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Leer ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 227 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Para entonces, Ye Tianci ya se había acercado a un diván blando cercano. Se sentó con absoluta parsimonia, tomó una tetera y se sirvió una taza de té como si no hubiera escuchado en absoluto sus rugidos, limitándose a saborearlo con infinita calma y deleite. Un instante después, depositó la taza y esbozó una sonrisa socarrona: "¿Y bien? Este trabajo, ¿lo haces o no lo haces?" "¡No lo hago!" Gu Lingyin apretó los dientes con actitud tajante, negándose en rotundo. "Esta noche, cultivo dual." Ye Tianci pronunció aquellas cuatro palabras con una indiferencia pasmosa. Gu Lingyin se quedó de piedra al oírlo, y sus hermosos ojos se abrieron de par en par al instante: "¡Tú...! ¿¡Qué clase de persona te crees que soy!?" "Tres veces", añadió Ye Tianci entre risas leves. "¡Lo hago, lo hago...! Una nimiedad tan insignificante como esta, ¡solo tiene que ordenarla, Su Alteza el Santo Hijo!" ¡La actitud de Gu Lingyin pareció dar un giro de ciento ochenta grados! Al escucharla, Ye Tianci volvió a sonreír: "Muy bien. Recuerda que deben ser artes marciales o técnicas de cultivo aptas para que yo las practique." "Pierda cuidado, Santo Hijo, ¡déjemelo todo a mí...!", respondió Gu Lingyin con una sonrisa complaciente. Acto seguido, alzó su esbelta mano e hizo un leve ademán. De inmediato, las tablillas de jade y los rollos esparcidos sobre la mesa se elevaron flotando en el aire. Gu Lingyin comenzó a examinarlos uno por uno con meticulosa atención, buscando artes marciales y técnicas de cultivo adecuadas para que Ye Tianci pudiera cultivarlas. Mientras tanto, Ye Tianci se limitaba a permanecer sentado a un lado, bebiendo su té en solitario con una actitud por demás despreocupada y placentera. Media hora después, ¡cuanto más lo pensaba Gu Lingyin, más turbio le parecía todo! '¿Pero qué demonios es esto? ¿Acaso he aceptado hacerle todas estas tareas solo para practicar el cultivo dual con él...?' '¡Maldito Ye Tianci! Atreverse a usar el cultivo dual como amenaza... ¡Me hierve la sangre...!' '¡Ya no importa! Practicar el cultivo dual con él aporta un beneficio inmenso a mi senda marcial. Me convenceré de que todo esto es solo para incrementar mi base de cultivo...' '¡Tengo que aguantar!' En el interior del salón, las luces oscilaban con suavidad, proyectando un halo cálido y amarillento sobre el escritorio y sobre el primoroso rostro de Gu Lingyin; un semblante repleto de indignación pero impotente, cuya belleza resultaba aún más deslumbrante debido al rubor de la vergüenza y el enfado. En el aire, además del aroma heterogéneo de los valiosos materiales, parecía extenderse una onda sutil, extraña y delicada. Echando chispas de rabia, Gu Lingyin se dio la vuelta y hundió la cabeza entre los documentos para seguir revisando. No obstante, por el rabillo del ojo no podía evitar mirar de reojo a aquel hombre que disfrutaba con tanta calma de su té, ¡mientras en su fuero interno no dejaba de murmurar maldiciones contra él! 'No mueve ni un dedo y todavía pretende quedarse con lo mejor... ¡Sigue soñando!' De pronto, en ese preciso instante, las yemas de sus dedos rozaron una antigua tablilla de jade que transmitía una suave calidez al tacto. Aquella tablilla no parecía hecha ni de oro ni de jade común, y resultaba ligeramente pesada al sostenerla. En su superficie estaban grabadas varias runas arcaicas y profundas, las cuales parecían palpitar como si estuvieran envueltas en llamas vivas. "¿Eh?" La curiosidad de Gu Lingyin se despertó de inmediato. De forma inconsciente, separó una brizna de su sentido divino y la introdujo en el artefacto. En tan solo un instante, sus hermosos ojos, que antes lucían algo apagados por el fastidio, resplandecieron de pronto con un brillo asombroso, ¡como si acabara de descubrir el tesoro más insólito del mundo! Alzó la cabeza de