Leer ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 8 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Al ver la turbada timidez de Liu Feiyan, Ye Tianci soltó una risa torpe y bonachona: "No se enoje, esposa de mi maestro, no se enoje... este discípulo no volverá a preguntar".
"Hmph~". Liu Feiyan resopló suavemente cruzándose de brazos y le dijo: "Bueno, Buey Tonto... quiero decir, Tianci".
"Mira qué mala memoria tengo... Estuve llamándote Buey Tonto durante cinco o seis años, que casi no logro acostumbrarme".
"¡A partir de ahora te llamaré Tianci!".
"De acuerdo", asintió Ye Tianci.
Liu Feiyan continuó: "Tianci, ya es tarde; regresa pronto a descansar. Hace un momento golpeaste a Ye Qiang y a su gente, y dudo que se quede de brazos cruzados. Mañana regresan los ancianos del clan y nadie sabe qué clase de problemas surgirán. Tianci, ¡debes andar con mucho cuidado!".
Ye Tianci asintió con firmeza: "Pierda cuidado, esposa de mi maestro".
"Y este cadáver...", dijo ella, posando la mirada en el cuerpo inerte de Sun Biao sobre el suelo.
"Déjeselo a este discípulo. En la montaña trasera rondan lobos; arrojaré el cadáver allí para que se lo coman los lobos", propuso Ye Tianci.
"Está bien, confío en que te encargarás de ello". Liu Feiyan observó el cadáver de Sun Biao una vez más y suspiró: "Pensar que en vida lo traté con tanta generosidad, y ahora pagó con semejante traición... ¡Qué frialdad e ingratitud hay en este mundo!".
Ye Tianci afirmó con solemnidad: "La esposa de mi maestro crio a Tianci; ¡tenga por seguro que le recompensaré como es debido!".
Al oírlo, Liu Feiyan sintió una dulce alegría en el pecho: "Tianci, con que tengas esa devoción me basta y sobra".
Apenas terminó de hablar, se acercó de pronto y plantó un suave y fugaz beso en la mejilla de Ye Tianci: "La noche está muy avanzada, date prisa".
"Está bien...".
Ye Tianci aceptó y, acto seguido, arrastró el cadáver de Sun Biao rumbo a la montaña trasera.
Bajo un firmamento de luna brillante y escasas estrellas, la montaña trasera yacía en absoluto reposo.
Tras arrojar el cadáver de Sun Biao por una pendiente escarpada, Ye Tianci buscó una roca al azar para tomar un respiro.
Contempló el cielo estrellado bajo el influjo de la luna, con la mirada teñida de desconcierto.
'¿Quién soy realmente? ¿Qué clase de calamidad viví para terminar en semejante estado de idiotez?'.
'¿Y por qué no logro recordar absolutamente nada de lo ocurrido antes?'.
Ye Tianci se esforzó al límite intentando desenterrar sus recuerdos perdidos.
De pronto, ¡una imagen aterradora se proyectó en lo profundo de su mente!
Un manto de nubes negras cubría el cielo; un pico montañoso, erguido como una espada colosal, era pulverizado de un solo puñetazo, ¡provocando incluso que el propio espacio se desgarrara y retorciera en ondas deformes!
"¿Qué es esto...?".
La visión se desvaneció en una fracción de segundo. Ye Tianci se sujetó la cabeza con ambas manos mientras un dolor punzante y atroz amenazaba con partirle el cráneo. ¡Cuanto más intentaba recordar, más insoportable se volvía la agonía!
De súbito, un escalofrío le recorrió todo el cuerpo, arrancándole un estremecimiento involuntario.
Ye Tianci tenía la certeza de que, antes de ser acogido por la esposa de su maestro, jamás había sido un tonto.
¡Lo único que ignoraba era qué tremenda catástrofe había sufrido durante aquel periodo!
"Uf...".
Exhaló una bocanada de aire turbio y se frotó la coronilla; el golpe que se había dado contra la esquina de la mesa todavía le palpitaba un poco.
'¿Por qué recuperé el juicio de repente? ¿Habrá sido por ese golpe en la cabeza?'.
'Y cuando estaba aturdido... ¿qué eran todas esas voces?'.
'Hicieron mención del viejo fantasma Zhan... de la Pagoda Prisión del Cielo, e incluso de un primer piso...'.
'¿Habrá sido solo una alucinación?'.
Sin embargo, antes de que pudiera terminar de formular el pensamiento, ¡un calor abrasador comenzó a arder sobre su pecho!
Ye Tianci bajó la vista alarmado y descubrió, estupefacto, que la silueta tenue de una pagoda dorada se manifestaba sobre su piel.
"¡¿Qué?!".
Ye Tianci se llevó la mano al pecho, aterrado. En ese preciso instante, su visión se tornó oscura, ¡como si fuera succionado hacia las profundidades de un agujero negro!
Al abrir los ojos nuevamente, todo a su alrededor era una neblina brumosa. La cúpula superior exhibía un patrón ondulante de tono azul verdoso claro, semejante a un océano estelar infinito que irradiaba un aire de antigüedad arcaica y solemne.
"¿Qué... qué lugar es este?".
Desconcertado, Ye Tianci barrió el entorno con la mirada.
"Ya estás aquí".
En medio de su desconcierto, una voz resonó intempestivamente junto a su oído, a menos de un metro de su espalda.
Ye Tianci se estremeció de terror; dio media vuelta y retrocedió de un salto. Frente a él, suspendida en el aire boca abajo, una mujer vestida de rojo lo examinaba con una mirada cargada de picardía y burla.
