Leer Tengo una Ciudad en un Mundo Alternativo (Novela) Capítulo 24 online gratis en español
🏴 Grupo: Skotádi✍️ Traducción: Skotádi
Tal como esperaba, las palabras que Xu Feng dijo a continuación confirmaron la suposición de Tang Zhen.
Xu Feng dijo:
—Escuché que el padre de ese tipo está muy furioso y ya empezó a mover contactos aquí. La ciudad incluso ya abrió una investigación formal. Me temo que no tardarán mucho en encontrarte.
El corazón de Tang Zhen volvió a hundirse. Aún recordaba lo sucedido la noche anterior. Aunque se había contenido al atacar, la fuerza utilizada no había sido ligera; ahora parecía que el asunto se había vuelto bastante serio.
Tras permanecer en silencio un momento, Tang Zhen preguntó:
—Si me encuentran, ¿qué crees que pasará?
—Nada bueno. Lo mínimo será pagar dinero y pasar unos años en la cárcel. Así que será mejor que te largues cuanto antes.
Las palabras de Xu Feng hicieron que el ánimo de Tang Zhen se volviera pesado. No había esperado que un momento de pérdida de control causara semejantes consecuencias, trastocando por completo su plan original.
Sin embargo, las experiencias recientes lo habían hecho madurar bastante, así que pronto estabilizó sus emociones mientras innumerables pensamientos cruzaban rápidamente por su mente.
Si podía esconderse, lo haría. Si no podía, al menos evitaría el problema. ¡Todo debía centrarse en su desarrollo en el otro mundo!
Al pensar en esto, Tang Zhen tomó inmediatamente una decisión.
Apenas Xu Feng terminó de hablar, la respuesta de Tang Zhen fue directa y contundente:
—Fengzi, quiero conseguir algunas armas más. Lo mejor sería un rifle. Y también unos cuantos kilos de explosivos con detonadores.
Xu Feng se quedó atónito al escucharlo. Instintivamente, se incorporó bruscamente y terminó golpeándose la cabeza contra el techo del coche.
Frotándose la cabeza, Xu Feng rugió por teléfono:
—¡Tang Zhen, carajo! ¿Te pateó un burro salvaje en la cabeza? ¿Armas y detonadores? ¿Qué demonios planeas hacer?
Xu Feng no continuó, pero Tang Zhen sabía perfectamente lo que estaba pensando.
Tang Zhen sonrió y dijo:
—Me sobreestimas. Solo soy un tipo que vive sin metas esperando la muerte. Hasta ahora no he conocido a nadie por quien valga la pena jugarse la vida. Deja de hablar tonterías. ¿Vas a ayudarme o no? Si no, buscaré a alguien más.
Xu Feng soltó una risa burlona.
—¿Buscar a otro? ¿No tienes miedo de acabar en la comisaría? Lo que pides es poca cosa para mí. En este territorio no hay muchos asuntos que yo, el joven maestro Feng, no pueda resolver. Parece que piensas seguir este camino hasta el final. ¡Al diablo! No voy a tratar de convencerte. Vida o muerte, que lo decida el destino.
—Y deja de preguntar por ahí. Estas cosas son demasiado sensibles. Si alguien con malas intenciones te pone en la mira, estarás en serios problemas.
Tang Zhen estaba completamente de acuerdo con esa advertencia. Esa era precisamente la razón por la que había acudido directamente a Xu Feng. Entre hermanos era mucho más seguro.
Justo cuando estaba a punto de preguntar cuándo podría conseguir las cosas, Xu Feng ya le había dado una respuesta.
—Espera mi llamada. Y prepara suficiente dinero en efectivo. Puede que tengamos que ir hasta la frontera.
Tras colgar el teléfono, Tang Zhen permaneció en silencio un rato antes de tomar su mochila y activar la teleportación.
Apenas abrió los ojos, sintió que el aire del mundo de las ciudades-torre estaba lleno de una opresión indescriptible. Vagamente, también parecía haber un olor similar al azufre flotando por el ambiente.
El páramo frente a él estaba ahora envuelto en una luz sombría. En el cielo parecían flotar nubes extremadamente densas, como enormes bloques de plomo negro que en cualquier momento podrían caer.
Los rugidos de monstruos que antes se escuchaban ocasionalmente en el páramo habían desaparecido por completo.
Si tuviera que describir con precisión la sensación de Tang Zhen en ese momento, sería como estar al borde del infierno.
—¿Qué demonios está pasando?