golpe, olvidándose por completo del rencor que guardaba hacia Ye Tianci. Aferró la tablilla de jade con un entusiasmo desbordante, se giró hacia él y exclamó con una voz cargada de viva emoción: "¡Ye Tianci, mira rápido! ¡El Arte de los Nueve Soles Abrasadores del Cielo! Esto... ¡esto parece hecho a la medida exacta de un monstruo como tú!" Avanzó a paso ligero hacia él y le tendió la tablilla de jade frente a los ojos. Ye Tianci dejó la taza de té a un lado y tomó la tablilla con cierta dejadez. Su mirada recorrió aquellas runas ígneas grabadas en la superficie: "¿El Arte de los Nueve Soles Abrasadores del Cielo? ¿Una técnica de cultivo de Rango Celestial superior de la Secta Chiyan? Nada mal." Al ver su actitud tan indiferente, Gu Lingyin no pudo evitar insistir con énfasis: "¿¡Cómo que 'nada mal'!? ¡Este Arte de los Nueve Soles Abrasadores del Cielo es sumamente peculiar! Quien no posea una complexión física de puro Yang ni siquiera debería soñar con alcanzar el umbral de entrada. Forzar su cultivo solo conseguirá que el fuego lo consuma vivo por dentro. E incluso si alguien contara con cierta afinidad, se vería obligado a depender de cantidades masivas de medicinas de puro Yang para sostenerlo a duras penas; su poder se reduciría drásticamente y además dañaría con facilidad el origen innato, ¡sin punto de comparación con los resultados que obtendría alguien con un auténtico Físico de Puro Yang!" A medida que hablaba, Gu Lingyin se emocionaba cada vez más. Se plantó frente a Ye Tianci y recalcó: "¡Tú posees un auténtico e indiscutible Físico de Puro Yang! Esta técnica prácticamente nació para ti. Utiliza el Fuego Verdadero de los Nueve Soles, el más tiránico y dominante de todos, para templar los meridianos y calcinar todas las cosas. Cuando se cultiva hasta sus niveles más profundos, cada uno de tus movimientos acarreará el poderío colosal de abrasar los cielos y hervir los océanos; ¡la fuerza de sus habilidades divinas es aterradora!" Al ver a Gu Lingyin tan animada y presurosa por justificarse, un leve destello de diversión cruzó las profundidades de la mirada de Ye Tianci. Tomó la tablilla de jade, sumergió su sentido divino en su interior y, tras percibirla con atención durante unos momentos, asintió con la cabeza: "Esta técnica de cultivo es dominante y feroz; en verdad me conviene. Continúa, busca más". "¿Más todavía?". Gu Lingyin abrió sus hermosos ojos de par en par: "¿Acaso una no es suficiente para que la cultives? ¡Este Arte de los Nueve Soles Abrasadores del Cielo tiene trece niveles en total! Es tan profundo y abstruso que quienes han logrado dominarlo se pueden contar con los dedos de una mano". La mirada de Ye Tianci permaneció fija en la tablilla de jade. Su tono era sereno, pero desbordaba una natural e inquebrantable confianza: "En efecto, esta técnica tiene lo suyo. Sin embargo, en tres días podré dominarla". "¿Tres días?". Gu Lingyin volvió a abrir los ojos desmesuradamente, murmurando y maldiciéndolo en su fuero interno: '¡Sigue alardeando, charlatán!'. "Continúa". Ye Tianci no se molestó en refutarla ni en explicarse; se limitó a ordenar una vez más con calma. "Tú...". Gu Lingyin se quedó sin habla ante su frialdad; hinchando las mejillas, le clavó una mirada cargada de irritación y se dio la vuelta para sumergirse de nuevo entre los montones de objetos. 'Este Ye Tianci... pensar que consiguió tantas cosas buenas...'