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🏴 Grupo: Español✍️ Traducción: Español
Capítulo 188: La Archa de Guerra, la Sombra del Primer Héroe y el Peso de las Almas
Punto de vista: Carlos Tanaka Sánchez, Shiro, Merlin, Milin, Sara, Luis y Perspectiva General
Escena 1: La Reorganización de la Guadaña y el Despertar de la Archa
La presión atmosférica continuaba retorciendo las nubes sobre el campo destruido cuando Carlos bajó lentamente los brazos. La guadaña carmesí que sostenía comenzó a desestabilizarse en sus manos; su filo curvo perdió cohesión, deshaciéndose en un denso enjambre de partículas azules y púrpuras que orbitaron sobre su eje.
El metal pareció cobrar una vida propia y maleable. La hoja se comprimió y se ensanchó en un ángulo recto, el asta se acortó para equilibrar el centro de gravedad y las runas galácticas se reconfiguraron a lo largo de una estructura monumental.
Cuando la disipación lumínica cedió, el arma había dejado de ser una guadaña. Se había metamorfoseado en una imponente archa de guerra: una navaja pesada de corte brutal, de hoja ancha e imponente, surcada por vetas azuladas y moradas que se desplazaban como constelaciones en constante rotación.
Shiro detuvo su postura de combate y observó el arma. Sus ojos rosados, imbuidos por la presencia de Kuromi, brillaron con una marcada curiosidad.
—¿De dónde diablos sacó esa arma...? —murmuró Shiro, ajustando el agarre sobre la Espada de la Aurora Celeste—. No es una simple invocación de mana... ni tampoco un encantamiento de transmutación básica. Es pura adaptación.
El arma reaccionaba orgánicamente a la densidad del flujo nocturno de su portador.
—Armas que cambian de forma según la exigencia del combate... —continuó Shiro, esbozando una sonrisa afilada—. Aunque, tratándose de ti, ya nada debería parecerme extraño.
Carlos dio un paso al frente apoyando la pesada hoja del archa sobre su hombro derecho. Su aura nocturna, al estar comprimida contra el metal, le otorgaba un volumen imponente y sobrecogedor. No pronunció una sola palabra ni cambió la severidad de su rostro, pero la emanación pasiva de su presencia hacía que el instinto de los presentes reaccionara en alerta máxima.
—Al contrario... alguien como tú se vuelve un verdadero monstruo solo con mirarlo de frente —agregó Shiro con una ligera risa, sintiendo la vibración de Kuromi responder a la provocación.
Carlos hizo girar el archa en un arco lento y descendente. La sola masa del arma cortó el aire emitiendo un silbido grave.
—Esta forma es superior para el combate frontal —explicó Carlos con voz sobria—. Frente al volumen de tu poder actual, no necesito velocidad de corte... necesito impacto directo.
—Perfecto —respondió Shiro, dejando que el flujo carmesí cubriera sus extremidades—. Tu mente siempre está calculando. Eres el tercero más fuerte de la academia... el segundo es mi hermano... y el cuarto es Gojo Akinori.
La mención de los rangos acentuó la determinación en la mirada de Shiro.
—Espero que el festival de este año sea mucho más divertido —añadió ella con entusiasmo desmedido—. Ya quiero destrozar a todas las demás academias juntas.
Sin responder al comentario, los ojos galácticos de Carlos destellaron. Su figura desapareció en el acto; no mediante el relámpago del Voltstrike, sino plegando el espacio a través de distorsión nocturna pura. Reapareció en la vertical de Shiro y descargó el archa en una trayectoria vertical fulminante.
Shiro cruzó a Kuromi en diagonal para interceptar el golpe. El choque no produjo una detonación expansiva hacia los lados; la masa del impacto se comprimió directamente hacia el suelo, hundiendo el terreno en una grieta circular perfecta.
