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Leer ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 24 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
"¿Te parece lento?", sonrió Chi Xiao con indulgencia: "Por supuesto que podemos acelerar". Apenas cayeron las palabras, Chi Xiao trazó un ademán con los dedos. En un instante, ambas espadas voladoras multiplicaron su velocidad, precipitándose como relámpagos con dirección al suroeste. "¡Aaaah!" Aquel violento y repentino estallido de aceleración arrancó un grito de pánico a la joven que iba detrás. Sus pies resbalaron sobre la estrecha superficie metálica y estuvo a una fracción de segundo de precipitarse descontrolada hacia el abismo. Afortunadamente, en ese instante crítico, Ye Tianci reaccionó con reflejos fulgurantes: estiró el brazo y le sujetó con firmeza la muñeca, arrastrándola de regreso a la hoja. "Joven Ye... Esta humilde doncella se llama Lin Chan. ¡Muchísimas gracias por salvarme la vida!", balbuceó la muchacha con el alma todavía en vilo y el rostro teñido de un rubor intenso por el susto. Ye Tianci negó levemente con la cabeza y advirtió con serenidad: "No hay de qué. Esta espada pequeña vuela a una velocidad excesiva; sujétate fuerte a mí". "Es... está bien...", asintió Lin Chan, aferrándose de nuevo con desesperación a las esquinas de la túnica de Ye Tianci. El joven volvió el rostro por un segundo y notó que las manos de la muchacha temblaban de forma incontrolable. En semejante estado de pánico, ¿cómo demonios lograría sostenerse con firmeza? Antes de que pudiera hablar, la voz chillona de Zhao Mei'er volvió a resonar desde la gran espada que iba al frente: "¡Maestro Chi Xiao, todavía se siente demasiado lento! ¿Acaso no podría volar aún más rápido?" Al escuchar aquella ponzoña, Ye Tianci frunció el ceño con severidad y ordenó de inmediato a la joven a sus espaldas: "¡Abrázame con fuerza!" "¿Quieres más velocidad?", rió Chi Xiao con complacencia: "Está bien, por esta única vez complaceré el capricho de mi nueva discípula". Dicho esto, Chi Xiao volvió a modular sellos con los dedos, infundiendo un caudal todavía más denso de energía espiritual en ambas espadas voladoras. ¡Fiuuuush! La velocidad de las hojas alcanzó un límite vertiginoso en un pestañeo. Lin Chan dejó escapar un chillido agudo y, sin dudarlo más, rodeó con ambos brazos la cintura de Ye Tianci, pegándose a su espalda con todas sus fuerzas. Desde la gran espada azul, Zhao Mei'er contemplaba la silueta tambaleante de Ye Tianci y Lin Chan a la zaga; una sonrisa rebosante de regocijo sádico se curvó en sus labios mientras murmuraba para sus adentros: 'Hmph, un tonto imbécil y una miserable sirvienta... ¡Quiero ver cómo hacen este par de escorias para sobrevivir a este viaje!' Ye Tianci apenas poseía una base en la cima del Reino Apertura de Meridianos; por naturaleza, aún carecía del poder necesario para dominar el vuelo sobre espadas. Sumado a las constantes zancadillas y sabotajes de Zhao Mei'er, la diminuta hoja se volvía cada vez más errática e ingobernable bajo sus pies. En ese instante, la voz de Yue Ji resonó desde el interior de la Pagoda Prisión del Cielo, cargada de un disgusto gélido: "¡Qué insolencia tan descarada! ¡Jamás imaginé que esa mocosa de apellido Zhao se atreviera a intimidarte y buscarte la muerte con tanta vileza! Y esos dos ancianos del patio exterior tampoco son trigo limpio; ignorar deliberadamente el peligro de sus discípulos demuestra que la vida de ustedes no les importa en lo más mínimo. ¡Qué vergüenza de maestros!" Al escuchar aquellas palabras, la mirada de Ye Tianci se tornó fría como el hielo mientras los consejos grabados a fuego por la esposa de su maestro acudían a su memoria: 'Si nadie se mete conmigo, no me meto con nadie; pero si alguien se mete conmigo, ¡responderé sin piedad!' '¡O no matas a nadie, o