Leer Soy el Unico que Sube de Nivel: Ragnarok (Novela) Capítulo 355 online gratis en español
🏴 Grupo: Segador✍️ Traducción: Segador
Los ciudadanos de Moscú, confinados en su "pesera", finalmente se enfrentaron a una catástrofe. El gigante que apareció de la nada destruyó las barreras que Yuri Orloff había forjado con tanto esmero.
"¡Aaaah!"
Gritos y chillidos llenaban el aire. Había aparecido un Monarca, trayendo consigo una ola de caos y miedo. Fragmentos de las barreras rotas, brillando como astillas de diamante, caían sobre las cabezas de los ciudadanos. Cada fragmento seguía palpitando con maná, brillando en azul mientras se consumía en el aire, una visión tan hermosa como aterradora. Abajo, civiles aterrorizados salían de los edificios y se dirigían a las calles.
"¡T-Tenemos una emergencia!"
"¡Es un gigante! ¡Ha aparecido un gigante!"
"¿Dónde está el primer ministro ahora mismo?"
Los gritos resonaban por toda la ciudad, ahora sumidos en un caos total. Sin embargo, el gigante no estaba interesado en los ciudadanos. De hecho, se había asegurado de no entrar en la ciudad en absoluto, evitando que los inocentes pasaran peligro. Su único objetivo al venir aquí era destruir las queridas barreras de Yuri, después de todo. Ahora que su propósito inicial ya estaba cumplido, no tenía razón para seguir adelante. Solo quedaba que su enemigo saliera y lo enfrentara.
"¿Dónde está su primer ministro? ¡Sácalo inmediatamente!" rugió el gigante, su voz resonando como un trueno por el cielo de Moscú.
Para dejar claro el mensaje, pisoteó el suelo frente a la ciudad, empujando la tierra hacia abajo con una fuerza aplastante. Fue un pisotón único y casual, pero el temblor que desató se sintió como un auténtico terremoto. Esto solo intensificó el miedo de los ciudadanos de Moscú.
Sin embargo, el terremoto no les causó ningún daño. Quedaba una sola barrera, un escudo protector extremadamente delgado, y apenas lograba defender Moscú del impacto. Por supuesto, los ciudadanos no tenían ni idea de que lo había dejado a propósito. Todo lo que podían ver era que quedaba una barrera, y el resto había desaparecido.
"¡D-Dios mío!"
"¡Una bestia mágica que puede hablar!"
"¡El gigante quiere al primer ministro!"
La escena fue un shock enorme. El gobierno de Yuri había negado al pueblo ruso cualquier acceso significativo a información externa, impidiéndoles efectivamente saber lo que ocurría en el mundo fuera de sus fronteras. La censura realizada por los líderes elegidos por Yuri filtraba toda información salvo la más simple. Como resultado, nadie sabía quién era este gigante, ni qué asuntos tenía con el primer ministro.
"¿D-Dónde está?"
"¿Pero no se fue de la ciudad antes?"
"¿Sabía que venía el gigante? ¿Se escapó a propósito?"
"E-Eso no puede ser..."
De hecho, podría serlo. No le pondrían por encima hacer algo así. El pueblo de Moscú conocía demasiado bien el egoísmo del hombre que los gobernaba. Habían vivido bajo su mandato solo unos años, pero si hubieran pasado décadas, la gente de esta pecera quizá ya estuviera lo suficientemente adoctrinada como para adorarle como a un dios. Sin embargo, unos pocos años no eran ni de lejos suficientes para eso.
Tampoco Yuri poseía el carisma ni la brillantez para inspirar a las masas a obedecerle voluntariamente. Todo lo que tenía a su disposición eran amenazas simples y una regla de miedo para acorralar a su pueblo y criarlos como si fueran cultivos. Aunque la gente era dolorosamente consciente de ello, no les quedaba más remedio que aceptar su realidad. Al menos, aquí estaban a salvo. Gracias a las barreras que tanto los protegían como los aprisionaban, los monstruos de fuera no podían alcanzarlos.
