Leer ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 46 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
"Agradezco el generoso elogio de la hermana mayor", respondió Ye Tianci juntando las manos en un saludo respetuoso.
Qin Shuang sonrió con coquetería embriagadora: "Mi nombre es Qin Shuang. Siempre he sentido debilidad por los hombres de buen porte; lamentablemente, los discípulos de nuestra Secta Qingxuan son todos unos..."
Hizo una pausa fingiendo recato y añadió con una mirada pícara: "Supongo que entiendes a la perfección lo que quiero decir, ¿verdad?"
"Eh... entiendo", asintió Ye Tianci rascándose la nuca.
"¡Qué alivio que seas tan perspicaz! Dime, ¿cómo te llamas y cuánto tiempo llevas en la Secta Qingxuan?", continuó ella con curiosidad.
"Este discípulo responde al nombre de Ye Tianci. Apenas llevo un mes en la secta", contestó él con honestidad.
"¿Apenas un mes? Con razón esta hermana jamás te había visto antes por aquí~"
Qin Shuang soltó una risita cristalina, clavando en Ye Tianci un par de pupilas cargadas de magnetismo seductor: "Hermano menor Tianci, seré completamente franca contigo: ¡me has gustado! He puesto mis ojos sobre ti~ je, je, je..."
Apenas pronunció aquellas palabras, la multitud congregada en la plaza estalló en un clamor de absoluto estupor.
¡¿La insigne Hermana Mayor Principal del patio interior le estaba declarando su interés abiertamente a un humilde discípulo sirviente?!
Li Hai, situado a escasos centímetros de Ye Tianci, se quedó con la boca desencajada por el asombro.
El propio Ye Tianci no pudo evitar quedarse perplejo, preguntando con cautela: "¿Acaso la hermana mayor está bromeando?"
"¿Bromear?", Qin Shuang sonrió con gracia: "Es verdad que a esta hermana le gusta bromear de cuando en cuando, pero jamás jugaría con un asunto del corazón".
"Entonces...", Ye Tianci no sabía qué decir.
"¿Entonces qué?", la sonrisa de Qin Shuang se ensanchó: "¿Acaso no te gusta esta hermana?"
Ye Tianci negó de prisa con la cabeza: "No... no es eso..."
"¿Eso significa que sí te gusto?", inquirió ella con mirada penetrante, aproximándose medio paso sin apartar sus ojos de los suyos.
"Yo..."
Ye Tianci se hallaba completamente descolocado. ¡Jamás en su vida había tenido que lidiar con una mujer tan frontal y abrumadora!
Antes de que pudiera articular una sola palabra, Qin Shuang alzó un dedo índice de porcelana y lo presionó con suavidad sobre los labios del muchacho, susurrando con dulzura: "Descuida, no te apresures a responder. Esta hermana te dará todo el tiempo que necesites para meditarlo".
Ye Tianci la contempló con desconcierto en la mirada.
"Por cierto...", añadió Qin Shuang de improviso: "Viniste a inscribirte en el Gran Torneo... ¿no será que tú también abrigas el deseo de adueñarte de la Santa de la Secta Qingxuan, Su Qingyue?"
Ye Tianci entrecerró los ojos buscando una salida airosa, pero antes de que pudiera idear una respuesta, Qin Shuang retiró el dedo y dejó escapar un leve suspiro: "Ay, ya lo veo; tus ojos me lo han dicho todo".
La doncella sacudió la cabeza con amargura fingida: "Su Qingyue, oh Su Qingyue... ¿qué clase de hechizo diabólico posees para volver tan locos a los hombres bajo el cielo? Hasta los discípulos de tareas varias de nuestra propia secta sueñan con conquistarte".
Ye Tianci frunció el ceño: "Hermana mayor, yo..."
Qin Shuang curvó los labios hacia arriba, dándose media vuelta para encararlo una vez más: "Hermano menor Tianci, si te viese obligado a elegir únicamente a una entre Su Qingyue y yo, ¿a quién elegirías?"
"¿Elegir?", Ye Tianci se quedó atónito por un segundo, y sin pensarlo demasiado soltó: "¿Acaso puedo tenerlas a ambas?"
"¿¿¿Eh???"
