Leer ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 222 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
La noche era negra como la tinta. En el interior de una cueva oculta, justo en el límite entre Dongzhou y Qingzhou, el parpadeo de una fogata iluminaba los rostros concentrados de Ye Tianci y Liu Feiyan.
Frente a ellos se apilaba más de una decena de bolsas de almacenamiento que emitían diversos fulgores; estaban inventariando el botín de guerra obtenido de aquellos diecinueve expertos en el Reino Trascendencia Mortal del Clan Gongsun y de la Secta Chiyan.
"Vaya, vaya... Estos grandes clanes y sectas principales en verdad nadan en la abundancia", exclamó Liu Feiyan mientras clasificaba los objetos, incapaz de contener el asombro.
Tan solo la categoría de artefactos mágicos bastaba para dejar boquiabierto a cualquiera.
De entre aquellas bolsas Qiankun, ambos lograron extraer cuatro artefactos mágicos de rango Celestial: una espada voladora de alma de hielo impregnada de runas gélidas, una aguja de luz fría de alma de hielo que desprendía un frío sobrecogedor, un clavo persigue-almas de aura siniestra y una regla abrasadora de los cielos, completamente carmesí, que parecía arder de forma constante.
Asimismo, hallaron tres artefactos de rango Pseudo-Celestial: un antiguo escudo de bronce grabado con runas arcanas, un gran sable de lomo ancho envuelto en patrones de dragón y fuego fluctuante, y una armadura interior transparente, delgada como las alas de una cigarra y de tenue brillo ondulante: el Manto del Gusano de Seda Celestial de Nueve Transformaciones.
Los artefactos de rango Terrestre, Profundo y Mortal eran también sumamente abundantes. Ye Tianci le pidió a Yue Ji que los examinara uno tras otro, pero al comprobar que no había entre ellos ningún artefacto tan formidable como el Estandarte de Almas, no les prestó mayor atención.
Aparte de eso, las píldoras y los talismanes formaban auténticas montañas. Había decenas de frascos de aquella sagrada medicina curativa, la Píldora de Retorno de la Primavera de Nueve Giros; más de un centenar de píldoras de recuperación rápida de energía espiritual, y una deslumbrante variedad de elixires para asistir en el cultivo y franquear cuellos de botella.
En cuanto a los talismanes, entre ofensivos como el Talismán del Trueno Celestial y el Talismán de Explosión Flamígera, defensivos como el Talismán Vajra y el Encantamiento de Viento Veloz, sumados a una vasta gama de sellos y restricciones, sobrepasaban el millar. Aquello equivalía casi al patrimonio entero de una secta menor, como bien podría ser la mismísima Secta Qingxuan...
"¡Nos hemos hecho ricos! ¡Esta vez de verdad nos hicimos ricos!", exclamó Liu Feiyan con el rostro radiante de emoción.
Ye Tianci asintió con una sonrisa. Acto seguido, de una suntuosa bolsa Qiankun bordada con los motivos de nubes característicos del Clan Gongsun, extrajo con sumo cuidado cinco tibios frascos de jade.
Al destaparlos uno a uno, su semblante adoptó de inmediato una expresión indescriptible: "¿Cinco... Píldoras de Trascendencia Mortal?!".
Incluso con la templanza habitual de Ye Tianci, en ese instante no pudo evitar sentirse embargado por un sinfín de emociones.
Los cimientos del Clan Gongsun eran en verdad aterradores...
Un cultivador común, para conseguir una sola Píldora de Trascendencia Mortal, a menudo debía arruinarse por completo e incluso apostar la vida en busca de una oportunidad fortuita.
Sin embargo, Gongsun Ruochen llevaba consigo nada menos que cinco de ellas, como si se tratara de píldoras vulgares y corrientes...
Liu Feiyan también suspiró conmovida: "En este mundo, ciertamente, unos mueren de sed y otros se ahogan en la abundancia".
