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Leer The First Breath After the Last (Novela) Capítulo 9 online gratis en español

Por fin empezaron mis días de entrenamiento. He de admitir que Sasha es muy estricta, diría que más que mamá, aunque no lo demuestra abiertamente como madre. Sus ejercicios corporales son bastantes agotadores. Ahora que me pongo a pensar, padre siempre intentaba no lastimarme ni tampoco hacía que me esfuerce más de lo necesario. Mi rostro puso una expresión de risa nerviosa mientras rascaba mi mejilla; sin duda él era muy amable para ser un maestro. Después de ver una de sus fabulosas técnicas, la emoción no se ha ido. Al contrario, al estar recostado sobre la cama, Cruzado de piernas mientras veía hacia el techo, seguía pensando en aquello, intentando encontrar la manera de aprenderla. Luego de ese breve momento, una voz desde abajo del primer piso me llamó…. —¡Lucas! Era mi tía sasha, ahora mi maestra. Parece que por fin empezaremos a entrenar, no dude ni un solo segundo. Cambiándome rápidamente y bajando hacia allá, mientras corría a cerrar la puerta de mi cuarto con una expresión de felicidad, camine por el pasillo para llegar a las escaleras. Pisada por pisada, sin fijarme abiertamente en los alrededores. Sasha ya había salido al patio, insistiera perdió el tiempo. Bueno, de todas maneras tampoco tengo mucha, así que empezaré de inmediato a entrenar, mientras más rápido mejor. Abrí la puerta hecha de madera de roble para cerrarla en cuanto la abrí. Sasha tenía en ella algo que parecía una bolsa de cuero marrón… E–espera, ¿acaso vamos a salir a algún lado? pensé. Bueno, por ahora serrare bien. Parece que va a llover, por cierto. Esto es sorprendente, qué haya cielo, debajo de la tierra es muy extraño. ¿Cómo funcionará esto? Bueno, después de mirar arriba como un niño con ojos curiosos, Sasha me entregó algo que normalmente no se lo daría a un niño. —_Toma, usarás esto para defenderte._ Era una espada corta de madera reforzada. Luego de eso, no se como pero sacó una pequeña bolsa a mi medida y la tiró para llevarla por mi cuenta. Bueno, empecé a recogerla para acomodarla en mi espalda; aunque era pequeña, es bastante pesada. Supongo que también es parte del entrenamiento. Bueno, el árbol casa se está quedando sin raciones. Al parecer alguien ya estaba aquí antes de que nosotros llegaremos; supongo que mi entrenamiento será recolectar. —_Para aprender a usar la espada, primero tienes que aprender a moverte en un lugar hostil. Tú tendrás que recolectar hierbas medicinales que te mostraré yo mismo, sin embargo tú te encargas de recogerla. También cazaras animales menores y cristales de Nexo de monstruos de rango E —exclamó sasha._ Empezaron a caer gotas de lluvias. Levantando la mano, dije: —Parece que al final si va a llover. Bueno, apurémonos entonces, si tia. Después de eso, empezamos a adentrarnos al norte de la isla, sobre el inmenso suelo lleno de verde pasto mezclados con la brisa del agua que caía de arriba para empezar a recolectar los materiales. Mientras caminábamos bajo la lluvia, la sensación se volvió pesada de golpe; entre más nos adentrabamos, más pesado se volvía, incluso yo podía sentirlo. Un poco de neblina se pegaba a los árboles. Olor a suciedad y sangre, en especial a sangre era fuerte tanto que apenas y se podía respirar. Sin embargo, también un olor a moho que provenía de uno de esos árboles se mezcló en el ambiente, tanto que era evidente de donde provenía. Decidí acercarme a aquel árbol de donde provenía el olor. Aunque era simple moho, también había letras marcadas con una especie de navaja. Aunque entendía la escritura de este mundo, aquí no se entiende que es lo que quiere decir. ¿Acaso lo escribió algún aventurero? —Tía Sasha. Ella se encontraba a unos pocos metros de mí, sin embargo su mirada estaba fea, como una cazadora, hacia el frente. —_No te quedes atrás._ Decidí no pronunciar más y regresé donde ella. ¿Qué eran esas letras y que significados