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Leer ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 64 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Al escuchar aquellas palabras, el corazón de Su Qingyue dio un vuelco repentino en su pecho, como si ya hubiese presentido con total certeza lo que Yun Qianshan estaba a punto de pronunciar. La voz potente y solemne de Yun Qianshan resonó por toda la explanada: "¡Como recompensa suprema por este Gran Torneo, la Santa Su Qingyue y Ye Tianci se unirán como compañeros de Dao para el cultivo dual, forjando un nuevo e insuperable pilar de fortaleza para nuestra Secta Qingxuan!". Al oír el decreto, las mejillas de Su Qingyue se tiñeron de un tenue rubor carmesí, pero permaneció en silencio, conteniendo sus emociones. Bajo el estrado, la multitud inmensa de discípulos estalló en un estruendo de murmullos y exclamaciones asombradas, dirigiendo de inmediato miradas cargadas de envidia y fascinación hacia Ye Tianci. "¡Cielos, qué fortuna tan descomunal tiene el hermano menor Tianci! ¡No solo acaba de coronarse como Santo Hijo, sino que ahora tomará a la Santa como esposa para convertirse en compañeros de cultivo dual!". "¡Su Qingyue es la doncella número uno de nuestra Secta Qingxuan y una de las bellezas más célebres de toda la provincia de Qingzhou! ¡Esta noche no sé cuántos cultivadores tendrán el corazón destrozado!". ... En la distancia, las miradas de Ye Tianci y Su Qingyue se cruzaron en el aire a través del vasto espacio. En el rostro de Ye Tianci danzaba una tenue sonrisa, mientras sus pupilas brillaban con una mezcla inconfundible de confianza, picardía y satisfacción triunfal. Por el contrario, la expresión de Su Qingyue se mantenía tan gélida como la escarcha invernal, desbordando un orgullo indómito que se negaba a doblegarse. Tras sostener aquel duelo visual durante unos instantes, la joven dejó escapar un leve resoplido de fastidio y, con las mejillas encendidas de vergüenza, apartó la mirada hacia otro lado. Yun Qianshan soltó una carcajada vibrante y prosiguió con tono jovial: "Los matrimonios de los mortales comunes se rigen por las Tres Cartas y las Seis Etiquetas, exigiendo casamenteros formales y la búsqueda meticulosa de un día propicio según los astros". "Sin embargo, nosotros, los cultivadores del sendero del Dao, no estamos atados a semejantes reglas mundanas ni a trámites ceremoniales engorrosos. Nuestro camino consiste en amoldarse a la voluntad del cielo y fluir con el designio cósmico". "Por lo tanto, ¡ningún día es mejor que el día de hoy! En vez de postergar las cosas para buscar una fecha en el calendario, es mucho más sublime celebrar la Magna Ceremonia de Cultivo Dual en este mismo instante. ¡Teniendo al cielo y a la tierra como testigos, al sol y a la luna como juramento, y a las montañas y ríos como aval, hagamos que los diez mil discípulos de nuestra Secta Qingxuan sean testigos de esta unión! ¿Qué opinan todos ustedes?". La voz de Yun Qianshan fue apasionada, vigorosa y retumbó con una autoridad indiscutible. "¡Excelente!". "¡Así debe ser! ¡El Santo Hijo y la Santa son portentos celestiales dotados de belleza y talento sin par; forman una pareja perfecta e inigualable!". "¡Les deseamos diez mil años de armonía conyugal y un pronto nacimiento de nobles herederos!". "¡Felicitaciones al Santo Hijo Ye por desposar a tan deslumbrante doncella!". En la magna plaza, miles de discípulos de la Secta Qingxuan vitorearon al unísono en una algarabía ensordecedora, acompañada de atronadores aplausos que parecían no tener fin. Yun Qianshan le hizo un gesto con la mano a Ye Tianci, indicándole que se acercara al estrado principal. Ye Tianci asintió y avanzó con paso firme y enérgico hasta situarse frente al gran templo. Yun Qianshan lo miró con calidez y le preguntó: "Tianci, unirte a Qingyue como compañeros de Dao para el cultivo dual... ¿tienes alguna objeción?". "Este discípulo no tiene ninguna", respondió Ye Tianci juntando las manos con respeto. "Bien", Yun Qianshan acarició su barba complacido y luego giró la mirada hacia la joven doncella: "Qingyue, ¿y tú?". Las mejillas de Su Qingyue ardían como carbones encendidos; bajó la cabeza y respondió con un hilo de voz: "Qingyue acatará las disposiciones del Maestro de la Secta". "¡Espléndido!". Yun Qianshan desbordaba júbilo y declaró ante ambos: "Una