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Leer UN ETERNO FINAL (Novela) Capítulo 297 online gratis en español

La oscuridad en la cueva, y la contaminación habían llegado a niveles extremos. Ningún ser humano, o un cultivador normal debía acercarse a este espacio, si lo hacía se transformaría instantáneamente en un ser contaminado. Pero en este lugar había cuatro personas. Después de la destrucción del mundo del Ensueño. Adrián, Su Ming, Xu Wudao y Jina habían vuelto a la normalidad. En esta cueva, solo existían manos demacradas, y también había un ser sentado en una silla. Este ser solo era huesos, su rostro no podía verse, pero sus pupilas doradas demostraban que alguna vez había sido un ser Divino. Xu Wudao fue el que se acercó a esta entidad. “¡L…la humillación de ese día…ha terminado!” – Hablo el esqueleto divino. “Si, ha terminado” – Dijo Xu Wudao. El esqueleto solo sonrió, antes de volverse partículas doradas, y unirse a Xu Wudao. Por un momento los ojos de Xu Wudao formaron el símbolo de lo Infinito, pero los quito al otro. “¡A-a-absorbió al Dios del Ensueño!” – Grito Jina mientras daba un paso hacia atrás. Ella conocía muy bien la historia del Dios del Ensueño, un Dios muy poderoso que se enfrentó al Soberano Motzu, aunque al final el Soberano Motzu gano. El Dios del Ensueño le había provocado heridas graves. Su Ming parecía conocer un poco más en todo este tiempo que estuvo con Xu Wudao, por lo cual no estuvo tan sorprendido, además, gracias a la ayuda de Xu Wudao, pudo elevar su Dao de la sangre a un nuevo nivel. Adrián tampoco dijo nada, si Xu Wudao no quería contarles sus secretos no lo obligarían. Aunque sentía que Xu Wudao se miraba distinto, no podía mirar las emociones de Xu Wudao, pero ahora se sentía como si algo hubiera cambiado. “Vamos, derrotamos a un Soberano, aunque el Soberano era solo un recuerdo y no el original, y si hubiera sido el original hubiéramos muerto, pero lo derrotamos, así que más ánimo” – Dijo Xu Wudao con su voz característica. Adrián solo negó con la cabeza, era el mismo hermano mayor de siempre. Los cuatro empezaron a salir de aquella fosa. Aunque Jina aún se mantenía alejado de Xu Wudao, no sabía lo que había pasado en el sueño, ni tampoco le dieron alguna explicación, pero viendo los acontecimientos, no sabía ni que decir. Adrián creo la plataforma con su miasma para continuar el viaje. Aun con toda esa experiencia, y los recuerdos, Adrián miro a Xu Wudao. Xu Wudao solo le sonrió. “¿Qué es lo que quieres saber hermano? Adelante has tu pregunta, además, ya le he contado algunas cosas al punk de Su Ming” Su Ming quien se encontraba meditando solo asintió. Ya se había acostumbrado que Xu Wudao lo llamara punk, aunque no sabia cual era el significado. Jina también se intereso en el tema, pero cuando quiso acercarse, una barrera de sangre la detuvo, Su Ming la creo para que Jina no interfiriera. Xu Wudao sonrió, y cuando se quitó sus gafas oscuras, apareció el símbolo de lo infinito en sus ojos. Los mismos ojos que el Décimo. Pero estos eran diferentes, cuando observo los de Xu Wudao, eran como si estos le pertenecieran. “Los ojos del Dios de lo Infinito, el Dios Ancestral ¿hermano tu eres….?” Adrián sabia de donde venían esos ojos, los recuerdos de Dialo aun estaban en su mente. Además, como podía olvidar esos ojos. Sin embargo, antes de que pudiera terminar su pregunta. Xu Wudao lo detuvo. “No soy el Dios de los Infinito, pero tampoco estas tan alejado de la respuesta correcta, digamos que soy una variante de aquel ser, una variante que no debería existir, sin embargo, lo infinito conlleva riesgos, y yo soy ese riesgo” Explico Xu Wudao, mientras se colocaba nuevamente sus gafas oscuras. “He pasado muchas vidas queriendo deshacerme de este estatus de variante, he pasado varias eras calculando cuando iba a despertar, el sello que lo contiene es muy frágil pero aún queda tiempo, cuando despierte, tratara