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Leer The strongest warrior of humanity (Novela) Capítulo 16 online gratis en español

🏴 Grupo: Español✍️ Traducción: Español
La noche se extendía solemnemente sobre la capital imperial como un imponente manto de terciopelo silencioso. En el patio principal de la academia, la brisa nocturna soplaba con suavidad, haciendo bailar las hojas secas de los árboles en una danza melancólica. Hina, completamente sola en la penumbra de su habitación, miraba melancólicamente a través del cristal de la ventana. Por más que lo intentaba, sus pensamientos volvían a arrastrarla una y otra vez a los inquietantes textos que había descubierto horas atrás en la biblioteca. El Dios Nocturno... el abismo infernal de los demonios supremos..., resonaba en su mente como un eco incesante. —Es un camino infinitamente largo el que debo empezar a recorrer —murmuró Hina para sí misma con la voz apenas audible—. Aun sigo procesando en mi mente todo lo que acabo de ver en esos pergaminos antiguos. Su respiración temblaba ligeramente al exhalar el aire frío de la estancia. El recuerdo crudo de aquellas palabras grabadas en cuero la perseguía intensamente como una sombra amenazante. —Debo encontrar una manera urgente de volverme verdaderamente fuerte… —se dijo a sí misma en un susurro cargado de frustración—. Pero... ¿cómo se supone que lo lograré en tan poco tiempo? ¿Será buena idea pedirle ayuda a Shiro? Aunque… viéndolo bien, ni siquiera sé si ella tenga el tiempo o la disposición para entrenarme a mi ritmo. Soltó un largo y pesado suspiro contra el cristal empañado. —No importa. Sea como sea, haré mi absoluto y mayor esfuerzo. Tras terminar de cenar algo ligero en el comedor del pabellón, caminó a paso lento por el pasillo solitario de regreso a su dormitorio. Sin embargo, al girar la perilla de madera y abrir ligeramente la puerta... se detuvo en seco. Shiro se encontraba allí dentro. Estaba haciendo algo sumamente extraño y fuera de lo común en ella: permanecía completamente concentrada, sosteniendo con delicadeza un tomo encuadernado entre las manos. Así que decidí quedarme en silencio y espiarla por un ratito..., pensó Hina esbozando una pequeña mueca divertida. Hina se ocultó con destreza tras el marco de la puerta de madera. El tenue resplandor de una lámpara de aceite iluminaba de perfil el rostro meditabundo de Shiro, cuyos ojos oscuros recorrían cada una de las páginas del libro con una intensidad casi aterradora. —Ese libro que estás leyendo… —susurró Hina rompiendo la calma del cuarto— se ve verdaderamente interesante. Shiro dio un salto brusco en su lugar, visiblemente sobresaltada por la interrupción. —¿¡Qué de qué!? ¡¿Pero qué demonios haces ahí parada espiándome, Hina?! Hina sonrió con evidente nerviosismo, rascándose la nuca. —No te hagas la chistosa ni cambies el tema. Ya regresé de la biblioteca y hay algo de suma importancia de lo que debemos hablar seriamente. El rostro de Shiro perdió toda rastro de sorpresa y se volvió instantáneamente frío y serio. —¿De qué se trata con exactitud? —Es acerca de los demonios del abismo. Un silencio denso y sepulcral cayó de golpe sobre la habitación. Shiro se quedó inmóvil; parecía sencillamente incapaz de procesar las palabras que acababa de escuchar de la boca de Hina. Sin perder tiempo, Hina procedió a contarle absolutamente todo: la información sobre los tomos prohibidos, la sobrecogedora sensación que la invadió al leer los pergaminos, y sobre todo... la mística e imposible leyenda del Dios Nocturno. Al escuchar cada detalle, Shiro apretó los puños con tal fuerza que sus nudillos se tornaron blancos. —¡Diablos…! —exclamó Shiro en tono ahogado—. De verdad no pensé que esta situación fuera a ser tan terriblemente impactante. ¿Acaso me estás hablando completamente en serio, Hina? —Sí. Absolutamente todo lo que te estoy diciendo es real. Catorce de esos entes demoníacos lograron romper los sellos ancestrales y ahora caminan libres. Si no tomamos cartas en el asunto de inmediato... una guerra sangrienta podría desatarse en cualquier momento. Shiro la miró fijamente a los ojos durante unos largos segundos. —Tienes toda la razón del mundo. Pero… ¿qué demonios pretendes que hagamos nosotras al respecto? Ninguno de los altos mandos