO TIENES ALGUN NOMBRE, NO QUIERO PASAR LLAMANDOTE CHICO DIVINO!”
“¡Mi nombre es Adrián, mayor!”
“¡¿ADRIÁN EH?! ¡ES MEJOR QUE TE PREPARES, INCLUSO UN TESORO COMO YO PUEDO MORIR SI NO TENGO CUIDADO!”
“¡Si señor!”
Todos entraron por el portal.
Xu Wudao y Su Ming estaban debajo en los cruceros.
Ellos ya sabían lo que tenían que hacer, no dejarían que los discípulos de la Santa Iglesia de Motzu mueran en esta guerra.
Además, que Xu Wudao siempre estaba manteniendo comunicación con Adrián.
Xu Wudao también esta extasiado.
Una guerra era la única forma de crecer desmedidamente.
Su Ming no estaba tan acostumbrado a la Guerra, solo suspiro cansado, de alguna forma esperaba que nadie importante muriera.
De cualquier forma, ayudo a Aeguer con varios escudos hechos con su propio cabello para que se protegiera si estaba en peligro.
Después de todo, no podía estar atento a todas las variables.
“Deja de preocuparte punk Su Ming, una vez que nos reagrupemos, estarás con tu preciada Aeguer, además, también tenemos que ayudar a la primera novia del hermano menor a Jazmín”
“Sabes que si dices eso en su cara se enojara, además, necesitamos capturar un millón de necrófagos para el hermano menor, ¿Sabes para que los necesita?”
“Ya lo sabrás en su debido momento, por el momento enfócate en reagruparnos, debemos traer a toda la Santa Iglesia de Motzu hacia nuestro campo”
Su Ming asintió, ese era el plan principal.
En ese momento.
Todas las tropas atravesaron el gigantesco portal.
Pronto aparecieron en una tierra desolada.
Pero llenos de cultivadores hasta donde uno podía ver.
Un Anciano Supremo de cada una de las cuatro familias supremas estaba presente en aquel lugar.
Un Anciano supremo era igual de fuerte que los comandantes supremos de la familia Motzu.
Solo en este lugar se reunieron más de seis seres medio paso hacia el Reino Rey.
Por lo cual, el ambiente empezó a distorsionarse.
Cada uno de los cuatro ancianos se inclinó ante el Rey Motzu.
“¡La familia Lix saluda al Rey Motzu!”
“¡La familia Sort saluda al Rey Motzu!”
“¡La familia Juris saludo al Rey Motzu!”
“¡La familia Hort saludo al Rey Motzu!”
El emblema de estas cuatro familias supremas, las cuales siguieron fielmente al antiguo Soberano Motzu al continente Supremo para comenzar una devastación como ninguna otra.
Antes eran conocidos como las cinco familias de la destrucción, aunque ahora solo quedaban cuatro.
Era un panorama desalentador.
En medio de tales saludos.
De pronto el espacio empezó a ondularse.
No fue solo uno, si no tres ondulaciones al mismo tiempo, provocando un aumento inmenso de la contaminación.
Tres energías aterradoras atravesaron el espacio como un espejo.
El espejo se quebró, al igual que el espacio.
De tales grietas.
Tres enormes tumbas aparecieron.
Era tumbas de incalculable valor, desatando una devastación de contaminación como ninguna otra.
Los niveles actuales podrían transformar en seres malditos incluso a seres del Alma naciente.
Si no fuera por la barrera protectora, entonces ocurriría muchas calamidades.
Pero no fue todo.
La primera tumba empezó a abrirse.
Poco a poco la tapa se movió a un lado, la contaminación salía de cada uno de los bordes como olas embravecidas.
Una mano tan pálida gris como la ceniza se agarró de uno de los bordes.
Pero no era solo una, pronto otras seis más aparecieron alrededor, sujetando cada uno de los bordes.
La Contaminación llego a niveles tan extremos que el cielo mismo empezaba a resquebrajarse con la aparición de este ser.
Con la ayuda de todas sus manos potradas en la tumba.
Poco a poco empezó a mostrarse.
Sus dos piernas salieron y tocaron el suelo, provocaron un terremoto de lo gigantesco que era.
Este ser solo tenía una estructura parecida al de un humano.
Pero no lo era.
Con brazos y piernas largas como un insecto, el torso y el abdomen flaco con piel desgarrada.
Y cuando su rostro se mostró.
Quienes lo vieron sintieron un miedo impuesto en sus almas.
Muchos de los seres de la Ascensión Mundial dieron un paso hacia atrás.
En ese rostro no había pelos, ni ojos, solo una boca gigantesca con dientes afilados, salpicando saliva.
En su cabeza existía una corona brillante de oro.
Demostrando su estatus como Rey.
Pero su porte y apariencia eran terroríficos.
Era la primera vez que Adrián miraba a un Rey.
Nunca creyó ver que existiera una forma de vida, que pudiera verse tan aterradora.
Pero la contaminación que salía de cada uno de sus poros, demostraba que no estaba frente a un ser que podía enfrentar.
El Aura que este Rey de los Necrófagos exudaba era tal, que sofocaba a todos los seres de la Ascensión mundial.
