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Leer ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 246 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
¡Boom——! ¡El torrente de destrucción, semejante a un rugido proveniente de las Nueve Serenidades, embistió ferozmente a Murong Xiao con un ímpetu inigualable! La barrera de Qi venenoso protector que este maestro de secta del Reino Vajra había levantado con todas sus fuerzas apenas resistió un instante antes de hacerse pedazos poco a poco, ¡como vidrio golpeado por un mazo colosal! "¡Pffft——!" El cuerpo de Murong Xiao salió despedido por la fuerza desbocada cual saco maltrecho, estrellándose con violencia contra los restos del salón principal que ya se habían derrumbado en su mayor parte. ¡El polvo y los escombros estallaron estrepitosamente! "Qué fuerte...", murmuró Ji Qingyu, con su delicado cuerpo temblando levemente. Cuando el polvo se disipó un poco y todos pudieron ver con claridad, nadie fue capaz de contener un jadeo de pavor. Murong Xiao yacía en medio de una caótica escena de muros derruidos y ruinas. Las vestiduras de su torso ya se habían reducido a cenizas, y su cuerpo, de por sí encorvado, estaba en ese momento plagado de heridas, ¡cubierto de grietas de todos los tamaños y agujeros ennegrecidos por el fuego! Su aura era sumamente débil, su mirada estaba dispersa y la llama de su vida vacilaba como una vela frente a la tempestad... Sin embargo, en un abrir y cerrar de ojos, el dolor desgarrador y el pánico a la muerte inminente fueron reemplazados por una furia desbordante y un rencor venenoso. "¡Maldito bastardo!" El aullido de Murong Xiao ya no era solo de ira, sino que destilaba una demencia dispuesta a la aniquilación mutua y un odio ponzoñoso. Se incorporó con dificultad de entre los escombros, con los ojos inyectados en sangre, clavando una mirada fija y letal en Ye Tianci. En el interior de su cuerpo marchito, un aura destructiva comenzó a condensarse de manera enloquecida. "¡¡¡Muramos juntos!!!" ¡Pretendía autodetonar su núcleo venenoso junto con su cuerpo físico del Reino Vajra para arrastrar a Ye Tianci a la tumba! La mirada de Ye Tianci permaneció gélida, aunque en la comisura de sus labios se dibujó una curva de burla. "¿Quieres perecer conmigo? Todavía no tienes los méritos para eso." Antes de que sus palabras terminaran de disiparse en el aire, formó un sello con una sola mano y murmuró dos palabras con voz baja: "Cambio de posición." En ese instante, una ondulación casi imperceptible distorsionó el espacio. "¡¿Eh?!" "Maldito engendro, ¡¿adónde fuiste?!" Murong Xiao se llenó de consternación; ¡vio con sus propios ojos cómo Ye Tianci se desvanecía del lugar en el que estaba parado! "Hmph." De repente, un bufido gélido resonó justo al lado de su oído. ¡A Murong Xiao se le cortó la respiración de golpe! ¡Ye Tianci había aparecido ante él como un espectro, a escasa distancia! ¡Aquella velocidad era tan descomunal que Murong Xiao no tuvo tiempo de reaccionar! Antes de que pudiera liberar la fórmula de autodetonación, ¡la mano de Ye Tianci descendió con pesado rigor sobre su punto celestial! "¡Tu alma del Reino Vajra me la quedo yo!" La voz helada resonó de pronto. "No..." "Maldito bastardo, ¡¿te atreves a matar a este anciano?!" Al escucharlo, el cuerpo entero de Murong Xiao se estremeció con violencia y un terror sin precedentes estalló en su mirada. Intentó forcejear desesperadamente, pero bajo la mano opresora de Ye Tianci, su cultivo del Reino Vajra parecía haber quedado encadenado por completo; ¡era incapaz de canalizar ni el más diminuto rastro de poder espiritual...! "Hmph." Ye Tianci resopló con frialdad una vez más, aplicó fuerza con los cinco dedos y ¡una succión avasalladora y sin parangón se desató de improviso! Desde el punto celestial de Murong Xiao, una silueta luminosa, etérea y transparente fue arrancada a la fuerza. Aquella figura se retorcía y pataleaba mientras emitía aullidos silenciosos; ¡se