Qin Shuang parpadeó boquiabierta, para luego estallar en una ráfaga de carcajadas melodiosas: "¡Vaya, hermano menor! ¡Tu apetito no es precisamente pequeño!"
Apenas resonaron sus palabras, la plaza entera se desternilló de la risa:
"¡Está loco! ¡Ese idiota ha perdido el juicio por completo!"
"¡La hermana mayor Qin le gasta una broma piadosa y el siervo se lo toma en serio!"
"¡Jajaja! '¿Acaso puedo tenerlas a ambas?' ¡Qué soberana estupidez! ¡Da vergüenza ajena escucharlo!"
¡Bum!
"¡Cierren todos la boca! Esto no es ninguna farsa; esta hermana habla con total seriedad".
De repente, el aura marcial de Qin Shuang se desató sin reservas. Una presión opresiva e invisible barrió la plaza entera como un vendaval gélido, silenciando al instante a los centenares de discípulos que se burlaban.
"Esta hermana está planteando una pregunta solemne; ¡ninguno de ustedes tiene vela en este entierro ni derecho a entrometerse!", sentenció ella con voz cortante, aunque sus labios aún conservaban una sonrisa inquietante.
Aquel despliegue de autoridad fue tan abrumador que ni un solo discípulo se atrevió a respirar fuerte.
Ye Tianci se estremeció internamente: el poder espiritual de Qin Shuang era colosal; ¡sin duda alguna, se encontraba prácticamente a la misma altura que Su Qingyue!
La joven doncella volvió a fijar sus pupilas en Ye Tianci: "Hermano menor, ¿en verdad deseas tenernos a ambas? ¿No crees que estás siendo demasiado codicioso?"
Ye Tianci negó con la cabeza con absoluta tranquilidad: "Simplemente no me agrada tener que hacer preguntas de opción múltiple..."
Qin Shuang no pudo contener una risotada divertida: "¿No te gusta tener que elegir? ¡Vaya, qué actitud tan fascinante! ¡A esta hermana le fascina eso~!"
"¿Hermana mayor?", Ye Tianci la miró sin comprender.
Qin Shuang declaró con orgullo: "¡Esta hermana acepta! Puesto que las quieres a ambas, ¡a partir de hoy tanto Su Qingyue como yo seremos tuyas~!"
"¿¿¿Qué???"
Al escuchar semejante proclamación, la multitud quedó petrificada. ¡Nadie en aquella plaza era capaz de descifrar qué clase de juego estaba tramando la Hermana Mayor Principal!
Ye Tianci estaba igualmente perplejo.
Sin embargo, Qin Shuang no tardó en añadir con mirada burlona: "No obstante... adueñarte de ambas al mismo tiempo tiene un precio innegociable".
"Debes coronarte campeón invicto en el Gran Torneo de la Secta dentro de un mes~"
Qin Shuang le lanzó una mirada seductora y provocadora.
Al oír aquella condición, los discípulos circundantes suspiraron con evidente alivio, comenzando a susurrar entre murmullos: "Ya decía yo que la hermana Qin solo estaba jugando..."
"A la hermana mayor siempre le ha encantado tomarle el pelo a la gente; seguro que hoy solo vino a divertirse a costa del nuevo sirviente".
"Por supuesto. Que un discípulo de tareas varias se alce con la victoria en el Gran Torneo es más improbable que ver llover piedras de oro, ¡jajaja!"
...
"De acuerdo", respondió Ye Tianci mirando fijamente a Qin Shuang a los ojos, asintiendo sin el menor titubeo.
"¡Miren a ese fanfarrón! ¡Todavía tiene la desfachatez de decir 'de acuerdo'! ¿De verdad se creerá alguien importante?", las risitas burlonas continuaron murmurándose entre la multitud.
"¿Eh?"
Al percibir la serenidad y firmeza con la que el joven había pronunciado aquel 'de acuerdo', la propia Qin Shuang se quedó atónita por una fracción de segundo.
¡Aquel muchacho no había dudado ni un instante!
Esa reacción dejó a la propia doncella desconcertada, al punto de no saber si lo que acababa de proponer había sido una simple chanza o una promesa irrevocable.
