Leer UN ETERNO FINAL (Novela) Capítulo 295 online gratis en español
La Santa Iglesia de Motzu estaba cambiando constantemente.
Nuevos poderes y nuevos genios se alzaban.
Adrián quien miraba todos los cambios en la quinta Iglesia, solo pudo sorprenderse, y también taparse la cara llena de vergüenza.
Había muchos posters pegados por todo lado con su rostro.
Era el club de fans que habían fundado el grupo de 3 hermanas, Locha, Yura y Sumiré.
La Quinta Iglesia estaba rebosando con nuevos discípulos, incluso pareció que estos habían aumentado.
“Veo que eres muy querido en este lugar hermano Adrian” – Dijo Jina con una pequeña sonrisa.
Adrián no sonrió, simplemente continuo hacia un lugar en especial.
Con el poder del miasma nadie podía verlo.
Llego hasta casi el centro de la Quinta Ciudad.
Ahí en ese lugar, miro el edificio el cual había aumentado de tamaño, ahora tenía dos plantas más.
Su sentido divino se había hecho demasiado poderoso.
Por lo cual solo le dio un pequeño vistazo.
Su hermana Bai Guoer se encontraba en un cuarto con una olla espiritual, fabricando píldoras.
Su cultivo había llegado hacia la etapa intermedia del Establecimiento de la Fundación, pero su práctica de la Alquimia se elevo hasta la alquimia de nivel 2 de alto grado.
Bai Guoer había crecido, ya no necesitaba a su hermano, podía continuar con su propio camino, en este lugar seria protegida por el quinto maestro.
En otro cuarto Misa miraba con preocupación una carta, al lado suyo se encontraba Ana como su protectora, ambas habían llegado a la etapa del Establecimiento de la Fundación.
Adrián recordaba que le debía un favor a Misa.
Pero nunca había pedido nada en este tiempo, Adrián solo suspiro, mientras existiera ese favor, tendría que algún día cumplirlo.
Sin embargo, mientras más miraba a Misa sus sentimientos se volvían complicados, podía verlos, arriba de su cabeza era una nube oscura.
Pero por el momento no era momento oportuno de ayudarla, necesitaba rescatar a sus dos hermanos.
Por lo cual después de pensarlo dos veces.
Se movió rápido hacia el horizonte, tenia muchas ganas de saludar a sus antiguos compañeros, pero no era el momento.
Jina no le pregunto lo que hacía, ya que Adrián solo respondería con un soplido frio.
Luego ambos se marcharon hacia las Santas Montañas Ancestrales.
Cuando Adrián se fue.
Dentro de su habitación Bai Guoer se detuvo un momento.
Cuando salió corriendo de su habitación para mirar el cielo.
Miro hacia ambos lados, de pronto sintió una punzada en el corazón, como si su hermano hubiera vuelto.
“Hermano…” – Dijo Bai Guoer, habían pasado dos años, aunque no fue mucho tiempo, realmente lo extrañaba.
Pensó que se había equivocado, pero de pronto una nota apareció del vacío.
Cuando la recogió, lagrimas salieron de sus ojos azules, fue una nota que Adrián dejo antes de llevarse a Jina, solo quería que sepa que volvería lo más pronto posible.
En ese momento Adrián ya estaba lo mas alejado posible de la Santa Iglesia de Motzu.
Su velocidad era increíblemente rápida, Adrián tuvo que moverse con una plataforma hecha con su miasma para no dejar a Jina atrás.
Jina solo había seguido a Adrián por capricho, pero nunca le pregunto a que lugar estaban yendo.
Adrián saco la nota que el hermano Xu Wudao le había dejado.
La quemo, y de pronto la ceniza formo una direccional.
La empezó a seguir lo más rápido que pudo.
Ya un poco cansada de tanto misterio, Jina pregunto.
“¿A dónde vamos?” – Pensó que solo venia a visitar a sus hermanos, por que se alejaban de la Santa Iglesia de Motzu.
“Mis hermanos están atrapados en un lugar, ya que decidiste venir es mejor que nos ayudes” – Dijo Adrián sin regresarla a mirar.
Adrián lo pensó muchas veces, pero ya que Jina lo uso una vez, el también planeaba usarla, después de todo, debía tener tesoros muy poderosos.