"Por eso se dice que la verdadera Píldora de Trascendencia Mortal no es que sea intrínsecamente imposible de hallar; lo que ocurre es que casi todas están bajo su absoluto control. Las fórmulas alquímicas, los ingredientes primarios... Ellos han bloqueado el camino de ascenso de los cultivadores comunes desde la mismísima raíz".
"Si un cultivador común desea abrirse paso al Reino Trascendencia Mortal, no le queda más remedio que someterse a ellos y menear la cola suplicando clemencia a sus pies. Solo si los altos mandos o los jóvenes señores de estos clanes y grandes sectas están de buen humor, tal vez se dignen a concederles una...".
Ye Tianci asintió en señal de acuerdo con las palabras de la esposa de su maestro. Al mismo tiempo, recordó a Jiang Tingxue y a Duan Hongsheng, aquellos dos que en el pasado habían pagado el precio de un artefacto de rango Celestial para ingresar como discípulos bajo el cobijo de los clanes Jiang y Luo.
Se preguntaba si a estas alturas ambos habrían logrado trascender con éxito hacia el nuevo reino.
En la actualidad, habiendo alcanzado ya el Reino Trascendencia Mortal, él ya no tenía necesidad de usar dicha medicina; no obstante, eso no restaba un ápice de valor a aquellas cinco Píldoras de Trascendencia Mortal.
Desde el instante en que posó los ojos sobre los cinco frascos, Ye Tianci ya había decidido cómo distribuirlas.
Con ese pensamiento, tomó de inmediato uno de los frascos de jade que contenía la Píldora de Trascendencia Mortal, apartó además los dos artefactos más adecuados de entre el botín suspendido ante él y se los entregó a la esposa de su maestro.
Uno era la aguja de luz fría de alma de hielo, un artefacto de rango Celestial de gélido fulgor; el otro era el Manto del Gusano de Seda Celestial de Nueve Transformaciones, aquella armadura interior delgada como las alas de una cigarra que irradiaba un suave resplandor azul de atributo agua.
"Esposa del maestro, guarde bien esta Píldora de Trascendencia Mortal. Su cultivo se encuentra actualmente en la etapa tardía del Reino Dominio Profundo, a tan solo un paso de la Trascendencia. Esta píldora le vendrá a la perfección para brindarle ese impulso y permitirle un avance seguro y firme".
"¡Además de esta Túnica de Gusano de Seda Celestial de Nueve Transformaciones y esta Aguja de Luz Fría del Alma de Hielo! Una sirve para defenderse y la otra para atacar y matar al enemigo; ¡a la esposa del maestro le vendrán como anillo al dedo!"
"Buen discípulo, ¿todo esto es para mí?", preguntó Liu Feiyan, y al ver aquello, sus hermosos ojos se iluminaron al instante.
"¡Así es, esposa del maestro!"
Liu Feiyan contempló los objetos frente a ella y una cálida corriente brotó en su corazón. Conocía el inmenso valor de aquellos tesoros, pero comprendía aún más el afecto y las intenciones de Ye Tianci.
Lejos de rechazarlos, esbozó una radiante sonrisa, mientras en su mirada fluían la gratitud y el orgullo: "Qué considerado eres, discípulo. ¡Acepto este gesto de todo corazón!"
Tomó las píldoras y los artefactos mágicos, guardándolos en su propia Bolsa Qiankun.
¡En ese preciso instante, un nítido silbido rasgando el aire resonó fuera de la cueva!
Un arcoíris cian surcó el manto nocturno como una estrella fugaz y descendió con precisión en el claro frente a la entrada.
La luz cian se disipó, transformándose en la esbelta y agraciada figura de una mujer vestida con una saya de gasa verde lago.
¡Era Su Zheliu!
Entró apresuradamente en la caverna; sus brillantes ojos, cargados de premura e incertidumbre, se fijaron al instante y con firmeza en Ye Tianci.
Aquella mirada rebosaba una emoción y una expectación indescriptibles.
"¡Compañero daoísta Ye!"
"Compañera daoísta Su, has venido."
Ye Tianci no se sorprendió en lo más mínimo por su llegada; fue precisamente tras recibir su transmisión sonora que ella se había puesto en marcha hacia este lugar.