Desgraciadamente, ahora parecía que incluso esa fina esperanza estaba a punto de desvanecerse, ya que un solo gigante que había surgido de la nada amenazaba con arruinarlo todo. Las barreras aparentemente indestructibles de Yuri no eran nada antes del poder del gigante. Sin embargo, esta también era una oportunidad para que Yuri se convirtiera en un verdadero héroe de su pueblo. Un dios podía ser egoísta, después de todo, pero ¿Qué importaba eso si estaba dispuesto a proteger a su pueblo?
"Señor..."
"¡Por favor!"
Quizá sus desesperadas oraciones finalmente habían llegado a la persona para la que estaban destinadas.
La boca del gigante, oculta bajo su casco, se curvó en una sonrisa burlona. Luego, ladeando la cabeza, se giró para mirar hacia atrás. A lo lejos, divisó a un hombre corriendo hacia él como un rayo, con una expresión feroz.
"Je. Así me gusta. Al fin y al cabo, hice todo este ruido"
Una vez confirmado el rostro del hombre, el gigante bajó la mano y rompió la última barrera, claramente con la intención de provocar a su oponente. La explosión resonó a lo lejos, y el rostro de Yuri se torció de rabia. Había puesto tanto trabajo en esa jaula. Las ondas expansivas se extendieron hasta que incluso él podía sentirlas bajo sus pies. Su rostro se sonrojó, apretó los dientes con fuerza. Una emoción que no podía describir ardía en su pecho. ¿Era miedo? ¿Furia? No podía saberlo.
"¿Quién se atreve a destruir mi pecera?" rugió, con la voz cargada de intención asesina.
El gigante simplemente se rió.
"¡Jajaja! ¡Así que por fin has llegado!"
¡Esa voz!
La risa resonante hizo que los ojos de Yuri se abrieran. Puede que los ciudadanos no pudieran obtener información, pero Yuri ya había oído hablar del gigante que había aparecido recientemente en Nueva York.
"¡Thomas Andre! ¿Cómo te atreves a invadir mi tierra? ¿Has perdido la cabeza de verdad?"
Esto fue una clara violación de las leyes internacionales. ¡Fue una auténtica declaración de guerra! Un cazador de rango S de Estados Unidos había lanzado un ataque no provocado contra Rusia. Con esta acción, Rusia tenía todo el derecho a responder con un ataque nuclear si así lo deseaba. Sin embargo, Thomas no era el tipo de hombre que se preocupaba por esas cosas.
"¿Thomas? ¿Quién es Thomas? ¡Solo soy un gigante pasajero!"
Su rostro estaba oculto por un casco, aunque eso no le impedía realmente reconocerlo. Su voz lo delató.
"¡Estás loco! ¡No pienses ni por un momento que eso que llevas en la cabeza oculta quién eres! ¡Esto es una declaración de guerra, pura y simple! ¿No temes las consecuencias?"
Yuri cargó hacia Thomas a toda velocidad, una luz brillante irradiando de su cuerpo. La sonrisa de Thomas solo se ensanchó al verlo. Su pulso se aceleró de emoción ahora que había llegado un oponente digno.
"Jeje. Bien. ¡Nada mal!"
"¡Tú! ¡Este es mi reino!" rugió Yuri, lanzando un puñetazo al gigante.
Capa tras capa de barreras de rango S se superponían sobre su puño. No era un cazador de combate, pero ese nivel de fuerza no era algo que ningún cazador de rango S pudiera ignorar fácilmente. Con un sonido como si el aire se desgarrara, su puño se lanzó hacia el gigante. Fue bloqueado sin esfuerzo.
"¿Hm? ¿Eso es todo lo que tienes?" dijo Thomas, sonando decepcionado. Apartó el puñetazo de Yuri con un solo dedo enorme, como si apartara un mosquito.
Yuri fue lanzado hacia atrás en línea recta, estrellándose contra la tierra a diez kilómetros de distancia. El impacto hizo añicos el suelo en un patrón de telaraña, levantando polvo por el aire. Yuri tosió sangre mientras se tambaleaba en pie, visiblemente aturdido.
"E-Este poder... ¿De dónde viene?"
Solo ahora empezaba a comprender la magnitud del increíble poder que poseía Thomas.
"Te llamaron con ese nombre ridículo. ' Cazador a nivel nacional.' Pero ahora... ¿Tienes el poder de un apóstol? ¿Cómo demonios...?"
