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Leer The strongest warrior of humanity (Novela) Capítulo 145 online gratis en español

🏴 Grupo: Español✍️ Traducción: Español
Capítulo 145: La Pirámide de la Muerte, el Enojo de Hina y el Retorno del Dios Nocturno Punto de vista: Carlos, Hina y Mío En estos precisos momentos me estaba arrugando por dentro del puro estrés. Ver a esa criatura humanoide atacándome con una ferocidad inaudita era, sin lugar a dudas, lo más peligroso y abrumador que había enfrentado hasta ahora en toda mi vida. Retrocedí varios metros sobre los escombros sin pensarlo dos veces y ataqué de inmediato invocando mi repertorio más denso. —¡Mil Lluvias de Espadas! —grité liberando el hechizo. Decenas de espadas místicas de energía se materializaron en el aire sobre nosotros, creando una tormenta proyectil completamente mortal. Varias luces de distintos colores deslumbrantes iluminaron todo el campo de batalla mientras la magia pura se liberaba sin control. El ser viviente invocado por Saleh fue alcanzado de lleno por la ráfaga masiva; la criatura simplemente no logró bloquear la magnitud del impacto. Ese ataque que acababa de desplegar poseía, en teoría, el poder destructivo suficiente para erradicar un mundo entero. —Ahora sabes de lo que soy capaz de hacer, Saleh —murmuré entre dientes mientras mantenía la guardia elevada—. O mejor dicho... debes saber que este no es para nada mi único ataque definitivo. La explosión resultante fue sencillamente devastadora. Las llamas mágicas ardían sin control por la arena y el aire vibraba con una violencia que lastimaba los oídos. Entre la espesa cortina de humo gris que se levantaba, apareció una silueta desvaneciéndose. La criatura que Saleh había invocado fue completamente destruida por el impacto, reducida a simple polvo espacial. Saleh se quedó de pie entre las ruinas. Solo me miró fijamente, con un rostro serio y atónito ante la desaparición de su invocación. Avanzó a pasos lentos hacia mí y yo hice exactamente lo mismo, apretando el agarre sobre mi arma. Varias espadas flotantes de mi conjuro se dirigieron a toda velocidad hacia su posición para cortar su avance, pero algo repentino e inexplicable me heló la sangre en las venas. Saleh las detuvo en el aire con solo fijar su mirada sobre mí. En un parpadeo, el flujo del tiempo a mi alrededor se detuvo por completo. Caminó lentamente hacia mi posición, acortando la distancia sin que yo pudiera mover un solo dedo o pestañear; mi cuerpo estaba totalmente paralizado por su técnica espacial. Me miró fijamente a los ojos a unos pocos centímetros de mi rostro y habló con una calma profundamente inquietante. —Vaya, vaya... pero mira a quién tenemos aquí —dijo Saleh con un tono pausado—. Has sido completamente neutralizado por la verdadera naturaleza de mi poder de teletransportación. ¿Acaso... acaso realmente puede hacer algo de semejante magnitud? pensé con la mente agitada dentro de mi cuerpo inmovilizado. —Por supuesto que puedo —respondió Saleh como si estuviera leyendo mis pensamientos—. ¿Acaso no te lo dije antes? Puedo hacer prácticamente lo que sea con mi magia. Tiene varios usos, varios niveles e infinidad de intentos. Pero bien, ahora que ya no hay absolutamente nadie que interfiera o nos interrumpa en nuestra conversación, déjame decirte algo con sinceridad, Carlos. Eres ridículamente fuerte. Esa fuerza pura que sentí emanar de ti hace un momento es la primera vez que la experimento en toda mi existencia. Por un breve instante sentí que fui superado por un simple mocoso. Debí haberlo imaginado desde el principio, me dije internamente tratando de forzar mi energía para liberarme. Esto es lo más monstruoso e irreal que he visto hasta ahora. Has estado ocultando esta escala de poder durante años, ¿no es así? —Bien, es hora de que te dejes de juegos y uses tus mejores ataques —continuó Saleh dando un paso atrás y liberando un poco la presión sobre mi cuerpo—. Estoy listo. Veremos si realmente puedo recibirlos de frente o resistirlos con mi magia. Solo lo miré fijamente a los ojos mientras recuperaba el control de mis extremidades. Esa mirada en su rostro me decía una cosa completamente distinta a sus palabras: él quería que lo acabara aquí y ahora, que no me contuviera. Bajé la mirada por un segundo y me detuve a pensar seriamente en la situación. No puedo hacerlo... me repetí en la cabeza. Si hago algo de esa magnitud, mi madre me lo advirtió severamente. No planeo bajo ninguna circunstancia cruzar ese límite prohibido. Entonces, una idea antigua cruzó por mi mente. Llevo largos meses sin usar esa técnica en particular... Una sonrisa confiada y ligeramente peligrosa apareció en mi rostro mientras alzaba la vista. —¡Pirámide de la Muerte! —exclamé invocando el poder. Mis ojos cambiaron de color de inmediato, adoptando el brillo profundo y sin fondo