Leer ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 249 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Las palabras de Zhan Bai rezumaban un desprecio absoluto y una gélida intención asesina que, como una corriente de aire helado tangible, barrió al instante por todo el Palacio del Demonio Venenoso.
Al escucharlo, Ye Tianci entrecerró ligeramente los ojos; en el tono de aquel individuo percibió una hostilidad descarada y sin reservas.
"¿Zhan Bai? ¿Para qué me buscas?"
Su voz sonó calmada, como si no estuviera frente a un experto del Reino Vajra, sino ante un transeúnte insignificante.
Al contemplar la actitud serena y despreocupada de Ye Tianci, la mueca siniestra en el rostro de Zhan Bai se acentuó aún más. Extendió un dedo señalándolo desde la distancia y habló con una excitación enfermiza en la voz:
"Tú eres el noveno de la Clasificación de Genios y yo soy el undécimo. ¿Acaso todavía no lo entiendes?"
"¿Oh?"
Al oír eso, una comisura de los labios de Ye Tianci finalmente se curvó en una media sonrisa. Su voz traslucía una sutil burla, como si en absoluto se tomara en serio a su interlocutor.
A su espalda, el corazón de Ji Qingyu se encogió. Al comprender de inmediato las intenciones del recién llegado, no pudo evitar advertir:
"¡Este sujeto quiere matarte! Las posiciones en la Clasificación de Genios del Dominio Oriental no son inamovibles; ¡mientras mates a quien esté por delante de ti, podrás ocupar su lugar...!"
Al escucharla, Zhan Bai soltó una estruendosa carcajada que resonó con estridencia por toda la plaza sembrada de cadáveres.
"¡Exacto!"
Le dirigió una mirada de aprobación a Ji Qingyu y luego volvió a clavar sus ojos en Ye Tianci, con esa excitación enfermiza tornándose cada vez más densa.
"Vaya, qué belleza tan inteligente".
"¡En un principio, yo era el décimo de la Clasificación de Genios! ¡Era una de las figuras más deslumbrantes entre la generación joven del Dominio Oriental!"
"¡Pero fue precisamente por ti, un mocoso imberbe salido de la nada que arrebató el noveno puesto, que terminé siendo expulsado fuera de los diez primeros!"
La voz de Zhan Bai se volvió repentinamente aguda, impregnada de un rencor punzante hasta los huesos.
"Esa clasificación la determinó el Pabellón Tianji", respondió Ye Tianci con indiferencia. "Si quieres reclamar, deberías ir a buscar al Pabellón Tianji".
Su expresión era apática, como si estuviera hablando de un asunto trivial que nada tenía que ver con él.
"¿El Pabellón Tianji?"
"Jajajaja... ¡El Pabellón Tianji! ¡Sí, esa sarta de viejos ciegos y decrépitos del Pabellón Tianji se atrevieron a poner a un mocoso novato como tú por encima de mí! ¡Esto es simplemente la mayor humillación para mí, para Zhan Bai!"
A mitad de la frase, su semblante se ensombreció por completo y su mirada se volvió tan fría como la de una víbora:
"Sin embargo, comparado con ir a discutir con el Pabellón Tianji... ¡matarte con mis propias manos demostrará mucho mejor mi poderío...!"
En el instante en que sus palabras cayeron, un aura imponente estalló con estruendo desde el interior de su cuerpo; ¡la presión de un experto del Reino Vajra se abalanzó aplastante sobre Ye Tianci como una cordillera montañosa!
Bajo aquella aterradora opresión, Ji Qingyu sintió que la respiración se le cortaba y retrocedió medio paso de manera involuntaria.
En cambio, Ye Tianci permaneció inmóvil en su sitio, con la figura erguida como una roca, ¡como si aquella formidable presión no fuera más que una brisa ligera que le acariciaba el rostro!
"¿Matarme?"
Entrecerró ligeramente los ojos, en los cuales destelló un brillo peligroso por una fracción de segundo, y pronunció con voz gélida:
"Aún no estás a la altura".
Aunque este Zhan Bai se encontraba en la etapa inicial del Reino Vajra, Ye Tianci podía percibir con total claridad que la solidez de sus fundamentos y su aura era incluso un poco inferior a la de Murong Xiao, el maestro del Palacio del Demonio Venenoso a quien acababa de decapitar.
Si había sido capaz de aniquilar a Murong Xiao, ¡naturalmente no le temía a este Zhan Bai...!
Lo único que le causaba un leve asombro era que el antiguo décimo lugar de la Clasificación de Genios del Dominio Oriental ya hubiera alcanzado el cultivo del Reino Vajra.
Parecía que los genios de este Dominio Oriental ciertamente no se habían ganado su reputación en vano...
"¡Jajaja!"
Al escuchar las gélidas palabras de Ye Tianci, Zhan Bai rio como si oyera el chiste más absurdo bajo los cielos, ¡su risa volviéndose todavía más delirante!
"¡¿Te atreves a decir que no tengo la cualificación necesaria?!"
Reía a carcajadas mientras su poderoso sentido divino se expandía sin escrúpulos como una marea, ¡barriendo de lleno sobre Ye Tianci!