tienen? Aquella duda invadió mi mente, clavándose como una flecha. Bueno, mejor lo olvido, mi cara de preocupación se desvaneció; ahora mismo solo puedo pensar en entrenar. Después de eso, por fin llegamos a una… Era una colmena; una cueva, para que me entiendan. Tenía una especie de puerta de madera amarrada con sogas y riendas de árboles. Achiqué un poco mis ojos intentando observar al interior; aunque había algunos Antorcheros sobre la pared que iluminaba la salida, más adentro simplemente había oscuridad. —Lucas este será tu primer entrenamiento. Para que sepas un poco de esto, tendrás que conseguir derrotar a una colmena de blue goblin. En estas islas raramente son grupos, lo normal son entre 6 a 12 de ellos. Con la esgrima que aprendiste de tu padre puedes hacerlo. Una cosa ellos nacen de las emociones humanas, si entras en pánico para que se multipliquen. Quiero que mantengas la calma y uses la cabeza. Después de escuchar eso, era obvio que esto no era una simple recolectada de cristales mágicos. Tal vez quiere ponerme a prueba, si soy capaz de mantenerme firme estando acorralado. Aunque no lo parezca, en mi vida pasada me enfrente a grupos completos de guerreros y perros de caza; lo único que cambiaría es lo de las emociones humanas. Si nacen por medio del miedo estaría un poco aliviado; pero si nacen por cualquier emoción corrupta entonces se puede complicar un poco. Varios segundos después, sostuve aquella espada corta de madera que Sasha me había entregado. Ella se quedó plantada detrás de mí, observando mientras me acercaba hacia el nido. Lo que me puede impedir moverme, es esta pequeña mochila de cuero que pesa. Después de eso empecé a caminar hacia la puerta de la cueva, sosteniéndolas con una de mis pequeñas manos y haciéndolas a un lado. ¡Broom! Un fuerte sonido resonó al juntarse con el suelo rocoso. Luego de eso, se escucharon unos gruñidos Al fondo de esta pequeña cueva, al fondo de esta pequeña cueva: ¡Grrr! Aunque sasha haya descrito sobre los blue goblin, no sé exactamente cómo son tendré que estar alerta al entrar. Agarre una antorcha de mano, una de las que estaban sobre la cueva, iluminando el pasillo oscuro y rocoso con tono amarillento y blanco. Sosteniendo la antorcha, investigué el lugar de manera silenciosa mientras sostenía con mi mano derecha la espada corta de madera. Al adentrarme más, la cueva se expandió un poco. El techo se hizo un poco más alto mientras era sostenida por pilares de roca; aunque todo esto estaba muy escombroso, se escuchaba al fondo varios de estos monstruos llamados blue Goblins, o eso quería pensar. Entonces observe; estaba apilado un poco de materiales, espadas de acero ordinarias, arcos de madera y algunas otras cosas. Si estas cosas están aquí, solo puedo pensar dos cosas: o personas que estuvieron aquí huyeron y se les olvido recogerlos, o los mismos Blue Goblins se los robaron. Después de pensarlo, dejando atrás aquellos objetos, camine un poco más, solamente para darme cuenta que los gruñidos se hacían más cercanos. Luego de unos minutos caminando hacia adentro, los encontré. Eran una especie de baja estatura, de color azul como bien dise el nombre; sin embargo su piel asulada con puntos negros, arrugada y viscosa con ojos brillando de un tono rojizo bajo las llamas y su tamaño de un niño de 8 años. Si parecen peligrosos, y además hay 7 de ellos. Bueno, aunque los observó a escondidas, no quiero imaginar si llega a tener un olfato muy agudo. Están muy iluminados. Como la cueva es profunda y se agranda cada vez que avanzas; tiene sentido que este espacio abierto esté lleno luz de antorcha, aunque no encuentro la razón porque hacen una especie de danza rara mientras saltan y gruñen con dientes afilados. ¿Será un ritual satánico? No, no, no, qué cosas digo, estás cosas no tienen razonamiento humano. Soltando un suspiro de alivió, decidí mostrarme ante ellos con una mirada fría, caminando frente a frente a ellos. Los pasos pequeños resonaron en el suelo, haciendo pequeños