de una galaxia entera. Saleh retrocedió con violencia de forma instintiva mientras el espacio y el tiempo a nuestro alrededor parecían romperse en mil pedazos y volver a la normalidad en bucle. Levanté mi espada con ambas manos imbuida en una luz destructiva, mientras él sostenía su lanza a la defensiva. Ambos nos preparamos para liberar un ataque que borrara todo a su paso. Nos quedamos mirándonos fijamente durante una fracción de segundo. Justo cuando estábamos a punto de chocar nuestras energías y desencadenar el desastre total, fuimos bruscamente interrumpidos. —¡Ustedes dos ya han llegado demasiado lejos! —resonó una voz imponente que congeló el aire. Una mirada fría, oscura y cargada de una ira absoluta cayó sobre nosotros desde el aire. Mi madre, Hina, había aparecido justo en medio del campo. Liberó una onda expansiva de su propia aura divina y tanto Saleh como yo salimos disparados por el aire debido a la fuerza del choque, estrellándonos bruscamente contra el suelo. —Se los dejé bien claro a los dos —gritó Hina caminando hacia nosotros con pasos que hacían temblar la tierra—. Y tú, Saleh... ¿De verdad estabas planeando morir aquí hoy? Sabías perfectamente lo que él estaba a punto de hacer al invocar esa magia y, aun así, lo permitiste y lo presionaste para que lo hiciera. Era la primera vez en toda mi vida que veía a mi madre verdaderamente tan enojada y alterada. La piel se me erizó por completo de puro terror. —Y tú, hijo —dijo girándose hacia mí con los ojos echando chispas—. Sabía perfectamente que si te dejabas convencer por este idiota, la situación terminaría de esta manera tan absurda. Hina sabía de sobra lo que iba a pasar si ese ataque se completaba. Ese conjuro que estaba a punto de desatar es algo infinitamente peligroso; poseía el potencial real de destruir un mundo entero y de eliminar cualquier forma de vida o materia sin importar lo que intentaran para defenderse. —Por eso se los diré una sola vez más —sentenció Hina señalándonos a ambos—: ¡Nunca vuelvan a hacer algo semejante! Si me llego a enterar de que desobedecen mi orden expresa, yo misma me encargaré de golpearlos a los dos hasta que reflexionen seriamente sobre sus errores. Hina soltó un largo y pesado suspiro de cansancio, intentando calmar su pulso. —Bien... eso es todo por el día de hoy —dijo observando los alrededores—. El coliseo simplemente ya no existe. Lo destruiste por completo con tus ataques, Carlos. Y para colmo, tuve que intervenir a toda prisa para proteger a Mío de ustedes dos y de sus ráfagas. Oye, Mío, ven para acá un momento. Desde una zona protegida por un escudo de energía, Mío salió lentamente, todavía impresionada por la magnitud del poder desplegado. —Ahhh... sí, ¿qué pasó, Hina? —respondió Mío acercándose con timidez. El tono de Hina cambió de golpe, volviéndose más distante pero notoriamente relajado al ver que el peligro inmediato había pasado. Sabía perfectamente que tanto Saleh como yo podíamos quedar exhaustos o desaparecer en cualquier momento por el desgaste. —Bien, como sea, ya es momento de regresar —comentó Hina mirando el horizonte—. Ya casi va a amanecer por completo. Les invitaré un buen desayuno en nuestra casa a todos. Están cordialmente invitados los dos. Yo, Saleh y Mío nos quedamos completamente atónitos ante el repentino cambio de actitud de mi madre. Ese era el verdadero terror de Hina: pasaba de una furia capaz de aniquilar ejércitos a la cotidianeidad de una madre de familia en cuestión de segundos. Mi madre siempre se preocupa en exceso por todo. Aunque, si soy sincero conmigo mismo, en realidad solo iba a utilizar el uno por ciento del poder total de mi ataque... Además, no creo que esa pequeña porción hubiera destruido absolutamente todo el reino. O bueno, eso era lo que yo pensaba ingenuamente. Ahora que lo recuerdo bien... eso no fue lo que pasó la última vez que usé ese poder contra un ejército enemigo, pensé sintiendo un frío en la nuca. —Creo que... creo que mi madre tiene toda la razón —dije finalmente en voz alta, dejando escapar una sonrisa extremadamente nerviosa y cargada de miedo. Antes de que nos pusiéramos en marcha hacia la residencia, mi madre volvió a tomar la palabra, dirigiéndose a los acompañantes. —Saleh, Mío... ¿creen que podrían dejarnos a mi hijo y a mí a solas un momento? —pidió Hina con voz suave pero firme—. Hay algo sumamente importante que necesito hablar a solas con él, por favor. —Por supuesto, Hina —respondió Saleh recuperando la postura con tranquilidad—. No te preocupes en absoluto. —Nosotros nos adelantamos a la casa, descuida —agregó Mío mirándome con una mezcla de alivio y preocupación antes de retirarse junto al elfo. Ambos se alejaron a paso rápido hasta perderse de vista entre las ruinas. Mi madre se quedó parada justo frente a mí. De pronto, su expresión autoritaria cambió por completo; toda