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Leer Tengo una Ciudad en un Mundo Alternativo (Novela) Capítulo 78 online gratis en español

🏴 Grupo: Skotádi✍️ Traducción: Skotádi
La horda de monstruos que no podía superar el muro de piedra volvió a sufrir un golpe devastador justo al otro lado. Sangre por todas partes, carne destrozada volando en pedazos. Sin embargo, los monstruos en estado de asedio habían perdido toda racionalidad, y el olor a sangre y vísceras que impregnaba el aire de la masacre solo los enloqueció aún más. Se empujaban unos a otros para ser los primeros en cruzar el muro, y luego se lanzaron arrastrando sus cuerpos llenos de heridas directamente hacia las puertas de la Ciudad Torre. En el vestíbulo del primer piso, con los monstruos abalanzándose en tropel, no hubo un solo hombre que cediera. —¡Hermanos, ahora nos toca a nosotros! ¡Si aguantamos esta oleada, estos malditos bastardos se van a retirar! ¡Espalda recta todos, comportaos como hombres y no seáis unos cobardes! Viejo Mike aplastó de un manotazo la colilla que tenía en la mano y rugió a los hombres: —¡Escudos arriba, lanzas al frente! ¡Bum! Decenas de escudos de dos metros de alto bloquearon la entrada del primer piso formando un muro impenetrable que frenó en seco la oleada de monstruos. Acto seguido, lanzas de metal afiladas como navajas comenzaron a dispararse sin parar por las ranuras entre escudo y escudo, abriendo agujeros de sangre en los cuerpos de los monstruos. Los escudos macizos resistían como peñascos en mitad de un río, conteniendo la embestida de la horda; las lanzas de metal salían como serpientes venenosas de sus guaridas, devorando vidas de monstruos segundo a segundo. ¡Clava, clava, clava! Los cadáveres de monstruos se iban apilando cada vez más alto sin que la presión amainara, mientras las fuerzas de los Vagabundos se iban agotando progresivamente. En cuanto alguno de los encargados de sostener los escudos se quedaba sin fuerzas, otro tomaba su puesto de inmediato; aun así, eran inevitables los descuidos que permitían que algún monstruo se colara en el vestíbulo. Pero ninguno de los Vagabundos del vestíbulo retrocedió ni un paso; al contrario, se lanzaban hacia delante para reducir a aquellas criaturas a picadillo. Y si alguno resultaba herido, apretaba los dientes sin quejarse y seguía resistiendo. Viejo Mike echó un vistazo a la escena que empezaba a volverse caótica y volvió a rugir: —¡Nadie entre en pánico, todos firmes! Si veis un monstruo, moledlo a golpes. Y no lo olvidéis: ¡estamos defendiendo nuestro hogar! —¡Defender el hogar, jamás retroceder! —¡Defender el hogar, jamás retroceder! —¡Defender el hogar, jamás retroceder! En cuanto Viejo Mike pronunció aquellas palabras, todos los Vagabundos del vestíbulo las corearon al unísono con un bramido ensordecedor, un grito de valor que parecía rasgar el cielo. La moral, que había empezado a flaquear, ardió en ese instante hasta el límite. Al percibir el espíritu combativo que emanaba del vestíbulo del primer piso, los Vagabundos de los pisos superiores redoblaron también sus esfuerzos de ataque, tratando de aliviar la presión de abajo. Cuando los monstruos cruzaron la tercera línea defensiva, Tang Zhen ya había vuelto a retirar la mirada y tenía localizados a los dos monstruos de alto nivel restantes. En cuanto abatiera a los dos comandantes, los monstruos del asedio se dispersarían por sí solos. Operación decapitación, iniciando ahora. Tang Zhen activó la Cortina de Luz Cuántica de Invisibilidad. Al mismo tiempo, varias cajas de Perlas Cerebrales en su Espacio de Almacenamiento fueron absorbidas en un instante, y en la Tienda de Aplicaciones de su teléfono aparecieron cerca de un millón de Monedas de Oro. Tang Zhen abrió la Tienda de Aplicaciones y eligió descargar una aplicación. \[Micro Rayo Mortal: alta eficiencia, ligero, potencia de fuego devastadora, permite ataques a larga distancia. Uso: una vez al mes. Precio de descarga: 100.000 Monedas de Oro\] Una vez completada la descarga e instalación, Tang Zhen lo activó de inmediato. Acto seguido una serie de datos apareció en la Interfaz de Combate ante sus ojos, y Tang Zhen operó mentalmente el Micro Rayo Mortal, apuntando a uno de los monstruos de nivel 4. Apuntar, cargar, disparar. Un rayo de una luminosidad cegadora surgió de la nada y en un abrir y cerrar de ojos impactó en la cabeza del enorme monstruo de cuello largo que tenía el aspecto de un demonio maligno. ¡Chisss! Como si una barra de hierro al rojo vivo atravesara una escultura de mantequilla, la cabeza de aquel monstruo de nivel 4 se convirtió en cenizas en un instante. Su enorme cuerpo siguió erguido en el sitio, pero ya estaba más muerto que nunca. El Micro Rayo Mortal, tras el disparo, se cerró de inmediato y entró en estado de recarga; la próxima vez que podría usarse sería dentro de un mes. Gracias a esa poderosa aplicación de tecnología de vanguardia, el segundo de los tres monstruos de alto nivel había sido abatido por Tang Zhen. Ahora solo quedaba uno, pero Tang Zhen ya no disponía de ningún medio de ataque a distancia eficaz. La única opción era el combate cuerpo a cuerpo. Otros quinientos mil Monedas de Oro se esfumaron, y el Mapa Básico de Tang Zhen se