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Leer ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 199 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
¡Bum—! En cuanto la bola de fuego fue conjurada, desató de inmediato un vendaval ardiente que silbó por el aire, arrojándose directo hacia el rostro de Ye Tianci. "¿El Arte de la Bola de Fuego?" "¡¿Una técnica marcial de fuerza profunda?!" "¿Por qué el joven amo Zhang está usando fuerza profunda?" "¿Acaso no dijeron que solo medirían fuerzas con golpes convencionales y que estaba prohibido recurrir a la fuerza profunda?" ¡En el momento en que ejecutó aquel Arte de la Bola de Fuego, el hecho de que Zhang Kuang había recurrido a la fuerza profunda ya no se pudo disimular! ¡Entre los invitados estalló de inmediato una marea de murmullos ahogados y exclamaciones de absoluto asombro! Esta vez, incluso la expresión del patriarca del Clan Zhang se descompuso al instante. Recurrir a un arte mágico ofensivo en medio de una contienda puramente física no solo quebrantaba el acuerdo previo, sino que dejaba al descubierto una bajeza moral imperdonable y una incapacidad absoluta para aceptar la derrota. Frente a la bola de fuego que se aproximaba a toda prisa, una pizca de desdén cruzó por la mirada de Ye Tianci. Ni siquiera se molestó en retroceder. En el preciso instante en que el fuego estuvo a punto de alcanzarlo, levantó el brazo derecho con aparente despreocupación y sacudió la manga de su túnica como si fuera una plancha de hierro macizo. ¡Fuuush! Aquel orbe llameante, que concentraba la fuerza profunda de la etapa inicial del Reino Dominio Profundo, pareció chocar contra una barrera invisible o asemejarse a una luciérnaga dispersada por un golpe colosal. Emitió un leve chasquido y, en un parpadeo, se desmoronó en una lluvia de chispas ardientes antes de desvanecerse en el aire. "¿Qué...?" Las pupilas de Zhang Kuang se contrajeron con violencia, incapaz de dar crédito a lo que veían sus ojos. ¡¿Había disipado el Arte de la Bola de Fuego con un simple ademán de la mano vacía?! En el mismo instante en que quedó paralizado por el estupor, Ye Tianci ya se había aproximado como un espectro y lanzó una patada giratoria en látigo. Su figura destelló. Zhang Kuang solo sintió que la vista se le nublaba, seguido por un vendaval implacable que barrió de lleno contra su mejilla. ¡Plaf! ¡Un impacto sordo y estremecedor resonó por doquier! "¡Aaaagh!" Zhang Kuang soltó un alarido desgarrador. Su cuerpo entero salió despedido girando como una peonza azotada con furia, hasta estrellarse pesadamente contra una pequeña mesa de té cercana. Las tazas, platos y frutas quedaron esparcidos por el suelo. La mitad de su rostro comenzó a hincharse y enrojecerse a una velocidad perceptible a simple vista, mientras la sangre brotaba de su boca y nariz. Yacía tendido en medio de aquel desastre en un estado deplorable, viendo estrellas y completamente incapaz de ponerse en pie en ese instante. Hizo acopio de fuerzas para levantar la cabeza, con los ojos rebosantes de resentimiento y locura. La fuerza profunda alrededor de su cuerpo volvió a agitarse; ¡parecía dispuesto a arriesgarlo todo en un ataque desesperado! "¡¡Suficiente!!" En ese momento, un rugido colérico, impregnado de una furia inconmensurable y una autoridad imponente, estalló de repente, ¡resonando en el salón como un trueno rodante! El patriarca del Clan Zhang ya no pudo contenerse más. Se puso de pie bruscamente, con el rostro lívido, y señaló a su hijo en el suelo mientras lo reprendía con aspereza: "¡Vergüenza de criatura! ¡¿Acaso no has hecho suficiente el ridículo?! ¡Lárgate aquí ahora mismo!" Aquel bramido enfurecido cayó como un balde de agua helada, sofocando al instante la mayor parte de la demencia de Zhang Kuang. Su cuerpo se tensó. Al toparse con la mirada de su padre, que parecía a punto de devorarlo vivo, comprendió por fin la imprudencia de sus actos y el grotesco espectáculo que había montado ante