vez concluyan las reverencias al cielo y a la tierra, podrán retirarse a la cámara nupcial". "Tianci, ahora que te has convertido en el Santo Hijo de nuestra Secta Qingxuan, te corresponde por derecho una residencia a la altura de tu estatus". "Ya he ordenado que preparen todo con el mayor esmero. A partir de hoy, el Palacio del Santo Hijo en el Monte Dongyue será la morada de ambos". Al escuchar aquello, una chispa de entusiasmo iluminó el semblante de Ye Tianci: "¡Tianci agradece sinceramente la generosidad del Maestro de la Secta!". "No hay necesidad de formalismos. Si necesitan cualquier recurso, no duden en solicitarlo", rio una vez más Yun Qianshan. "Entendido", asintieron ambos al unísono. "Muy bien. Vayan primero a las cámaras traseras para cambiarse a las túnicas nupciales; en breve saldrán a rendir reverencia al cielo y a la tierra". "Sí". Ye Tianci asintió y cruzó una mirada con Su Qingyue. La joven lo fulminó con una hostilidad inocultable, lo que provocó que Ye Tianci torciera los labios con divertida resignación. Ambos se retiraron del salón principal y se dirigieron hacia las estancias posteriores para colocarse los atuendos matrimoniales. "Yo gané", susurró Ye Tianci con una sonrisa burlona mientras caminaban uno al lado del otro. "Hmpf", Su Qingyue se limitó a soltar un resoplido gélido, clavándole una mirada helada sin pronunciar palabra antes de girarse y entrar con paso altivo a su vestidor. Ye Tianci arqueó una ceja y murmuró entre dientes: '¿Todavía te atreves a resoplar? Esta noche, en la cámara nupcial, veremos si te quedan ganas de ser tan arrogante'. Dicho esto, ingresó a la habitación contigua y se vistió con los ropajes ceremoniales de boda que la Secta Qingxuan había confeccionado previamente. Poco después, ambos terminaron de vestirse y salieron de sus respectivos aposentos guiados por un cortejo de doncellas hacia el gran salón. En el recinto, los ancianos de los patios interior y exterior ya se encontraban sentados en solemne espera. Cuando Su Qingyue apareció, la concurrencia quedó pasmada ante su belleza. Portaba una elaborada corona de fénix y un manto ceremonial escarlata cuyos bordados caían con gracia hasta rozar el suelo. Su figura esbelta, de curvas ondulantes y sensuales, resaltaba de manera arrebatadora bajo la intensa seda roja. Su rostro primoroso y sonrosado se hallaba cubierto por un sutil velo nupcial carmesí, lo que añadía un aura de misterio aún más seductora a su porte celestial. A su lado, Ye Tianci lucía alto, gallardo e imponente, desprendiendo una presencia digna y varonil que robaba miradas. A los ojos de todos los presentes, semejaban una pareja bendecida por el mismísimo firmamento. ¡Apenas hicieron su aparición, la plaza estalló nuevamente en un mar de vítores y aplausos desbordantes! "¡Sobrino Ye! ¡El Sobrino Ye es sin duda un prodigio sin igual! ¡Mis más sinceras felicitaciones!", exclamó en primer lugar el Gran Anciano Zuo Qiuyang con una sonrisa jovial. Qin Shuang se acercó de inmediato con rostro radiante: "¡Hermanito, felicidades!". Ye Tianci correspondió a ambos con un asentimiento amable. "¡Hermano Ye, muchas felicidades!", gritó Li Hai abriéndose paso entre los primeros discípulos de la fila, agitando los brazos con una emoción desbordante. Ye Tianci sonrió con afecto ante la efusividad de su leal amigo. En medio de la multitud, sus ojos también distinguieron a Lin Chan; la humilde doncella contemplaba la escena con una dulce sonrisa cargada de sinceros buenos deseos, profundamente conmovida por la gloria del joven. Yun Qianshan se puso de pie y proclamó con voz majestuosa: "¡Hoy es un día de júbilo sin precedentes en un siglo para nuestra Secta Qingxuan! Este anciano tendrá el honor de presidir la ceremonia de cultivo dual de Tianci y Qingyue". "¡Que los recién casados den un paso al frente para rendir reverencia al cielo y a la tierra!". El anuncio encendió el fervor colectivo; incontables discípulos se pusieron de pie aclamando con entusiasmo. Ye Tianci y Su Qingyue caminaron con paso pausado hacia el centro del altar ceremonial y comenzaron el ritual sagrado: "¡Primera reverencia al cielo y a la tierra!". "¡Segunda reverencia a los mayores de la secta!". "¡Tercera reverencia mutua entre los esposos!". "¡Que los novios beban la copa nupcial del vino cruzado!". Ambos alzaron las copas de jade entrelazando sus brazos