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Leer UN ETERNO FINAL (Novela) Capítulo 121 online gratis en español

Adrián no tenía una personalidad arrogante, sus pensamientos estaban en su familia, a la vez que en su maestro. Quería ser fuerte lo más pronto posible, para poder salvarlo. A la vez, que admiraba y respetaba a los seres poderosos. Sin embargo, cuando alguien hablo sobre su Maestro, no esperaba que alguien dijera malas palabras sobre él, por lo cual no dudo en cerrarle la boca a tal discípulo. No sentía odio hacia este discípulo, si no desprecio. Ahora que había alcanzado el pináculo de su cuerpo físico, podía controlar esta presión tanto como quisiera. Aunque por el momento solo limitaba su rango, para no afectar a los demás quienes miraban todo este espectáculo. Adrián lo miro, sus ojos eran fríos, y si no fuera porque no eran enemigos, habría acabado con su vida. El Discípulo de la sexta iglesia, sentía como sus órganos se agitaban de arriba para abajo, y los huesos de su cuerpo se destruían poco a poco. Voto mucha sangre por su boca, sabía que por su arrogancia había llamado a quien no podía ser provocado, el mismo había visto las imágenes del primer discípulo enfrentándose contra el elegido de la quinta iglesia. Su lucha fue espectacular, aunque al final ambos fueron detenidos por el patriarca, él se negó a pensar que había alguien más como el primer discípulo. Por lo cual había llegado a la quinta iglesia a hacer un desastre. Ahora solo quería marcharse, tenía mucho miedo, su cuerpo temblaba, y su base de cultivo se agitaba mostrando signos de colapso. Por lo cual, al ver esa mirada, antes de terminar siendo pure de sangre, decidió hablar usando toda su fuerza. “Pe….¡Perdóname!” – Grito con lágrimas en sus ojos, no quería morir, estaba en la cima de la condensación del Qi, por lo cual, aunque no era un genio, tenía toda una vida por delante, la muerte lo aterraba. Adrián sintió que estas palabras eran sinceras, por lo cual. Se acerco a este discípulo, y como si fuera un costal de basura golpeo su espalda mandándolo a volar. “No vuelvas a pisar la quinta iglesia” – Fue una advertencia que le dio Adrián. Este discípulo de la sexta Iglesia no lo haría jamás. Incluso con sus heridas, se marchó lo más rápido que pudo. Después de que Adrián actuara, todos los discípulos de la quinta iglesia que estaban en estos lugares guardaron esta escena en sus corazones. Pudieron observar cómo su elegido, acababa con un ser del mismo nivel que el suyo con solo pronunciar unas palabras, no le dio el derecho a actuar, ni el tampoco de atacar. Fue una destrucción instantánea. En todas las Santas Iglesias había un elegido del cielo de cada generación. En la quinta Iglesia no había uno que entraba en tales calificaciones, incluso las discípulas personales del Maestro Sonu, no lo hacían. Eso fue porque para ser un elegido del cielo, uno necesitaba tener una fuerza absoluta con la cual uno pudiera acabar con un ser de mayor nivel con una facilidad extrema. O había otro tipo de elegido del cielo, el cual había avanzado en un campo especifico como la alquimia, o la refinación espiritual. Todos estos eran elegidos del cielo, los cuales la gente admiraba. Adrián había aparecido en esta generación, por lo cual los discípulos de la quinta iglesia se sorprendieron y a la vez que contaban historias en su nombre. Cada acto suyo podía sacudir a las masas. Adrián no se sentía a gusto con todas estas miradas, por lo cual dio un paso hacia adelante llegando directamente hacia la entrada de la Biblioteca de las Mil Almas. El Señor de la Biblioteca de las Mil Almas sonrió al verlo, él también había presenciado la brutalidad del encuentro con el primer discípulo. De hecho, él fue el primero en quitar su sentido divino. Ya que solo era alguien del inicio del establecimiento de la fundación. Si se hablaba de conocimientos en alquimia estaba un tal Lord Píldora, si se hablaba de la Refinación espiritual el primer puesto lo ocupaba Ren So, un discípulo destacado quien había podido lograr visualizar su propia fórmula para la llama de 15 colores. Pero si se hablaba de fuerza, entonces solo eran conocidos los dos Elegidos de la Quinta y Sexta Iglesia. Adrián no tuvo que pagar por la entrada a la biblioteca, parecía que se le había concedido un permiso especial por ser un elegido del cielo. “Eso fue mucho más fácil” – Dijo Adrián mientras se marchaba a entrar. Sin embargo, cuando estaba a punto de entrar a la biblioteca de las mil almas. Una voz vino detrás suyo. “¡Espera un momento hermano mayor Adrián!” – Esta voz fue de Locha quien se animó en el último momento a entrar corriendo hacia la biblioteca. Adrián se detuvo inesperadamente, nunca antes había visto a esta chica, ni tampoco parecía que había algún asunto entre los dos. “¿Sucede algo?” – Pregunto Adrián de manera intuitiva, no conocía a la otra parte, a la vez que estaba un poco apurado. Locha quien corrió hasta alcanzarlo se sentía un poco cansada, pero a la vez emocionada. Empezó a admirar a Adrián cuando escucho su historia, era un niño sin familia alguna el cual había sido rescatado por el maestro Sonu. Todo parecería que el maestro Sonu sería el que lo entrenaría hasta convertirlo en un cultivador inmortal, sin embargo, el Maestro Sonu había muerto, y Adrián había sido dejado de lado. Su primera impresión