de asesinarme y a todos los que conocí en todas mis vidas, ¿Qué te parece hermano menor? Si sigues conmigo los peligros a los cuales te enfrentaras serán demasiado grandes ¿Aun quieres seguir siendo mi hermano menor? Si no simplemente puedo borrarte de mis recuerdos, no te pasara nada cuando despierte” Pregunto Xu Wudao, en su mano apareció una bola de cristal dorada, cuando Adrián vio esa bola de cristal, se vio así mismo, desde el día que se conocieron, sus aventuras, y el camino que recorrieron juntos. Xu Wudao solo trataba de protegerlo, trataba de dejarlo ir, no quería que sus problemas recayeron sobre sus hermanos. Pero Adrián ya tenia muchos peligros, los antiguos queriendo despertar, la cabeza demoniaca que algún día despertaría, el Decimo quien no lo dejaría vagar libremente, había mucho en su corazón que le pasaba. Era un peso que podría derribar a cualquiera. Sin embargo, Adrián recogió la bola de cristal, Xu Wudao se sorprendió, pero no dijo nada, respetaría la elección de su hermano. En el siguiente instante Adrián aplasto la bola de cristal, haciéndola explotar. “¡Alguna vez hicimos un juramente hermano mayor! ¡No me pidas que te olvide, ni tampoco me pidas que olvide a mi hermano!” Dijo Adrián, mientras el miasma cubría los recuerdos, devorándolos. Aunque su carga era muy pesada, aun podía aguantar la carga de su hermano. Xu Wudao se quedó perplejo, en todas sus vidas, siempre había un momento donde ponía a sus hermanos elegir, desde la antigüedad hasta el día de hoy, era la primera vez que no lo abandonaban. Incluso si sus ojos eran lo infinito, aun podían echar lágrimas, pero las oculto tanto como pudo. “Ustedes dos sí que son…unos verdaderos hermanos” – Dijo Xu Wudao mientras se daba la vuelta para mirar el horizonte. Adrián solo sonrió, y Su Ming quito la barrera, Ambos habían tomado su decisión. No lo abandonarían. Jina era la única que no sabia que estaba pasando. Volaron cerca de unas horas más. Antes de llegar a la Santa Iglesia de Motzu. Cuando llegaron cada uno tomo su camino, como aun faltaba un mes para volver al continente Supremo, debían esperar. Su Ming subió a la cima de la estatua de barrera, cuando llego se inclino tres veces antes el Soberano de la muerte Sutra. Xu Wudao volvió a la novena Iglesia quería conversar con el noveno maestro. Cuando llegaron ya había sido en la noche. Por lo cual ya no había mucha gente. “No crees que es mejor que vayas donde el patriarca, el seguro ha de tener un cuarto listo para ti” – Dijo Adrián hacia Jina, quien parecía no querer despegarse de él Estaba siempre tras suyo. Aunque ya no podía decirle que se vaya, ya que le debía un favor. “Cualquier lugar que el hermano Adrián me lleve está bien” – Dijo Jina. Adrián solo suspiro. No podía estar calmado. Aunque no quería que Jina se enterara de su hermana menor. Adrián se había prometido regresar a verla. Por lo cual, ambos volaron hacia una dirección en específico. Cuando Adrián paso su sentido divino por la casa de su hermana. Bai Guoer quien estaba concentrada haciendo píldoras, de repente tuvo la misma sensación que hace unas horas. Cuando sintió esa familiaridad dejo todo lo que estaba haciendo. Rápidamente salió de la casa. Cuando miro hacia el cielo. Sus ojos se llenaron de lágrimas. “¡Hermano mayor realmente volviste!”- Dijo Bai Guoer con total emoción, se lanzó eufóricamente sobre su hermano mayor para darle un abrazo. Adrián no se negó ante tal muestra de cariño. Simplemente sonrió, y acaricio la cabeza de Bai Guoer. “Te dije que volvería” – Dijo Adrián. Realmente dos años era poco tiempo para los cultivadores, pero siempre se cultivaban muchas emociones, el tiempo solo era un pasaje para que esas emociones crecieran. Su voz y su alboroto trajo la atención de todos en la casa. Carlos y Simón miraban desde una ventana, mientras que Misa y Ana salieron al balcón del primer piso. Cuando observaron al hermano mayor