Leer The strongest warrior of humanity (Novela) Capítulo 41 online gratis en español
🏴 Grupo: Español✍️ Traducción: Español
CAPÍTULO 41: La prueba en las aguas oscuras y la sombra inalterable
Punto de vista — Carlos Tanaka Sánchez
El plan había comenzado de forma irreversible. Nadie, absolutamente nadie dentro de los altos mandos, sabía que yo sería el único insensato dispuesto a interceptarlo y enfrentarlo cara a cara completamente solo fuera de los límites del reino. Tal vez debí haberlo ocultado mejor, calcular con más frialdad mis movimientos o apoyarme más en mis compañeros… Pero a estas alturas de la batalla, ya no había marcha atrás posible.
Ahora estábamos totalmente solos en la vastedad de la orilla. Solo él y yo: el Caballero Oscuro.
El aire a nuestro alrededor era denso, pesado y sofocante, como si la naturaleza misma contuviera la respiración ante el inminente choque. Mi espada chocó contra la suya con una fuerza descomunal y brutal, desatando una onda expansiva de maná que lo arrojó violentamente hacia el centro del lago.
El agua se abrió en dos con un rugido ensordecedor. Pero el silencio reinante tras el impacto apenas duró un efímero instante.
Desde las profundidades más oscuras del lago, el Caballero Oscuro emergió nuevamente hacia la superficie, chorreando gotas de una oscuridad pura y viscosa. Su mirada, visible a través de las rendijas de su casco de tres puntas, permanecía completamente vacía, fría y desbordante de una sed insaciable de destrucción. Se incorporó lentamente sobre el agua y, sin dudarlo un solo segundo, levantó su enorme espada para lanzar una lluvia destructiva de cortes sombríos que cortaron el aire hacia mí.
—¡Tsch! —murmuré apretando los dientes, esquivando cada proyectil por puro instinto de supervivencia—. Estuvo demasiado cerca… Si tan solo uno de esos ataques cargados de esa aura abismal me hubiera alcanzado de lleno, estaría muerto en el acto.
Pero definitivamente no era el momento adecuado para detenerse a pensar en escenarios fatales. Debía probar sus defensas y encontrar sus verdaderos límites… si es que acaso esa aberración los poseía.
A través de la densa marea de su aura siniestra, podía sentir claramente la verdadera esencia de su existencia: una sed de sangre pura, primitiva e insondable.
De pronto, el Caballero Oscuro habló con una voz sumamente grave y distorsionada que resopló como un eco helado en el vacío:
—Dime, niño… ¿por qué razón demoníaca estás luchando con tanto ahínco?
—¡Estoy peleando con todas mis fuerzas para detenerte de una vez por todas! —grité a pleno pulmón, apuntándolo directamente al pecho con la punta de mi espada brillante—. ¡No permitiré bajo ninguna circunstancia que destruyas este reino ni a la gente que habita en él! Dime de una vez, ¿quién fue el miserable que te envió?
El Caballero Oscuro dejó escapar una risa hueca, seca y aterradora que hizo vibrar el aire.
—¿Enviar? Qué equivocado estás en tus deducciones. A mí absolutamente nadie en este mundo ni en otros me da órdenes. Vine a este lugar por una sola y absoluta razón… para destruirlo todo hasta que no quede más que cenizas.
Mis ojos se abrieron de par en par con pura incredulidad ante sus palabras.
—¿¡Destruir!? ¿Pero por qué carajos querrías hacer algo así? ¿Qué demonios te hizo este reino o su gente para que tomes una decisión tan drástica y despreciable?
—Hay cosas antiguas y profundas que un simple mocoso como tú jamás comprendería… —replicó con un profundo desprecio en su tono—. Al final, solo eres un niño jugando a ser héroe.
—¡Tienes toda la razón del mundo! —dije respirando con mucha fuerza, sintiendo el calor del maná recorrer mis venas—. ¡Pero hay cosas injustas que no pienso dejar pasar mientras siga respirando!
El Caballero Oscuro alzó su espada masiva, apuntando al cielo.
—¿Y qué pretendes hacer exactamente al respecto? ¿Enfrentarme tú solo hasta el final?
—¡Sí! —rugí con toda la potencia de mis pulmones—. ¡Si tengo que darlo absolutamente todo para detenerte aquí y ahora, lo haré sin dudar! ¡Incluso si tengo que morir trágicamente en el intento!
—Veamos si esas palabras tan grandilocuentes valen algo en el campo de batalla, niño. ¡Espero que no me decepciones!
—Entonces ya no hay absolutamente nada más que decir. Todo lo que ocurra en este lugar… se irá conmigo a la tumba.
El suelo de la orilla se partió en mil pedazos bajo mis pies cuando me me lancé hacia adelante a toda velocidad, convertido en una ráfaga dorada. Mi espada rozó con furia el metal pulido de su armadura, pero él giró sobre su propio eje con una agilidad impresionante en el aire, respondiendo con un contragolpe vertical que me abrió una herida profunda y sangrienta en el brazo izquierdo.
—¡Maldita sea! —gruñí por el intenso dolor punzante.
Sin perder el ritmo, concentré mi energía restante en la punta del arma y liberé una potente Estocada de Luz, cuya ráfaga sagrada lo obligó a retroceder varios metros sobre la superficie del agua. Me lancé inmediatamente hacia atrás buscando reacomodar mi postura y ganar distancia táctica, pero cuando giré el rostro para ubicarlo… la sombra ya estaba pegada exactamente detrás de mí.
Un golpe devastador cargado con el plano de su hoja me impactó en la espalda, arrojándome sin piedad hacia lo más profundo del lago.