“Así que planeas usarme” – Dijo Jina.
“Si” – Respondió Adrián sin rodeos, sus ojos brillaban de color violeta mientras se lo decía sin vacilar.
Jina no volvió a preguntar, ya que ella mismo había decidido venir, no podía objetar.
Adrián solo suspiro cansado, era muy difícil tratar con Jina, y más cuando él lo odiaba.
Ambos continuaron sin hablar por dos horas.
El camino cambio de vista.
Pronto magnificas montañas se mostraban por todo lado, montañas que podían llegar a tocar el cielo mismo.
Adrián voló por lugares peligrosos, donde bestias con núcleo de grado 5 descansaban, pero no le importo, el miasma asustaba a todas las bestias con las que se topaba.
Sentía que estaba muy cerca.
Después de todo, la direccional estaba perdiendo fuerza.
Pasaron cuatro horas más, antes de que la dirección se desvaneciera.
Adrián observo todo el lugar, su sentido divino empezó a revisar todo el suelo.
En estas montañas, no existían rocas, si no esqueletos, las montañas eran en si esqueletos gigantescos.
“Llegamos” – Dijo Adrián mientras la plataforma de miasma se deshacía.
Cuando bajaron el piso no era de tierra, era extraño, como una masa que se movía de un lado a otro, como un pantano.
Cuando Jina noto este sutil cambio en el ambiente se detuvo.
“¡Espera!” – Dijo Jina con precaución, Adrian se detuvo, pero no detecto nada a su alrededor, incluso con los ojos del Diablo Celestial.
"¿Qué sucede?" – Pregunto un poco confundido.
Jina observo esta tierra extraña, a la vez que tenía un color un poco rojo y oscuro.
Lo toco un poco, pero cuando lo hizo fue como si varias manos empezaron a agarrarla, Jina dio un paso hacia atrás rápidamente, Adrian también se movió de su lugar.
“¿Qué es esto?” – Las manos regresaron al suelo, luego de que no notaron alguna señal de vida, Adrian miro esas manos con incomodidad, esas manos estaban hechas de carne, pero al mismo tiempo no sentía nada vivo en su interior.
Jina frunció los ceños.
“Hace mucho tiempo, antes de que el Antepasado Motzu erradicara a todas las bestias de grado 6 y de grado Rey de este continente, hubo un ser Divino que gobernaba toda esta tierra, se hacía llamar el Dios del Ensueño, según tengo entendido fue asesinado y su chispa divina consumida, pero…esos brazos son del mundo del Ensueño, aunque solo lo he leído en textos antiguos, son iguales”
Dijo Jina con un poco de miedo, esos brazos que se retorcían salían de la tierra en un instante, listos para devorar a cualquiera que pisara su territorio.
Adrian no podía notarlos porque no estaban vivos, eran solo una encarnación del mundo del Ensueño.
Sea como sea, sus hermanos parecían estar en este lugar.
“¿Hay alguna manera de traspasarlo?” – Pregunto Adrian, notando las manos en el suelo.
“Si es el Dios del Ensueño, su poder Divino solo puede repelerse por habilidades de nivel Soberano o superior, si quieres atravesar esas manos para llegar a su centro, deberás primero tener una mente demasiado fuerte, entrar no solo implica escapar de sus manos, si no también de sus poderes, el controla los sueños, puede enjaularte en un sueño eterno si no tienes cuidado”
Respondió Jina con precaución, realmente este lugar era demasiado peligroso, incluso ella dudaba, un paso en falso y serian dormidos para la eternidad, era mejor regresar y contárselo todo el patriarca Su Gu Ye, con su fuerza, entrar en este lugar era posible.
“Debemos tener cuidado, esto es algo que no podemos manejar, debemos regresar e informarle al mayor Su Gu Ye, esto es una fosa divina, la cual no debería existir” – Propuso Jina, este lugar no era algo a lo que puedan enfrentarse, el peligro era demasiado alto.
Adrian también lo pensó, pero su hermano mayor Xu Wudao nunca pensó en avisarle al patriarca Su Gu Ye, incluso cuando dejo su carta no lo menciono, siempre había una razón, y Adrian confiaba en su hermano.