Tang Zhen miró con cautela a su alrededor mientras revisaba el mapa, pero no encontró nada.
Estaba a punto de dirigirse hacia el pueblo de vagabundos cuando su cuerpo se detuvo de repente. Inmediatamente se tiró al suelo y contuvo la respiración, con los ojos llenos de asombro.
El páramo que parecía completamente tranquilo había comenzado a distorsionarse en su mapa, como si unas manos invisibles estuvieran retorciendo el espacio entero.
En medio de esas ondulaciones aparecieron pequeñas grietas negras que liberaban un aura aterradora.
Al mismo tiempo, el olor a azufre en el aire se volvió aún más intenso.
Tang Zhen observó fijamente el mapa. Las grietas negras se hacían cada vez más grandes y, vagamente, algo parecía estar luchando por salir de ellas.
Era la silueta de un edificio, con una forma extraña y siniestra que irradiaba una sensación de maldad y ferocidad. Al mismo tiempo, desde las grietas se escuchaban aullidos agudos y furiosos que hacían que el cuero cabelludo se entumeciera.
A medida que el edificio emergía más y más, Tang Zhen finalmente pudo distinguir su apariencia.
Era una construcción peculiar que ocupaba casi diez mil metros cuadrados y tenía varias decenas de metros de altura. Estaba dividida en nueve pisos, y en el exterior de cada nivel había innumerables esculturas de criaturas extrañas, realistas y terriblemente feroces.
¡Tang Zhen no reconocía ninguna de las criaturas representadas por esas esculturas!
Lo único extraño era que el edificio transmitía una sensación de decadencia, como si fuera una ruina.
—¿Será que…?
Un pensamiento cruzó la mente de Tang Zhen mientras continuaba observando con atención.
Cuando el edificio finalmente se liberó por completo de la grieta negra, comenzaron a aparecer más grietas pequeñas alrededor de él, expandiéndose gradualmente.
De ellas comenzaron a “salir” figuras diversas: algunas feroces, otras enormes, otras sombrías. Todas estaban envueltas en una siniestra niebla negra.
Al observar a aquellas figuras que emergían de las grietas, la respiración de Tang Zhen se volvió cada vez más rápida y su expresión cada vez más seria.
Una luz pareció cruzar el cielo. En el instante siguiente, todas las grietas negras desaparecieron.
Los edificios y figuras restantes comenzaron a manifestarse lentamente en el páramo, como fotografías revelándose en un líquido de revelado.
Cuando Tang Zhen pudo ver claramente con sus propios ojos las construcciones y figuras que habían aparecido de la nada, su rostro quedó completamente paralizado por el asombro.
El edificio seguía irradiando aquella aura aterradora, como si una sola mirada pudiera arrancarle el alma a una persona.
Las figuras que lo rodeaban eran innumerables cadáveres que vestían armaduras rotas y sostenían espadas, lanzas y alabardas, como si hubieran salido arrastrándose de un campo de batalla infernal. Su piel expuesta era de un color blanco azulado, y sus armas y armaduras estaban cubiertas de sangre y hollín. Sus ojos rojo sangre brillaban con una ferocidad devoradora.
Cuando Tang Zhen observó a uno de los soldados que sostenía espada y escudo, un grupo de palabras apareció frente a sus ojos.
\[Soldado fantasma, monstruo de nivel 2. No teme al dolor, posee gran fuerza. Debilidad: teme el fuego.\]
Al mirar al monstruo que estaba a su lado, armado con una espada, apareció otra descripción:
\[Cabo de soldados fantasma, monstruo de nivel 3. No teme al dolor, posee gran fuerza y buena velocidad. Debilidad: teme las llamas intensas.\]
Al ver aquellos monstruos aparecer de la nada, Tang Zhen comprendió de inmediato algo.
Resultaba que los monstruos y las torres salvajes de este mundo aparecían de una manera tan extraña como esa.
Entonces… ¿Todos los demás monstruos aparecerían de la misma forma? ¿De dónde provenían? ¿Realmente pertenecían a este mundo?
Cuanto más pensaba Tang Zhen en ello, más preguntas surgían en su mente.
—¡Tum! ¡Tum! ¡Tum! ¡Tum!
Un sonido pesado de pasos resonó de repente.
Acto seguido, una enorme figura de casi tres metros de altura salió del edificio.
Llevaba una armadura negra con extraños grabados, la mayoría de ella rota. En su mano sostenía una gigantesca espada de caballería más alta que su propio cuerpo, envuelta en una niebla negra.
