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Leer The First Breath After the Last (Novela) Capítulo 10 online gratis en español

La pregunta que había evadido Sasha me dejó pensando; incluso ella se negó a decirme qué significaban esas letras sobre aquel tronco del árbol... Simplemente me quedé observando mientras estaba sentado fuera, en medio del patio de la casa árbol. El viento golpeaba mi cara con un clima veraniego mientras movía las hojas verde esmeralda brillantes, y el olor a tierra se mezclaba con el aire. Luego solté un suspiro; no podía seguir pensando en lo mismo, dije poniendo una expresión de aburrimiento mientras esperaba a Sasha. Ah, no puedo concentrarme en mi antigua vida. Mis soldados solían ocultarme cosas; sin embargo, en aquel entonces pensaba que no era de mi incumbencia meterme en problemas de otros, aunque sean mis propios camaradas. Luego de eso, un sonido en son de crujido provino de detrás mío. La puerta chilló al abrirse y una figura femenina se asomó: es Sasha, mi tía, aunque por alguna razón es muy fría. Bueno, de todas formas, al fin comenzará nuestro entrenamiento. Entonces, con su tono distante y reservado, dijo: \-Espero que estés listo para el entrenamiento físico. Después de oír eso, en mi pequeño rostro infantil, una sonrisa de oreja a oreja salió de mi rostro, como si el mismo peligro fuera un juego que ya había ganado, mientras mis ojos soltaban un brillo de emoción. Después de eso, lanzó aquella mochila -sí, la misma que había cargado para recoger materiales- haciendo ponérmela en la espalda y corriendo en círculos. Sin dudarlo dos veces, empecé a correr en círculos. Aunque mi cuerpo diminuto me limitaba tanto en velocidad y fuerza, podía confiar firmemente en mi resistencia. Todo lo que había entrenado hasta el día de hoy había dado fruto. Mis primeros minutos fueron normales, corriendo por el patio de la casa árbol en círculos; aunque algunas de las raíces se interponían en el plano suelo, no era impedimento para seguir corriendo. ¡Fru, fru! Resonaban mis pasos sobre el suelo con poco monte. Luego de aquellos minutos que se volvieron horas corriendo en una sola dirección -mientras eso, el tiempo se fue volando, pasando de minutos a horas, y ya había perdido la cuenta de cuántas vueltas en círculo con peso había dado-, mi cuerpo infantil por fin llegó al límite. Las piernas me temblaban ligeramente. Luego de eso, Sasha me detuvo para hacer el siguiente entrenamiento. Aunque estaba sudando mientras jadeaba, no quería descansar de inmediato, obligándome a seguir. Ella dijo que entrenara mi postura con una espada. Mis piernas flaqueaban, pero mi orgullo de monarca se negó a dejarme caer. En lugar de una postura defensiva baja que exigiría fuerza en mis muslos temblorosos, opté por la postura alta. Levanté el arma de madera por encima de mi cabeza, inclinándola levemente hacia atrás. Dejé que la estructura de mis huesos sostuviera el peso, usando la gravedad a mi favor. Mis brazos ardían, pero clavé la mirada en Sasha, listo para dejar caer el filo con el puro peso de mi cuerpo. Después de eso empecé a entrenar mi postura. Un sonido del filo de madera al cortar el aire en dos, como un silbido, sonó en mis oídos uno tras otro, moviendo mis brazos mientras mantenía mi postura. Ella, mientras, solamente observó de lejos, solamente analizando mi movimientos. Luego pensé: Aunque en mi antiguo mundo ya era experto con la espada, aquí era muy diferente. Al principio creí que se manejaba igual por el manejo de espada de padre; sin embargo, el estilo que me está haciendo entrenar Sasha es muy diferente. La frustración era algo que me estaba afligiendo; sin embargo, ¿qué es esta emoción que siento? Es igual a cuando vi su refinada postura contra el ciervo de hace tiempo. Bueno, en todo caso, no podía desconcentrarme», pensé mientras movía la cabeza de lado a lado. Luego, golpe tras golpe. Mi respiración