erradicas el mal hasta la raíz!' '¡Zhao Mei'er debe morir!', una llamarada de densa intención asesina brotó de las pupilas de Ye Tianci. En la pagoda, Yue Ji sonrió complacida: "¡Bien dicho! ¡Así se habla!" Mientras tanto, al notar cómo la espada voladora no dejaba de oscilar y sacudirse de forma violenta, Lin Chan comprendió que Ye Tianci estaba llegando al límite para mantener el equilibrio, y que su presencia, abrazada con fuerza a su torso, solo le añadía un peso y una dificultad insostenibles. Frente a esa cruda realidad, Lin Chan se mordió suavemente el labio inferior. De improvisto, soltó los brazos que rodeaban la cintura de Ye Tianci y ¡giró el cuerpo decidida a arrojarse al vacío! Ye Tianci se estremeció de alarma. En el último instante posible, estiró la mano y la sujetó con una fuerza descomunal por el brazo: "¿Qué demonios estás haciendo? ¿Acaso perdiste la cabeza?" Lin Chan tembló de pies a cabeza. Con los ojos anegados en lágrimas, balbuceó entrecortadamente: "Yo... Lin Chan no desea convertirse en una carga mortal para el joven... Si me arrojo, el joven podrá mantener el equilibrio y llegar sano y salvo a la Secta Qingxuan". Ye Tianci guardó silencio por una fracción de segundo, conmovido por la inocencia y el sacrificio de aquella muchacha. Con voz firme pero impregnada de calidez, sentenció: "No cometas estupideces. Seguir con vida es más importante que cualquier otra cosa en este mundo". "Ven aquí. Sujétate fuerte". Sin darle tiempo a protestar, Ye Tianci tiró de su brazo y la estrechó directamente contra su pecho en un abrazo protector. En el instante en que fue acogida en el regazo de Ye Tianci, Lin Chan quedó paralizada por completo. Su hermoso y delicado rostro se tiñó de un carmín encendido, y agachó la cabeza profundamente, sin atreverse a mirarlo a los ojos. "Esta pequeña sí que tiene un corazón de oro...", comentó Yue Ji desde la pagoda, asintiendo con aprobación. Ye Tianci replicó mentalmente: "Hermana Yue, deje los comentarios jocosos para después; ¡mejor enséñeme cómo estabilizar y controlar esta maldita espada!" Yue Ji suspiró con desdén: "Un cultivador solo adquiere la capacidad de controlar espadas voladoras al cruzar el umbral del Reino Formación del Núcleo; tu cultivo apenas roza la Apertura de Meridianos, de modo que ni esta hermana puede obrar milagros con tu nivel actual. O bueno... a menos que permitas que esta hermana salga de la pagoda. Si me dejas libre, no solo me encargaré de aplastar a esa sabandija de Chi Xiao y a esa chiquilla Zhao, ¡sino que podré reducir a cenizas a la mismísima Secta Qingxuan en un parpadeo! ¿Qué te parece la propuesta?" "Ni lo sueñes", denegó Ye Tianci con rotundidad. A pesar de que no podía dominar la espada mediante artes espirituales, comenzó a desplazar ligeramente el peso de sus pies milímetro a milímetro, ajustando su propio centro de gravedad para amortiguar las sacudidas de la hoja con pura destreza física. Dentro de la pagoda, Yue Ji pataleó indignada: "¡Hmph! ¡Mocoso insolente! ¡Una aquí preocupándose por ti y tratándote bien para nada! ¡Está bien, quédate con tu terquedad y arréglatelas tú solo!" Ye Tianci esbozó una leve sonrisa interior: "Algún día permitiré que la hermana Yue salga, pero ciertamente ese día no es hoy". "¡Hmph, al menos conservas algo de conciencia!", bufó Yue Ji con arrogancia coqueta. "Joven Ye...", susurró Lin Chan, alzando tímidamente la vista. Ye Tianci la tranquilizó con tono sereno: "No temas. He descubierto el modo de contrarrestar el bamboleo de la espada; te garantizo que llegaremos con vida a la Secta Qingxuan". "Sí...", asintió Lin Chan dócilmente, volviendo a hundir el rostro en el pecho del joven. Solo en ese cálido refugio lograba percibir una brizna de auténtica seguridad. Ye Tianci clavó una mirada glacial en las figuras que viajaban a bordo de la gran espada azul. A excepción de la frágil doncella que descansaba en sus brazos, no albergaba el más mínimo aprecio ni simpatía por ninguna de las personas que tenía enfrente. 