El casco del monstruo estaba hundido por la mitad, y en las partes sin armadura sobresalían numerosas flechas negras, la mayoría rotas.
Los pasos pesados provenían de sus botas al golpear el suelo, lo que mostraba el enorme peso de su cuerpo.
Cuando Tang Zhen intentó observar al monstruo gigante, no apareció ninguna información.
Ese resultado hizo que su corazón se estremeciera.
Cualquier monstruo de nivel inferior al suyo podía ser identificado por su habilidad, pero esta criatura no mostraba ningún dato. Eso solo significaba una cosa: su nivel superaba el quinto.
¡Era un monstruo de nivel seis o superior, un monstruo señor con habilidades especiales!
Si un monstruo así apareciera en el pueblo de los errantes, bastaría para convertirlo en un baño de sangre. Después de todo, el gobernante más fuerte del lugar apenas tenía un nivel cuatro.
Mientras Tang Zhen observaba en secreto a ese monstruo señor, la criatura pareció percibir algo y giró lentamente su enorme cabeza hacia la dirección donde él estaba.
El corazón de Tang Zhen tembló y rápidamente apartó la mirada.
Que un monstruo tan aterrador tuviera una percepción tan aguda era preocupante. En el futuro tendría que ser mucho más cuidadoso al investigar monstruos.
Sin embargo, el monstruo señor no parecía dispuesto a abandonar la búsqueda del origen de aquella mirada.
Levantó una mano y señaló en su dirección mientras emitía una serie de sonidos extraños. Inmediatamente, varios soldados fantasma con espada y escudo comenzaron a avanzar hacia donde estaba Tang Zhen.
Al mismo tiempo, varios monstruos arqueros empezaron a disparar flechas en dirección a su escondite.
El corazón de Tang Zhen se sacudió. Sin dudarlo, se levantó y comenzó a correr, con destino al pueblo de los errantes.
No era que no hubiera pensado en teletransportarse de inmediato. El problema era que volvería a aparecer exactamente en el mismo lugar al regresar.
Y ahora ese sitio se había convertido en el nido de los monstruos de la torre salvaje. ¿Quién sabía si al volver aparecería cara a cara con ellos?
Por eso su única opción era huir lo más lejos posible para garantizar su seguridad.
La huida de Tang Zhen atrajo inmediatamente la atención de los soldados fantasma. Al mismo tiempo, casi todos los monstruos fueron alertados.
Los arqueros tensaron sus arcos y, al instante, una lluvia de flechas negras surcó el aire.
El ataque cubría un área de diez metros a su alrededor. Era imposible esquivarlo.
—¡Maldita sea!
Tang Zhen maldijo y, justo antes de que las flechas lo alcanzaran, activó la teleportación.
En un abrir y cerrar de ojos apareció de nuevo en su casa. De inmediato tomó una enorme olla de hierro que había dejado en una esquina y la colocó sobre su espalda con ambas manos.
Esa olla era la que había comprado originalmente para cocinarle a Murong Ziyan. Ahora se había convertido en su mejor herramienta defensiva contra las flechas.
La visión volvió a oscurecerse por un instante y Tang Zhen apareció nuevamente en el mundo de las ciudades-torre, con la enorme olla colgada en la espalda de forma ridículamente cómica.
Tal como esperaba, los soldados fantasma seguían en el lugar donde había desaparecido. Al verlo reaparecer, rugieron y corrieron tras él blandiendo sus espadas rotas.
Tang Zhen no dudó ni un segundo y echó a correr con la olla a la espalda.
La lluvia de flechas cayó sobre él haciendo resonar la olla sin parar. Algunas flechas atravesaron el metal y se clavaron en su cuerpo, pero gracias a su defensa y a la reducción de la fuerza del impacto, no le causaron demasiado daño.
Tang Zhen corrió de un tirón hasta salir del alcance efectivo de los arqueros.
La olla de hierro en su espalda ya estaba completamente inutilizada, pero los soldados fantasma seguían persiguiéndolo sin rendirse.
Tang Zhen se giró para mirar a los monstruos que lo perseguían, arrojó la olla destrozada al suelo y una sonrisa confiada apareció en su rostro.
—Ahora… ¡Es mi turno de lucirme!
Capítulo 24: ¡Monstruos descienden del cielo!
Tal como esperaba, las palabras que Xu Feng dijo a continuación confirmaron la suposición de Tang Zhen.