Ambos ejercieron tracción. El archa proyectó ondas de choque visibles que cortaron el aire a su paso. Shiro rotó sobre su eje, desvió la trayectoria del metal y lanzó una estela carmesí que se elevó hacia el cielo fracturado. Carlos utilizó el asta del arma para bloquear el tajo, enviando una fisura magnética hacia la cima de las montañas lejanas.
Escena 2: El Límite Absoluto y la Intervención de Merlin
Milin observaba la colisión con la respiración entrecortada mientras Merlin intentaba encadenar sellos para contener los residuos del impacto. En la conciencia de Milin, la presencia remota se manifestó de nuevo con un tono distante:
—Qué interesante despliegue... están usando una fracción mínima de su capacidad y aun así la textura de esta dimensión se agrieta.
Carlos y Shiro retrocedieron simultáneamente, manteniendo la respiración controlada. Ambos eran conscientes de una realidad que los espectadores externos apenas alcanzaban a vislumbrar: el intercambio que acababa de devastar el campo representaba únicamente el uno por ciento de su capacidad real. Un uno por ciento sustentado en voluntad, técnica y contención, pero que amenazaba con destruir la infraestructura circundante si continuaban incrementando la frecuencia.
Fue en ese instante cuando Merlin descendió al centro de la zona afectada, con su túnica ondeando violentamente por las ráfagas de residuo mágico.
—¡Esto no estaba planeado! —exclamó Merlin con tono imperativo mientras ejecutaba un gesto rápido para cerrar una grieta zonal que se abría detrás de ella—. ¡Era un entrenamiento de prueba, no un duelo a muerte! ¡Oigan, ustedes dos, detengan esta locura ahora mismo o—!
Carlos y Shiro volvieron a chocar sus armas en el aire. La onda expansiva resultante hizo retroceder a Merlin medio paso. Sin romper la guardia ni mirarla, ambos respondieron al unísono:
—Mejor cállate, Merlin.
—No interrumpas este momento.
El silencio se apoderó del perímetro por un segundo. Merlin se quedó inmóvil, observándolos con incredulidad mientras su ojo izquierdo temblaba levemente.
—...¿Perdón? —murmuró Merlin.
Shiro lanzó un tajo descendente que Carlos desvió mediante un giro con el cabo del archa, partiendo en dos un bloque de piedra flotante.
Merlin apretó los puños, dejando escapar una exhalación de resignación y molestia.
—¡Demonios con ustedes dos! ¡No se puede razonar con ninguno cuando entran en ese estado!
Desplegó rápidamente una serie de círculos mágicos superpuestos alrededor del campo para sellar los vectores de fuerza.
—¡Si van a actuar como un par de dementes, por lo menos me aseguraré de que no evaporen medio continente en el proceso!
Milin, observando desde la periferia, escuchó a la voz interior soltar una carcajada fría:
—Están completamente fuera de control... me agrada.
Merlin se llevó la mano a la sien mientras observaba a Carlos escupir un hilo de sangre y a Shiro ajustar su postura con signos evidentes de desgaste físico.
—Están locos... —suspiró Merlin, dejando ver una leve sonrisa a pesar de la gravedad del escenario—. Aunque si no actuaran de esa forma... no serían ustedes.
Escena 3: El Golpe de Shiro y el Ajuste de Cuentas
Aprovechando una breve pausa, Shiro redujo ligeramente la intensidad de su aura carmesí y miró a Carlos con una inclinación de cabeza.
—Oye... ¿te acuerdas cuando me dijiste que Natsuki pegaba más fuerte que yo?
Carlos parpadeó, deteniendo por un instante el flujo galáctico del archa.
—...Sí. ¿Por qué lo mencionas ahora?
Shiro esbozó una sonrisa que distaba de ser amistosa.
—¿Acaso le tienes envidia a Natsuki por eso?
Un instinto primario de peligro recorrió la espalda de Carlos.
—Oh... sobre eso...
—Creo que es el momento perfecto para darte un golpe a mi manera —dijo Shiro, comenzando a concentrar la totalidad de las partículas rosadas alrededor de su puño derecho.