Estaba completamente desconcertado. Era casi como si Thomas se hubiera convertido en seguidor de los Dioses Exteriores. Thomas simplemente se burló de las palabras y se acercó a él.
"¿Un Apóstol? ¡Te juro que no! ¿Te atreves a llamarme así? Soy el Monarca de la Dominación"
"¿M-Monarca de qué? No..."
"Cállate. Je. Ven a por mí con todo lo que tengas. No tendrás una oportunidad así a menudo"
"¡Maldito seas, Thomas André! ¡Esto es claramente una declaración de guerra! ¿Sabe tu presidente lo que haces—?"
"Cierra la boca. ¡No sé quién es Thomas Andre! Solo soy un gigante de paso"
"¡Tonterías!"
Yuri se envolvió de nuevo en luz divina y cargó contra Thomas. El resultado fue exactamente el mismo. Yuri fue lanzado hacia atrás y se estrelló contra el suelo, con sangre brotando de su boca. Parecía humillado, apretando los dientes de furia. La sangre se filtraba por las grietas entre ellos. Era una imagen lamentable.
Yuri había adquirido un poder increíble. A través del Proyecto Fuente Eterna, una energía divina de magnitud inimaginable seguía fluyendo hacia él, igual que los seguidores de los Dioses Exteriores con los que había hecho tratos. Sin embargo, incluso ese poder no era más que una mota de polvo ante este gigante enorme.
"Eres demasiado débil. ¿Eso es realmente todo lo que tienes?"
Thomas bostezó, aparentemente aburrido. Esa provocación descarada destrozó el último resto del orgullo de Yuri. Había resurgido de la nada, viviendo su vida como un mendigo, abriéndose camino tras despertar. Ahora, esa misma sensación de impotencia había vuelto de nuevo.
"¿C-Cómo pudiste humillarme así?"
Los ojos de Yuri se volvieron rojos como la sangre. Una voz susurró en su mente, como si hubiera estado observando todo el tiempo.
Más potencia. ¡Más poder divino!
En ese momento, la energía inagotable que fluía desde el Proyecto Fuente Eterna parecía lista para obedecerle, toda completamente al alcance.
"¡Dios mío! ¡Bendíceme!"
Abrió los brazos y gritó al cielo. Era la primera vez en su vida que rezaba a un dios. Ese grito de oración estaba cargado tanto de locura como de codicia insaciable.
"¡Fuente Eterna! ¡Concédeme poder infinito y bendición divina!"
En ese instante, una enorme oleada de energía destrozó la camisa de Yuri. La tela desgarrada ondeaba con el viento. Al revelar su torso desnudo, incluso los ojos de Thomas se abrieron de par en par.
"¿Qué... Es eso?"
Todo el cuerpo de Yuri estaba inscrito con intrincados círculos mágicos. No eran tatuajes cualquiera. Cada uno se movía, trazando geometrías complejas como si estuviera vivo. Algunos giraban en espirales, otros latían como un latido. Estas eran las mismas formaciones utilizadas para sostener la enorme red de barreras en toda la ciudad. Normalmente se alimentaban de cristales externos de maná, una técnica que Yuri había perfeccionado. Nadie había imaginado que esas mismas estructuras pudieran incrustarse directamente en su carne.
Los círculos zumbaban y brillaban, cada uno en un tono diferente. El cuerpo de Yuri era una orquesta, y los círculos mágicos eran sus instrumentos. La luz roja absorbía el poder divino, y la luz azul lo amplificaba. La luz amarilla la refinaba, y la luz púrpura la fusionaba con las habilidades de barrera de Yuri.
De repente, el espacio alrededor de Yuri empezó a distorsionarse. El aire brillaba como un espejismo sobre asfalto caliente. De ese espacio distorsionado, brotó una cascada interminable de energía divina. Energía dorada giraba alrededor de su cuerpo en un torbellino.
"¡Ven, dios mío! ¡Concédeme tu poder y fuerza!"
En el centro del vórtice, Yuri reía salvajemente, con los ojos brillando con una locura rojo sangre.
"¡Kahahaha! ¡Sí, es este! Este es el gran poder de..."
Sonriendo de alegría, Yuri juntó las manos. Entre sus palmas, el aire se retorció y algo empezó a formarse.
