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Leer UN ETERNO FINAL (Novela) Capítulo 122 online gratis en español

Adrián entro en una habitación con cientos o miles de…. “¿Almas?” Fue lo que se preguntó Adrián. El piso era de color blanco, había columnas negras, y había estantes con puntos blancos flotando. Al final del pasillo había una pizarra de piedra oscura como la noche misma, y encima una tiza. Adrián paso junto a ellos, y miro cada estante con un alma encima. Adrián sabía que la biblioteca de las mil almas debía ser un lugar un poco raro, igual que los otros. Aunque no esperaba que en realidad fuera muy raro. No había preguntado mucho sobre la biblioteca de las mil almas. Conocía vagamente la información de este lugar. “Cada una de estas almas, son maestros de eras anteriores” Al ser uno de los regalos del Soberano Motzu, esta torre estaba protegida con su propia energía, por lo cual, si algún enemigo lograra entrar, seria suprimido por toda la fuerza de la Torre. Y eso ocupaba la fuerza de todas estas almas. Estas almas eran seres poderosos de eras anteriores. Los cuales dejaron sus pensamientos y su conocimiento sobre el Dao en esta biblioteca. Adrián se acercó a la pizarra de piedra. Sabía que debía realizar su pregunta en este lugar, a la vez que, si quería una pregunta más experimentada, podría enseñar su técnica de cultivo, y alguna de estas almas le darían un consejo. Era un lugar con mucho conocimiento. Por lo cual, Adrián agarro la tiza, no quiso perder mucho tiempo, por lo cual quería que su pregunta fuera certera. Primero empezó a escribir, letra por letra, no era una pregunta difícil pero tampoco fácil. Solo quería saber. Cuando termino de escribir, apareció en el pizarrón. \- ¿Qué es el cultivo? - Parecía una pregunta tonta que cualquiera pudiera resolver, sin embargo, Adrián estaba aquí preguntando algo que todo el mundo debería saber. Adrián siempre había tenido esta pregunta, no entendía cuál era la diferencia entre su arte de cultivo de su cuerpo físico, y su arte de cultivo. Aunque conocía las pequeñas diferencias, pero no lograba entenderlo por completo. Todos los Maestros empezaron a parpadear cuando la pregunta fue transmitida hacia ellos. Sin embargo, aunque parecía una pregunta tonta. Todos estos Maestros de eras anteriores, eran seres que alguna vez pusieron regiones enteras bajo sus pies. Habían cultivado sin cesar, pero al final también habían llegado al final de la vida. “Interesante” “Realmente cuanto tiempo ha vivido este chiquillo” “Seguro menos que tú, Anciano sapo del este” Las almas empezaron a conversar entre sí. Algunas risas empezaron a escucharse. “Silencio, voy a responder la pregunta de este chico” – Cuando todas las almas conversaban entre sí, de pronto un alma con una gran autoridad, salió volando hasta encontrarse con Adrián. “Junior Adrián, respeta al Maestro” – Adrián se inclinó mostrando su respeto. El Alma asintió al ver que no era alguien irrespetuoso. “Niño, ya que has hecho tu pregunta, déjame responderla. La cultivación no es más que nosotros mismos enfrentándonos al cielo mismo” Dijo esta alma con una voz de anciano. “¿Luchar contra el cielo?” “Así es, los mortales nos llaman Inmortales, pero el tiempo no perdona ninguna forma de vida, y acaba con nuestros cuerpos, quizás podamos vivir más tiempo como inmortales, pero la muerte llegara eventualmente, por eso, nosotros los cultivadores, no cultivamos para vivir más tiempo, cultivamos para ir en contra de las leyes mismas del cielo” “¿Cuáles son esas leyes?” “Hm, tu nivel de cultivo aun es demasiado bajo como para que puedas entender sobre las leyes, sin embargo, cada Ley es fundamental para la vida, la muerte, y la rencarnación, pero, desde que llegaron los Dioses se apoderaron de toda las leyes fundamentales, y las hicieron