“No, entrare yo solo” – Dijo Adrian, mientras su Alma Naciente sonreía igual a él.
Estaba a punto de activarla.
Jina estaba temerosa, entrar a esa fosa de peligro, donde incluso un ser del Alma Naciente podría ser destruido en un instante, daba un miedo tremendo, pero Adrian estaba decidido, por lo cual Jina tuvo una idea.
“Hermano Adrian, si me promete que me deberá un favor, sacare un tesoro que nos puede ayudar a llegar al centro de esta fosa” – Dijo Jina, deteniendo a Adrian de entrar por su cuenta.
Realmente no quería entrar, pero viendo la oportunidad, era el momento adecuado para actuar.
Adrian escucho las palabras de Jina, realmente no quería deberle nada, pero viendo la situación, incluso el no estaba seguro de lograr atravesar toda la fosa, después de todo, no sabían si este ser divino tenia sus poderes completos, o solo estaba mal herido, como el pulpo al cual enfrento.
No le quedaron muchas opciones.
“Está bien” – Acepto Adrian, aunque a regañadientes.
Al escucharlo, Jina movió sus manos, fue en ese momento que apareció una marioneta hecha de oro.
La marioneta de oro tenía un cristal en su pecho.
“Esta marioneta puede suprimir la energía Divina, aunque solo por unos minutos, solo puede usarse una vez, por lo cual no se si tendremos la fuerza para regresar” – Advirtió Jina, era un tesoro muy difícil de conseguir, además, de que ella no quería entrar, pero no tenía otra opción.
Adrian sintió las fluctuaciones de la marioneta, realmente era un tesoro espiritual de alto grado, pero solo funcionaba por unos instantes.
Adrián asintió, mientras pudiera llevarlo hasta lo más profundo estaría bien con deberle un favor a Jina.
Al ver que ya no tenía escapatoria, Jina activo el mecanismo de la marioneta dorada, en ese momento sus brazos empezaron a moverse descontroladamente, formando una púa con sus propias manos.
La cual se abalanzo contra el suelo, y empezó a perforarlo.
“¡ROAARRR….!” – El grito de una bestia se escucho cuando la marioneta empezó a cavar, las manos querían destruir la estatua, pero cada vez que se acercaban eran repelidas por un campo de energía formado por el cristal en su pecho.
Fue en ese momento que Adrián y Jina siguieron a la marioneta.
La marioneta avanzo a un ritmo acelerado, destruyendo todas las manos en sucesión.
Estas manos se regeneraban al instante que eran destruidas.
Los gritos se hicieron mas intensos, y la contaminación en este lugar se duplico a niveles alarmantes.
El tiempo transcurrió todo el suelo se agitaba con su paso.
En el fondo de toda esta fosa llena de manos y putrefacción.
De pronto de la misma oscuridad.
Una mano apareció, el aspecto de esta mano era terrorífica, eran huesos y un poco de carne, con venas que caían al suelo, las venas en el suelo aun se retorcían, pero no había sangre en ellas.
“Puedo sentirlo……puedo sentir a otro ser Divino…”
Una voz sacada del mismo infierno, hablo en esta oscuridad.
“Es momento de continuar con mi misión…”
Cuando dijo tales palabras, una luz blanca salió de su cuerpo.
Esta luz blanca se reflejo hacia el cielo al instante alcanzo toda la cueva.
Cuando la marioneta alcanzo el punto de atravesar la pared de manos, de pronto esta luz blanca salió por todos los lados.
“¡¿Qué es eso?!”
Jina grito alarmada esa luz blanca, venía a toda velocidad, y parecía que su marioneta era ineficaz, cuando la luz blanca paso por la marioneta esta se hizo pedazos.
En un momento Adrián y Jina fueron absorbidos por la luz blanca.

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UN ETERNO FINAL (Novela) Capítulo 295
Estás leyendo el capítulo 295 de UN ETERNO FINAL (Novela), un novela. Un final para los moribundos, un final para los reyes, un final para los soberanos, un final para la humanidad, un final para la paz. Todo se enfrenta, inevitablemente, a su fin. Solo el tiempo tiene el poder de… Este capítulo tiene publicado el 5 de agosto de 2026. UN ETERNO FINAL (Novela) tiene 344 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.