ecos en la cueva. Al darse cuenta se detuvieron, pero su reacción fue inesperada; por un momento creí que al verme me atacarian de inmediato, sin embargo se agruparon mientras me rodeaban haciendo un circulo conmigo dentro. Con una espada corta de madera y un peso se me iba a dificultar enfrentarme a todo esto, por eso utilizaré mi antigua experiencia para poder ganar y recolectar esos cristales. —U—Un momento, aquí no veo ningún cristal. ¿De donde se supone que los recolectare? Después de eso tres de ellos se abalanzaron hacia mí, mostrando sus dientes y con risas chillonas. y sosteniendo enormes machetes de una mano. En reacción, al moverme de forma bruscamente en la luz de los antorcheros que sostenía intentando cegarlos, noté que en sus pecho azulados y viscosos había un pequeño brillo debajo de la piel. Pensé, eso deben ser los cristales que sirven como corazón. Si llego a arrancarlos de ahí seguramente mueran y con eso tendré una ventaja. Retrocedió un poco, luego uno de ellos lanzó un golpe firme y lleno de fuerza con su machete de una mano, directo en la cabeza. Mi cuerpo reacciono casi por instinto, haciendo un sonido sordo esquivandolo ¡Flit! Por unos momentos los nervios casi me ganan. Si llegaba a dejarme ganar de esa emoción, ellos seguramente se multiplicarán. Respire profundo, observando de reojo hacia los alrededores de manera rápida mientras me mantenía en acción. Luego, active mi energía de nexo con un control más avanzado, sintiendo como recorría por cada parte de mi cuerpo como un canal desbordado, concentrándose en el núcleo en el centro del ombligo para condenar mi fuerza y músculos. Rápidamente use la técnica que aprendí de mi padre. Acercándome un poco esquive varios golpes por milímetros y, aprovechando que mi cuerpo es mucho más pequeño que el de ellos, lanse un estocazo rectos y seco con la espada corta de madera dirigiendolo al centro del pecho del goblin. Al golpear el cristal, el monstruo suelto un chillido agudo y se desintegro por completo en una nube de humo negro, dejando caer la piedra mágica limpia al suelo con un sonido metálico haciendo un solo sonido. ¡Clink! Por otro lado los blue goblins restantes aprecian estar enfurecidos al ver morir a unos de sus compañeros ellos al ver la nube negra de su compañeros. Deshaciéndose en el aire denso enfurecen, saltando al mismo tiempo para atacar mientras levantaban sus armas directo hacia mi. El reflejo de mis ojos se marcaron sobre los filos. Observando mi mirada fija en ellos, me acerqué; aprovechando mi pequeño tamaño y mi energía de nexo para fortalecerme, gire de manera muy rápida y en cadena haciendo estocadas directas y limpias hacia su punto ciego; el pecho. Uno a uno, los monstruos chillaron, explotando en humo negro y dejando caer los cristales al suelo. Después de eso, la cueva quedó en profundo silencio, al observar el humo desaparecer sobre el aire mientras los cristales relucían sobre el rocoso suelo. Al terminar, embaine la espada corta de madera para agacharme y empezar a recoger los cristales brillantes que estaban esparcidos por el suelo con mis pequeñas manos, reuniéndolos en un solo lugar. Luego me senté, cruzando las piernas y brazos , observándolas. Supongo que estas son las piedras que se refería Sasha… ¿Pero esto se come? Porque a provisiones ella se refería a comida, ¿no? ¿O a qué se refería? Bueno, en todo caso las llevaré. Entonces empecé a guardarlas en la mochila de cuero. Levantándome, me dirigí nuevamente hacia afuera con la respiración un poco agitada y sudando frío. Caminé varios minutos antes de poder ver la luz del día. Sin embargo, parece que aún llueve y el cielo está más oscuro; bajo la lluvia artificial de la isla, Sasha me espera con los brazos cruzados. Ella desvió su mirada hacia los cristales dentro de la bolsa, luego asintió con la cabeza con su habitual rostro inexpresivo y me ordenó buscar el siguiente nido de monstruos. —Pero tía, ¿no habías dicho que necesitábamos recoger más cosas aparte de