La voz de Su Zheliu temblaba de forma incontenible: "Tú... ¡¿de verdad mataste a Gongsun Ruochen?!".
Ye Tianci asintió con calma.
A continuación, volteó su mano derecha y liberó de la Bolsa Qiankun el cadáver de Gongsun Ruochen. Aún vestía sus lujosas túnicas de brocado, pero su semblante estaba desfigurado por el espanto y en su pecho todavía quedaba un siniestro agujero carbonizado. Con un sordo golpe, el cuerpo cayó al suelo, yerto y sumido en la muerte.
"¡Gongsun Ruochen...!"
La mirada de Su Zheliu se clavó al instante en aquel cuerpo al que odiaba con toda su alma día y noche. Lo contempló fijamente, con el cuerpo temblándole levemente.
Tras unos instantes, un inmenso e indecible alivio, mezclado con el frenesí de la venganza consumada, le subió al pecho. Alzó bruscamente la cabeza con los ojos anegados en lágrimas, pero dibujando en los labios una sonrisa de supremo regocijo.
"¡Qué bien... Gongsun Ruochen por fin ha muerto...!", murmuró en voz baja, con la voz entrecortada por el sollozo pero cargada de fuerza.
Tras dejar que las emociones se agitaran unos momentos, Su Zheliu respiró hondo varias veces, obligándose a serenarse.
Miró de nuevo a Ye Tianci: "Compañero daoísta Ye, ¡muchas gracias...!".
Ye Tianci sonrió levemente: "No hay de qué, compañera daoísta Su".
Su Zheliu asintió con una mirada en extremo compleja: contenía gratitud, conmoción y una profunda inquietud.
Poco después, prosiguió: "Sin embargo, esta vez has provocado una catástrofe colosal. Todo el Dominio Oriental se ha estremecido, y ahora te has convertido en la figura más llamativa y candente de toda la región".
"Detrás de semejante atención se oculta la persecución demencial de dos grandes fuerzas: el Clan Gongsun y la Secta Chiyan. Ambas facciones cuentan con tres ancestros en el Reino Abisal cada una, aunque, por lo que parece, ¡todavía no se les ha alarmado...!".
Al escucharla, Ye Tianci solo sonrió con serenidad; lejos de reflejar temor alguno entre sus cejas, irradiaba una imponente seguridad nacida de su verdadero poder:
"No importa, ya me lo figuraba. Si vienen soldados, los contendrán los generales; si suben las aguas, las detendrá la tierra".
Cambiando de tema, posó una mirada afable en Su Zheliu: "Compañera daoísta Su, regresa conmigo a Qingzhou".
"¿Regresar a Qingzhou?", murmuró Su Zheliu, desconcertada por un instante.
"Sí, a la Secta Qingxuan", afirmó Ye Tianci, con un matiz de calidez y expectación en la voz. "Qingyue... Te llevaré a verla".
"Mi prima...".
Al escuchar aquel nombre, los ojos de Su Zheliu se colmaron en el acto de añoranza y agitación. Ahora que Gongsun Ruochen había muerto y la mitad de su venganza estaba consumada, su mayor anhelo en ese momento era ver a Su Qingyue, su prima carnal y la única superviviente que compartía su misma sangre.
Sin vacilar lo más mínimo, asintió con vehemencia y sentenció con absoluta firmeza: "¡De acuerdo, iré contigo a Qingzhou!".
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• Novela: Qiú Tiān Tǎ! / 囚天塔!
• Autor: Lin Xiaoyu (琳小羽)
• Traductor: Inmensurable
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¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 222
Estás leyendo el capítulo 222 de ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela), un novela. ¡En la cima de todos los cielos, el Dao Antiguo reina supremo! Ye Tianci, apodado «Buey Tonto», nació con el Físico Yang Puro y era considerado el tonto del que todos se burlaban en la Ciudad Nube Flotante. Su maestro… Este capítulo tiene publicado el 17 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) tiene 259 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.