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Leer UN ETERNO FINAL (Novela) Capítulo 166 online gratis en español

“¿Este es el lugar?” – Una voz sonó en el cielo circundante, preguntando con desdén. Era la voz de una chica, una chica encantadora, llevaba un vestido negro, decorado con dragones, a la vez que era largo que dejaba ver sus largas piernas blancas, su cuerpo se mostraba con un apretado escote, y su rostro parecía venir de otro mundo, su pelo negro se balanceaba con su cuerpo, a la vez que mostraba un encanto seductor que se mostraba como un aura rosa por todo su cuerpo. “No podría mentirle a la Reina de las Rosas, además este lugar suprime nuestro cultivo, no puede existir otro lugar tan fascinante como donde descansa El Dios para suprimir a seres como nosotros” – Una voz hablo al lado suyo, era la de un hombre de mediana edad, vestía un traje de guerra, era musculoso, pero su rostro era bello a no mas poder, su cabello blanco y como hablaba, se daba a entender que era un ser demasiado poderoso. Pero este señor no era humano al igual que la Reina de las Rosas. Este señor tenia dos brazos extras en su espalda. Y la Soberana de las Rosas tenia un ojo mas en su frente. “Solo seres que están por encima de la Ascensión Mundial pueden entrar en este lugar, me temo que esta vez la lucha será interesante” – El Señor se rio un poco. La Reina de las Rosas no comento nada al respecto. “¿Sabemos quién es aquel que es llamado como El Dios?” – Pregunto la Reina de las Rosas. El Señor se puso un poco pensativo sobre este asunto. “No conocemos mucho sobre aquel que quien llaman El Dios, durante mucho tiempo incluso los Emperadores han querido entrar en este lugar para investigar, pero la voluntad del Dios no permite tales actos, solo los Reyes, y tal vez algunos Soberanos son admitidos, a parte de la Ciudad de el Dios, nadie más tiene permitido llegar a sus aposentos, en concreto nadie sabe si está vivo o muerto, pero su voluntad aterra incluso a los Emperadores” – El Señor hablo con toda su sabiduría, sus brazos se movían a su espalda a sacar algunos pergaminos, pero no había nada relevante. “Como cada siglo, la Ciudad de el Dios enviaría fichas para participar en la sucesión del Dios, hasta ahora se han celebrado más de mil doscientas sesenta y dos sucesiones, pero nadie ha tenido éxito” – El Señor conto un poco de historia referente a este lugar mientras volaban por los cielos. “¿Cuántas fichas han sido enviadas en esta nueva sucesión?” “El número de fichas este año realmente ha sido generoso, este año al menos, sé que Diez fichas han sido repartidas” – El Señor respondió a la pregunta de la Reina de las Flores. Estaba contento de poder ser de ayuda. (Oh, por fin veo una pequeña sonrisa en la Reina de las Rosas, ella es una de los genios más sobresalientes de la generación, si logra conseguir ser la Sucesora del Dios, incluso los genios de las otras razas le mostraran respeto, y mi familia seguro que me elegirá como próximo sucesor para el puesto del patriarca) El señor estaba firme, y contento a la vez. El también era un Rey, pero se arrodillaba por la Reina de las Rosas. La Reina de las Rosas y el Señor volaron unos minutos más. Antes de ver la plataforma circular. “Una cosa más mi Reina de las Rosas, una vez que lleguemos a la plataforma circular, nuestro cultivo será suprimido aún más, después de mucho tiempo, y con mucho esfuerzo se descubrió que El Dios no elige por quien tiene el cultivo más fuerte, una de las condiciones para participar, es cuanto has comprendido sobre la voluntad, pero eso no será ningún problema para usted mi Reina” – Las palabras del Señor se llenaron de elogios para la Reina. La Reina de las Rosas no ponía mucha atención a sus elogios. Pero de pronto cuando llegaron más cerca de la Plataforma Circular pudieron observar que alguien ya estaba en ese lugar. “¿Quién es? No se parece a nadie que hayamos visto antes, ¿Investigaste a los ochos participantes?, ¿verdad?” – La Reina de las Rosas frunció un poco su ceño, al ver que alguien había llegado antes que ella a este lugar. El Señor asintió y empezó a mover sus manos para buscar su libro. “¡Si mi Reina! Aquí tengo