la ira desapareció, dejando ver una profunda y desgarradora preocupación en sus ojos. —Yo... mamá, de verdad lo siento mucho —empecé a disculparme bajando la mirada—. No era mi intención desobedecer tu orden directa. Solo que yo... —Hijo... hay cosas en esta vida que simplemente no puedo evitar que ocurran —me interrumpió Hina con la voz quebrada—. Sé perfectamente que si ustedes dos hubieran seguido peleando a ese nivel, a estas horas ambos estarían muertos. No quise decirlo abiertamente delante de Saleh porque sé muy bien que ese ataque tuyo es infinitamente más devastador de lo que tú mismo imaginas en tu cabeza. Ninguna persona normal, por más fuerte que sea, podría sobrevivir a semejante impacto. Te lo digo únicamente por el bien de ustedes dos... No vuelvas a usar esa magia, por favor. Intenta entender la gravedad. Las lágrimas comenzaron a rodar libremente por las mejillas de mi madre, desarmándome por completo por dentro. —Y yo... de verdad lo lamento tanto —continuó ella secándose el rostro en vano. Me quedé en absoluto silencio, incapaz de articular otra excusa. Avancé un paso y abracé a mi madre con todas mis fuerzas, pegándola a mi pecho mientras le pedía perdón en susurros. Verla de esa manera solo me hacía sentir que había fallado miserablemente al hacer que se preocupara aún más. No quería bajo ninguna circunstancia verla llorar frente a mí; sentir su llanto me quebraba por dentro. —Mamá, quiero disculparme de verdad —le dije con sinceridad mientras la sostenía—. No sé exactamente cómo expresarlo, pero lo que menos quiero en este mundo es que te preocupes tanto por mí. Sé que cometí un grave error al recurrir a ese nivel de poder, pero en ese momento mis impulsos de pelear me empujaron por completo. Saleh me estaba presionando al límite para que usara toda mi fuerza disponible. Casi lo mato en el proceso, es verdad, pero él también estuvo a punto de matarme a mí. Tal vez... tal vez aún no soy lo suficientemente fuerte como quisiera, pero sobrevivir a esto es un gran logro para mí. Sé perfectamente hasta dónde quiero llegar con mi poder, pero para alcanzar esa meta necesito seguir adelante y enfrentar estos límites. Perdón por hacerte preocupar tanto y por hacerte llorar de esta manera. —Carlos... —pronunció mi madre mi nombre con una voz profundamente temblorosa. Se despegó levemente del abrazo y me miró con los ojos llenos de pánico real. —Tengo miedo, Carlos... Tengo muchísimo miedo de lo que viene —confesó ella aferrándose a mis hombros. No entendía en absoluto qué era lo que estaba pasando por su mente para que se pusiera así. —Hace un año investigué a fondo el incidente que rodeó la muerte del Dragón de la Felicidad —comenzó a explicar Hina atropelladamente—. Su muerte no fue para nada un accidente ni ocurrió como tú piensas. Alguien la asesinó fríamente y sin la más mínima piedad. Mi madre soltó un pequeño grito ahogado, rota por el dolor de la revelación. —La persona que la mató sin piedad... fue el mismísimo Dios Nocturno —reveló Hina con el rostro pálido—. Tengo muchísimo miedo, hijo... No quiero que tú, ni Shiro, ni él terminen muertos en sus manos. —Mamá, por favor cálmate —le dije tomándole las manos para transmitirle firmeza—. ¿Qué ocurre realmente? ¿Por qué estás tan alterada por algo del pasado? Ella me miró directamente a los ojos y habló sin rodeos ni rodeos. —Él está de regreso, Carlos. Quedé completamente paralizado en mi sitio, sintiendo cómo el mundo se detenía por segundo vez en el día. El Dios Nocturno... está de regreso. Eso es sencillamente imposible, pensé sintiendo una punzada de pánico que rápidamente se transformó en una furia hiriente. Apreté los dientes con rabia contenida hasta hacerlos crujir. —Mamá, mírame fijamente a los ojos —le dije sujetándola con fuerza y tratando de mostrarme inquebrantable—. Todo va a estar bien, te lo prometo. Porque yo... —¡No, hijo! —me interrumpió Hina negando con la cabeza desesperadamente—. Tú no entiendes en absoluto la magnitud de lo que está pasando. Él vendrá por nosotros y nos matará a todos sin dudarlo. Sabes perfectamente el riesgo mortal al que nos estamos enfrentando de nuevo. Y si Shiro se llega a enterar de que ha regresado... ella... ella simplemente se destruirá... Continuará.
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The strongest warrior of humanity (Novela) Capítulo 145

Estás leyendo el capítulo 145 de The strongest warrior of humanity (Novela), un novela. La historia sigue a un niño que aspira a ser un guerrero destacado en su academia. A lo largo de su camino, enfrenta diversas situaciones desafiantes, pero finalmente es traicionado por su hermano y amigos. Tras su… Este capítulo tiene publicado el 25 de abril de 2026, Traducido por el grupo Español. The strongest warrior of humanity (Novela) tiene 351 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.