"¡Oh barrera sagrada, desciende sobre esta tierra!"
Delante de él, una barrera transparente se condensaba en la forma de una lanza afilada. No era una barrera cualquiera. Energía dorada y divina se enroscaba alrededor del asta translúcida de la lanza como hilos, y pequeñas chispas saltaban de su punta. Un sonido agudo, como si cortara el aire, resonó continuamente alrededor de la lanza.
"¡Mi barrera puede cortar y dividir el espacio mismo! ¡Bloquea esto si puedes!"
La lanza se lanzó hacia Thomas como un rayo. Un largo rastro dorado le seguía mientras volaba, surcando el aire con suficiente fuerza como para partir al Rey de los Gigantes en dos.
"¡Jajaja! ¡Así me gusta!"
Thomas sonrió con alegría genuina y abrió el puño derecho. De su enorme mano, una inmensa presión estalló y chocó contra el rastro dorado. El resultado fue una onda expansiva ensordecedora que se extendió desde el punto de impacto, destrozando asfalto y derribando farolas.
Un zumbido llenó el aire.
\[Harmakan creó una mazmorra de instancias.\]
El muro dimensional se partió, protegiendo a los ciudadanos de la explosión. Thomas no había venido aquí para hacer daño a civiles, después de todo. Cuando notó la magia de Harmakan, sonrió. Ahora tenía aún menos motivos para contenerse.
"¡Ah! Bastante impresionante. ¡Vamos a pelear de verdad esta vez!" dijo gritando.
"¡Te mataré y te ofreceré como sacrificio a mi dios!" gritó Yuri, desatando todo su poder divino, así como su locura.
El habitual desprecio en su voz hacia cualquier tipo de creencia divina había desaparecido. Se había convertido él mismo en un Apóstol de los Dioses Exteriores, recibiendo un poder increíble a cambio de una sola ofrenda: su propia alma.
"¡Prisión Dimensional!" gritó, y su otra mano soltó paredes transparentes en todas direcciones.
El espacio que rodeaba a Thomas pronto quedó encerrado en una barrera hexagonal. Las barreras se cerraban, amenazando con aplastarlo.
"Divertido, desde luego", dijo Thomas, sin inmutarse en absoluto.
Tensó cada músculo de su enorme cuerpo, que se hinchó con poder.
Transferencia de Espíritu.
La oscuridad primordial envolvía su cuerpo. La barrera empezó a agrietarse en líneas finas, como vidrio bajo presión.
"¿¡Qué?!" gritó Yuri, vertiendo más poder divino en las paredes, pero ya estaba más allá de su límite.
La prisión se hizo añicos y fragmentos transparentes se dispersaron en todas direcciones, brillando en el aire.
"¡Muro Reflectante!" gritó Yuri, invocando una barrera con forma de escudo colosal.
No era una simple defensa, sino una técnica de alto nivel que absorbía el ataque del enemigo, lo amplificaba con poder divino y lo devolvía. En el momento en que el puño de Thomas tocó el escudo, una onda lo recorrió. Esas ondas comenzaron a analizar y absorber la fuerza del golpe. Un momento después, el impacto que Thomas había dado se reflejó en él, ahora aún más fuerte.
"¡Jaja! ¡Eso sí que es algo! ¡Ahora sí que nos lo estamos pasando bien!"
Thomas se rió y recibió el golpe de frente. El cuerpo del gigante fue empujado hacia atrás y sus talones tallaron profundas trincheras en el suelo ruso.
Con cada enfrentamiento entre ambos, las montañas y praderas cercanas alrededor de Moscú se derrumbaban una tras otra. Cada onda expansiva que se extendía traía consigo desastres naturales que golpeaban el vasto continente. A Yuri no le prestó atención. De hecho, estaba más eufórico que nunca.
"¡Qué poder! ¡La energía divina infinita que tanto he anhelado es finalmente mía!"
Los círculos mágicos grabados por todo su cuerpo brillaban aún más intensamente. La Fuente Eterna en el Ártico le llenó continuamente de poder divino. Cada vez que los círculos mágicos brillaban, hilos dorados aparecían en el aire, uniendo a Yuri con algo invisible.