Xu Feng dijo:
—Escuché que el padre de ese tipo está muy furioso y ya empezó a mover contactos aquí. La ciudad incluso ya abrió una investigación formal. Me temo que no tardarán mucho en encontrarte.
El corazón de Tang Zhen volvió a hundirse. Aún recordaba lo sucedido la noche anterior. Aunque se había contenido al atacar, la fuerza utilizada no había sido ligera; ahora parecía que el asunto se había vuelto bastante serio.
Tras permanecer en silencio un momento, Tang Zhen preguntó:
—Si me encuentran, ¿qué crees que pasará?
—Nada bueno. Lo mínimo será pagar dinero y pasar unos años en la cárcel. Así que será mejor que te largues cuanto antes.
Las palabras de Xu Feng hicieron que el ánimo de Tang Zhen se volviera pesado. No había esperado que un momento de pérdida de control causara semejantes consecuencias, trastocando por completo su plan original.
Sin embargo, las experiencias recientes lo habían hecho madurar bastante, así que pronto estabilizó sus emociones mientras innumerables pensamientos cruzaban rápidamente por su mente.
Si podía esconderse, lo haría. Si no podía, al menos evitaría el problema. ¡Todo debía centrarse en su desarrollo en el otro mundo!
Al pensar en esto, Tang Zhen tomó inmediatamente una decisión.
Apenas Xu Feng terminó de hablar, la respuesta de Tang Zhen fue directa y contundente:
—Fengzi, quiero conseguir algunas armas más. Lo mejor sería un rifle. Y también unos cuantos kilos de explosivos con detonadores.
Xu Feng se quedó atónito al escucharlo. Instintivamente, se incorporó bruscamente y terminó golpeándose la cabeza contra el techo del coche.
Frotándose la cabeza, Xu Feng rugió por teléfono:
—¡Tang Zhen, carajo! ¿Te pateó un burro salvaje en la cabeza? ¿Armas y detonadores? ¿Qué demonios planeas hacer?
Xu Feng no continuó, pero Tang Zhen sabía perfectamente lo que estaba pensando.
Tang Zhen sonrió y dijo:
—Me sobreestimas. Solo soy un tipo que vive sin metas esperando la muerte. Hasta ahora no he conocido a nadie por quien valga la pena jugarse la vida. Deja de hablar tonterías. ¿Vas a ayudarme o no? Si no, buscaré a alguien más.
Xu Feng soltó una risa burlona.
—¿Buscar a otro? ¿No tienes miedo de acabar en la comisaría? Lo que pides es poca cosa para mí. En este territorio no hay muchos asuntos que yo, el joven maestro Feng, no pueda resolver. Parece que piensas seguir este camino hasta el final. ¡Al diablo! No voy a tratar de convencerte. Vida o muerte, que lo decida el destino.
—Y deja de preguntar por ahí. Estas cosas son demasiado sensibles. Si alguien con malas intenciones te pone en la mira, estarás en serios problemas.
Tang Zhen estaba completamente de acuerdo con esa advertencia. Esa era precisamente la razón por la que había acudido directamente a Xu Feng. Entre hermanos era mucho más seguro.
Justo cuando estaba a punto de preguntar cuándo podría conseguir las cosas, Xu Feng ya le había dado una respuesta.
—Espera mi llamada. Y prepara suficiente dinero en efectivo. Puede que tengamos que ir hasta la frontera.
Tras colgar el teléfono, Tang Zhen permaneció en silencio un rato antes de tomar su mochila y activar la teleportación.
Apenas abrió los ojos, sintió que el aire del mundo de las ciudades-torre estaba lleno de una opresión indescriptible. Vagamente, también parecía haber un olor similar al azufre flotando por el ambiente.
El páramo frente a él estaba ahora envuelto en una luz sombría. En el cielo parecían flotar nubes extremadamente densas, como enormes bloques de plomo negro que en cualquier momento podrían caer.
Los rugidos de monstruos que antes se escuchaban ocasionalmente en el páramo habían desaparecido por completo.
Si tuviera que describir con precisión la sensación de Tang Zhen en ese momento, sería como estar al borde del infierno.
—¿Qué demonios está pasando?
Tang Zhen miró con cautela a su alrededor mientras revisaba el mapa, pero no encontró nada.
Estaba a punto de dirigirse hacia el pueblo de vagabundos cuando su cuerpo se detuvo de repente. Inmediatamente se tiró al suelo y contuvo la respiración, con los ojos llenos de asombro.
El páramo que parecía completamente tranquilo había comenzado a distorsionarse en su mapa, como si unas manos invisibles estuvieran retorciendo el espacio entero.