suyas, en esta época donde la humanidad cada día se vuelve más débil, el progreso inmortal se está volviendo obsoleto, la único que debes saber, es que cultivar es luchar contra el cielo mismo, luchar contra todas leyes es luchar contra los mismos Dioses” Cuando el Alma del maestro hablo, Adrián asintió, realmente pensaba que esa era la respuesta correcta. Los inmortales eran una rebelión que iban en contra del Cielo. Si el cielo privaba a la humanidad de muchas cosas, los inmortales encadenarían el cielo. Sin embargo, al finalizar su primer pregunta Adrián volvió a levantar la Tiza. Colocando nuevamente otra pregunta. * ¿Qué cultivamos? Cuando esta pregunta fue transmitida a todos, nuevamente la discusión empezó. “Buena pregunta” “¿Realmente es solo un niño?” “Puedo notarlo solo con mi sentido espiritual, aun no le han salido pelos ahí abajo” Los muchos ancestros hablaron repentinamente. Como si por alguna razón las preguntas que Adrián hacía, nadie las hubiera preguntado antes. Quizás había bastantes que querían preguntar, pero no lo hacían por temor a hacer criticados, ya que era respuestas fáciles para muchos, sin embargo, también eran preguntas profundas. El Anciano nuevamente apareció. “La cultivación va en contra del cielo, pero lo que cultivamos es mucho más especial, cuando era solo un niño, pensaba que cultivar era almacenar una gran cantidad de energía en el cuerpo y luego reformarla para seguir avanzando en los diferentes niveles de cultivo Inmortal, pero no era esa la forma” El Anciano se detuvo un rato, todos los demás Maestros que lo escucharon también llegaron a una conclusión rápida, algunos asintieron. Otros simplemente se preguntaban qué hubiera pasado si ellos también hubieran preguntado la misma pregunta cuando eran jóvenes. Adrián escucho atentamente. “La cultivación no tiene por qué centrarse solo en mejorar el cuerpo, vivir por decenas de miles años, la cultivación se centra en el propósito” “¿Propósito?” “Si, es algo tan sencillo pero que nunca nos damos cuenta, escúchame bien pequeño, ¡Los cultivadores no somos granjas de energía, los cultivadores no cultivamos bolas de energía sin forma aparente!” – Una gran aura empezó a resonar del pequeño maestro cuando empezó a decir estas palabras. Cuando Adrián escucho sabía que la siguiente parte era lo más importante. “¡Nosotros los cultivadores lo que cultivamos es nuestro propósito en esta vida, nunca lo olvides!” Cuando estas palabras entraron por la cabeza de Adrián, empezó a recordar a todas las personas que ha conocido, todos eran cultivadores, pero porque cultivaban, todos parecían tener propósitos, Misa cultivaba para mejorar a su familia, el hermano Tunchi cultivaba para fortalecerse, el primer discípulo cultivaba para ser el mejor y el elegido supremo de toda la santa Iglesia de Motzu, incluso el patriarca cultivaba para proteger a toda la Santa Iglesia de Motzu. Todos tenían sus propósitos. Ese era la cultivación que todos seguían. Adrián también tenía múltiples propósitos, quería proteger a su hermana menor, quería salvar a su Maestro. Quería volver a ver su familia. Cuando Adrián pensó en todo esto algunas lágrimas cayeron de su rostro, escuchar tales palabras, lo aliviaban. “Escucha niño, los cultivadores aparte de todo, cultivamos nuestro Corazón, los propósitos viven en nuestros sentimientos” Las palabras de este anciano eran bondadosas, a la vez que lleno todo este lugar de un sentimiento compartido. Todos asintieron ante sus palabras. Después de todo el propósito vivía en el corazón de las personas. Adrián empezó a comprender muchas cosas, empezó a entender porque aún no le había dado forma a la técnica del Maestro Sonu. “Me falta encontrar mi propósito” – Fue lo que dijo Adrián, siempre sentía que su camino estaba desviado, y que debería haber