Leer UN ETERNO FINAL (Novela) Capítulo 250 online gratis en español
El cielo se llenó de estruendos, algunos gritos, otros de suspiros, algunos fueron de desolación.
Las nubes oscuras habían acaparado casi cien kilómetros a la redonda.
No era tan grande como la restricción, pero se movía a una gran velocidad.
Cubriendo áreas demasiado grandes las cuales, en algunas ocasiones se llenaban de explosiones.
Tentáculos negros como si se tratara de un pulpo caían hacia la tierra, escarbando, buscando.
En algunas ocasiones, cultivadores gritaban cuando eran encontrados.
Los gritos que antes eran comunes, se fueron apagando con el pasar de los días.
De los cien días acordados, habían pasado setenta.
Parecía que la ayuda nunca iba a llegar y el mundo se volvió oscuro.
Los cultivadores disminuían en número cada día, pero los tentáculos caían del cielo siempre en varias zonas, destruyendo toda vida que encontraban.
En un día en particular.
Los tentáculos cayeron como una lluvia hacia una montaña, escarbo hasta que la montaña se hizo pedazos.
Uno de los ojos, se movió revisando los escombros, solo se fue cuando confirmo que no había nada, volvió a rugir monstruosamente, pero no había ninguna señal de vida.
Luego el tentáculo y el ojo se marcharon.
Los escombros siguieron ahí por más de cinco horas.
Cuando el miasma levanto las piedras a su alrededor.
Quien había estado escondiéndose durante varios días, confiando en su miasma, ese era Adrián, el cual se miraba visiblemente agotado, a la vez que su rostro estaba ensangrentado, su pecho hundido, y su estómago devastado.
Paso muchos días en lugares aleatorios.
Buscando esconderse lo mejor que podía, pero esos tentáculos parecían siempre encontrarlo, cuando notaban un mero signo de su presencia, caían del cielo como una lluvia.
Estaba seriamente herido, pero no podía quedarse sentado, apretó los dientes, y desapareció del lugar.
Su velocidad era sorprendente, a la vez que arrojaba píldoras a su miasma para que su cuerpo absorbiera los efectos medicinales más rápido.
Era una situación crítica.
Se movía por los árboles, por los arbustos, como si se tratara de un ratón, era bueno escapando y escondiéndose si no, nunca hubiera sobrevivido hasta este momento.
Pero de pronto el rugido atronador de la bestia paso por toda la selva, agrietando sus oídos, se derrumbaron varias montañas a la vez, Adrián pudo sentir como los cebos que había puesto en las montañas circundantes habían muerto.
Adrián sabía que no pasaría mucho tiempo antes de ser encontrado, por lo cual desato dos veces más el hechizo “Una verdad absoluta” sobre dos tipos de plantas distintas.
Luego coloco su aura encima de ellos, antes de que partieran por caminos diferentes.
Escondió su aura con el miasma lo más que pudo.
Pero fue en ese momento que un tentáculo cayó sobre el a una velocidad aterradora.
Choco contra su cuerpo sin poder hacer nada, tal golpe seria la muerte para cualquier cultivador normal, pero para Adrián, quien había refinado su cuerpo, fue como si una montaña le hubiera caído encima, su pecho se hundió más, sus pulmones se destrozaron.
Salió volando como una cometa.
Pero logro sobrevivir al impacto, luego siguió corriendo, mientras los tentáculos caían en otros lugares.
Adrián había logado escapar, pero pagando un precio enorme.
Se escondió en una cueva, y lo cubrió con su miasma hasta bloquear toda percepción por completo.
No sabían cómo le encontraban aun cuando su miasma lo cubría, pero debía ser muy precavido.
Aún tenía una forma de sobrevivir, dentro de su mundo, pero solo quería usarlo si no había otra forma, después de todo, aun no sabía muy bien cómo funcionaba, la última vez salió por que había un cuerpo fuera suyo, pero fue en ese momento que también descubrió que una parte de su alma se había dañado.
No parecía algo tan simple si quería volverse a esconder en su mundo.
Desde ese día, su alma seguía dañada, no se había recuperado para nada.
Esperaba alcanzar el Alma Naciente para intentar repararla.
Pero viendo la situación, estaba pensando seriamente las cosas.
“¡Agh! ¡Agh!” – Su respiración se volvía media pesada.
A la vez que múltiples ataques de tos, entumecían su espalda, y golpeaban en su conciencia para que descansara.
Pero no podía hacerlo, se mordió la lengua hasta sacarse sangre para que su conciencia se mantuviera al límite.
“Estas muy herido, ese golpe destruyo cerca del cincuenta por ciento de tus huesos, la sangre que sale por tu espalda no se detiene, y tu cabeza está desprendiendo liquido azul, si no te recuperaras, vas a morir, pequeño niño”
Fue la voz de Dialo, quien parecía advertirle y darle a conocer el estado de su cuerpo.
Adrián solo sonrió ante las palabras de Dialo, no podía hablar por el momento, la sangre se le subía a la boca. Pero era bueno poder escuchar una voz familiar.
Dialo solo agito la cabeza, mientras miraba el estado del niño, esta vez su cuerpo parecía estar llegando al límite.
“Si…si uso el hechizo sobre….sober…esa bestia….¡Buagh!...¿p-podre transformarla?” – Adrián pregunto con todas sus fuerzas, mientras la sangre caía de su boca.