En medio de esas ondulaciones aparecieron pequeñas grietas negras que liberaban un aura aterradora.
Al mismo tiempo, el olor a azufre en el aire se volvió aún más intenso.
Tang Zhen observó fijamente el mapa. Las grietas negras se hacían cada vez más grandes y, vagamente, algo parecía estar luchando por salir de ellas.
Era la silueta de un edificio, con una forma extraña y siniestra que irradiaba una sensación de maldad y ferocidad. Al mismo tiempo, desde las grietas se escuchaban aullidos agudos y furiosos que hacían que el cuero cabelludo se entumeciera.
A medida que el edificio emergía más y más, Tang Zhen finalmente pudo distinguir su apariencia.
Era una construcción peculiar que ocupaba casi diez mil metros cuadrados y tenía varias decenas de metros de altura. Estaba dividida en nueve pisos, y en el exterior de cada nivel había innumerables esculturas de criaturas extrañas, realistas y terriblemente feroces.
¡Tang Zhen no reconocía ninguna de las criaturas representadas por esas esculturas!
Lo único extraño era que el edificio transmitía una sensación de decadencia, como si fuera una ruina.
—¿Será que…?
Un pensamiento cruzó la mente de Tang Zhen mientras continuaba observando con atención.
Cuando el edificio finalmente se liberó por completo de la grieta negra, comenzaron a aparecer más grietas pequeñas alrededor de él, expandiéndose gradualmente.
De ellas comenzaron a “salir” figuras diversas: algunas feroces, otras enormes, otras sombrías. Todas estaban envueltas en una siniestra niebla negra.
Al observar a aquellas figuras que emergían de las grietas, la respiración de Tang Zhen se volvió cada vez más rápida y su expresión cada vez más seria.
Una luz pareció cruzar el cielo. En el instante siguiente, todas las grietas negras desaparecieron.
Los edificios y figuras restantes comenzaron a manifestarse lentamente en el páramo, como fotografías revelándose en un líquido de revelado.
Cuando Tang Zhen pudo ver claramente con sus propios ojos las construcciones y figuras que habían aparecido de la nada, su rostro quedó completamente paralizado por el asombro.
El edificio seguía irradiando aquella aura aterradora, como si una sola mirada pudiera arrancarle el alma a una persona.
Las figuras que lo rodeaban eran innumerables cadáveres que vestían armaduras rotas y sostenían espadas, lanzas y alabardas, como si hubieran salido arrastrándose de un campo de batalla infernal. Su piel expuesta era de un color blanco azulado, y sus armas y armaduras estaban cubiertas de sangre y hollín. Sus ojos rojo sangre brillaban con una ferocidad devoradora.
Cuando Tang Zhen observó a uno de los soldados que sostenía espada y escudo, un grupo de palabras apareció frente a sus ojos.
\[Soldado fantasma, monstruo de nivel 2. No teme al dolor, posee gran fuerza. Debilidad: teme el fuego.\]
Al mirar al monstruo que estaba a su lado, armado con una espada, apareció otra descripción:
\[Cabo de soldados fantasma, monstruo de nivel 3. No teme al dolor, posee gran fuerza y buena velocidad. Debilidad: teme las llamas intensas.\]
Al ver aquellos monstruos aparecer de la nada, Tang Zhen comprendió de inmediato algo.
Resultaba que los monstruos y las torres salvajes de este mundo aparecían de una manera tan extraña como esa.
Entonces… ¿Todos los demás monstruos aparecerían de la misma forma? ¿De dónde provenían? ¿Realmente pertenecían a este mundo?
Cuanto más pensaba Tang Zhen en ello, más preguntas surgían en su mente.
—¡Tum! ¡Tum! ¡Tum! ¡Tum!
Un sonido pesado de pasos resonó de repente.
Acto seguido, una enorme figura de casi tres metros de altura salió del edificio.
Llevaba una armadura negra con extraños grabados, la mayoría de ella rota. En su mano sostenía una gigantesca espada de caballería más alta que su propio cuerpo, envuelta en una niebla negra.
El casco del monstruo estaba hundido por la mitad, y en las partes sin armadura sobresalían numerosas flechas negras, la mayoría rotas.
Los pasos pesados provenían de sus botas al golpear el suelo, lo que mostraba el enorme peso de su cuerpo.
Cuando Tang Zhen intentó observar al monstruo gigante, no apareció ninguna información.
Ese resultado hizo que su corazón se estremeciera.