era más rápida; al mismo tiempo, exhalé una y otra vez en un solo ritmo: golpe, respiración, golpe, respiración. Luego de eso, sentí el sudor recorriendo mi rostro y rodando por mis mejillas hasta mi barbilla. La mochila detrás de mí hacía un sonido tosco mientras movía mis manos; su sonido era como si trajera materiales dentro. ¡Chaj, chaj! Los brazos están empezando a pesarme. Ni siquiera he descansado; ya es un milagro que mi cuerpo siga en pie. Sin embargo, aunque estuviera cansado, mi rostro solamente mostraba emoción. Una sonrisa dibujada en mi rostro, sin haber desaparecido, se mantenía pegada a mí. Luego de eso, Sasha dijo: \-Puedes descansar un poco. Intenté decir que aún podía, pero era obvio que mi cuerpo estaba al límite. Caí rendido al suelo mientras me acostaba en el suelo con las manos abiertas, observando el cielo. Luego levanté mi mano en son de intentar tapar la luz solar con la sombra de mi pequeña mano. Solamente puedo hacer esto por ahora, pero hasta ahora no me ha enseñado a engullir la espada en magia. Sasha esperó pacientemente parada, cruzando los brazos... Ahora que la observo con detenimiento: Sasha llevaba su largo cabello negro azabache recogido en una coleta alta, adornada con sutiles trenzas de raíz que nacían desde los costados de su cabeza. Un par de mechones oscuros caían libres para enmarcar su frío rostro, dándole un aire tan imponente como estético mientras me observaba fijamente. Cruzaba los brazos sobre un corsé angular de acero blanco pálido que se amoldaba a su torso, resaltando de forma natural su silueta atlética y esbelta sin perder la seriedad. Su traje base era un guardacorps enterizo negro mate, ceñido al cuerpo como una segunda piel, reforzado por un complejo sistema de correas de cuero marrón cruzadas en la cintura y los muslos. De sus caderas nacía un faldón dividido en paneles blancos que dejaba el frente libre para sus botas altas, dándole la apariencia geométrica y letal de una auténtica guerrera de Rango S. Después de quedarla mirando, ella dijo: \-¿Ocurre algo? \-No, nada. Seguiré después del breve descanso. Retomé el entrenamiento poniéndome en postura. Respiré profundamente antes de empezar a mover los brazos amortiguados, mientras el viento hacía volar pequeñas hojas de los árboles cercanos; la sombra que cubría levemente el sol ayudaba mucho. Varios segundos después, empecé a agitar la espada, escuchando el sonido que la espada hacía al cortar el aire como zumbidos, uno tras otro. Las primeras horas pasaron, luego dos y tres, hasta que llegó el atardecer. El sol artificial empezó a ocultarse mientras el cielo rojizo anaranjado se apagaba para volverse azul oscuro. Las antorchas de la casa árbol fueron prendidas por Sasha para poder alumbrar el patio mientras hacía mi últimos golpes con la pequeña espada de madera. Luego de estos últimos golpes, por fin paré... Para culminar el día, regresé adentro, caminando por el oscuro patio del lugar y acercándome hasta donde iluminaban las antorchas. Mis pasos resonaban en el pequeño pasto del lugar; después de eso, entré. Las primeras horas pasaron, luego dos y tres, hasta que llegó el atardecer. El sol artificial empezó a ocultarse mientras el cielo rojizo anaranjado se apagaba para volverse azul oscuro. Las antorchas de la casa árbol fueron prendidas por Sasha para poder alumbrar el patio mientras hacía mi últimos golpes con la pequeña espada de madera. Luego de estos últimos golpes, por fin paré... Para culminar el día, regresé adentro, caminando por el oscuro patio del lugar y acercándome hasta donde iluminaban las antorchas. Mis pasos resonaban en el pequeño pasto del lugar; después de eso, entré. Sasha aún se encontraba afuera. Sin dudarlo dos veces, me dirigí al baño para poder bañarme; era obvio que no podía quedarme así. Por suerte, aquí algunas cosas funcionan con energía de nexo; la magia de aquí permitía hacer muchas cosas