—Oye... espera un segundo... —intervino Carlos, dando medio paso atrás—. Lo que dije en ese momento fue una evaluación puramente comparativa. Podríamos discutirlo con más calma, ¿no crees?
—Ay no... —murmuró Merlin a lo lejos, cruzándose de brazos.
—¿Desde cuándo te has vuelto tan prudente, Carlitos? —provocó Shiro, flexionando los dedos mientras el aire a su alrededor se comprimía hasta adquirir una densidad casi sólida.
—No es prudencia, es estrategia defensiva —respondió Carlos, alzando la mano libre.
Shiro hizo desaparecer a Kuromi. No necesitaba el filo de la espada; la disputa había pasado al plano estrictamente personal.
—Espero que estés listo para recibir este presente... es muy especial para mí.
Carlos activó de inmediato una barrera de energía nocturna multicapa alrededor de su torso.
—Shiro, te repito que fue un comentario estrictamente técnico—
—¡A mí no me importan tus explicaciones técnicas!
Shiro no utilizó distorsión espacial ni magia de desplazamiento; se impulsó con pura aceleración física, rompiendo la barrera del sonido de manera instantánea. Apareció justo frente a Carlos.
Carlos cruzó los brazos para reforzar su defensa. El puño cargado de energía rosa impactó directo sobre la barrera.
Un silencio absoluto dominó el entorno durante una fracción de segundo, seguido por una detonación que disipó las nubes en kilómetros a la redonda.
La onda expansiva proyectó a Carlos a través de tres estructuras rocosas flotantes hasta incrustarlo contra el límite de la cúpula de contención de Merlin. La barrera tembló bajo la tensión del impacto.
Milin abrió los ojos de par en par ante la magnitud del golpe.
—...Eso definitivamente no fue el uno por ciento.
—Creo que Natsuki acaba de perder su puesto —comentó Merlin, observando la polvareda.
Entre las rocas destruidas, una mano emergió lentamente. Carlos se puso en pie con dificultad, cubierto de polvo y con la marca del impacto impresa sobre la defensa rota de sus antebrazos.
—...De acuerdo —dijo Carlos, ajustándose la mandíbula y escupiendo un rastro de sangre—. Retiro formalmente lo dicho.
Shiro descendió suavemente al suelo, mostrando un semblante de absoluta satisfacción.
—¿Entonces?
Carlos alzó el pulgar de manera cansada pero firme.
—Pegas más fuerte.
—Lo sé —asintió Shiro con orgullo, disipando finalmente el resto de su aura.
Escena 4: Revelaciones en la Colina y el Legado de los Héroes
En una colina elevada, a varios kilómetros del campo de entrenamiento devastado, dos figuras observaban el desenlace de la confrontación. El viento agitaba el cabello de Sara mientras contemplaba la estela de luz rosada que se desvanecía en la distancia.
—Parece que Shiro se divirtió bastante ajustando cuentas con Carlos —comentó Sara con una leve sonrisa—. ¿Qué piensas de todo esto, Luis?
Luis permanecía con los brazos cruzados y la mirada fija en el horizonte distorsionado.
—Ese joven... es de quien nos hablaste, ¿verdad? —preguntó Luis con tono serio.
Sara asintió en silencio.
—Escuché noticias recientes que no podemos ignorar —continuó Luis, endureciendo el semblante—. Queen confirmó que el Dios Nocturno ha vuelto a manifestarse. Dicen que utilizó el cuerpo de Carlos para causar estragos, cobrándose vidas y provocando la caída de uno de los reinos periféricos hace solo unos días.
El ambiente entre ambos se volvió pesado. Sara giró bruscamente hacia él.
—¿Qué dijiste? Eso es imposible... si hace tiempo yo misma...
—Sara, sé perfectamente la frustración que sientes por lo ocurrido con el Primer Héroe —la interrumpió Luis con firmeza—. Nicolás nos relató con detalle cómo sucedieron las cosas durante la caída.