y bebieron el licor espiritual de un solo trago. "¡El rito está consumado! ¡Que los novios ingresen a la cámara nupcial!". A lo largo de toda la ceremonia, Su Qingyue se mostró asombrosamente cooperativa, sin ofrecer la más mínima resistencia ni vacilación. Cumplió con cada reverencia bajo la guía de Yun Qianshan y, concluido el acto, fue escoltada por las doncellas directamente hacia el Palacio del Santo Hijo. Ye Tianci tenía la intención de seguir de inmediato el cortejo hacia sus nuevos aposentos, pero fue sujetado con fuerza por un grupo de discípulos entusiastas que lo rodearon con algarabía. "¡Hermano menor Tianci, ¿a dónde crees que vas con tanta prisa?! En un día tan glorioso como este, ¡tienes que quedarte a beber con nosotros!". "¿Beber?", Ye Tianci se quedó perplejo por un segundo. "¡Jajaja!". Varios discípulos soltaron sonoras carcajadas: "¡Miren nada más al hermano menor Tianci, se nota a leguas que está desesperado por entrar a la cámara nupcial!". Al oír las bromas, Ye Tianci sonrió con un dejo de vergüenza; después de todo, sus compañeros de secta habían acertado de pleno en sus pensamientos. "¡El sol apenas se oculta! ¡No pasará nada si bebes unas cuantas jarras con tus hermanos marciales antes de consumar la noche de bodas!". "¡Hasta que el último caiga inconsciente!". "¡Exacto, nadie se retira sobrio!". ... Ante la insistencia y el sincero afecto de sus hermanos de secta, a Ye Tianci no le quedó más remedio que ceder y permanecer bebiendo y brindando con ellos hasta la hora del jabalí, bien entrada la noche. Aunque ingirió una cantidad desmesurada de jarras de licor espiritual, la milagrosa constitución de su Físico Divino Primordial del Dao disipó cualquier rastro de embriaguez, manteniéndolo completamente lúcido. En cambio, todos los discípulos a su alrededor habían terminado desplomados bajo las mesas, profundamente dormidos por los efectos del alcohol. A esa hora tardía, la cámara principal del Palacio del Santo Hijo se encontraba iluminada con un resplandor cálido y dorado. Al llegar al exterior de la estancia, Ye Tianci percibió una fragancia exquisita, fresca y embriagadora que flotaba suavemente desde el interior. Aquel aroma le resultaba sumamente familiar: era la fragancia corporal innata y pura de Su Qingyue. Se detuvo un momento frente a la entrada. Al rememorar todo lo vivido desde el día en que recuperó la conciencia tras años de demencia fingida hasta este preciso instante, sintió que todo parecía un sueño inverosímil. Ye Tianci tomó aire profundamente y empujó la puerta con suavidad. La habitación estaba repleta de velas rojas cuyas llamas titilaban al compás de la brisa nocturna, proyectando cálidas sombras sobre la silueta primorosa y curvilínea que aguardaba sobre el lecho nupcial. Allí estaba Su Qingyue, sentada con delicadeza al borde de la cama, ataviada con su radiante vestido nupcial escarlata mientras sus finas manos acariciaban con suavidad el borde de la falda. Sobre su cabeza relucía la primorosa corona de fénix, y el velo rojo aún cubría su cautivador rostro; no obstante, la tela no lograba ocultar el sutil temblor de sus hombros. Ye Tianci dio un par de pasos hacia adelante; el crujido de sus pisadas resonó con nitidez en el silencio sobrecogedor de la recámara. Al contemplar a Su Qingyue, su mirada recorrió involuntariamente cada línea de su figura seductora. Su nuez de Adán se movió en un trago seco, y en lo más hondo de su ser se encendió una llamarada viva de deseo irreprimible... \----- • Novela: Qiú Tiān Tǎ! / 囚天塔! • Autor: Lin Xiaoyu (琳小羽) • Traductor: Inmensurable ☯️ ¡Compañero(a) daoísta, deja tu reacción y comentario para ayudar a acelerar el cultivo de los próximos capítulos! ¡Tu apoyo es nuestra energía espiritual! ¡Que tu Gran Dao prospere! 🙏
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¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 64

Estás leyendo el capítulo 64 de ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela), un novela. ¡En la cima de todos los cielos, el Dao Antiguo reina supremo! Ye Tianci, apodado «Buey Tonto», nació con el Físico Yang Puro y era considerado el tonto del que todos se burlaban en la Ciudad Nube Flotante. Su maestro… Este capítulo tiene publicado el 15 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) tiene 259 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.