la mirada de todos. Luchó por incorporarse, cubriéndose el rostro con una mano y manteniendo la cabeza agachada. Bajo las miradas de diversa índole de los invitados, regresó detrás de su padre, abrumado por una mezcla de vergüenza y rabia, sin atreverse a dirigir una sola mirada más al centro del salón. En medio del recinto, Ye Tianci ya había replegado su postura. Permanecía de pie con serenidad, y aquella máscara fantasmal que cubría su rostro le otorgaba un aire aún más misterioso e imperturbable. Por su parte, Liu Feiyan levantó su taza de té, sopló suavemente las hojas que flotaban en la superficie y curvó la comisura de sus labios en una tenue sonrisa de plena satisfacción. Al mirar a Liu Yunfei, su expresión se había vuelto sombría hasta el extremo. La presunción y el desdén de hacía unos momentos se habían esfumado sin dejar rastro, reemplazados por una asfixiante mezcla de rabia y humillación que no podía exteriorizar. Al ver la lamentable derrota de Zhou Tian, y contemplar a Zhang Kuang con la cara magullada e hinchada pese a haber recurrido a la fuerza profunda, comprendió que la farsa que había planeado con esmero para poner en ridículo a Liu Feiyan y a su discípulo frente a todos se había arruinado por completo. Lejos de humillarlos, solo había conseguido que ellos se llevaran toda la gloria. Apretó los puños con tal fuerza que sus uñas casi se clavaron en la carne. Cuando sus ojos se posaron en Liu Feiyan y en la figura enmascarada detrás de ella, lo único que quedó en su mirada fue un rencor puro y descarado. El patriarca del Clan Zhang tenía el rostro ceniciento. Su hijo había demostrado ser inferior en habilidad, y para colmo había quebrantado el acuerdo usando artes mágicas ante la vista de todos, solo para terminar derribado de todos modos. Aquel viejo rostro suyo no soportaba semejante deshonra. A duras penas juntó las manos hacia Liu Yuan en el asiento principal y dijo con voz áspera: "Hermano Liu, la celebración en su residencia rebosa alegría hoy, pero por desgracia aún tengo asuntos mundanos que atender en casa. ¡Este humilde Zhang... se retirará primero!" Dicho esto, sin esperar la respuesta de Liu Yuan, avanzó con paso firme y rostro sombrío. Agarró a un aturdido Zhang Kuang, a quien todavía le ardía la cara como el fuego, y casi a rastras se lo llevó apresuradamente del salón del Clan Liu bajo las miradas complejas de la concurrencia. Con la partida del Clan Zhang, la atmósfera en el recinto se tornó aún más tensa e incómoda. Los clanes Zhou, Wu y Li también comenzaron a inventar pretextos para despedirse uno tras otro, provocando que un banquete de cumpleaños que en apariencia prometía gran bullicio concluyera de manera tan desabrida. Liu Feiyan observó todo aquello con una sonrisa fría que apenas se asomaba en sus labios. Se levantó con elegancia, ofreció una reverencia grácil hacia Liu Yuan y la Señora Lin, y habló con un tono cortés y distante: "Padre, madrastra, que los distinguidos invitados sigan disfrutando. A Feiyan aún le quedan asuntos del Dao de la Alquimia que investigar, por lo que no los acompañaré más". Habiendo dicho esto, sin molestarse en mirar a Liu Yunfei, cuyos ojos parecían a punto de escupir fuego, se dirigió a Ye Tianci: "Discípulo, vámonos". Ye Tianci respondió con respetuosa deferencia: "Sí, maestra". Siguió los pasos de Liu Feiyan y, uno tras otro, abandonaron el salón principal bajo la mirada atenta de los presentes que aún quedaban en el lugar. Lejos del bullicio del salón, el patio se extendía en una profunda quietud, donde solo se escuchaba el canto de los insectos. Sin embargo, apenas habían avanzado una corta distancia y rodeado una rocalla junto al corredor techado, una voz envejecida pero llena de vigor resonó repentinamente a sus espaldas: "Feiyan..." Liu Feiyan detuvo sus pasos e inmediatamente se dio la vuelta para mirar hacia atrás. A poca distancia detrás de ellos se encontraba un anciano de cabello canoso y rostro lozano, vestido con una