de Bai Guoer regresar, no pudieron creerlo, a la vez que cuando sintieron el cultivo de Adrián, se dieron cuenta, que ni siquiera pudieron sentirlo. Solo había pasado dos años, aunque todos habían entrado al reino del Establecimiento de la fundación, cada vez que Adrián aparecía, siempre aparecía mucho mas fuerte. Después del abrazo por parte de Bai Guoer, los tres entraron a la casa de su hermana. El ambiente era el mismo de siempre, en el piso de la sala, siempre había muebles lujosos de parte de la familia de Misa. Misa se había cambiado rápidamente, se había puesto un vestido azul con el cual resaltaba sus atributos y su gran pelo dorado. Ana también trajo una tetera, y estaba sirviendo Te en tazas especiales. Sin embargo, Misa noto que detrás de Adrián había una chica. Pero antes de decir algo, no pudo sentir el cultivo que tenía la chica detrás de Adrián, ambas eran casi de la misma edad, pero Jina era superior en todo sentido, además, de que era una belleza superior. “Hermano Adrian, no esperábamos que volvieras tan pronto ¿Puedo preguntar el nombre de tu amiga?” – Dijo Misa acercándose rápido hacia Adrian, aunque su voz sonaba tranquila, se sentía un poco celosa. Adrián no esperaba una pregunta y un acercamiento tan rápido de Misa. Por lo cual trato de explicar rápidamente. “Ella es Jina Motzu, es una descendiente del Soberano Motzu de la Décima Iglesia” – Adrián dijo con mucha tranquilidad. “¡¿Qué?!” “Descendiente del Soberano Motzu” Pero al terminar sus palabras, la reacción de Misa fue de terror, dio varios pasos hacia atrás, hasta volver a sentarse nuevamente. Nunca esperaría que una descendiente viva del Soberano Motzu estuviera presente, aquí en esta casa, además, de que, por su estatus, debería ser una hija del Cielo. Su estatus era mas grande que el suyo, por lo cual se sintió rápidamente intimidada. Para Jina era muy molesto ese tipo de reacciones. Se sorprendería si para Adrián significara algo, pero para Adrián el estatus de Jina era menos que el de un perro. Solo Bai Guoer sonreí en tal situación, ya que su hermano no le daba mucha importancia a Jina, ella tampoco le daría mucha importancia. A Ana le temblaba las manos, mientras colocaba un poco de Te para Jina. Un estatus tan legendario intimidaba a todos. Adrián solo suspiro, era mejor no contarles que ahora era un elegido del cielo de la Decima Iglesia. “Hermano mayor, esta vez te preparé unos platos de comida, y también hice suficiente para todos” – Dijo Bai Guoer, mientras de su anillo salían diferentes platos, hacia la mesa que había en el centro. “Enserio, gracias” – Adrián siempre estaba contento con la comida de su hermana menor, aunque ya no sentía hambre, decidió comer todo lo que pudiera. Empezó por el primer plato y era exquisito, había piernas de pato espiritual, mezclado con arroz de cien años, unas pequeñas algas, junto con varias especias. Bai Guoer siempre se enorgullecía de su cocina, aunque ella también había crecido, ya no era una niña. Ya empezaba actuar como adolescente, su ropa era diferente, y su pelo ahora estaba arreglado, incluso se había maquillado un poco, y se había colocado un poco de perfume, empezaba a ver a su hermano con nuevos sentimientos, pero no podía decirlo, ya que Adrián siempre la vería como su pequeña hermana. “¡Esto esta sabroso hermana!” – Dijo Adrián con mucha felicidad. Bai Guoer solo sonrió, era mejor por el momento mantener la etiqueta de hermana pequeña.
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Estás leyendo el capítulo 297 de UN ETERNO FINAL (Novela), un novela. Un final para los moribundos, un final para los reyes, un final para los soberanos, un final para la humanidad, un final para la paz. Todo se enfrenta, inevitablemente, a su fin. Solo el tiempo tiene el poder de… Este capítulo tiene publicado el 11 de agosto de 2026. UN ETERNO FINAL (Novela) tiene 344 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.