o instructores nos va a creer una sola palabra sin tener pruebas irrefutables en la mano. Aquellas palabras lógicas golpearon a Hina con la dureza de un peso aplastante. Frustrada, bajó la mirada fijando los ojos en el suelo de madera. —Por esa misma razón... quiero volverme indiscutiblemente fuerte, Shiro. Shiro no dijo nada en respuesta; simplemente permaneció en silencio observándola con una mirada indescifrable. Hina volvió a levantar el rostro, mostrando unos ojos encendidos en pura determinación. —Tú eres, sin lugar a dudas, la persona más increíblemente fuerte que he conocido jamás. Por eso mismo… quiero pedirte con todo mi corazón que seas tú quien me entrene. Tu hermano Shirou debe estar sumamente ocupado entrenando con Josué y los demás guerreros, pero tú… tú sí podrías ayudarme a superar mis límites. Shiro cerró el libro que sostenía entre sus manos de manera extremadamente lenta. —Si eso es lo que realmente deseas en lo más profundo de tu alma, aceptaré ayudarte —dijo Shiro sosteniéndole la mirada—. Sin embargo, existe algo de vital importancia que debes saber sobre mi origen antes de empezar. Hina frunció el ceño con ligera confusión. —¿Algo que me estás ocultando...? Shiro respiró profundamente, acumulando aire en sus pulmones. Cuando volvió a hablar, su voz ya no sonaba como la de una joven estudiante común; su tono se volvió notablemente más grave, pesado y cargado de una resonancia antigua. —La pura verdad... es que yo he vivido en este mundo durante más de mil años. El aire pareció congelarse en la estancia. —¿¡Qué de qué!? —exclamó Hina abriendo los ojos de par en par—. ¡Debes estar bromeando conmigo! —No. Cada palabra que sale de mi boca es la verdad absoluta —respondió Shiro con firmeza—. Yo estuve allí y presencié en carne propia todo lo que ocurrió hace siglos. Y hay demasiado dolor e historia que debo contarte... Hina se quedó completamente paralizada, incapaz de articular sonido alguno. El shock de la revelación la dejó prácticamente sin aliento. —Diablos… —consiguió susurrar apenas. Shiro desvió la mirada hacia la ventana, perdiéndose en el abismo de sus oscuros recuerdos. A lo largo de toda mi existencia, he visto morir irremediablemente a camaradas, compañeros de armas, amigos entrañables y familias enteras. He caminado entre ruinas humeantes y ciudades reducidas a cenizas, cargando sobre mis espaldas el peso incalculable de miles de gritos de agonía que se apagaron para siempre. Sus ojos comenzaron a brillar con una tristeza infinitamente profunda y desgarradora. Aquella terrible guerra no fue únicamente una contienda sangrienta contra los demonios del abismo… fue un enfrentamiento cruento contra los mismísimos dioses, los gigantes primitivos y entes malévolos provenientes de otras dimensiones. Una lágrima solitaria rodó por la mejilla de Shiro, reflejando la luz tenue de la lámpara. Lo perdí absolutamente todo, Hina. Cada persona y cada objeto que alguna vez amé con el corazón. Y aun así... sigo aquí de pie en el presente, cargando con el peso incalculable de las voluntades de todos los caídos. —Intenté rendirme y dejarme caer muchas veces en el pasado... —confesó Shiro con la voz quebrada por el dolor—. Pero simplemente no me estaba permitido hacerlo. Había algo en lo más profundo de mi alma que me decía que aún no era el momento de ser derrotada. El ambiente dentro de la pequeña habitación se volvió sumamente pesado y denso, mientras el eco amortiguado de sus palabras resonaba con una vibración desgarradora. Terminé cayendo de rodillas en un mundo completamente bañado en sangre. La sangre caliente de miles de inocentes masacrados despiadadamente por esos monstruos. Durante mucho tiempo no fui capaz de perdonarme a mí misma por no haber sido lo suficientemente fuerte. Vi morir a incontables personas justo enfrente de mis ojos sin poder hacer nada. Me quedé vacía... despojada de mi propia alma. Hasta que una voz resonó en mi mente diciendo: ‘No importa cuántas veces caigas al abismo. Siempre, sin excepción, encontrarás una forma de volver a levantarte.’ Shiro cerró fuertemente los ojos, evocando con nostalgia aquella lejana voz. Así que me puse de pie y seguí caminando. Acepté el sufrimiento como parte de mi camino. Entrené día tras día, noche tras noche, año tras año sin descanso... hasta acumular un total de mil años de riguroso entrenamiento. Abrió los ojos lentamente. Una determinación ancestral e indestructible ardía con fuerza en su mirada. —Y aun después de todo ese sufrimiento, sigo caminando con firmeza —declaró con absoluta convicción—. Avanzo sin mirar hacia atrás una sola vez. Porque debo seguir adelante pase lo que pase. El inmenso dolor de todos aquellos que cayeron en la guerra... se terminó convirtiendo en mi mayor fuente de fuerza. Las sombras del cuarto parecían danzar suavemente a su alrededor, reaccionando a la abrumadora aura de maná que la rodeaba. —Después de superar esa etapa —continuó Shiro—, me dediqué a enfrentar a cada uno de mis enemigos sin el menor rastro de piedad. Incluso... llegó un punto en el que tuve que enfrentarme a mi propia sombra en un duelo a muerte. Y salí victoriosa. Su voz se quebró ligeramente al concluir: —Así fue exactamente como logré sobrevivir a lo largo de estos mil años. Shiro bajó la mirada hacia las sábanas de la cama, sujetándose las manos. —Ahora que finalmente sabes toda la aterradora verdad sobre mi pasado... me imagino que debes estar profundamente decepcionada de la persona que tienes enfrente. Hina negó con la cabeza de inmediato, avanzando un paso hacia ella. —Te equivocas por completo, Shiro. Jamás podría estar decepcionada de ti. Hiciste todo lo que estuvo a tu alcance y más. El enemigo al que te enfrentaste era absurdamente poderoso, y aun con todo en tu contra, lograste salir con vida. Las miradas de ambas chicas se cruzaron en medio de la penumbra. —Después de haber superado mil años de tragedia... sigues estando de pie frente a mí. Aún eres increíblemente fuerte. Y lo más importante de todo: aún existe un futuro próspero que todas nosotras debemos proteger juntas. Por primera vez en toda la noche, una sonrisa sincera y tibia floreció en los labios de Shiro. —Definitivamente no tienes el menor remedio, Hina… —dijo negando con la cabeza entre risas contenidas. Shiro se puso de pie rígidamente. El tenue reflejo del resplandor místico proyectaba su majestuosa silueta contra la pared de la estancia. —Ya he tomado una decisión definitiva. A partir de este preciso instante... tu entrenamiento especial da comienzo formalmente. Hina dio un pequeño paso hacia atrás por la pura sorpresa del anuncio. —¿Cuánto tiempo calculas que me tomará completar todo ese entrenamiento? Shiro se cruzó de brazos, adoptando una pose pensativa mientras sopesaba los factores. —Si evaluamos objetivamente tu nivel actual y la amenaza que se aproxima... diría que a un mago promedio le tomaría unos cincuenta años de práctica continua. Sin embargo, no te preocupes. Con la efectividad de mi método personal, lograremos que alcances ese nivel en tan solo dos años. Hina abrió los ojos de par en par, completamente incrédula. —¿¡En tan solo... dos años!? Shiro asintió con absoluta seriedad. —Así es. Pero para lograr semejante hazaña vas a necesitar entregar hasta el último aliento de tu fuerza. El silencio confortable volvió a adueñarse del dormitorio. La pesadez del cansancio acumulado a lo largo del día cayó finalmente sobre ambas como un cálido velo. —En fin —dijo Shiro estirando los brazos al aire con un ligero bostezo—, ya va siendo hora de irnos a dormir. Mañana nos espera una jornada extremadamente pesada. No se te vaya a olvidar. Descansa, Hina. Hina le dedicó una sonrisa suave y satisfecha. —Nos vemos mañana por la mañana... Shiro. Una a una, las luces de la habitación se apagaron por completo. La noche continuó su silencioso curso sobre la inmensa academia, mientras el viento soplaba entre las copas de los árboles, como presagiando que esta gran leyenda apenas estaba comenzando a escribirse. Continuará…
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Estás leyendo el capítulo 16 de The strongest warrior of humanity (Novela), un novela. La historia sigue a un niño que aspira a ser un guerrero destacado en su academia. A lo largo de su camino, enfrenta diversas situaciones desafiantes, pero finalmente es traicionado por su hermano y amigos. Tras su… Este capítulo tiene publicado el 25 de abril de 2026, Traducido por el grupo Español. The strongest warrior of humanity (Novela) tiene 344 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.