El dolor de su pecho colapsado era gigantesco, su corazón latía con tanta fuerza, pero sus pulmones estaban hecho pedazos, no había circulación por su cuerpo, la sangre no podía llegar a todos los niveles, por lo cual también sentía un frio que lo atormentaba, solo fue por su increíble cultivo que no se desmoronaba.
“No, si lo haces en tal condición, morirás, incluso en tu mejor condición, esa bestia esta fuera de tu liga, tu hechizo solo es una representación mía, aunque tienes el legado del diablo celestial no puedes practicarlo, quizás, si pudiera usar el legado por completo, quizás pudieras hacerlo”
Dialo dijo tales palabras, con un significado profundo.
Adrián sabía lo que tenía que hacer. Pero no sabía si estaba listo.
Y si fallaba significaba la muerte misma.
Pero, había muerto tantas veces, que una más solo agregaría un número más en su lista.
Aunque seguía siendo peligroso.
Mientras seguía votando sangre, y absorbiendo cualquier pastilla medicinal que le quedaba.
De pronto varias voces empezaron a escucharse.
“¡Maldita sea! ¡Ya usamos más de diez veces esa técnica prohibida para encontrarla! ¡Hemos sacrificado a más de cien de los nuestros, pero se esconde de alguna manera!”
“¡La bestia también tiene mucha hambre, siempre que logra encontrarla solo come plantas!”
“¡Solo nos quedan diez días más! ¡El tesoro antiguo no resistirá para siempre! ¡Esos ancianos están a punto de salir!”
“¡Busquen por todas partes!”
Parecían voces alarmadas, llenas de tanto odio, así como impaciencia.
Adrián podía escucharlos, al fin entendía la razón por la que lo encontraban, parecía que usaban alguna técnica rastreadora prohibida. Pero no sabía si lo estaban buscando a él, por el tono parecía que ese método de rastreo lo estaba redirigiendo hacia el por alguna razón.
Esto no le importaba en absoluto.
Pero también, le daba una pista, de que no era tan sencillo encontrarlo, a menos de que hagan ese ritual prohibido.
Dejo que su mente se calmara, debía descansar y reponer su cuerpo lo más pronto posible.
Tenía esperanza al escuchar que los ancianos pronto se liberarían, solo debía resistir diez días más.
No sabía cómo estaban sus hermanos, pero ya que atrajo toda la conmoción y la búsqueda hacia él, todos deberían estar bien.
Fue también en ese momento que se escuchó otro rugido, la bestia rugió con todas sus fuerzas pulverizando montañas enteras.
A la vez que se escucharon gritos.
“¡Esta aquí!”
“¡La hemos encontrado!”
Los gritos no hicieron esperarse.
Las técnicas explotaron al instante.
Los tentáculos bajaron del cielo como una lluvia, devastando todo el lugar.
Pero atrajo la atención suficiente, como para que todos se fueran de donde estaba Adrián.
Pero Adrián, quien estaba en la cueva, vio una escena impactante.
Hubo alguien que escapo cubierto de nubes blancas, fue volando por el cielo escapando de la vista de todos.
Pero, hubo una chica que se quedó en la cueva.
Tal chica era hermosa, su cuerpo bien desarrollado, mostraba unas curvas y pechos que podían rebotar, pero esa hermosura, estaba cubierta de sangre, cortes, cicatrices, y una expresión cansada.
Tan cansada, que cuando todos se fueron cerro los ojos con una expresión de furia, y resentimiento.
Cayo desmayada cerca de donde estaba el miasma que cubría Adrián.
Adrián la reconoció, tal belleza y talento espectacular, era nada más y menos que Jina Motzu.
Adrián no podía moverse de aquel lugar, sus heridas eran muy severas.
Pero, parecía que era a ella a quien estaban buscando.
Movió su mano para intentar cubrirla con el miasma.
Sin embargo, una voz se escuchó fuera de la cueva.
“¡¿Ya revisamos esta cueva?!”
“¡Maldición debemos ir tras Jina, revísala y síguenos luego!” – Fueron las palabras de un ser de la raza de los Necrófagos del Inframundo.
Tal ser entro a la cueva, aunque oscura, su visión por ser un no muerto era mejor que la de muchos humanos.
Justo cuando Adrián intento cubrirla con su miasma.
El ser miro a Jina Motzu.
“¡¿Eh?! ¡Esta..aq…!”
Pero, justo cuando iba a terminar sus palabras, Adrián movió su miasma hacia tal entidad, lo envolvió con toda la fuerza que le quedaba, el ser a pesar de que se resistía a ser devorado, Adrian tosió más sangre y su hígado reventó dándole más fuerza temporalmente, comiéndolo en un instante.
Su sabor era horroroso, y provoco que las heridas de Adrián se abrieran, pero al menos no pudo alertar a nadie.
Cuando su miasma alcanzo a cubrir a Jina, Adrián cayo desmayado del cansancio, había hecho un esfuerzo sobrenatural al matar a tal ser.

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UN ETERNO FINAL (Novela) Capítulo 250
Estás leyendo el capítulo 250 de UN ETERNO FINAL (Novela), un novela. Un final para los moribundos, un final para los reyes, un final para los soberanos, un final para la humanidad, un final para la paz. Todo se enfrenta, inevitablemente, a su fin. Solo el tiempo tiene el poder de… Este capítulo tiene publicado el 10 de julio de 2026. UN ETERNO FINAL (Novela) tiene 346 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.