"¡Sí, así es como debe ser!" dijo Thomas con deleite.
Riendo, enfrentó la batalla con seriedad como Rey de los Gigantes y Monarca de la Dominación. Una fuerza colosal estalló de él, y el cielo tembló bajo su peso.
\*\*\*
Mientras tanto, un tipo diferente de infierno se desarrollaba en la base secreta del Ártico.
"¡Señor! ¡La producción supera el 500 por ciento del umbral seguro!"
"¡E-Esto no es para lo que diseñamos el sistema!"
"¡Por favor, esto tiene que parar!"
"¡A este ritmo acabaremos todos muertos!"
La cara de Petrov estaba empapada de sudor frío. El dispositivo de medición en su mano pitó alarmado, el sonido agudo e implacable. Luces rojas intermitentes indicaban que se había cruzado el umbral de peligro. El poder divino brotaba de la enorme Puerta del Vacío como una tormenta. Lo que había empezado como un simple hilo ahora era un río embravecido, que brotaba con fuerza abrumadora. A través de varios dispositivos, arreglos mágicos y ominosas fisuras, esa energía divina fluía como sangre por las venas, directa al lejano Yuri.
Sin embargo, el problema fue la reacción negativa. Toda la base tembló como si hubiera sido golpeada por un terremoto. Los paneles de control en las paredes chisporrotearon y empezaron a descomponerse uno tras otro. Finalmente, alguien entró en pánico y alcanzó el panel de control.
En ese momento, se dieron cuenta.
"¡Maldita sea! ¡Pero qué demonios!"
Ya no era posible controlar ni contener la situación.
"¡Señor! ¡Algo está mal! ¡Los círculos mágicos se activan solos!"
"Es como si alguien... ¡Alguien más está manipulando nuestros círculos!"
"¿Quién podría hacer eso?" exigió Petrov.
"¡A-Allí!" gritó un técnico con voz temblorosa, señalando con el dedo la Puerta del Vacío.
Más allá de la puerta, apareció un enorme ojo. Era tan enorme que al principio ni siquiera podía percibirse como un ojo. Sin embargo, era inconfundiblemente así. El enorme ojo inorgánico se movía lentamente, observándolos. No era solo observar. Como un científico estudiando células con un microscopio, analizaba y manipulaba todo. A ese nivel, con solo mirar bastaba.
"E-¿Es un... un... Itar...?"
"¡Para! ¡Cierra la boca!"
Alexei le tapó con urgencia la boca a su compañero. Por razones que no podía explicar, tenía la abrumadora sensación de que decir ese nombre traería un desastre. Era una especie de superstición, como una de las viejas historias que se cuentan una y otra vez en Rusia.
"Si pronuncias el nombre..."
Podría convertirse en una oración. Si se cumplían las condiciones adecuadas, simplemente decir en voz alta el nombre de un ser superior podía invocar a esa entidad a este mundo. El nombre no estaba terminado, pero ya era demasiado tarde.
Alguien soltó un trago tembloroso y se desplomó en el suelo.
El enorme ojo parpadeó lentamente, como si hubiera escuchado su conversación.
De repente, las luces dentro de la base empezaron a parpadear. Las lámparas fluorescentes se encendían y apagaban de forma errática, como código Morse. Extraños símbolos empezaron a grabarse en las paredes. Era como si un dedo invisible arañara dibujos en la superficie, y cuanto más ocurría, más poder divino se elevaba hacia Yuri.
"¡Aaaaagh!"
Un técnico gritó de repente y empezó a golpearse la cabeza contra la pared, consumido por el miedo. Con cada golpe contra la pared en un ritmo constante, la sangre salpicaba. Repitió la acción como si fuera inmune al dolor.
Otro técnico empezó a murmurar palabras incomprensibles al aire. Cada fórmula y secreto del diseño del Proyecto Fuente Eterna salía por sus labios, como si respondiera a un interrogador invisible. Sonaba completamente desesperado.
"El proyecto está al 95 por ciento terminado. ¡El primer ministro está muy satisfecho! ¡Las bendiciones de los Dioses Exteriores están sobre nosotros!"