Cualquier monstruo de nivel inferior al suyo podía ser identificado por su habilidad, pero esta criatura no mostraba ningún dato. Eso solo significaba una cosa: su nivel superaba el quinto.
¡Era un monstruo de nivel seis o superior, un monstruo señor con habilidades especiales!
Si un monstruo así apareciera en el pueblo de los errantes, bastaría para convertirlo en un baño de sangre. Después de todo, el gobernante más fuerte del lugar apenas tenía un nivel cuatro.
Mientras Tang Zhen observaba en secreto a ese monstruo señor, la criatura pareció percibir algo y giró lentamente su enorme cabeza hacia la dirección donde él estaba.
El corazón de Tang Zhen tembló y rápidamente apartó la mirada.
Que un monstruo tan aterrador tuviera una percepción tan aguda era preocupante. En el futuro tendría que ser mucho más cuidadoso al investigar monstruos.
Sin embargo, el monstruo señor no parecía dispuesto a abandonar la búsqueda del origen de aquella mirada.
Levantó una mano y señaló en su dirección mientras emitía una serie de sonidos extraños. Inmediatamente, varios soldados fantasma con espada y escudo comenzaron a avanzar hacia donde estaba Tang Zhen.
Al mismo tiempo, varios monstruos arqueros empezaron a disparar flechas en dirección a su escondite.
El corazón de Tang Zhen se sacudió. Sin dudarlo, se levantó y comenzó a correr, con destino al pueblo de los errantes.
No era que no hubiera pensado en teletransportarse de inmediato. El problema era que volvería a aparecer exactamente en el mismo lugar al regresar.
Y ahora ese sitio se había convertido en el nido de los monstruos de la torre salvaje. ¿Quién sabía si al volver aparecería cara a cara con ellos?
Por eso su única opción era huir lo más lejos posible para garantizar su seguridad.
La huida de Tang Zhen atrajo inmediatamente la atención de los soldados fantasma. Al mismo tiempo, casi todos los monstruos fueron alertados.
Los arqueros tensaron sus arcos y, al instante, una lluvia de flechas negras surcó el aire.
El ataque cubría un área de diez metros a su alrededor. Era imposible esquivarlo.
—¡Maldita sea!
Tang Zhen maldijo y, justo antes de que las flechas lo alcanzaran, activó la teleportación.
En un abrir y cerrar de ojos apareció de nuevo en su casa. De inmediato tomó una enorme olla de hierro que había dejado en una esquina y la colocó sobre su espalda con ambas manos.
Esa olla era la que había comprado originalmente para cocinarle a Murong Ziyan. Ahora se había convertido en su mejor herramienta defensiva contra las flechas.
La visión volvió a oscurecerse por un instante y Tang Zhen apareció nuevamente en el mundo de las ciudades-torre, con la enorme olla colgada en la espalda de forma ridículamente cómica.
Tal como esperaba, los soldados fantasma seguían en el lugar donde había desaparecido. Al verlo reaparecer, rugieron y corrieron tras él blandiendo sus espadas rotas.
Tang Zhen no dudó ni un segundo y echó a correr con la olla a la espalda.
La lluvia de flechas cayó sobre él haciendo resonar la olla sin parar. Algunas flechas atravesaron el metal y se clavaron en su cuerpo, pero gracias a su defensa y a la reducción de la fuerza del impacto, no le causaron demasiado daño.
Tang Zhen corrió de un tirón hasta salir del alcance efectivo de los arqueros.
La olla de hierro en su espalda ya estaba completamente inutilizada, pero los soldados fantasma seguían persiguiéndolo sin rendirse.
Tang Zhen se giró para mirar a los monstruos que lo perseguían, arrojó la olla destrozada al suelo y una sonrisa confiada apareció en su rostro.
—Ahora… ¡Es mi turno de lucirme!

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Tengo una Ciudad en un Mundo Alternativo (Novela)
Capítulo 25
Tengo una Ciudad en un Mundo Alternativo (Novela) Capítulo 24
Estás leyendo el capítulo 24 de Tengo una Ciudad en un Mundo Alternativo (Novela), un novela. En un mundo apocalíptico donde la superficie terrestre es sinónimo de muerte segura debido a peligros invisibles, la humanidad ha tenido que refugiarse en ciudades monumentales con capacidades asombrosas: fortalezas que… Este capítulo tiene publicado el 16 de marzo de 2026, Traducido por el grupo Skotádi. Tengo una Ciudad en un Mundo Alternativo (Novela) tiene 91 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.