“¡¿Solo se ha levantado el Primer Rey?! ¡¿Por qué?!”
“¡Están confiados, desde que un nuevo Rey se ha levantado en su raza, sienten que no tienen nada que temer”
“¡Siento el aura del viejo Shion saliendo de la tercera tumba! ¡Es desagradable!”
“¡Esperaba preguntarle si valió la pena sacrificar a toda la familia Shion solo por esta oportunidad!”
Los Ancianos conversaron entre sí.
Mientras ellos conversaban.
El Ambiente tembló.
Cuando el primer Rey de los Necrófagos señalo al Rey Motzu.
“REY.MOTZU.HA. LLEGADO.EL. MOMENTO. DE. QUE. MUERAS.”
En las guerras siempre había un bando que ataca y otro que defiende.
Pero en las guerras de los Inmortales.
No siempre sucede.
En ese momento que todos miraban hacia la raza de los Necrófagos.
El primer Rey levanto sus diez brazos hacia el cielo.
En un instante toda la contaminación se reunió en sus manos.
Su sonrisa se extendió por todo su rostro.
Cuando en un solo punto de todos sus brazos, de toda la contaminación.
Un pequeño punto nació de la nada.
Este pequeño punto lleno de oscuridad floto entre todas sus palmas.
Fue formado por toda la contaminación que un Rey reunió.
El aura que exudaba era casi nula, nadie podía sentir una amenaza real.
Pero nadie se acercaba solo, el Rey Motzu dio un paso hacia adelante.
“¡FINALMENTE.HE.LOGRADO.UN.GRAN.AVANCE.EN.MI.LEY!”
Reunido en su mano el punto negro.
El primer Rey de los Necrófagos se rio, y se lo tiro hacia el Rey Motzu.
“¡MUERE.!”
Para todos fue un ataque simple.
Pero los Ancianos que vieron ese punto negro acercándose, dieron un paso hacia atrás.
“¡Ese desgraciado a comprendido aún más la Ley de la Gravedad!”
“¡Ya no está en la etapa del Rey Inicial, me temo que llego al Reino Intermedio!”
Los Ancianos comentaron, mientras retrocedían aún más.
El miedo que ese punto negro representaba para los Ancianos demostraba lo aterradora que era.
Adrián trataba de comprenderlo, pero no podía, quería ver si podía ver algo más que los demás ancianos no podían, en este primer enfrentamiento entre Reyes.
Sin embargo, no tuvo tiempo.
El punto negro llego ante el Rey Motzu y se expandió monstruosamente.
Causo que la gravedad aumentara de tal manera, que empezó a tragarse las montañas aledañas, e incluso a doblar el espacio.
Los miles de tropas de los Necrófagos que estaban en el frente, fueron succionados en un instante.
Los Ancianos y todos miraban con terror.
“¡Ese primer Rey acaba de lanzarnos un agujero negro…!”
“¡Su fuerza a crecido desmedidamente, en la anterior guerra no tenía estos poderes!”
El Rostro de los Ancianos de la Ascensión Mundial se pusieron pálidos, incluso si tuvieran mil vidas, no podían resistir algo de tal magnitud.
Incluso aunque estaban alejados por unos cientos de kilómetros.
Podían sentir como la gravedad los quería devorar, si se acercaban lo suficiente, sería su fin.
Ni siquiera los comandantes supremos sobrevivirían ante tal fuerza.
Solo había alguien capaz de resistir tal fuerza creada de las leyes del cielo y la tierra.
Y eso…Era el Rey Motzu.
Su mirada tranquila, aunque la gravedad caía sobre todo su cuerpo y el espacio se deformaba a su alrededor, no le afectaban.
Extendió su mano, y le dio un toque suave.
En ese instante, la gravedad empezó a disminuir, y el agujero negro se desvaneció.
El Primer Rey de los Necrófagos se rio de tal acto, parecía que ya lo esperaba.
“SIGUES.SIENDO.DESPRECIABLE.YA.CONOCES.MI.ESENCIA.Y.SABES.COMO.DETENERLA”
“NO.IMPORTA.ESTA.VEZ.NO.SOLO.SOMOS.EL.SEGUNDO.Y.YO.TAMBIEN.ESTA.EL.TERCERO.”
“Y.EL.TERCERO.A.REVELADO.TU.ESENCIA.ALGO.QUE.NO.PUDIMOS.SABERDESPUES.DE.CASI.DIEZ.MIL.AÑOS.”
El primer Rey se rio, mientras la segunda y la tercera tapa de las tumbas se abrían.
En ambos bandos todas las tropas se preparaban.
La Guerra daba su inicio.
Los Reyes de la raza de los Necrófagos, habían despertado.

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UN ETERNO FINAL (Novela)
Capítulo 326
UN ETERNO FINAL (Novela) Capítulo 325
Estás leyendo el capítulo 325 de UN ETERNO FINAL (Novela), un novela. Un final para los moribundos, un final para los reyes, un final para los soberanos, un final para la humanidad, un final para la paz. Todo se enfrenta, inevitablemente, a su fin. Solo el tiempo tiene el poder de… Este capítulo tiene publicado el 31 de agosto de 2026. UN ETERNO FINAL (Novela) tiene 344 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.