"¡El Primer Ministro! ¡Ya casi llega! Nuestro gran señor..." murmuró Iván con una sonrisa radiante. Sus ojos se habían vuelto blancos y las comisuras de su boca estaban abiertas hasta las orejas. No había emoción en la expresión, como si una marioneta sonriera al cielo.
De repente, la niebla azul que las barreras de Yuri habían mantenido a raya comenzó a filtrarse por la puerta. A medida que se extendía, la estructura interna de la base comenzó a deformarse sutilmente. Pasillos rectos empezaron a curvarse, y las habitaciones cuadradas se retorcieron en formas extrañas. Los pasillos parecían interminables, y aunque se estaba quieto, la visión giraba en círculos.
"C-Corrosión..." murmuró Petrov.
Aferrándose a su último resto de cordura, agarró el comunicador. Sus manos temblaban tanto que incluso pulsar un botón era una lucha. Grietas dimensionales se ramificaban como raíces de árbol, fracturándose a su paso, y toda la base comenzó a ser consumida. Tenía que buscar ayuda. Este lugar se estaba transformando rápidamente en algo que nadie podía controlar, todo por culpa de ese único ojo.
"¡E-Emergencia! ¡La base está sufriendo una toma de control hostil! ¡Que alguien... que alguien ayude…!"
Su voz se fue haciendo cada vez más débil, hasta que la luz desapareció de sus ojos. Al final, perdió el conocimiento y fue engullido por la niebla azul. Así, de repente, se convirtió en una quemadura de niebla. Dejó la radio con cuidado y se alejó sin rumbo. Sus manos se movieron para desactivar los controles del Proyecto Fuente Eterna, haciendo que la energía solo se amplificara.
Al final, el poder divino que fluía hacia Yuri se descontroló salvajemente.
\*\*\*
En ese mismo instante, alguien apareció a la vista, atravesando la despiadada oscuridad del Ártico. Gris gruñó. Olfateó el aire y señaló directamente hacia donde estaba oculta la base ártica. Como Monarca de la Caza, rastrear un objetivo estaba ahora dentro de su jurisdicción.
"¿Ese es el sitio?" preguntó Suho.
Gris asintió y dejó escapar un gruñido bajo. La mirada de Suho se volvió fría mientras miraba en la dirección donde se ocultaba la base ártica. Incluso con la confirmación de Gris, no había nada visible. No se podía percibir energía, ni viva ni muerta. No percibió nada, como si alguien hubiera ocultado intencionadamente todo lo que ocurría dentro. Como una mazmorra instantánea, el interior estaba cuidadosamente velado tras una brecha dimensional.
Insectos del Vacío se abalanzaron ante Suho.
"¿Debo abrir un agujero?" preguntó Arsha, apareciendo a su lado.
Suho asintió.
"Sí. Vamos a acabar con esto mientras Thomas está retrasando a Yuri"
La batalla de Thomas fue una distracción. Ahora era la oportunidad, mientras la atención de Yuri estaba completamente fijada en Moscú. Suho no temía exactamente a Yuri, pero las barreras del hombre eran indudablemente una molestia. Si Yuri apareciera aquí, podría ocurrir algo inesperado. Podría formarse una nueva barrera, o peor aún, podría tomar a alguien como rehén.
Los Insectos del Vacío de Arsha se abalanzaron hacia adelante y comenzaron a roer la pared dimensional frente a Suho. Finalmente, se reveló la verdad oculta más allá de la barrera.
La base secreta que Yuri había ocultado incluso de los seguidores ahora yacía completamente expuesta ante él.

Continúa leyendo
Soy el Unico que Sube de Nivel: Ragnarok (Novela)
Capítulo 356
Soy el Unico que Sube de Nivel: Ragnarok (Novela) Capítulo 355
Estás leyendo el capítulo 355 de Soy el Unico que Sube de Nivel: Ragnarok (Novela), un novela. La existencia de la Tierra está amenazada una vez más mientras los Itarim, los dioses de otros universos, buscan llenar el vacío dejado por el Ser Absoluto. Sung Jinwoo no tiene más remedio que enviar a Beru, el rey de… Este capítulo tiene publicado el 12 de enero de 2026, Traducido por el grupo Segador. Soy el Unico que Sube de Nivel: Ragnarok (Novela) tiene 376 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.