Al instante siguiente, la sonrisa siniestra en el rostro de Zhan Bai se congeló de golpe. Luego, las comisuras de sus labios se curvaron en un arco tan exagerado como inverosímil, y su voz resonó repleta de escarnio:
"¿Etapa intermedia del Reino Trascendencia Mortal?"
"¿Acaso me equivoco?"
"¡¿El mismísimo monstruo que ocupa el noveno lugar de la Clasificación de Genios del Dominio Oriental tiene un cultivo que apenas alcanza la etapa intermedia de la Trascendencia Mortal?!"
"¡Esa pandilla de viejos del Pabellón Tianji en verdad ha perdido el juicio! ¡Jajaja, qué enorme disparate!"
En medio de sus carcajadas enloquecidas, ¡la intención asesina en los ojos de Zhan Bai ya hervía a borbotones!
¿Una simple hormiga de la etapa intermedia de la Trascendencia Mortal se atrevía a fanfarronear frente a él?
¡Hoy mismo usaría la sangre de este pretendido noveno lugar de la lista de genios para lavar la humillación de haber sido expulsado de los diez primeros puestos!
Ye Tianci entrecerró los ojos y articuló con un tono helado: "Si no estás conforme, entonces ven y pelea".
Bajo aquella entonación tan serena yacían una intención asesina implacable y una confianza absoluta sin el menor disimulo.
"¡Jaja, tú te lo buscaste! ¡No me culpes por ser despiadado; si has de culpar a alguien, culpa a tu mala suerte por cruzarte en el camino de Zhan Bai!"
Su risa rebosaba un deleite sádico y sanguinario.
¡En el instante en que sus palabras cayeron, la figura de Zhan Bai desapareció súbitamente de su sitio!
¡¡¡Bum...!!!
En el momento en que su paso se clavó en la tierra, fue como si un meteorito se estrellara contra el suelo; dejó un enorme cráter que estalló al instante en su sitio original, arrojando fragmentos de roca hacia los alrededores cual proyectiles de cañón.
¡El suelo circundante colapsó y se agrietó palmo a palmo, mientras una ráfaga embravecida levantaba una densa cortina de polvo!
Su silueta se convirtió en una estela blanca y borrosa que desgarró el aire. Con una fuerza aterradora capaz de partir montañas y quebrar rocas, ¡arremetió directamente contra el rostro de Ye Tianci!
¡El aura era tan colosal que la delicada figura de Ji Qingyu, quien también se encontraba a su lado en la etapa intermedia de la Trascendencia Mortal, se estremeció involuntariamente!
¡Bum!
Antes de que el puño impactara, el violento vendaval desatado por el golpe ya comprimía el aire, haciéndolo resonar en una seguidilla de estallidos sonoros.
Sin embargo, frente a aquel golpe capaz de sacudir el cielo y la tierra, Ye Tianci no esquivó ni retrocedió.
Se limitó a permanecer de pie con calma, con su cabello negro ondeando y sus ropas flameando al viento.
Solo en el momento exacto en que aquel puño dorado estuvo a punto de rozarle la cara, alzó despacio su propio puño derecho.
Sin un ímpetu estremecedor, sin un resplandor deslumbrante.
Fue un golpe completamente común y corriente que, enfrentando el ataque destructor de montañas de Zhan Bai, ¡salió disparado de forma implacable!
¡¡¡Bum...!!!
En el instante en que ambos puños colisionaron, un estruendo ensordecedor estalló con violencia, ¡como si el trueno divino de los Nueve Cielos retumbara en ese mismísimo lugar!
¡Una onda de choque de energía desbocada e incomparable se propagó como un anillo salvaje en todas direcciones, tomando a los dos como epicentro!
¡Crac! ¡Crac!
El resistente suelo de la plaza bajo sus pies se quebró palmo a palmo como si fuera un espejo frágil, ¡y un sinfín de rocas se desintegró al instante en polvo!
¡Aquel aliento destructivo arremetió hacia la periferia cual tsunami embravecido, levantando una polvareda que cubrió el firmamento!
¡Todo el Palacio del Demonio Venenoso pareció estremecerse con violencia ante semejante colisión descomunal!
Ji Qingyu retrocedió tambaleándose varios pasos debido al impacto de aquella aterradora onda de choque. Logró estabilizar su cuerpo a duras penas mientras sus hermosos ojos se colmaban de espanto; ¡su corazón había subido hasta su garganta!
¡Una batalla entre genios del Dominio Oriental!
¡Uno clasificado en el undécimo puesto y el otro en el noveno!
¡Tan solo un cruce de golpes había resultado así de aterrador!
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• Novela: Qiú Tiān Tǎ! / 囚天塔!
• Autor: Lin Xiaoyu (琳小羽)
• Traductor: Inmensurable
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Estás leyendo el capítulo 249 de ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela), un novela. ¡En la cima de todos los cielos, el Dao Antiguo reina supremo! Ye Tianci, apodado «Buey Tonto», nació con el Físico Yang Puro y era considerado el tonto del que todos se burlaban en la Ciudad Nube Flotante. Su maestro… Este capítulo tiene publicado el 18 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) tiene 259 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.