los cristales? —S_i, pero necesitamos lo suficiente._ Observando su rostro serio, no tenía más obsesión que darme por vencido, el olor del aire cambio por la lluvia, huele a madera húmeda. Mientras caminábamos, algunas personas en grupo aparecieron frente a nosotros. Aunque parecían personas normales, supongo que es lo que se conoce como aventurero en este mundo. Era un gran número, podría decirse que más de diez personas, aun así no puedo distraerme. Ellos cruzaron lado a lado con nosotros pero en dirección contraria; sin mirar atrás, seguimos caminando intentando buscar a los demás. Sin darme cuenta, Sasha sostuvo mi hombro para señalar a lo lejos una sospecha de un roedor pequeño. —Ese es el siguiente objetivo, tendrás que cazarlo. Aunque no te confíes, no es tan fácil. Su nombre es conejo bala, aprenderás a moverte en silencio para poder cazar a algo más rápido que tu. Después de esas palabras asentí con la cabeza, diciendo: —Si, esta vez no me contenderé si es más rápido que yo —hable directamente a Sasha, botando la pequeña espada corta de madera que me había dado. Luego pedí una de sus dagas de acero brilloso recién afiladas. Al principio dudó, pero al final me la dio. Entonces me negué a correr, al contrario me dirigí hacia él; camine con una parsimonia letal en línea recta hacia el claro. A mitad de camino, fije la mirada en mi objetivo y adopte una pose que desbordaba confianza. Luego subí mi mano izquierda perezosamente hasta el cuello de mi ropa, sujetando la tela con dos dedos en un gesto de pura indiferencia. En contraste, mi mano derecha colgaba firme a un costado, sosteniendo el arma corta de manera invertida, con el acero reluciendo en paralelo a mi pierna. Mis hombros estaban relajados y mis pies se movían con una precisión milimétrica. Vestido con mis prendas de niño pero moviéndome con la gracia de un asesino de élite, avanzaba imperturbable, listo para reaccionar al veloz ataque del conejo bala en cualquier instante. Concentra la energía de nexo en mis músculos y armas para impulsarme como un resorte humano hacia él a toda velocidad. Después me lanze, haciendo que el aire hiciera un sonido sordo, casi como un subido rozando la oreja, el ambiente pareció casi congelarse al instante que me avalance. El conejo me detectó enseguida sin embargo, en vez de huir, se lanzó con toda la velocidad que tenía. Los sonidos se volvieron uno, como si estuviera a punto de chocar dos grandes proyectiles. Entonces levanté mi brazo, sosteniendo mi arma con mucha precisión en unos pocos milímetros, un pequeño destello de luz y un agudo tintineo metálico contra las garras de la criatura. El viento rugió con mucha fuerza con mucha fuerza mientras cruzábamos nuestros caminos en el aire. Aterrizamos en el suelo casi al mismo tiempo quedándonos parados de espaldas por unos segundos, el bosque quedó en un silencio sepulcral absoluto. Mientras el conejo bala también se mantuvo rígido sobre sus patas, como una estatua de pelo gris. Pasaron uno, dos, tres segundos interminables en los que ninguno de los dos se movió ni volteó a mirar mientras el impulso comprimido de la energía de nexo rompía la daga invertida que me había prestado de sasha con la daga invertida aún extendida a un costado y la mano izquierda sosteniendo el cuello de mi camisa con total tranquilidad. Se rompió haciendo un crujido. ¡Crack! Luego de eso, el silencio completo se rompió… Una fina línea roja se dibujó limpiamente en la garganta del conejo. Un instante después, la sangre brotó en un corte perfecto y la bestia se desplomó pesadamente sobre la hierba, completamente sin vida. Solté un suspiro lento, relajando la postura, mientras giraba la daga para limpiar el acero con delicadeza. Pues esto me pareció bastante fácil, al principio creí que sería un dolor de cabeza por el tema de su velocidad, exclame en mis pensamientos. Varios segundos después, regresé mi mirada hacia el conejo observándolo desde mi pequeña altura con ojos fríos. Después de eso, me agache