que en la superficie no. Mi rostro estaba más que satisfecho: un día de entrenamiento fortaleció mi cuerpo. Sin desaprovechar la oportunidad, mientras Sasha aún se encontraba afuera arreglando las antorchas, yo desnudé mi pequeño cuerpo de cuatro años y me metí al baño apartado de la sala. No era una bañera común; era una enorme tina circular tallada en piedra gris rústica, rodeada de paredes de madera de roble. En lugar de tuberías, en la pared de roca sobresalía un cristal de Nexo de color azulado. Al poner mi pequeña mano sobre el cristal, mi energía activó el nexo del lugar. Un sutil zumbido resonó y el agua fresca comenzó a brotar directamente de las grietas de la piedra, calentándose al instante por las partículas mágicas hasta llenar la tina con un vapor reconfortante. Era una comodidad del subsuelo que en la superficie sería un lujo imposible. Por suerte no es profundo en las orillas», solté una expresión relajada mientras dejaba caer mi cuerpo en una relajación profunda, sintiendo cómo regresaba a la vida después de un día pesado. El vapor que estaba flotando en el enorme baño impedía ver todo alrededor, pero supongo que esto funciona diferente que en la superficie. ... Esto es lo mejor... Ahora que lo pienso, ya han pasado semanas desde que llegué aquí. ¿Cómo se encontrarán papá y mamá? Ojalá hubiera una manera de poder hablar con ellos». Una extraña sensación de nostalgia me invadió, haciéndome recordar aquellos momentos de familia cuando aún era un pequeño bebé de brazos; el cabeza hueca de papá y la risa dulce de mamá. Espero que se encuentren bien. Después de un rato, salí de la enorme bañera circular para dirigirme hacia afuera. «Aunque soy aún muy pequeño, sí puedo apañármelas solo en algunas cosas», pensé mientras caminaba con orgullo por el piso resbaladizo, sonriendo con cara de tonto. Al salir del baño con el cuerpo flotando en relajación, me vestí con las prendas de dormir que madre había empacado en mi mochila. Consistía en un camisón holgado de lino crudo de color hueso, tan suave que no irritaba mis músculos adoloridos, junto a un pantalón ancho de algodón hilado que se ajustaba a mi pequeña cintura con un cordón de cuero. Era una vestimenta simple, típica de los niños de Sorien, que dejaba mis brazos y tobillos libres. Esto era perfecto, ya que la tela ligera permitía que el calor excedente de mis canales de Nexo se disipara en el aire fresco de la habitación mientras descansaba. \-Parece que ya estás limpio y relajado, pequeño -exclamó Sasha. \-Sí, tía, muchas gracias. ¿Gracias por qué? Por haber preguntado, ella tartamudeó un poco girando su mirada hacia otro lado con las orejas levemente rojas, mientras yo la observaba sonriendo amablemente. Después de eso, me senté en la pequeña mesa de madera redonda para comer una especie de carne que se encontraba asada y pinchada sobre un palo, a lo que se le conocía como pincho de conejo bala. «Ah, entonces los conejos de antes sí eran para nosotros. En serio, por un momento pensé que esto tampoco era comestible, pero si ella los preparó, quiere decir que se pueden comer». Después de analizarlo, estiré mi pequeña mano, agarrándolo y metiéndomelo a la boca con mucho cuidado. ¡Chomp! El fuerte sonido del primer mordisco resonó en mi boca mientras la grasa de la carne se regaba por mi barbilla; tampoco es que iba a quedarme pensando si la comería o no. Llevo todo el día sin comer, así que si esta vez no comía, sería mi fin de verdad. El sabor de la carne de conejo tiene un ligero parecido con la que preparaba mamá; es como si mamá y Sasha tuvieran la misma sazón. Después de saborear cada trozo de la carne, al terminar, decidí pedir un segundo plato estirando los brazos junto con el plato y con el palo de pincho totalmente vacío. Sasha, mientras comía, parecía no haberse dado cuenta de que había acabado, como si se encontrara en las nubes. Ni siquiera notó que le estaba pidiendo