Un silencio prolongado se interpuso entre los dos.
—Los demás fueron eliminados de forma despiadada —prosiguió Luis—. De todo aquel grupo, solo quedaban seis.
—Nicolás... Alex... los otros dos... el Primer Héroe... y el Héroe de las Sombras... —enumeró Sara con voz baja.
—El Primer Héroe entregó su vida para garantizar que sus compañeros pudieran replegarse —asintió Luis—. Entiendo su sacrificio, pero cometió un error decisivo.
—Luis... —advirtió Sara con rabia contenida.
—Tengo que ser directo. Sabes tan bien como yo que cometió el peor error de su trayectoria.
Sara apretó los puños hasta que sus nudillos se tornaron blancos.
—Lo sé... lo sé muy bien... no necesitas recordármelo —respondió con respiración agitada—. Pero aun así me cuesta aceptarlo.
—El Héroe de las Sombras pereció en el instante en que el Dios Nocturno acabó con el Primer Héroe —agregó Luis—. Aquella batalla destruyó todo a su paso. Al final, solo ellos dos permanecían en pie. Según los testimonios, el Primer Héroe luchó hasta el límite, pero en sus momentos finales ya no buscaba justicia. Buscaba venganza. Y el odio consumió su juicio antes de caer derrotado.
Sara bajó la mirada hacia el valle.
—Me equivoqué —susurró—. Pensé que se había dejado consumir sin luchar... pero no fue así. Él solo intentaba proteger a sus compañeros del Dios Nocturno.
Luis mantuvo la calma sin desviar la vista.
—Lo urgente ahora es mantener vigilada a Queen. Bajo ninguna circunstancia debemos permitir que hable con Shiro sobre esto. Si ella descubre la verdad sin la preparación adecuada, su estabilidad se romperá. El Dios Nocturno ya manipuló a Carlos; su siguiente objetivo lógico será Shiro.
—¿Y qué hay de la amenaza mayor? —preguntó Sara.
—Ese bastardo... el rey conquistador de mundos —respondió Luis apretando los puños—. No podemos permitir que ponga un pie en este plano. Ya presenciamos cómo mundos enteros fueron reducidos a cenizas. Por eso necesitamos incrementar nuestras fuerzas antes de su llegada.
Sara permaneció en silencio por unos momentos antes de dar media vuelta.
—Tienes razón. Iré a buscar a Noelle.
Antes de adentrarse en la vegetación, Sara se detuvo sin girar la cabeza.
—Solo deseaba ver a Hina una vez más... pero sé que no es posible. Ella cree que estoy muerta, y revelar mi presencia solo le causaría un dolor innecesario. La conozco mejor que nadie; por su bien, debo mantener mi distancia.
Cerró los ojos, recordando los fragmentos del pasado.
—Mi otro yo... la versión de aquel mundo que cayó... se enfrentó a un ejército de nivel Divino hasta el último aliento. Dio todo lo que tenía para proteger a los suyos. No cometeré los mismos errores. No huiré ni buscaré venganza. Me prepararé para lo que viene.
Luis la observó alejarse entre la penumbra de los árboles.
—Asegúrate de volverte lo suficientemente fuerte para que esta vez nadie tenga que sacrificarse.
Sara esbozó una leve sonrisa llena de resolución y desapareció en el bosque, mientras en la lejanía del campo de entrenamiento, el cielo volvía a fracturarse tras un nuevo choque de energía entre Carlos y Shiro.

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Capítulo 189
The strongest warrior of humanity (Novela) Capítulo 188
Estás leyendo el capítulo 188 de The strongest warrior of humanity (Novela), un novela. La historia sigue a un niño que aspira a ser un guerrero destacado en su academia. A lo largo de su camino, enfrenta diversas situaciones desafiantes, pero finalmente es traicionado por su hermano y amigos. Tras su… Este capítulo tiene publicado el 26 de abril de 2026, Traducido por el grupo Español. The strongest warrior of humanity (Novela) tiene 344 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.