la imagen de los ocho restantes, pero, no se parece a nadie ¿Eh?” – El Señor se quedo estupefacto, pasando imagen por imagen, hasta ver una que se parezca un poco a la figura en la plataforma circular. Pero no había nadie parecido. “Bajemos” – Dijo la Reina de las Rosas, el señor asintió preguntándose que estaba pasando. En tan solo unos instantes la Reina de las Rosas, y el Señor bajaron hasta la plataforma Circular. Ahí en la plataforma circular estaba Adrián, quien seguía con los ojos cerrados, en pose de meditación. Su respiración era aún un poco entrecortada. La Reina de las Rosas conocía que quien estuviera en esta plataforma, debería tener un trasfondo poderoso, después de todo, este lugar solo admitía a los cultivadores por encima de la Ascensión Mundial. “¿Es un humano? Que hace uno aquí, nunca había escuchado que hubiera un genio tan poderoso, las fichas ya fueron recogidas por las cinco razas superiores, como es posible que un humano tenga una” – El Señor se acercó a Adrián y vio su rostro. No podía creer que hubiera un ser humano en este lugar. “Pero ¿quién es? Veo su rostro, pero no se me viene a la mente ningún genio de la Raza Humana, pero es raro, esa raza es muy débil como pueden tener a alguien en el Reino Rey siendo tan joven” – El Señor siguió preguntándose, mientras sacaba su libro y dibujaba el Rostro de Adrián en su cuaderno. La Reina de las Rosas también estaba intrigada. Pero este lugar tenía sus propias reglas, y conocían que la Ciudad de El Dios no dejaría pasar a nadie, por lo cual, estar en este lugar demostraba que debía tener las calificaciones suficientes para luchar por la Sucesión del Dios. La Reina de las Rosas se acercó un poco a Adrián, su aroma cautivador podría enloquecer a cualquiera que lo oliera. “Puedo preguntar al hermano ¿Cuál es su nombre?” – Hablo la Reina de las Rosas, sus palabras eran dulces, tal vez igual que el veneno. Pero de Adrián no vino ninguna respuesta. Esto enfureció al Señor quien se acercó rápidamente a un lado. “¡Oye te está hablando la Reina de las Rosas, y tu un humilde humano te quedas callado!” – Grito el Señor cerca de Adrián. El Señor no se atrevía a acercarse, después de todo, este lugar no era su casa, había reglas. Pero se sentía seguro con su Reina al lado, después de todo ella era de una Raza Superior. La Raza humana era una raza inferior. Tanto que no podían estar al mismo nivel. Al ver que Adrián no respondía. Esto lo irrito tanto que decidió colocar una de sus manos en el hombro de Adrián. “¡Al menos muestra algo de respet…!” – Sin embargo, antes de que pudiera termina de hablar. La Reina de las Rosas lo movió pareciendo como si hubiera teletransportado votándolo hacia un lado. “¿Eh? ¿Por qué hizo eso mi Rein…? ¡Mi manooo!” – Antes de que pudiera seguir hablando, vio como su mano se hizo pedazos en un instante, con solo haber tocado el hombro de Adrián. Ambos observaron que, al lado de Adrián, se lleno de miasma, de su cuerpo un miasma sin fin empezó salir, el miasma era tan oscuro que podía tragarse la luz. Provocando que todo a su alrededor se volviera lúgubre. “¿Esto es el poder de los Diablos? Pero sigue siendo un humano, ¿Cómo es posible? Los Demonios esclavizaron a los Diablos hace mucho para poder usar sus poderes, ahora los humanos también pueden usarlo” – Hablo el señor mientras trataba de restaurar su mano. Pero por mas que lo intentaba no podía. Cada vez que lo hacía, el miasma volvía a aparecer y pulverizaba su mano. Mientras trataban de adivinar que era lo que sucedía con Adrián. De pronto del cielo ocho figuras se acercaron y aterrizaron en la plataforma. “Ya llegaron, los Genios de cada una de las razas superiores” – Hablo el señor mientras podía sentir el enorme poder de cada uno de ellos. Mientras tanto la mente de Adrián, era un total alboroto. Su cuerpo estaba tan debilitado, pero por alguna razón en el estado en que se encontraba, no le permitía. Estaba dentro del espacio de la máscara, tratando de controlar el miasma a su alrededor. Dentro de este lugar, Dialo era quien trataba de enseñarle. El tiempo que paso cayendo por el vacío del espacio, le permitió recuperarse un poco. Pero cuando quiso