en la santa Iglesia de Motzu fue cuando lucho por unos momentos contra el hermano Tunchi, incluso si perdió al final era algo genial por reconocer. Luego alguien había grabado como tres seres del octavo, noveno y décimo nivel de la condensación del Qi provenientes de la sexta Iglesia lo atacaron en conjunto, incluso ante tal desventaja, los acabo derrotando. Ahora que había regresado de su viaje, lucho a la par del primer discípulo, incluso hiriéndolo gravemente en el proceso, pelea la cual fue interrumpida por el patriarca. Eso fue suficiente para demostrar que el Hermano Mayor Adrián no se debía su nombre a su maestro, sino a el mismo. No recibió ninguna ayuda, solo era el, contra los demás elegidos. Esto era lo que Locha admiraba por lo cual cuando lo vio, Locha se inclinó un poco. “S-soy Locha, me alegro mucho de ver-verte hermano mayor A-Adrián” – Dijo Locha apresuradamente. Sumiré se sorprendió al ver a su amiga comportándose como ella lo haría. Yura solo negó con la cabeza, apoyaba a su amiga, pero decir esas palabras era un poco… Adrián parpadeo un par de veces, antes de recordar que esta chica había sido herida por ese tal discípulo de la sexta iglesia. Tenía algunas píldoras, por lo cual agarro una y se la tiro. “A mí también me da gusto verte, ¿creo?, esto es para tus heridas” – Adrián no tenía mala fe con aquellos que se expresaban abiertamente, por lo cual después de dejarle esa píldora Adrián entro a la biblioteca. “¿Eh? No quería decir eso, espera” – Antes de que Locha pudiera decir algo, ya había perdido de vista a Adrián. Ella solo recogió la píldora que le había dado, pero no supo que más decir. Sumiré y Yura se acercaron para consolar a su amiga Locha. “L-lo lamento Locha” “Debes ser más atrevida” Fueron lo que dijeron las amigas mientras le daban palmadas en los hombros. Aunque tenían heridas, no eran tan profundas. “¿Que? ¿A qué se refieren?” – Dijo Locha con un poco de vergüenza, mientras que las dos solo negaban con la cabeza. “Bueno al menos tengo un regalo de él” – Después de ver que sin importar lo que dijera sus amigas estarían en su contra. Se dedico a ver la preciada píldora que le había dado Adrián. Sabía que la quinta iglesia no era un lugar donde se confeccionaba píldoras, por lo cual pensó que Adrián había comprado esta píldora de otro lugar, aun así, decidió guardarla y preservarla antes de tomarla. Sin embargo, Sumiré, aunque era de la quinta iglesia, venia de una familia de alquimistas, incluso su ancestro fue una vez un glorioso. Alquimista de Nivel 5 grado Medio. Aunque no se puede comparar con los más gloriosos, en su familia fue el mejor. Ella había practicado por mucho tiempo la alquimia, y conocía muchas cosas que sus amigas no. Por lo cual, cuando observo por un rato la píldora en manos de Locha. “¡Esto!” Se la arrebato de inmediato. “¿Eh? Es mi regalo, no me lo quites” – Dijo Locha quejándose un poco, Yura no entendía que pasaba. Pero de pronto Sumiré puso ojos de fuego, mientras observaba la píldora de Adrián. Cuando miraron la expresión de su amiga. Locha pregunto. “¿Estas bien Sumiré?” Yura también quería decir algo, cuando de pronto Sumiré pego un grito. “Es-es-esto es una……una ¡Píldora con 100% de pureza!” – Grito Sumiré. Cuando las demás escucharon esto. Locha sujeto inmediatamente la píldora. No se parecía a nada que había visto antes, aunque solo había visto en fotos una píldora de tal calidad, lo que se distinguía de las demás, era… “¡Tiene una marca dorada!” – Locha miro esto con una mirada de sorpresa. Luego regreso a mirar a la biblioteca de las mil almas. No sabía porque su hermano mayor Adrián le había dado una píldora de una calidad invaluable. No sabía si se había equivocado. Y se lo arrojo casualmente. Por lo cual, al ver la píldora ella la abrazo con mucho cariño. Por alguna razón pensó que fue un regalo especial para ella. Aunque Sumiré miraba tal píldora con otros ojos, según ella conocía, no había muchas píldoras con una pureza tan alta. Incluso los que lograban fabricarla debían ser expertos en tal rama y tener grandes cantidades de recursos. Esto provoco que Sumiré a pesar de su timidez, tuviera un mar de preguntas. Incluso cuando observo esta marca dorada, recordó que había un rumor de que en la segunda iglesia había aparecido, un cultivador misterioso que se hacía llamar Lord Píldora. Cientos de sujetos afirmaron ser tal persona, pero hasta ahora nadie ha logrado demostrarlo. Incluso Yuki el genio más prominente de la segunda iglesia está en frenesí tratando de superar a ese tal Lord Píldora. “… ¿Quizás?” – Fue lo que dijo Sumiré antes de quedarse callada. Después de tal evento las tres amigas se marcharon. Ningún discípulo volvió a entrar nuevamente a la sexta Iglesia. Incluso ellos temían a la fuerza devastadora de Adrián. Adrián en estos momentos, había logrado entrar a la Biblioteca de las Mil Almas.
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Estás leyendo el capítulo 121 de UN ETERNO FINAL (Novela), un novela. Un final para los moribundos, un final para los reyes, un final para los soberanos, un final para la humanidad, un final para la paz. Todo se enfrenta, inevitablemente, a su fin. Solo el tiempo tiene el poder de… Este capítulo tiene publicado el 7 de abril de 2026. UN ETERNO FINAL (Novela) tiene 346 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.