otro plato debido a su postura firme; sin embargo, unos segundos después, regresó a la realidad con ojos de sorpresa al ver que quería repetir. Ella perdió su firme postura mientras sus brazos caían al costado de su cuerpo, adoptando una expresión de asombro. Sus ojos verdes se abrieron tanto que las cejas casi desaparecen en su flequillo, mientras sus pupilas se encogieron al tamaño de dos pequeños puntos, fijas en mi plato vacío. Un rubor tenso y rojizo pintó sus mejillas por la pura frustración de no entender qué ley de la física estaba rompiendo. Se quedó completamente congelada, con la boca abierta en un óvalo perfecto y los brazos caídos a los costados, como si el aire a su alrededor se hubiera congelado con dos enormes signos de exclamación flotando sobre su cabeza. Su mente analítica acababa de colapsar. \-Un solo pincho de conejo bala tiene tanta energía concentrada que un aventurero novato tardaría dos días en digerirlo -exclamó ella. Simplemente agarré un segundo de esos pinchos para poder comerlo, sin pensar mucho sobre lo que dijo. Después de un rato, por fin habíamos terminado de comer; sin decir nada, Sasha subió hacia su habitación. Después de eso, también decidí regresar sin decir una palabra. Las luces fueron apagadas y el sonido de los insectos resonaba desde afuera. Al abrir la puerta de mi habitación, observé su interior recordando por un instante por qué estoy aquí... Luego dije: \-Mañana será otro día. Solté una última sonrisa de niño de cuatro años; luego, simplemente cerré la puerta y me dirigí hacia mi cama, tirándome de brazos abiertos y piernas separadas solo unos centímetros la una de la otra. Luego cerré los ojos lentamente, entrando en un profundo sueño. Al despertar, abrí los párpados para darme cuenta de que me encontraba del lado contrario de la cama. Me levanté mientras me restregaba uno de mis ojos con la mano para dirigirme hacia el piso de abajo a comer. Al verme en el espejo, estaba mi cabello totalmente desordenado y con cara de dormido. Luego de eso, me arreglé un poco y bajé al primer piso, donde se encontraba Sasha. Al verla, noté que se encontraba sentada sobre la pequeña mesa redonda de madera mientras comía algo que parecía ser pan. ¿Espera, desde cuándo tenemos pan?», me pregunté silenciosamente. Luego de eso me senté. \-Tía Sasha, ¿de dónde sacaste ese pan que sostienes en tu mano? Luego ella respondió: \-Pues los materiales que teníamos los vendí en la ciudad de Sorien; fue en ese rato, lo más rápido que pude. \-Entiendo... Luego de esa respuesta, simplemente agarré uno de esos panes que estaban sobre la mesa para meterlo en mi boca. Aunque estaba seco, el vaso de agua me ayudaba a digerirlo. Así estuvimos un buen rato sentados mientras pasaba el tiempo; no hubo conversación ni siquiera un choque de miradas, simplemente silencio. Cuando por fin terminamos, Sasha me dijo: \-Es la hora de tu entrenamiento. Al principio creí que era lo de siempre; sin embargo, no fue así. Ella agarró los platos dirigiéndose a la cocina y dejándolos ahí. Luego de eso, me llevó arriba para poder entrar en su habitación. Al llegar, ella abrió la puerta. ¡Crack! Un crujido sonó al abrirse. Era igual a la mía; la única diferencia entre esa habitación y la mía es que ella tenía un estante bastante medieval a un lado de la cama. \-Siéntate -dijo con su tono distante. Después de eso, agarró un papel y una pluma, poniéndolos sobre la mesa frente a mí. \-Aprenderás a leer y escribir. \-exclamó ella. ¿Qué quiere decir con eso, tía Sasha? \-Lo que oíste: hoy tu entrenamiento será aprender a leer y escribir. La emoción que tenía sobre las nubes se desplomó en un instante. Parece que esta vez simplemente iba a aprender a leer y a escribir... «Espera un momento», pensé. Yo ya sé leer; el problema es escribir. Aunque no puedo decirle que sé leer así de la nada sin una excusa, tengo que inventar algo. Pero sobre la