para recoger su cuerpo y llevárnoslo. Asi pase varias horas cazando conejos balas, al parecer tia sasha quedó un poco sorprendida al principio al verme enfrentarme a un conejo bala sin pensarlo dos veces, pero creo que la entiendo. Luego de eso, por fin habíamos reunido materiales. Aunque esto aprecia una salida para recolectar materiales y cazar, me sirvió de mucho: ejercité mi cuerpo, aprendí a pelear dominando este pequeño cuerpo y ya puedo controlar mucho mejor mi magia. Rato después regresamos a casa. Caminamos bastante, por lo que nos quedamos sin agua. Además el sol golpeaba nuevamente fuerte; las hojas de los árboles brillaban de un color verde esmeralda muy encendido y el aire cambió de golpe. Ya no olía a humedad, sino que arrastraba un denso aroma a tierra tostada por un sol subterráneo; un olor a verano seco y a ozono que se colaba entre los eslabones de las cadenas colosales. Al llegar a la casa árbol, cruce la puerta donde al principio no sentí nada. Pero esto después la acción empezó a pasarme factura: toda la adrenalina de mi cuerpo bajó de golpe, haciendo que el peso de la mochila, la falta de agua y el sofocante calor que desprendía todo este lugar me tumbo al suelo de inmediato. Aunque intente mantener mi postura sería frente a Sasha, me era imposible mis piernas infantiles apenas y respondían tirándome al suelo del enorme cansancio. Ya estaba preparado para el regaño de Sasha, sin embargo pasó lo contrario: me trajo un vaso de agua bastante fresca y la observé con ojos sorprendidos. —Que… —No, nada. Agarré el vaso sin pensarlo dos veces para beberlo muy rápido. Luego pedí otro y otro más, saciando mi sed y cansancio. Después de eso un pensamiento salió de mi cabeza. Ella parece que reconoció mi esfuerzo. Después de eso, empeze a bacilar la mochila de cuero donde traíamos todo el botín que recolectamos: teníamos una buena cantidad de cristales de blue goblins, más las plantas y los conejos balas. Era un día de entrenamiento que parecía un día de caza. Sasha rompió su expresión inexpresiva y tímida por un momento. Ella empezó a explicármelo como se utilizaban; al menos yo pensé que se comía, pero esto se vendía en el gremio de aventureros o se intercambiaban con clanes comerciantes. Ellos pagaban una cantidad por los cristales y podíamos comprar. Sin embargo el conejo bala si era algo que íbamos a comer para recuperar el nexo y fortalecer el cuerpo. Me di cuenta de que todo el dolor valió la pena porque desbloqueó una forma de hacerse más fuerte. Minutos después de esa explicación Sasha suspiro, sentándose en la pequeña mesa mientras cruzaba los brazos. Bueno, en todo caso… la observe, viendo si aun me vigilaba. Después de darme cuenta que estaba viendo hacia el otro lado, saque con cuidado los pedazos rotos de la daga afilada que le pedí a Sasha y se la entregue, disculpándome por romperla. Sasha se quedó mirando el acero destrozado, mientras murmuraba algo sobre que una daga de ese calibre no se rompe contra un conejo bala, sino por una presión mágica exagerada. En lugar de enojarse por el arma, me observó con una mezcla de respeto y temor reverente sin embargo no entendía el porqué mostró una mirada así. Bueno, en todo caso había algo más, y era no poder sacarse de la cabeza a los diez aventureros que vi bajo la lluvia ni las marcas rústicas en el árbol podrido. Le pregunté directamente a Sasha qué significaban esas letras. Sasha mostró una especie de expresión tensa, luego cambió de tema.
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Estás leyendo el capítulo 9 de The First Breath After the Last (Novela), un novela. En los rincones más ocultos del planeta protegido por barreras indomables de escarcha. Jaxx gobernaba un reino completamente undido en el hielo. Era el monarca absoluto del frio, un genio que trataba la magia de hielo… Este capítulo tiene publicado el 5 de septiembre de 2026. The First Breath After the Last (Novela) tiene 20 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.