trataba, sin duda alguna, del alma del Reino Vajra de Murong Xiao! A espaldas de Ye Tianci, aquel gran estandarte negro que yacía en silencio emergió de nuevo. La tela se abrió en un vórtice profundo y abisal, ¡devorando por completo y de un solo bocado el alma de Murong Xiao! El Estandarte de Almas emitió un zumbido, ¡y los extraños trazos sobre su superficie parecieron volverse un poco más densos y definidos! Entretanto, el cuerpo de Murong Xiao se tornó rígido, el destello de sus ojos se apagó en su totalidad y su fuerza vital se extinguió para siempre. ¡Una eminencia del Palacio del Demonio Venenoso, un auténtico experto del Reino Vajra, caía de esta manera en el olvido! A la distancia, Ji Qingyu entreabrió sus labios carmesíes, mientras sus hermosos ojos reflejaban una profunda conmoción. Observaba atónita aquel cuerpo inerte y luego posó la vista sobre Ye Tianci, quien se alzaba como una deidad demoníaca; su corazón latía de forma desbocada dentro de su pecho. Él... ¡Él en verdad había terminado con la vida de un poderoso cultivador del Reino Vajra! Valiéndose únicamente de un cultivo en la etapa intermedia del Reino Trascendencia Mortal, había desafiado el orden natural para dar muerte a un experto del Reino Vajra. ¡Semejante proeza desafiaba toda lógica concebible! "El... ¡El maestro de secta ha muerto!" "¡Han asesinado al maestro de secta!" Tras un breve silencio de muerte, todo el Palacio del Demonio Venenoso estalló por completo en conmoción. Incontables discípulos del Palacio del Demonio Venenoso tenían los rostros cenicientos y sus miradas estaban colmadas del más extremo pánico y desesperación, como si el cielo se hubiera desplomado y la tierra se hubiera abierto. Su mayor respaldo, el Maestro del Palacio del Demonio Venenoso del Reino Vajra, ¿acaso había muerto... así sin más? Ye Tianci retiró la palma con lentitud, dejando que el cadáver de Murong Xiao se desplomara inerte contra el suelo. Acto seguido, su gélida mirada barrió cada uno de los rostros aterrados y conmocionados del valle, y la sonrisa en las comisuras de sus labios se volvió cada vez más siniestra: "¡Les toca a ustedes!" Aquellas gélidas palabras, semejantes a la sentencia de un dios de la muerte, resonaron en los oídos de cada uno de los cultivadores demoníacos que huían a la desbandada. Los sellos manuales en sus manos cambiaron una vez más, ¡y el enorme estandarte negro a sus espaldas se agitó sin viento, ondeando con furia! "¡Rugido—!" Dos dragones de inundación negros, condensados a partir de poder de almas, salieron rugiendo de la superficie del estandarte. Sus cuerpos eran colosales y portaban un aura feroz y siniestra infinita; uno a la izquierda y otro a la derecha, ¡se abalanzaron sobre la multitud de discípulos del Palacio del Demonio Venenoso! ¡La técnica de Extraer Almas se desató de manera implacable! Alaridos, lamentos desgarradores y súplicas de piedad se sucedieron sin cesar, resonando a través del firmamento. Por dondequiera que pasaban aquellos dos dragones de inundación de poder de almas, los discípulos del Palacio del Demonio Venenoso caían en masa por montones. Incluso las cuatro doncellas personales de Murong Xiao, que momentos antes se habían burlado de Ye Tianci, ¡fueron asesinadas presas del espanto sin tener tiempo de proferir ni un solo grito! Sus cuerpos conservaron el terror previo a la muerte, pero sus almas fueron arrancadas por la fuerza, transformándose en destellos de luz que los dragones de inundación devoraron en sus fauces, para luego confluir por entero dentro de aquel enorme estandarte negro. Esta secta del sendero demoníaco, que se había enseñoreado de Tianniuzhou y masacrado a incontables seres vivos, ¡fue aniquilada en una sola noche! ¡Tras devorar con frenesí más de diez mil almas, el aura del Estandarte de Almas se elevó sin cesar a pasos agigantados! La luz negra sobre la superficie del estandarte se volvió cada vez más profunda, como si pudiera devorar cualquier atisbo de