El brutal impacto rompió la superficie y me sumergió instantáneamente en la más absoluta oscuridad del agua. El frío gélido atravesaba mi cuerpo malherido, congelándome las ideas. Por un breve y tentador segundo, la fatiga extrema me susurró que debía rendirme y dejar de luchar contra lo inevitable.
Pero justo en medio de la penumbra del fondo, escuché una voz helada resonar con nitidez en mi mente:
“Hoy vas a morir en este lugar.”
Sonreí con amargura desde las profundidades, abriendo los ojos bajo el agua.
—Quizás sea verdad… pero ciertamente no me iré sin haber peleado hasta mi último aliento.
Apreté con todas mis fuerzas el mango de mi espada y desaté un impulso de maná que me proyectó hacia la superficie como un muelle. Salí del agua jadeando frenéticamente por aire, con el cuerpo bañado en sangre y cubierto de raspones y cortes profundos.
El Caballero Oscuro ya me esperaba pacientemente de pie sobre la orilla, con la hoja de su espada aún manchada con los hilos de mi propia sangre. En cuanto mis pies tocaron tierra, me atacó de nuevo sin una sola gota de piedad. Cada corte, cada choque de acero se sentía como fuego puro abrasando mi piel, pero me mantuve firme, bloqueando y respondiendo a cada estocada con una tenacidad férrea.
Y entonces, al ver a lo lejos las figuras que se aproximaban a la orilla, sonreí con absoluta confianza.
—Resulta que ya no pelearé solo contra ti.
Sombras veloces aparecieron a mis espaldas, posicionándose en formación de combate. Mis valiosos aliados habían llegado al campo.
Masha Tamura se cruzó de brazos con una sonrisa confiada e intrépida dibujada en el rostro, aunque sus ojos no ocultaban la preocupación al verme ensangrentado.
—En serio, Carlos, siempre vas tan ridículamente rápido al frente. A este paso voy a tener que empezar a llamarte con todas las de la ley el Dios del Trueno.
—Eso carece de importancia ahora —respondí limpiándome la sangre de la boca—. Ya están todos aquí presentes. Es hora de liberar el cien por ciento de nuestra fuerza combinada.
Los demás asintieron con absoluta gravedad. La comandante Sasha ajustó la postura de su espada con la mirada fija en el enemigo; David Ishida levantó su hoja plateada perdiendo toda actitud burlona, y el Capitán de la guardia observaba la escena en un profundo silencio estratégico.
—Solo les daré un consejo vital antes de atacar —dije con tono grave y precavido—. Tengan muchísimo cuidado. Esta cosa aún no ha mostrado ni siquiera la mitad de todo su verdadero poder.
Todos los presentes se miraron entre sí con una visible tensión recorriendo sus hombros.
—¿Qué fue lo que dijiste, Carlos? —preguntó Masha con una mezcla de incredulidad y asombro.
—Lo he comprobado yo mismo al cruzar acero con él de cerca. Este tipo… definitivamente no es un ser humano.
Sasha apretó los dientes con rabia, haciendo crujir el metal de su empuñadura.
—En ese caso, no nos reservaremos absolutamente nada e iremos con todo nuestro arsenal. Aquí no habrá segundas oportunidades para nadie.
Mientras ajustábamos la estrategia, mi única y verdadera preocupación latente era Mío. Ella aún no había manifestado ni controlado en su totalidad el potencial de su verdadero poder oculto, aunque su talento para la magia de invocación ya era extraordinario… Pero en una batalla de este calibre, ya no había el menor margen para las dudas o los temores.
Me lancé nuevamente al frente, desvaneciéndome en un destello de luz dorada. Mi espada impactó con ferocidad contra el peto del monstruo, pero él bloqueó la trayectoria con una precisión sencillamente monstruosa. Sin darle tiempo de recuperarse, reaparecí instantáneamente detrás de su espalda utilizando Dios del Rayo, conectando un golpe cargado de relámpagos tan brutal que lo arrojé a una enorme distancia sobre los árboles limítrofes.
—¡Corte Mundial! —grité desatando una técnica de largo alcance.
Las ondas expansivas de nuestras respectivas energías chocaron violentamente en el centro del valle, desatando una explosión deslumbrante y cegadora. Las rocas del entorno se partieron en pedazos, las aguas del lago se agitaron en olas gigantescas y las hojas de todos los árboles del área fueron totalmente arrastradas por una ráfaga de viento violenta e incontrolable.
El aire entero vibraba con una presión insoportable que amenazaba con aplastar los pulmones. Una densa y negra cortina de humo y fuego cubrió por completo la zona del impacto.
Sin embargo, de entre las llamas ardientes, una silueta imponente emergió caminando con parsimonia. Era el Caballero Oscuro… absolutamente ileso tras la colisión.
Sostenía su gigantesca espada con la mano derecha, avanzando a paso lento sobre la tierra quemada. Su mirada perversa y sanguinaria brillaba con fuerza entre la humareda.
El suelo entero temblaba con fuerza bajo el peso de sus pasos marcados. Aún seguía con vida. Aún deseaba pelear y derramar sangre.
Y en ese preciso instante… Todos los presentes en el campo de batalla supimos en lo más profundo de nuestras almas que esta pesadilla mortal apenas estaba comenzando.
Continuará…

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Estás leyendo el capítulo 41 de The strongest warrior of humanity (Novela), un novela. La historia sigue a un niño que aspira a ser un guerrero destacado en su academia. A lo largo de su camino, enfrenta diversas situaciones desafiantes, pero finalmente es traicionado por su hermano y amigos. Tras su… Este capítulo tiene publicado el 25 de abril de 2026, Traducido por el grupo Español. The strongest warrior of humanity (Novela) tiene 344 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.