escritura, sí que me ayudaría mucho Bueno, en todo caso, sería mejor fingir que no sabía leer; era la opción más segura. Agarré la pluma mientras ella me explicaba cada palabra sobre la hoja. La punta sonaba de manera elegante, un raspado rítmico y constante contra el papel. Debo admitir que la escritura de este mundo es un poco rara: compleja, complicada y difícil de describir. Ese rasgueo elegante de la pluma se convirtió en la banda sonora junto con mis entrenamientos físicos. También estuve aprendiendo a adaptarme al entorno y a zonas peligrosas, enfrentándome a monstruos y criminales aventureros en los siguientes meses mientras aprendía a escribir. Eso fue una pesadilla total. Cuando empecé a escribir, mis dedos torpes apenas lograban replicar los trazos medievales bajo la estricta mirada de Sasha, pero la rutina se instaló entre nosotros. El calor del verano pronto dio paso a las hojas secas del otoño, y luego al frío invierno, que fue el más duro para entrenar físicamente, donde el aire helado nos obligaba a mantener la chimenea encendida mientras llenábamos hojas y hojas de pergamino. Por cierto, aunque estemos en un lugar que está condensado por la energía de Nexo, funciona igual que la superficie. Para cuando los brotes de la primavera comenzaron a florecer, habían pasado ya diez meses. Lo que al principio me parecía una caligrafía imposible y enredada, ahora fluía de mi mano con total naturalidad; ya no tenía que fingir demencia ni planear excusas. Mi lectura era impecable y mis trazos eran tan limpios como los de un erudito. El entrenamiento mental y físico estaban casi completos, y mi mente finalmente estaba lista para lo que vendría después. Sasha apartó la última hoja corregida, me miró de arriba abajo con sus ojos distantes y, por primera vez en casi un año, cerró el tintero de golpe. Y claro, durante todo este tiempo no solo estuve entrenando; también medité y canalicé mucha energía de Nexo en mi núcleo durante diez meses que valieron mucho la pena. Luego de eso, Sasha dijo algo que siempre quise escuchar desde que habíamos llegado aquí: \-Lucas, te enseñaré a engullir la energía de Nexo en el acero de una espada. Te enseñaré a ser un espadachín mágico; por eso todo este tiempo te estuve preparando física y mentalmente. Ahora te pregunto a ti: ¿estás listo? Al oír esas palabras, mi cuerpo se llenó de orgullo y alegría. Todo el entrenamiento por el que había pasado durante estos diez meses al fin había valido la pena. Luego respondí mirándola fijamente a los ojos, recordando las incontables noches que pasé en vela, meditando en la oscuridad y canalizando la energía de Nexo en mi núcleo para poder alcanzar la segunda fase del núcleo. Diez meses de esfuerzo silencioso valieron la pena en ese segundo. \-Estoy más que listo, tía Sasha -respondí, sosteniéndole la mirada con una firmeza que no sabía que poseía. En ese mismo instante, el aire de la habitación se volvió denso. Sentí un tirón ardiente en mi pecho y, antes de que pudiera controlarlo, un destello de energía de Nexo brotó de mis dedos, agrietando el suelo de madera. Sasha abrió los ojos de par en par, perdiendo su fría compostura. La sonrisa arrogante volvió a aparecer en mi rostro, solamente para decir de manera emocionada y segura, sin titubear un segundo, que mi entrenamiento real acababa de comenzar. Capitulo como agradecimiento del apoyo proximo cap el sabado
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Estás leyendo el capítulo 10 de The First Breath After the Last (Novela), un novela. En los rincones más ocultos del planeta protegido por barreras indomables de escarcha. Jaxx gobernaba un reino completamente undido en el hielo. Era el monarca absoluto del frio, un genio que trataba la magia de hielo… Este capítulo tiene publicado el 6 de septiembre de 2026. The First Breath After the Last (Novela) tiene 20 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.