sido culpa de su mala práctica. Ahora sabía que el camino era el correcto. Sin embargo, las palabras del Anciano lo habían impactado, tanto que su mente se llenó de la frase: “Cultivar el corazón” Era una simple frase, los cultivadores cultivan el corazón. “Pero ¿Qué hay en mi corazón?” – Fue lo que se preguntó, desde que inició su viaje en el cultivo, su deseo de venganza había inundado gran parte de su corazón. Desde que su hermana había sido atacada, otra parte de su corazón se llenó de resentimiento. Desde que se enteró sobre la probable muerte del Maestro Sonu, su corazón estaba lleno de tristeza. Él no había cultivado su corazón de buena manera. Por lo cual no lograba comprender la técnica del Maestro Sonu. En los recuerdos de Adrián, aunque fue por poco tiempo, el Maestro Sonu era como un sol, siempre resplandeciente. Después de entender y comprender, su mar en su Dantian se agito. Esta agitación vino de su comprensión. A la vez que poco a poco todo su mar estaba empezando a entrar en llamas, a la vez que en su conciencia la estatua de su familia empezó a esclarecerse. Su técnica de la Luminiscencia espiritual se activó de sobremanera, provocando un estallido de fluctuaciones, esto hizo que el Alma maestro retrocediera igual que los demás, ya no quería pensar más en el Demonio, ni tampoco quería que la tristeza se apoderara de su corazón. “¿El acaba de comprender?” “Realmente está tratando de cultivar su corazón” Varios elogios empezaron a sonar de parte de todos estos viejos maestros. Incluso el Alma maestra que hablo con Adrián solo dio un paso hacia atrás, realmente le asombraba la capacidad para preguntar que tenía Adrián, a la vez que era la primera vez en decenas de cientos de años, que alguien preguntaba algo tan sencillo y a la vez difícil de responder. Adrián apretó los puños, sabía que la técnica del maestro Sonu le había dejado debía ser especial. Y esa era la razón del porque nadie había logrado comprenderla. Para que uno se empezara a cuestionar primero tenía que ser muy sabio o muy bruto, o en el caso de Adrián, alguien con mucho resentimiento. El Maestro Sonu era alguien sabio, no dejaría que Adrián se lastimara y tampoco retrocedería su cultivo, su técnica de cultivo Luminiscencia espiritual, era mucho más que una técnica normal. Por lo cual cerro los ojos, y se sentó. Cuando volvió a abrirlos estaba en su Dantian. El cual estaba lleno de intensas llamas, el cual parecía empezar a sofocar todo el ambiente. Todo estas intensas llamas, empezaron a encender todo su Dantian como si quisiera devorarlo y quemarlo por completo. Pero, eso no era lo que le preocupaba. Varias lagrimas caían de su rostro, cuando observo por unos momentos al Maestro Sonu. El Maestro Sonu apareció en su Dantian, pero no era su forma física, solo había un pequeño rastro, como una proyección. El cual solo dijo unas cuantas palabras. “Me alegro de verte de nuevo, ahora puedes empezar a cultivar la Luminiscencia espiritual” – Fueron unas palabras bondadosas. Eran las palabras de su maestro, las cuales se desvanecieron junto a su figura. Adrián sabía que no podía perder el tiempo que tenía, por lo cual luego de comprender lo que tenía que hacer. Miro todo este mar envuelto en llamas. “No tiene forma alguna, ni tampoco existe técnica alguna, por lo cual puedo crear…. ¡algo propio!”
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Estás leyendo el capítulo 122 de UN ETERNO FINAL (Novela), un novela. Un final para los moribundos, un final para los reyes, un final para los soberanos, un final para la humanidad, un final para la paz. Todo se enfrenta, inevitablemente, a su fin. Solo el tiempo tiene el poder de… Este capítulo tiene publicado el 7 de abril de 2026. UN ETERNO FINAL (Novela) tiene 346 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.