actualizó de inmediato al nivel intermedio, ampliando el radio de vigilancia a un kilómetro. El monstruo de nivel 4 quedaba dentro del rango del mapa. Tang Zhen activó el Plugin de Teletransportación Instantánea. En estado de invisibilidad, en el siguiente segundo ya estaba a espaldas de la criatura, y la daga Zidian salió de su funda como un meteoro que arranca la vida, apuntando al punto vital del monstruo: un lagarto de seis brazos y cola de hueso. Lo que ocurrió a continuación escapaba a lo que Tang Zhen había previsto: justo cuando Zidian estaba a punto de clavarse en la nuca del lagarto, la criatura esquivó el ataque con un movimiento fugaz, evitando el golpe mortal. ¡Ssss, ssss...! El lagarto no dejaba de sacar su lengua bífida de color rojo sangre, con el cuerpo en arco, como si fuera a lanzarse en cualquier momento. Sus ojos de pupila vertical destellaban con un frío letal, clavados en la nada justo donde Tang Zhen se encontraba invisible. Tang Zhen elevó su concentración al máximo. Aunque con su nivel actual no temería a un monstruo de nivel 4, eso no significaba que pudiera ignorar su capacidad de combate. La precaución nunca está de más. En situaciones de vida o muerte, Tang Zhen siempre mantenía la mente fría. Mientras Tang Zhen calibraba cómo eliminar al monstruo, el lagarto, que había estado en posición de ataque todo el tiempo, lanzó de repente un siseo agudo, se puso en movimiento y, veloz como un rayo... ¡se dio la vuelta y echó a correr! Tang Zhen, que estaba completamente preparado para una batalla a muerte, abrió la boca de pura incredulidad. Se quedó mirando la espalda del lagarto durante varios segundos antes de reaccionar y sacar el Type 56 para dispararle cinco tiros seguidos. —¡Maldita sea! ¿Me estás tomando el pelo? ¡Desertar así en plena batalla! ¡Qué vergüenza más grande! Tang Zhen disparaba mientras soltaba los insultos, entre sorprendido y aliviado. Alcanzó a ver que la silueta del lagarto trastabillaba unos pasos, pero aun así siguió corriendo con paso decidido hacia las profundidades del páramo sin ninguna intención de volver. Por cómo lo hacía, parecía que huía por su vida. Era evidente: después de presenciar con sus propios ojos cómo dos criaturas de su misma categoría morían a manos de Tang Zhen, el lagarto había comprendido que la situación era mala, y una vez que logró esquivar el ataque que habría sido fatal, eligió la deshonrosa huida como única salida viable. En cualquier caso, lo primero era salvar el pellejo. Saber retirarse ante un enemigo al que no puede vencerse: solo por eso, Tang Zhen tomó nota de que debía tener más precaución con los monstruos del páramo en el futuro. Los monstruos de bajo nivel que quedaban en el valle cayeron en el caos, y en cuanto el monstruo de alto nivel que los comandaba huyó, el resto de la chusma aulló y salió desbandada del valle a cuatro patas. Su aspecto lamentable hacía difícil relacionarlos con las criaturas feroces de momentos antes. Solo en ese instante, la emoción llamada miedo se desató y se extendió por los corazones de aquellos monstruos, libre al fin de toda represión. Lo que resultó escalofriante fue que, en plena desbandada, aquellos monstruos comenzaron a devorarse entre sí, olvidando por completo la coordinación con que habían colaborado en el asedio momentos antes. Los pocos monstruos que quedaban en el valle y que seguían atacando como si les faltara un tornillo ya no representaban ninguna amenaza para la Ciudad Torre; ni siquiera eran capaces de superar la última pared de piedra. Bajo los ataques descargados con furia por los Vagabundos, fueron barridos del mapa en poco tiempo. Los Vagabundos, que se habían preparado para una lucha a muerte, se quedaron al principio paralizados cuando vieron que los monstruos se retiraban todos. Luego, casi desplomados de agotamiento, prorrumpieron en un clamor de celebración. Los monstruos habían sido rechazados, la Ciudad Torre recién fundada había resistido, su futuro hogar estaba a salvo. Era imposible que no se emocionaran: haber resistido el asedio de los monstruos significaba que podían convertirse en Residentes de aquella Ciudad Torre y poner fin para siempre a su vida errante. Era el sueño de todo Vagabundo, y ese sueño se había hecho realidad en ese instante, sin dejar ya ninguna duda. Algunos Vagabundos rompieron a llorar sin poder contenerse. En aquella batalla defensiva, Tang Zhen se apoyó en sus ventajas sin igual, y los Vagabundos se sostuvieron en la convicción inquebrantable de sus corazones, y juntos resistieron una horda de monstruos de un tamaño prácticamente el doble de lo esperado.
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Tengo una Ciudad en un Mundo Alternativo (Novela) Capítulo 78

Estás leyendo el capítulo 78 de Tengo una Ciudad en un Mundo Alternativo (Novela), un novela. En un mundo apocalíptico donde la superficie terrestre es sinónimo de muerte segura debido a peligros invisibles, la humanidad ha tenido que refugiarse en ciudades monumentales con capacidades asombrosas: fortalezas que… Este capítulo tiene publicado el 8 de abril de 2026, Traducido por el grupo Skotádi. Tengo una Ciudad en un Mundo Alternativo (Novela) tiene 91 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.