'Mi único propósito al ingresar a la Secta Qingxuan es apoderarme de una porción de Médula de Jade del Corazón Terrestre; ¡el resto de los asuntos de esta secta no tienen nada que ver conmigo!', dictaminó el joven en su interior. '¡Maldita sea! ¡¿Por qué ese idiota todavía no se cae al vacío?!', al observar cómo Ye Tianci lograba afianzar sus pasos sobre la pequeña espada, Zhao Mei'er apretó los dientes con una furia impotente. Ardía en deseos de desenfundar su látigo en ese mismo instante para derribarlo de un golpe; sin embargo, las estrictas leyes de la secta prohibían terminantemente las riñas internas, y encontrándose bajo los ojos vigilantes de dos ancianos exteriores, no se atrevió a actuar abiertamente. Sin más alternativa, se volvió hacia Chi Xiao y volvió a rogar con insistencia: "¡Maestro, ¿no podríamos volar todavía más rápido?!" "¿Aún más rápido?" "Así es...", Zhao Mei'er forzó una sonrisa encantadora: "A esta discípula simplemente le apasiona la velocidad extrema~". "¿De verdad?", Chi Xiao la examinó con cierta curiosidad lasciva, pero finalmente negó con la cabeza: "Me temo que ya no será posible". "¿Por qué motivo?", puchereó la muchacha con insatisfacción. Chi Xiao señaló hacia el horizonte: "Porque justo enfrente se alzan las puertas sagradas de nuestra Secta Qingxuan". "Está bien, maestro...", Zhao Mei'er hizo un mohín con los labios, profundamente decepcionada al no haber podido concretar su venganza, aunque no le quedó más remedio que resignarse. "Joven Ye, ¿ya casi llegamos?", preguntó Lin Chan desde su regazo. "Casi", confirmó Ye Tianci alzando la vista. En la lejanía, recortadas contra el horizonte entre cadenas montañosas ondulantes, las cumbres colosales y majestuosas de la Secta Qingxuan se tornaban cada vez más imponentes. Mares de nubes y niebla espiritual rodeaban los valles, dejando entrever solemnes pabellones y majestuosas construcciones de estilo inmortal erigidas en pleno vacío celestial. "¡Ya casi estamos en la Secta Qingxuan, qué belleza tan sobrecogedora!" "¡Esto es una vista verdaderamente celestial!" "¡Jajaja! ¡A partir de este glorioso día, soy un discípulo consagrado de la gran Secta Qingxuan!" "¡Me pregunto si hoy tendremos la fortuna de contemplar a la legendaria Santa de la Secta Qingxuan y deleitarnos con su porte divino!" ... Sobre la colosal espada azul, decenas de jóvenes exclamaban henchidos de júbilo y desbordantes de admiración, discutiendo con rostros radiantes sobre su prometedor porvenir. En circunstancias normales, Ye Tianci debió haber compartido aquel mismo entusiasmo por el futuro que aguardaba ante sus ojos. Sin embargo, ante el hostigamiento ruin de Zhao Mei'er y la fría indiferencia con que los dos ancianos observaban cómo se ponía en riesgo su vida, ¡cualquier ápice de buena voluntad que Ye Tianci pudiera haber albergado hacia la Secta Qingxuan había quedado completamente extinguido...! \----- • Novela: Qiú Tiān Tǎ! / 囚天塔! • Autor: Lin Xiaoyu (琳小羽) • Traductor: Inmensurable ☯️ ¡Compañero(a) daoísta, deja tu reacción y comentario para ayudar a acelerar el cultivo de los próximos capítulos! ¡Tu apoyo es nuestra energía espiritual! ¡Que tu Gran Dao prospere! 🙏
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Estás leyendo el capítulo 24 de ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela), un novela. ¡En la cima de todos los cielos, el Dao Antiguo reina supremo! Ye Tianci, apodado «Buey Tonto», nació con el Físico Yang Puro y era considerado el tonto del que todos se burlaban en la Ciudad Nube Flotante. Su maestro… Este capítulo tiene publicado el 15 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) tiene 259 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.