'Este chico es sumamente intrigante... no se parece en nada al resto de los cobardes de la secta. Aparte de su atractivo físico indiscutible... posee una seguridad imperturbable en sí mismo, como si en su corazón no existiese la menor duda de que la victoria ya le pertenece', reflexionó Qin Shuang para sus adentros.
"¡Muy bien! ¡Esta hermana te estará esperando! ¡Pon todo tu empeño!", Qin Shuang cerró el puño con entusiasmo, haciéndole un gesto de ánimo con complicidad pícara.
Dicho esto, se dio la vuelta y caminó con paso firme hacia la mesa de inscripción: "Inscríbeme a mí también".
El diácono encargado levantó la vista hacia Qin Shuang y preguntó, anonadado: "Hermana mayor Qin... ¿está completamente segura de querer participar en el Gran Torneo?"
"¿Qué ocurre? ¿Acaso dudas de mi capacidad marcial?", enarcó ella una ceja con tono glacial.
"¡No, jamás osaría! ¡Por favor, no me malinterprete!", el diácono agitó las manos con pánico: "El poder de la hermana mayor es indiscutible para toda la secta. Es sólo que... la recompensa para el campeón es la Santa Su Qingyue, por lo que casi la totalidad de los competidores son cultivadores masculinos. Si la hermana mayor participa..."
"Je, je, je..."
Qin Shuang dejó escapar una risa aterciopelada y despectiva: "Que yo sepa, ningún estatuto de la secta prohíbe que las discípulas compitan por el título. Si los demás hombres tienen el derecho de codiciar a la Santa Su Qingyue, ¿por qué razón no podría disputarla yo, Qin Shuang?"
Su mirada relampagueó con desafío y arrogancia: "Pensándolo bien, coronarme campeona del Gran Torneo y obligar a Su Qingyue a arrodillarse ante mí como mi esclava y bestia de carga... ¡¿no sería acaso un espectáculo infinitamente más glorioso?!"
"Pero...", el diácono intentó balbucear una objeción.
"¡¿Pero qué?! ¡Deja de perder el tiempo y escribe mi nombre de inmediato!", reprendió ella con severidad.
"¡Sí, sí, hermana mayor! ¡Este discípulo lo anotará en este mismo instante...!", el funcionario asintió a toda prisa, empapado en sudor frío.
"Así me gusta~", Qin Shuang puso los ojos en blanco con elegancia y sonrió satisfecha.
Unos metros más atrás, Ye Tianci frunció el ceño y le murmuró a Li Hai: "Da la impresión de que la Hermana Mayor Qin le guarda un rencor monumental a Su Qingyue..."
Li Hai asintió de inmediato con entusiasmo cómplice: "¡Y no te equivocas en lo absoluto! ¡He escuchado rumores muy jugosos al respecto!"
El muchacho bajó la voz hasta un susurro casi inaudible: "¡Ellas dos han sido enemigas mortales desde que eran niñas! Compiten ferozmente en absolutamente todo, y ninguna de las dos está dispuesta a ceder un solo centímetro".
Li Hai le lanzó una mirada significativa y concluyó: "¿Ahora entiendes por qué la hermana Qin viste un vestido púrpura a pesar de ser una auténtica discípula central del patio interior? ¡Por una sola razón: detesta tanto a Su Qingyue que se niega en rotundo a usar el mismo color de túnica blanca que ella!"
Ye Tianci contempló la espalda altiva de Qin Shuang; una leve sonrisa de diversión se dibujó en la comisura de sus labios.
'Quién habría imaginado que detrás de la dignidad de las discípulas genio se escondía semejante rivalidad...', pensó para sí, encontrando la situación sumamente entretenida.
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• Novela: Qiú Tiān Tǎ! / 囚天塔!
• Autor: Lin Xiaoyu (琳小羽)
• Traductor: Inmensurable
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¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela)
Capítulo 47
¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 46
Estás leyendo el capítulo 46 de ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela), un novela. ¡En la cima de todos los cielos, el Dao Antiguo reina supremo! Ye Tianci, apodado «Buey Tonto», nació con el Físico Yang Puro y era considerado el tonto del que todos se burlaban en la Ciudad Nube Flotante. Su maestro… Este capítulo tiene publicado el 15 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) tiene 259 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.