sencilla túnica gris. "¿Abuelo?" Al reconocer con claridad a la persona que llegaba, el rostro de Liu Feiyan se cubrió al instante de sorpresa. Aquel anciano ante sus ojos era nada menos que el patriarca de la generación anterior del Clan Liu, su abuelo: ¡Liu Zhengde! Ye Tianci también volvió la cabeza, sintiendo un leve estremecimiento en su corazón. Aquel anciano parecía apacible, pero su aura profundamente contenida se asemejaba a un estanque milenario en reposo; ¡con toda claridad ya había alcanzado la etapa tardía del Reino Trascendencia Mortal! La mirada templada de Liu Zhengde se posó sobre Liu Feiyan, impregnada de una pizca de afecto paternal y una culpa apenas perceptible. Sin entrar en demasiados formalismos, extrajo de su amplia manga un pergamino de color amarillo oscuro que desprendía una tenue fragancia antigua. "Toma... esto es para ti". Extendió el pergamino directamente hacia Liu Feiyan. Liu Feiyan tomó el pergamino y desplegó una esquina con suma cautela. ¡Bastó un solo vistazo para que su esbelto cuerpo se estremeciera con violencia! ¡Lo que estaba registrado allí era con exactitud la otra mitad del método secreto fundamental necesario para refinar la auténtica Píldora de Trascendencia Mortal! ¡Al fusionarse con el fragmento incompleto que ella poseía, conformaría la fórmula completa de la Píldora de Trascendencia Mortal! "¡Abuelo! ¡Esto...!" La voz de Liu Feiyan vibraba con una agitación incrédula. Liu Zhengde agitó la mano y su mirada se deslizó de inmediato hacia Ye Tianci, quien permanecía erguido en silencio a un lado. Aquellos ojos profundos parecían capaces de traspasar la máscara fantasmal ordinaria y vislumbrar el torrente de poder latente que se ocultaba debajo. "No hay necesidad de dar las gracias". Dijo con voz pausada: "Estos viejos ojos míos aún no se han nublado del todo. Si no me equivoco, el cultivo de este discípulo tuyo... me temo que ya ha alcanzado la Gran Perfección del Reino Dominio Profundo y necesita con urgencia una Píldora de Trascendencia Mortal...". Hizo una pausa y su mirada volvió a recaer sobre Liu Feiyan mientras decía con gravedad: "El Clan Liu forjó su renombre a través del Dao de la alquimia; que ustedes dos, madre e hija, posean una destreza alquímica tan exquisita es, en verdad, una bendición para nuestro Clan Liu. En el pasado, este abuelo tuyo fue un insensato que arruinó los acontecimientos cruciales de tu vida". "Ahora lo he comprendido todo; todo fue culpa mía. Además, si esta fórmula es lo que él busca, también es justo que sea su oportunidad fortuita. Quédate con la fórmula de la Píldora de Trascendencia Mortal, tómala sin reparos". "Muchas gracias, abuelo", expresó su gratitud Liu Feiyan. Liu Zhengde asintió levemente: "Vayan. El camino de la alquimia no es fácil y las hierbas espirituales necesarias son sumamente extraordinarias. Cuiden de sí mismos". Tras pronunciar estas palabras, dio media vuelta y se marchó. Una vez que Liu Zhengde se hubo ido, Liu Feiyan no pudo evitar esbozar una sonrisa: "Ese viejo... por fin ha entrado en razón". "¿Esposa del maestro? ¿De qué va todo esto?", preguntó Ye Tianci ladeando los labios hacia Liu Feiyan. Liu Feiyan sacudió la cabeza con una sonrisa: "No es nada. En aquel entonces, el anciano favorecía a los varones sobre las mujeres; creyó que yo no sería capaz de heredar el Dao de la alquimia del Clan Liu y concentró todos sus esfuerzos en cultivar al hermano menor que dio a luz la concubina de mi padre...". "¡Por desgracia, ese hermano mío tan poco prometedor resultó no destacar en nada, ni en la alquimia ni en las artes marciales!". "Que ahora ponga la fórmula de la Píldora de Trascendencia Mortal en mis manos probablemente se deba a que no quiere que el Dao alquímico del Clan Liu quede sepultado por culpa de ese hermano inútil mío". "Ya veo...", dijo Ye Tianci asintiendo tras escucharla. Liu Feiyan asintió en respuesta y dijo con regocijo: "¡Las cosas han salido a pedir de boca, ya tenemos la fórmula completa