"¡¿T-t-tú quién demonios eres?!", gritó Ye Tianci con los ojos abiertos como platos, apuntándola con el dedo tembloroso.
"¿Yo?", soltó la mujer una risa cristalina. "Yue Ji".
"¿Yue Ji?".
Ye Tianci parpadeó, aún con el corazón en la boca: "¡No me importa si eres esta Ji o aquella Ji! ¿Podrías bajar y hablar como la gente normal? ¡Verte colgada boca abajo da un miedo terrible!".
"¿Miedo? Ja, ja~".
La mujer soltó una leve risilla y su figura se desvaneció de golpe, ¡reapareciendo en un instante justo frente al rostro de Ye Tianci!
Quedaron prácticamente cara a cara: uno de pie y la otra flotando suspendida al revés.
El movimiento fue tan fulminante que Ye Tianci no tuvo tiempo de reaccionar; soltó un alarido de espanto y cayó de espaldas al suelo sentado de golpe.
"¡Ja, ja, ja, ji, ji, ji...!".
La mujer se cubrió la boca con la mano entre carcajadas: "Quién diría que el flamante amo de la Pagoda Prisión del Cielo resultaría ser un cobarde tan diminuto, ja, ja, ja".
Ye Tianci le lanzó una mirada llena de fastidio: "Flotas de un lado a otro como un alma en pena, ¿cómo no voy a asustarme?".
"¿Alma en pena? ¿Quién se parece a un fantasma? ¡Esta distinguida señora es una deidad!".
"¡Ahora mismo pareces un fantasma!", rebatió Ye Tianci.
"¡Fantasma lo serás tú!", bufó la mujer, fulminándolo con una mirada como si tuviera ganas de devorarlo vivo.
"Entonces, ¿podrías hacer el favor de bajar y hablar con normalidad?".
Ye Tianci suspiró con resignación: primero, no tenía idea de dónde se encontraba; segundo, ignoraba quién era esta extraña mujer con afición por flotar boca abajo.
"¡Está bien~!".
La mujer agitó la mano con total despreocupación. Giró con ligereza en el aire trazando un arco grácil y aterrizó suavemente frente a Ye Tianci.
"¿Así está mejor?", preguntó con una sonrisa burlona mientras lo observaba sentada desde arriba.
"Bastante mejor".
Ye Tianci suspiró aliviado y se puso de pie. Al mirarla con atención, descubrió con asombro lo deslumbrante que resultaba aquella mujer.
Aparentaba poco más de veinte años, ataviada con un vaporoso vestido largo carmesí que marcaba sus curvas sinuosas a la perfección. Sus piernas estilizadas se vislumbraban con gracia tras la seda, su cintura era tan diminuta que cabía en el abrazo de una mano, y sus cejas parecían dibujadas a pincel sobre una tez tan suave como el jade pulido. ¡No había un solo rasgo en ella que no rozara la perfección absoluta!
"¿Acaso soy hermosa?".
Al ver que Ye Tianci no apartaba los ojos de su figura, la mujer enarcó una ceja con una leve sonrisa.
"Hermosa...", balbuceó Ye Tianci, tragando saliva sin poder contenerse.
"Ji, ji~".
La mujer rio con picardía: "Vaya, resultó ser un pequeño bribón lascivo~".
"..." Ye Tianci se quedó sin palabras por un instante, antes de preguntar con timidez: "Hermana mayor... ¿eres una inmortal celestial?".
"¿Me llamas hermana mayor?", replicó ella, volteando a mirarlo con gracia coqueta.
"¿No puedo? Me parece que no eres mucho mayor que yo...", murmuró Ye Tianci con cautela.
"Resulta que soy varios miles de años mayor que tú...", susurró ella flotando levemente hasta quedar a escasos centímetros de su rostro, con una sonrisa tentadora.
"¡¿Qué?! ¡¿Varios miles de años mayor?!".
Ye Tianci palideció del asombro: "¡T-t-tú... de verdad eres una inmortal celestial!".
"¿Una inmortal?", reflexionó la mujer unos segundos. "En este mundo solo existen los poderosos, no los dioses celestiales. Pero si te place considerarme una inmortal, que así sea~".
"¡Uff...!", Ye Tianci tomó una bocanada de aire helado: "Siendo varios miles de años mayor... ¿debería llamarte abuela? ¿O bisabuela? ¿O tatarabuela?".
"¡¿Quién es tu abuela?! ¿Acaso esta señora parece tan decrépita? ¡Llámame hermana mayor!", espetó la mujer abriendo los ojos con fingido enfado.
"¡Sí, hermana mayor!", corrigió él a toda prisa.
"Mmm~ mucho mejor". La mujer se cruzó de brazos satisfecha, asintiendo con deleite.
"Hermana mayor, ¿qué lugar es este?", preguntó Ye Tianci con cautela y en voz baja.
"¿Este lugar...?", sonrió levemente la mujer. "Es la Pagoda Prisión del Cielo... el primer piso".
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• Novela: Qiú Tiān Tǎ! / 囚天塔!
• Autor: Lin Xiaoyu (琳小羽)
• Traductor: Inmensurable
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¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 8
Estás leyendo el capítulo 8 de ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela), un novela. ¡En la cima de todos los cielos, el Dao Antiguo reina supremo! Ye Tianci, apodado «Buey Tonto», nació con el Físico Yang Puro y era considerado el tonto del que todos se burlaban en la Ciudad Nube Flotante. Su maestro… Este capítulo tiene publicado el 14 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) tiene 259 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.