luz. Los complejos grabados que lo cubrían se reorganizaron, delineando vagamente un cuadro atroz en el que diez mil espectros rendían pleitesía. ¡Hummm—! Al ser absorbida el alma del último discípulo, el enorme estandarte negro se estremeció con violencia, ¡y un poder de almas feroz y siniestro, varias veces más aterrador que antes, estalló estrepitosamente! ¡El Estandarte de Diez Mil Almas estaba completo! "¡El Estandarte de Diez Mil Almas está completo...!" Ye Tianci contempló el Estandarte de Almas lleno de entusiasmo; ¡la velocidad con la que crecía el poder de este estandarte superaba por mucho su imaginación! ¡El poderío de un Estandarte de Diez Mil Almas era suficiente para rivalizar con un artefacto mágico de Rango Emperador Humano! Dentro del valle reinaba un silencio de muerte. Había cadáveres esparcidos por doquier y la sangre corría como ríos; el otrora insoportablemente arrogante Palacio del Demonio Venenoso se había transformado ahora en un dominio de la muerte. Al contemplar este escenario que parecía un mismísimo infierno Asura, una alegría indecible brotó en el corazón de Ji Qingyu. ¡El Palacio del Demonio Venenoso! ¡Esta secta demoníaca que se había enfrentado a la Secta Piaomiao durante décadas, que había asesinado a innumerables discípulos de su secta y envenenado a incontables vidas por todo Tianniuzhou, había sido arrancada de raíz por Ye Tianci en solitario, borrada por completo de la faz de este mundo! Ella miró hacia aquella silueta suspendida en medio del aire, con el brillo de sus ojos ondulando en constantes destellos de asombro. Emoción, éxtasis desbordante... todo tipo de sentimientos derribaron en un instante la altivez y la frialdad que Ji Qingyu siempre había mantenido, y en su rostro de belleza sin par floreció una resplandeciente sonrisa nacida desde el fondo de su corazón. Incapaz de contenerse, exclamó: "¡Ye Tianci! Eres demasiado..." Incapaz de reprimir por más tiempo la agitación en su pecho, soltó una tierna exclamación y se dispuso a volar hacia él. Sin embargo, ¡justo en ese instante se produjo una mutación repentina! En medio del aire, el cuerpo de Ye Tianci se tambaleó con violencia y su rostro se tornó blanco como el papel en un abrir y cerrar de ojos. "¡Pffft—!" Escupió de repente una bocanada de sangre; no obstante, aquella sangre era de un siniestro tono negro azabache, y al caer sobre la tierra emitió un chisporroteo corrosivo del que brotaron densas volutas de humo negro. "¡Ye Tianci...!" La expresión de Ji Qingyu cambió drásticamente, y el éxtasis en su corazón fue reemplazado al instante por el espanto y la preocupación. Avanzó como un destello hasta el costado de Ye Tianci y sostuvo su cuerpo tambaleante, solo para descubrir con auténtico horror que, sobre la piel descubierta de él, habían aparecido en algún momento incontables y finas marcas venenosas de color verde oscuro, ¡las cuales se propagaban a toda velocidad a lo largo de sus meridianos! ¡Al ver aquellas marcas venenosas de color verde oscuro, el corazón de Ji Qingyu se hundió de inmediato hasta lo más profundo! ¡Ye Tianci estaba envenenado! \----- • Novela: Qiú Tiān Tǎ! / 囚天塔! • Autor: Lin Xiaoyu (琳小羽) • Traductor: Inmensurable ☯️ ¡Compañero(a) daoísta, deja tu reacción y comentario para ayudar a acelerar el cultivo de los próximos capítulos! ¡Tu apoyo es nuestra energía espiritual! ¡Que tu Gran Dao prospere! 🙏
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¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 246

Estás leyendo el capítulo 246 de ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela), un novela. ¡En la cima de todos los cielos, el Dao Antiguo reina supremo! Ye Tianci, apodado «Buey Tonto», nació con el Físico Yang Puro y era considerado el tonto del que todos se burlaban en la Ciudad Nube Flotante. Su maestro… Este capítulo tiene publicado el 18 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) tiene 259 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.