de la Píldora de Trascendencia Mortal!". Momentos después, ambos regresaron a la cámara de meditación en el patio privado de Liu Feiyan. Las restricciones de aislamiento se activaron una vez más, bloqueando cualquier atisbo de espionaje del mundo exterior. Incapaz de contener la emoción, Liu Feiyan colocó con sumo cuidado los dos fragmentos de la fórmula uno al lado del otro sobre el escritorio. ¡La auténtica "Fórmula Antigua de la Píldora Secreta de Trascendencia Mortal" por fin estaba unificada! Tras serenar sus emociones, comenzó a cotejar y leer palabra por palabra. Muy pronto, una lista completa de ingredientes surgió con absoluta nitidez en la mente de ambos. Liu Feiyan comenzó a contrastarla punto por punto con aquellas valiosas hierbas auxiliares que con tanto esfuerzo se había encargado de reunir con anterioridad. "Huangjing de vetas púrpuras... lo tenemos". "Hierba Recuperadora del Yang de las Nueve Transformaciones... la cantidad es suficiente". "Rocío Espiritual de las Seis Armonías... todavía queda casi media botella". "Hongo de Médula de Jade... es de calidad superior, puede usarse...". Los dedos de la mujer se desplazaban lentamente sobre la lista de materiales, y su voz denotaba un leve entusiasmo. Sin embargo, al llegar al final del pergamino y posar sus ojos en los últimos materiales exóticos, sus cejas finas se fruncieron de forma casi imperceptible. "Ya tengo preparada la mayor parte de los materiales, y los pocos restantes no serán difíciles de conseguir comprándolos en varios de los pabellones comerciales de Ciudad Shuiyan...". "Pero este... núcleo de esencia de fuego del interior de una Araña de Fuego Terrenal de Ocho Ojos... ¿cómo es posible que también requiera tal cosa?". "¿Araña de Fuego Terrenal?", frunció el ceño Ye Tianci levemente. Liu Feiyan miró a Ye Tianci y explicó: "La Araña de Fuego Terrenal de Ocho Ojos es una variante mutada de las arañas de ocho ojos. Le fascina devorar la esencia del fuego de la tierra y acecha durante todo el año al borde del magma subterráneo. Su núcleo de cristal contiene un poder de origen ígneo del núcleo terrestre sumamente puro; es uno de los catalizadores cruciales para neutralizar la naturaleza medicinal dominante de la Píldora de Trascendencia Mortal y hacerla armoniosa... Y para refinar una sola Píldora de Trascendencia Mortal se requieren, como mínimo, diez núcleos de esencia de fuego". Ye Tianci preguntó de inmediato: "¿Dónde hay Arañas de Fuego Terrenal? Este discípulo irá a buscarlas". Liu Feiyan se puso de pie, caminó hacia la ventana y contempló la lejana y oscura silueta de las cordilleras montañosas mientras decía: "Por lo que sé, en el Valle de las Llamas Terrenales de Dongzhou, a tres mil li de distancia, hay volcanes activos y una geografía insólita donde habita un buen número de Arañas de Fuego Terrenal. Sin embargo, el entorno de esa zona es atroz, plagado de ríos subterráneos de magma y habitado por diversas bestias demoníacas de alto rango. Es sumamente peligroso... ¡prácticamente una zona prohibida para los humanos!". \----- • Novela: Qiú Tiān Tǎ! / 囚天塔! • Autor: Lin Xiaoyu (琳小羽) • Traductor: Inmensurable ☯️ ¡Compañero(a) daoísta, deja tu reacción y comentario para ayudar a acelerar el cultivo de los próximos capítulos! ¡Tu apoyo es nuestra energía espiritual! ¡Que tu Gran Dao prospere! 🙏
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¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) Capítulo 199

Estás leyendo el capítulo 199 de ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela), un novela. ¡En la cima de todos los cielos, el Dao Antiguo reina supremo! Ye Tianci, apodado «Buey Tonto», nació con el Físico Yang Puro y era considerado el tonto del que todos se burlaban en la Ciudad Nube Flotante. Su maestro… Este capítulo tiene publicado el 17 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¡Torre del Encarcelamiento Celestial! (Novela) tiene 259 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.