. Mascullaba para sí mientras revolvía las pertenencias. Esta vez puso mucha más seriedad. Ya que había desenterrado el Arte de los Nueve Soles Abrasadores del Cielo, tal vez de verdad pudiera encontrar alguna otra joya. Al poco tiempo, seleccionó dos objetos más. El primero era un manual de lanza titulado «Dragón Combate en el Yermo». Aunque era un tomo incompleto, los movimientos de lanza que registraba eran amplios, abiertos y colosales; poseían la fiereza de un dragón de las inundaciones revolviéndose en combate por los campos celestes, con un ímpetu desbordante que armonizaba a la perfección con la Lanza de Viento y Trueno de Hierro Negro de Ye Tianci y su implacable estilo de batalla. El segundo era un método de palma denominado «Palma Rompecielos». La circulación de su fuerza de palma era extrema; ¡podía condensar la sombra ilusoria de un cuervo dorado con la mano y desgarrar el vasto firmamento, desplegando un poder destructivo atroz y un amplísimo alcance de ataque! Tras examinarlos, Ye Tianci asintió satisfecho y se guardó ambos. Justo en ese momento, Ye Tianci notó con perspicacia que, al levantar un pergamino amarillento de textura insólita, Gu Lingyin titubeó por un instante. Sus ojos vacilaron y, de inmediato, deslizó el pergamino con presteza dentro de su amplia manga. "¿Mmm?". Ye Tianci enarcó una ceja y posó la taza de té. "¿Qué estás escondiendo?". El cuerpo de Gu Lingyin se puso visiblemente rígido. Retiró la mano de la manga al instante y fingió rebuscar con total normalidad, aunque su voz sonó algo temblorosa: "¿Qu... qué esconder de qué? ¡No estoy escondiendo nada! ¿No ves que te estoy ayudando a buscar?". "¿De veras?". Las comisuras de los labios de Ye Tianci se curvaron en una sonrisa burlona, y añadió con total parsimonia: "¿Ah, sí? Entonces estoy cansado; esta noche no habrá cultivo dual". "¡No!". Antes de que él concluyera la frase, Gu Lingyin lo interrumpió de inmediato, tiñéndosele el bello rostro de un carmesí abrasador. Con furia y vergüenza, sacó el pergamino de su manga y, con un sonoro golpe sobre la mesa, lo empujó frente a Ye Tianci: "¡Toma! ¡Ten! ¡Maldito desgraciado! ¡Siempre recurres a lo mismo para amenazarme! ¡Qué rabia me das!". La sonrisa de Ye Tianci se ensanchó aún más. Alargó la mano para recoger el pergamino y, al desenrollarlo, descubrió que no contenía texto alguno, sino una ilustración exquisitamente trazada. En el centro del dibujo destacaba una hierba espiritual de porte prodigioso: tenía siete hojas y un tono translúcido semejante al cristal helado, con venas por donde fluía el titileo de la luz estelar. Cada hoja parecía tallada en el más puro hielo profundo, y en las puntas titilaba un resplandor azul abisal, ¡rebosante de la esencia del alma de hielo! Ye Tianci clavó la vista en la pequeña glosa al pie y murmuró: "¿Esto es... el Loto de Siete Hojas del Alma de Hielo?". Era un tesoro celestial que nacía en las profundidades de pozas de yin absoluto o en cavernas de hielo profundo milenario, engendrado al usurpar la esencia del alma de hielo de los cielos y la tierra, y pletórico de un poder gélido de yin extremo. Florecía una vez cada tres años, cuajaba un loto cada cinco y solo alcanzaba la madurez al cabo de ocho años... ¡Y la próxima maduración caería con exactitud dentro de diez días! En ese instante, la voz de Yue Ji resonó de pronto en su mente: "¿Vaya? ¿De verdad es el Loto de Siete Hojas del Alma de Hielo?". '¿Hermana Yue? ¿Esta cosa es útil?', inquirió Ye Tianci en sus adentros. "Es útil para ti". La voz de Yue Ji trajo un matiz de satisfacción risueña: "Esta cosita te ayudará a irrumpir más rápido en la etapa media de Trascendencia Mortal". \----- • Novela: Qiú Tiān Tǎ! / 囚天塔! • Autor: Lin Xiaoyu (琳小羽) • Traductor: Inmensurable ☯️ ¡Compañero(a) daoísta, deja tu reacción y comentario para ayudar a acelerar el cultivo de los próximos capítulos! ¡Tu apoyo es nuestra energía espiritual! ¡Que tu Gran Dao prospere! 🙏
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¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 227

Estás leyendo el capítulo 227 de ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela), un novela. ¡En la cima de todos los cielos, el Dao Antiguo reina supremo! Ye Tianci, apodado «Buey Tonto», nació con el Físico Yang Puro y era considerado el tonto del que todos se burlaban en la Ciudad Nube Flotante. Su maestro… Este capítulo tiene publicado el 17 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) tiene 259 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.