abrir sus ojos, se dio cuenta de que su cuerpo estaba infestado con Miasma. “Niño, no lo trates de controlar como un arma, trata de controlarlo como un parte de tu cuerpo” – Hablo Dialo mientras le enseñaba a Adrián. Adrián apenas podía ver algo, incluso en su conciencia estaba invadido por todo el miasma, las palabras del Diablo Celestial en su conciencia se mantenían firme, pero su espada de Piedra junto con su montaña flaqueaba ante el miasma, al igual que la escultura de sus padres. Dialo era el responsable de que Adrián tuviera ahora problemas, por lo cual decidió hacerse cargo. “¿Qué…que pasa si no logro controlarlo?” – Dijo Adrián, mientras su mente tenia una carga severa. A la vez que su cuerpo se balanceaba para rendirse ante el miasma. “Pues morirás” – Dijo Dialo, mientras el también usaba el cuerpo de Adrián para controlarlo. “Tch…nada más jaja” – Adrián trato de reírse de la situación. Pero el dolor del miasma era demasiado para su cuerpo. Si no estuviera Dialo quien lo ayudaba, ahora ya estaría muerto. “Jeje, debo admitir que esto es mi culpa, pensé que sería como Hyu, y lo dominaría al instante” – Hablo Dialo, cuando recordó el pasado suspiro un poco. Pero lo hecho, hecho estaba. “Grábate muy bien los mandatos del Diablo Real, con tu fuerza actual puedes tratar de grabarte el primer mandato en tu mente e imprímelo en tu conciencia, el mandato del Diablo Real controla el miasma, yo te ayudare” – Dialo movía el miasma alocadamente por todo este espacio. Adrián trataba de grabarse las palabras del primer mandato Real que Dialo le había enseñado. “El primer mandato, el… ¡El Diablo Ordena!” – Adrián grito, mientras apretaba sus puños, en su conciencia el primer mandato empezó a aparecer. Trato de recordarlo y grabarlo, pero cada vez que lo hacía solo se veía tenue. “Si no lo logro a la primera vez, lo… ¡Lo intentare un millón de veces!” Adrián empezó a recordarlo cientos de veces. Tratando de imprimirlo en su mente. Dialo nunca entendió cuál era ese método, pero pronto se dio cuenta de que Adrián no se rendiría hasta lograrlo. Pronto en su cabeza simulo cientos de veces por segundo el primer mandato. Poco a poco el mandato se iba imprimiendo en su conciencia. Palabra por palabra, el miasma también noto este cambio, por lo cual empezó a dirigirse al mandato. Dialo controlaba la mayor parte, para que Adrián no explotara por la excesiva cantidad de miasma. “El Primer mandato consta de cien palabras, cada una tiene un profundo significado más que el anterior, apenas ha logrado grabar diez en su conciencia” “Pero va en buen camino” – Esta vez Dialo se sentía un poco admirado por la capacidad de Adrián de tratar de recordar tales palabras. La mente de Adrián se sentía tan pesada por cada palabra que guardaba en su conciencia, cada una tenia el peso de una montaña. Era como si estuviera guardando montañas en su mente, tan pesadas, que se sentía como el infierno mismo. Incluso había palabras que le daban mil vueltas, pronto se sintió en un laberinto sin salida, otras en un vórtice que no dejaba de dar vueltas. Pero sin importar que sucediera, Adrián no se rendiría tan fácil. “¡Porque debo rendirme! ¡Ya llegué hasta aquí! ¡Debo vivir!” – Era lo que siempre se repetía. Provocando que su cabeza se llenara de grietas en el espacio de Dialo. Dialo también ayudaba, su miasma entraba lentamente en el cuerpo de Adrián, este control sobre el miasma estaba a un punto muy avanzado. Dialo sabía que proporción de miasma podía contener cada palabra. En este espacio, el Tiempo pasaba de manera diferente, Adrián podía sentir que pasaron años tratando de comprender el primer mandato. Pero en el mundo real no habían pasado mas de unos minutos.
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Estás leyendo el capítulo 166 de UN ETERNO FINAL (Novela), un novela. Un final para los moribundos, un final para los reyes, un final para los soberanos, un final para la humanidad, un final para la paz. Todo se enfrenta, inevitablemente, a su fin. Solo el tiempo tiene el poder de… Este capítulo tiene publicado el 9 de mayo de 2026. UN ETERNO FINAL (Novela) tiene 346 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.